16/05/08: Mi ambiente, mi hogar.
Hace unas semanas estuve en una reunión entre la sociedad civil europea y la latinoamericana donde previa a la reunión presidencial en que en estas fechas se viene realizando en Lima, se discutían entre otros temas el del Cambio Climático, encontrando un buen reflejo en quienes asistieron sobre lo importante y necesario de participación activa de la sociedad civil y gobiernos en este tema que afecta a la población mundial.
Por allí, no faltaba alguna opinión que decía que restaba importancia al evidente cambio climático, y todavía se debía esperar mas tiempo para tomar medidas.
Esto me puso a reflexionar, recordando frases de hace unos cincuenta años que decían “fumar no mata”, o las de hace cuarenta años, que decían que el “asbesto no era dañino”, al menos eso manifestaban muchas personas.
Ahora pasado ya ocho años del nuevo siglo, sabemos con convicción que fumar no solo mata, o es sumamente perjudicial para la salud de quien fuma, sino que también hace daño a todas las personas de su entorno, padres, cónyuges, hijos o hijas; así como sabemos ahora que el asbesto, utilizado en la fricción de vehículos, industria textil, empaquetaduras, aislantes hídricos de muros, techos, etc, causa asbestosis, mesotelioma, cancer al pulmón, entre otras graves enfermedades con un periodo de latencia prolongado (30 años aproximadamente), por lo que incluso muchos países europeos han tomado medidas al respecto, claro que en varios de Latinoamérica aun no se ha medido tal impacto y no existe normatividad al respecto por diferentes factores.
Es por ello que considero que es hora de actuar de manera socialmente responsable con el ambiente en el cual vivimos, amar la naturaleza, no solo por la naturaleza misma, sino porque es en ella donde vivimos, nos desarrollamos y actuamos; es como nuestro enorme hogar, por lo que nos corresponde respetar vivamente al medio ambiente, humanizar su trascendencia al plano de vida que tiene, vida para la población presente y futura. Corresponde pues enseñar a nuestros hijos e hijas cosas tan simples como cerrar el caño, apagar la luz cuando no la utilizamos, separar la basura si es orgánica o no orgánica, etc, es decir actuar con respeto a nosotros mismos, mediante un consumo mas responsable y adecuado para tener limpia y sana la casita donde vivimos, la casita donde varios millones también comparten los quehaceres del hogar y nos corresponde entender bien nuestras funciones, derechos y deberes para no dejar solo escombros de este hogar a las futuras generaciones, dejarles un legado de vida.
Por allí, no faltaba alguna opinión que decía que restaba importancia al evidente cambio climático, y todavía se debía esperar mas tiempo para tomar medidas.
Esto me puso a reflexionar, recordando frases de hace unos cincuenta años que decían “fumar no mata”, o las de hace cuarenta años, que decían que el “asbesto no era dañino”, al menos eso manifestaban muchas personas.
Ahora pasado ya ocho años del nuevo siglo, sabemos con convicción que fumar no solo mata, o es sumamente perjudicial para la salud de quien fuma, sino que también hace daño a todas las personas de su entorno, padres, cónyuges, hijos o hijas; así como sabemos ahora que el asbesto, utilizado en la fricción de vehículos, industria textil, empaquetaduras, aislantes hídricos de muros, techos, etc, causa asbestosis, mesotelioma, cancer al pulmón, entre otras graves enfermedades con un periodo de latencia prolongado (30 años aproximadamente), por lo que incluso muchos países europeos han tomado medidas al respecto, claro que en varios de Latinoamérica aun no se ha medido tal impacto y no existe normatividad al respecto por diferentes factores.
Es por ello que considero que es hora de actuar de manera socialmente responsable con el ambiente en el cual vivimos, amar la naturaleza, no solo por la naturaleza misma, sino porque es en ella donde vivimos, nos desarrollamos y actuamos; es como nuestro enorme hogar, por lo que nos corresponde respetar vivamente al medio ambiente, humanizar su trascendencia al plano de vida que tiene, vida para la población presente y futura. Corresponde pues enseñar a nuestros hijos e hijas cosas tan simples como cerrar el caño, apagar la luz cuando no la utilizamos, separar la basura si es orgánica o no orgánica, etc, es decir actuar con respeto a nosotros mismos, mediante un consumo mas responsable y adecuado para tener limpia y sana la casita donde vivimos, la casita donde varios millones también comparten los quehaceres del hogar y nos corresponde entender bien nuestras funciones, derechos y deberes para no dejar solo escombros de este hogar a las futuras generaciones, dejarles un legado de vida.
15/04/08: ">¿ESTADO SOCIALMENTE RESPONSABLE?
