Archivos de junio,2010

SE HA APAGADO UNA LUZ: CESAR NUÑEZ ARROYO HA MUERTO

junio 01, 2010

César Núñez Arroyo



Darío A. Núñez Sovero

Los ex alumnos josefinos lo deben recordar cuando, en el viejo local de la calle Grau, atendía presto las labores de Tesorería del Colegio siempre a bordo de una contagiante sonrisa y amabilidad extrema. Entonces, emulando el magisterio de grandes maestros y pro hombres jaujinos como Max Abdón Pajuelo, Armando Castilla Martínez y Pedro Monge Córdova, había adquirido un conjunto de rasgos personales caracterizados por su verbo siempre elegante y distinguido y su disponibilidad para embarcarse en largas y provechosas charlas de las que, naturalmente, habría que ir condensando un conjunto de experiencias que luego plasmaría en diversas publicaciones.

Ya en la soledad del retiro laboral y teniendo como amiga y vieja confidente a su leal máquina Remington, fue plasmando de a pocos relatos vivenciales de gran valor histórico como su novela “Huajaco”, publicada en una parca edición a mimeógrafo en la primera mitad de la década del 70 del siglo anterior, la misma que luego le fuera arrebatada y distorsionada, a manera de pueril piratería , por la pluma de Mario Vargas Llosa quién con intenciones subalternas lo visitó en Jauja para saber de “primera mano” los entretelones de la asonada que un grupo de josefinos, con el apoyo de Mayta (un campesino de Curimarca-Jauja, preso acusado de sedición) y la conducción del Teniente (GR) Vallejos, realizaron el 29 de mayo de 1962 con propósitos revolucionarios y que, justamente, constituye la temática de la novela que el laureado escritor publicó posteriormente con el nombre de “La Historia de Mayta”. Así de generoso era César Núñez Arroyo, quién no sabía escatimar el caudal de sus contingencias cuando de difundir la cultura jaujina se trataba.

Hoy, 1 de Junio, al mediodía y en una cama del Hospital de ESSALUD, César Núñez Arroyo cerró sus ojos para siempre. Dijo adiós a este mundo terreno sabiendo que deja en medio de un dolor sideral a su familia, sabiendo que deja a la Jauja de sus ensueños con una deuda, la de publicar la reedición aumentada y corregida de esta novela que todos debiéramos leer: “Huajaco” (nombre del cerro, en los parajes de Curimarca, donde las fuerzas del “orden” abatieron al Tte. Vallejos sepultando sus sueños de una nueva patria). El Gremio de Escritores de Jauja no pudo concretar su acuerdo de presentar esta versión reeditada, por la súbita enfermedad de nuestro escritor, para lo cual se había comprometido a este escriba la respectiva presentación.

Queda el consuelo de su prolífica obra, pues, además de la citada novela, César Núñez publicó otros trabajos literarios de cuentos y costumbres de Jauja. Desde aquí expresamos a sus familiares nuestras condolencias y el consuelo de saber que se va un Gran hombre que amó entrañablemente a los suyos y a la tierra que lo vio nacer habiendo perpetuado en sus escritos muchas vivencias telúricas de riquísima connotación. Y al pueblo de Jauja le decimos nuestro pesar por esta dolorosa e irrecuperable pérdida que enluta grave y lascerantemente a las letras jaujinas. Será difícil saber: ¡cuánta pérdida hemos sufrido hoy!.