
Cuando, de retorno al terruño, pasamos el puente de Matachico y cruzamos a la otra orilla del río Mantaro, una sensación de alegría nos invade. Pareciera que estuviéramos viendo la estrechez cálida de las callecitas de nuestra Jauja. Imaginamos los abrazos que daremos a los nuestros, las visitas que habremos de apurar a los amigos, etc. Todo un entusiasmo nos invade y una ansiedad va devorando castigadoramente nuestras expectativas. Ya en el umbral de Jauja avistamos la Virgen del Rosario que desde su mirada infinita nos da la bienvenida y prestos vamos ingresando por la Avenida Hatun Xauxa en el distrito de Sausa.

Avenida Hatun Xauxa en el distrito de Sausa. En el futuro, estos árboles -en crecimiento- adornarán nuevamente el ingreso a Jauja
La primera impresión que captamos es el esmero con el que se está hermoseando esta avenida, con árboles que dibujan tempranamente su majestuosidad posterior y que, naturalmente, motivan a que hagamos un reconocimiento especial al alcalde de este distrito, señor Rodríguez Huarizueca.

Cuando nuestra ansiedad está en el clímax y, cada vez, más cerca vemos nuestra casa, al pasar por el Court de Básket “Ricardo Duarte”, advertimos que acuciosos estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de Jauja han pintado en sus muros hermosas representaciones en alegoría a las festividades más destacadas de nuestro medio y que, en modo alguno, tienen un correlato con nuestra identidad. Este esfuerzo de por si merece el reconocimiento abierto hacia esta entidad educativa que proyecta su iniciativa hacia nuestra comunidad.
Sin embargo, a pesar nuestro, advertimos el descuido y dejadez que estos bellos murales vienen sufriendo. El lector podrá advertir cómo, en la foto que se ve luego, las huellas de las implacables lluvias o el aplastante sol van deteriorando la pintura (lo que en buen romance quiere decir que es urgente ponerle protectores o sombrillas).

Y más aún, en el colmo de la estupidez, uno de los murales tiene como acompañante un aviso promocionando los beneficios de un servicio de hospedaje. No, señores. de la Liga de Básquet de Jauja, no cometan tal desatino de autorizar este avisaje y enmienden cuanto antes esta anomalía.
La antigua avenida Ricardo Palma está deslucida, el implacable mercantilismo de malos comerciantes ha barrenado los hermosos árboles de fresno que antes tenía, las áreas verdes que, esforzada e inútilmente tratan de reverdecer, necesitan urgentemente de agua de riego. Las autoridades están llamadas a superar estas deficiencias, nosotros se lo pedimos humildemente por el bien de nuestra querida ciudad.

Finalmente, nada, pero nada detiene la alegría de llegar a Jauja y compartir con los nuestros las experiencias vividas y también las ignoradas. No escapará de nuestro asombro saber, por ejemplo, qué personas de nuestro entorno y reconocimiento han fallecido, qué jaujinos están haciendo noticia en el país, quiénes han partido al extranjero, etc. Volver a Jauja siempre será motivo para enriquecer nuestro anecdotario






