Archivos de noviembre,2009

Apuntes sobre el Palacio Municipal de Jauja

noviembre 26, 2009

Municipalidad de Jauja


Darío Núñez Sovero

Corría el año de l989 y concluía la gestión de don José Iseki Koitabashi al frente de la Municipalidad Provincial de Jauja, gestión que por lo demás fue impecable y sin mácula de algún dolo o algo por esclarecer. El entonces Alcalde mandó imprimir un folleto para ser distribuido en la comunidad dando cuenta pormenorizada del manejo económico de su gobierno, allí figuraba como obra de su gestión la Restauración del Palacio Municipal, obra que se hacía cumpliendo un acuerdo de la Junta Edilicia de entonces y que se hizo por un monto de 11’995,535 intis, de los cuales el 80% los proporcionó CORDE JUNIN (lo que ahora es el Gobierno Regional) y el 20% restante fue cubierto con Recursos Propios del Municipio. Para entonces el frontispicio del local estaba a punto de derrumbarse como consecuencia de los continuos atentados terroristas que asolaban al país y, como un trágico símbolo de los mal llamados “terrucos”, a éstos no se les ocurría mejor idea que inmediatamente, después de cada apagón, estallar cargas de dinamita en el frontis de nuestro concejo. No está demás recordar que vivíamos una época de generalizado temor, de una escondida y callada repulsión a un grupo minúsculo de mozalbetes que paralizaban de terror el país en cualquier momento.

La obra le fue confiada al Contratista Civil José Rojas Calderón quién, al mando de un numeroso contingente de obreros, se puso “manos a la obra”. Al iniciarse los trabajos de excavación ocurre un hecho sorprendente: uno de los obreros al picar las bases, para después reemplazarlas por otras, rompió una botella que estaba sellada y cuyo interior contenía un Acta firmada por los ciudadanos José Márquez, Luis Bardales, Juan Villar y otros, dando cuenta que el año 1901 se estaba restaurando el mismo Palacio Municipal siendo Alcalde el Sr. Luis Ibarra, con lo que se concluye que este edificio data de más de un siglo de antigüedad.

El tiempo, la humedad, los dinamitazos ya expuestos, hicieron temer que nuestra sede municipal se caía en cualquier momento por lo que su restauración era apremiante. Pero, como ocurren muchas veces en nuestra patria, no se contaba que el local no podía tocarse, el bendito INC y su angurrienta burocracia lo había declarado Monumento Histórico y como tal era intangible. El tema se tornó polémico en cuanto muchos urbanistas y modernistas discrepaban del carácter de monumento histórico asignado al local municipal sosteniendo que una estructura cuyo techo es de calamina no puede tener tal calidad, auspiciando su demolición.

Pero el asunto no quedó allí: hay otros aspectos que no se conocen y que deben deslindarse: sucede que el local municipal no es del municipio, es de la Iglesia. No existen documentos que indiquen que la sede que cobija al municipio sea del pueblo de Jauja. Espero que desde aquella fecha hasta ahora esta irregularidad ya se haya superado. Sin embargo, contra viento y marea, las obras se concluyeron y por fin hacia Diciembre de aquel año el pueblo de Jauja pudo ver restaurado este local, con el que se siente vinculado sentimentalmente, por constituir un edificio que identifica nuestra plaza principal y ser orgullo de la provincia de Jauja.