Mucho se viene hablando sobre la Responsabilidad Social, en los últimos meses, lo que considero es un avance ante el comportamiento puramente individualista de muchas empresas, organizaciones y hasta individuos que ha venido imperando en el mercado y en la sociedad.
Como sabemos entes estatales podemos tener en diferentes instancias, en el gobierno local, regional o en el central, aquí no estamos refiriéndonos a un ente en particular, sino a una reflexión general del aparato que nos administra a los peruanos.
En comportamiento responsable hay mucho por hacer, por poner un ejemplo les comento que diariamente paso por un importante ministerio, sucediendo que a las nueve de la noche todo este edificio recién estrenado presenta todas sus oficinas con las luces prendidas. Quizá una manera de pensar es imaginar las cosas importantes que puedan estar sucediendo allí, nuevas decisiones, importantes proyectos, la atracción de fuertes inversiones, o simplemente esta todo prendido pues se ha considerado que se ve mejor con toditas sus luces prendidas. Pero otra, es también, ponernos a reflexionar con meridiana lógica si realmente a las nueve de la noche haya tal cantidad de personas y trabajadores que amerite que se este utilizando todo este fluido eléctrico en cada una de sus oficinas. Además de ello habría que interesarnos si se han apagado las computadoras, impresoras, todos los scanner, copiadores y demás instrumental electrónico del lugar; ya que sino, se estaría desperdiciando la luz que otras personas necesitan en el país. Esto también sale de nuestros bolsillos, ya que con el pago de los contribuyentes responsables el Estado vendría pagando la factura de una incapacidad personal y/o institucional de saber cuando apagar o encender la luz.
Pero ello no sólo debe ser un aspecto de tomarse en cuenta, en este mismo ejemplo, sería interesante que la entidad gubernamental se preocupe sobre si están a gusto todos sus servidores públicos, con su salario, con su participación, con el tiempo que brindan, pues es claro que estos funcionarios también forman parte de sus stakeholders, que debería ser tomado muy en cuenta por tal ente gubernamental; o por ejemplo verificar si esta entidad a su vez viene pagando sus tributos al municipio del distrito correspondiente. En realidad son varias cosas que todo el marco de la responsabilidad social nos permite reflexionar como herramienta para impulsar el cambio, y como medio a la vez que nos facilite la mejora continua y la labor transparente en beneficio de los administrados y demás grupos de interés.
Como ciudadanos responsables nos corresponde no solo el estar al día en nuestras obligaciones, sino además preocuparnos por el mejor comportamiento de la administración. Debo compartir también que cuando a veces se habla de responsabilidad social en el estado, algunas voces se pueden quedar en el aspecto meramente doctrinal de pensar que no es necesario, pues en teoría el estado ya de por si “normativamente” esta destinado al bien social. Lo que en atención a la verdad es solo eso “normativamente”. Plasmarlo en la realidad es un reto no solo del Estado, sino también de los ciudadanos, pues nosotros somos a la vez sus clientes, trabajadores, proveedores y hasta figurativamente accionistas.
Por poner otro ejemplo, después de muchos años logramos en un proceso judicial que el Estado le cobre al ciudadano una tasa mas justa por la expedición del pasaporte, una “tasa conforme a ley”, pero después de muchos años, después de presentar una demanda, tener que publicar la admisión, de la penuria de muchos peruanos que por años pagaron el 2300% de lo que manda la ley, con ello los ciudadanos tuvimos que contestar los curiosos argumentos de los entes estatales correspondientes, etc. Ello acaso podríamos calificar de un ¿comportamiento estatal socialmente responsable?. Creo que no.
Y es que el Estado tiene cifradas nuestras esperanzas, de calidad, de justicia, de bien común, transparencia y otras expectativas que como ciudadanos nos corresponde, y debemos seguir anhelando. Ello se puede impulsar no conformándonos, sino anunciando y denunciando, preparándonos bien en estas materia que nos deben interesar, y actuar con probidad, decir si cuando es si y no cuando corresponda tal respuesta, y no a medias tintas por conveniencias de alguna índole.
Es por ello que considero que la responsabilidad social se debe impulsar en todas las empresas, paso a paso, de manera gradual, pero también en diferentes tipos de organizaciones, como por ejemplo el Estado, en el cual todos en realidad esperamos que trabaje bien y debemos coadyuvar a que cumpla su misión.
Como sabemos entes estatales podemos tener en diferentes instancias, en el gobierno local, regional o en el central, aquí no estamos refiriéndonos a un ente en particular, sino a una reflexión general del aparato que nos administra a los peruanos.
En comportamiento responsable hay mucho por hacer, por poner un ejemplo les comento que diariamente paso por un importante ministerio, sucediendo que a las nueve de la noche todo este edificio recién estrenado presenta todas sus oficinas con las luces prendidas. Quizá una manera de pensar es imaginar las cosas importantes que puedan estar sucediendo allí, nuevas decisiones, importantes proyectos, la atracción de fuertes inversiones, o simplemente esta todo prendido pues se ha considerado que se ve mejor con toditas sus luces prendidas. Pero otra, es también, ponernos a reflexionar con meridiana lógica si realmente a las nueve de la noche haya tal cantidad de personas y trabajadores que amerite que se este utilizando todo este fluido eléctrico en cada una de sus oficinas. Además de ello habría que interesarnos si se han apagado las computadoras, impresoras, todos los scanner, copiadores y demás instrumental electrónico del lugar; ya que sino, se estaría desperdiciando la luz que otras personas necesitan en el país. Esto también sale de nuestros bolsillos, ya que con el pago de los contribuyentes responsables el Estado vendría pagando la factura de una incapacidad personal y/o institucional de saber cuando apagar o encender la luz.
Pero ello no sólo debe ser un aspecto de tomarse en cuenta, en este mismo ejemplo, sería interesante que la entidad gubernamental se preocupe sobre si están a gusto todos sus servidores públicos, con su salario, con su participación, con el tiempo que brindan, pues es claro que estos funcionarios también forman parte de sus stakeholders, que debería ser tomado muy en cuenta por tal ente gubernamental; o por ejemplo verificar si esta entidad a su vez viene pagando sus tributos al municipio del distrito correspondiente. En realidad son varias cosas que todo el marco de la responsabilidad social nos permite reflexionar como herramienta para impulsar el cambio, y como medio a la vez que nos facilite la mejora continua y la labor transparente en beneficio de los administrados y demás grupos de interés.
Como ciudadanos responsables nos corresponde no solo el estar al día en nuestras obligaciones, sino además preocuparnos por el mejor comportamiento de la administración. Debo compartir también que cuando a veces se habla de responsabilidad social en el estado, algunas voces se pueden quedar en el aspecto meramente doctrinal de pensar que no es necesario, pues en teoría el estado ya de por si “normativamente” esta destinado al bien social. Lo que en atención a la verdad es solo eso “normativamente”. Plasmarlo en la realidad es un reto no solo del Estado, sino también de los ciudadanos, pues nosotros somos a la vez sus clientes, trabajadores, proveedores y hasta figurativamente accionistas.
Por poner otro ejemplo, después de muchos años logramos en un proceso judicial que el Estado le cobre al ciudadano una tasa mas justa por la expedición del pasaporte, una “tasa conforme a ley”, pero después de muchos años, después de presentar una demanda, tener que publicar la admisión, de la penuria de muchos peruanos que por años pagaron el 2300% de lo que manda la ley, con ello los ciudadanos tuvimos que contestar los curiosos argumentos de los entes estatales correspondientes, etc. Ello acaso podríamos calificar de un ¿comportamiento estatal socialmente responsable?. Creo que no.
Y es que el Estado tiene cifradas nuestras esperanzas, de calidad, de justicia, de bien común, transparencia y otras expectativas que como ciudadanos nos corresponde, y debemos seguir anhelando. Ello se puede impulsar no conformándonos, sino anunciando y denunciando, preparándonos bien en estas materia que nos deben interesar, y actuar con probidad, decir si cuando es si y no cuando corresponda tal respuesta, y no a medias tintas por conveniencias de alguna índole.
Es por ello que considero que la responsabilidad social se debe impulsar en todas las empresas, paso a paso, de manera gradual, pero también en diferentes tipos de organizaciones, como por ejemplo el Estado, en el cual todos en realidad esperamos que trabaje bien y debemos coadyuvar a que cumpla su misión.
19/02/08: Saludos y bienvenida al Blog RS
Mensaje:
Buenos dias, en realidad conversar de incorporar la Responsabilidad Social a nuestro quehacer profesional cotidiano, puede ser un gran paso para llegar a ser cada vez mas competitivos, en un mundo donde el mercado necesita de los valores humanos para desarrollarse de una manera mas eficiente y sostenible. Les invito amigos a participar de este campo virtual de comentarios acerca de la Responsabilidad Social de diferentes estamentos, sea empresa, universidad, ongs, ciudadanos, estado, etc. Saludos,
Jose C. Purizaca
Buenos dias, en realidad conversar de incorporar la Responsabilidad Social a nuestro quehacer profesional cotidiano, puede ser un gran paso para llegar a ser cada vez mas competitivos, en un mundo donde el mercado necesita de los valores humanos para desarrollarse de una manera mas eficiente y sostenible. Les invito amigos a participar de este campo virtual de comentarios acerca de la Responsabilidad Social de diferentes estamentos, sea empresa, universidad, ongs, ciudadanos, estado, etc. Saludos,
Jose C. Purizaca





