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Padre Bolla SDB
El 6 de febrero en la ciudad de Lima ha muerto el misionero italiano padre Luis Bolla Sartori SDB, quien desarrollaba su labor misionera entre las comunidades Achuar desde 1971. Su importante labor no solo era evangelizadora, sino antropológica y de conservación cultural.
El salesiano misionero, nacido el 11 de agosto de 1932 en Schio, Italia, emite su primera profesión religiosa el 16 de agosto de 1949 en Albarè de Costermano. Posterior a su profesión perpetua en 1952 en Cuenca, recibe toda su formación teológica en Bogotá, Colombia, siendo ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1959.
Siempre con la étnia Achuar, es transferido de la inspectoría de Ecuador a la inspectoría de Perú en 1984. Y desde 1992 trabaja como párroco en el Vicariato de Yurimaguas, provincia de Datem del Marañon.
Padre Bolla, o como es conocido en Achuar, Yánkuam Jintia, que significa “estrella Venus y camino”, es autor de cuatro libros en castellano y lengua Achuar; que se consideran de gran ayuda a la conservación y al conocimiento del rico patrimonio de la cultura Achuar.
Fuente: Salesianos del Perú.
Categoría: Espiritualidad
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Pentecostes
Por Antonio Elduayen Jiménez CM
“Espíritu Santo” es el nombre propio de la Tercera Persona de Dios Trinidad. El Padre y el Hijo son también e igualmente espíritu y santos, pero Espíritu Santo llamamos sólo a la Tercera Persona (Mt 28,19). Y la llamamos así (Espíritu Santo), para recordar que es una Persona Divina, tan real Persona Divina como el Padre y el Hijo. Lamentablemente, casi lo hemos olvidado y, lo que es aún peor, casi hemos olvidado que existe. Quizá porque siendo Espíritu no lo vemos ni sabemos qué hacer con Él (cómo tratarlo). Algunos hasta lo confunden con alguna de las fuerzas que animan y mueven nuestro mundo. Pero, atención, porque teniendo en sí mismo toda la fuerza del mundo y siendo la fuerza de todas las fuerzas del mundo, aún la cósmica, no es una fuerza sino una Persona...Divina, a diferencia de nosotros que somos meras personas humanas.
Para nosotros, lo más maravillosos del Espíritu Santo es que siendo tan grande en sí mismo y en relación con el Padre y el Hijo, siendo el Protagonista actual de la Obra del Padre (la Creación) y del Hijo (la Redención salvadora), su delicia es estar con los hijos de los hombres (Prov. 8,31). ¡Qué bueno si nuestra delicia fuera estar con Él! Debiera ser un privilegio y un gozo poder estar e intimar tanto con una Persona así. Don del Padre y del Hijo, es el mayor de los regalos que nos hizo Jesucristo (Jn 16, 7). Pero además son muchos los otros regalos que nos vienen con él, regalos que llamamos carismas, dones y frutos. Él, su Persona Divina, es el Don de los dones. ¡Dulce huésped del alma!
¿Qué hacer para que el Espíritu Santo se sienta a gusto en y con nosotros? Ante todo intimar con Él. Luego ponernos por entero a su disposición (Ef 4,30), siendo dóciles a sus inspiraciones, como lo fueron Jesús y María y lo han sido todos los santos. Sobre todo en estas tres tareas,que tienen que ver con Jesús y su misión: 1. Hacernos cada día mejores cristianos (= discípulos misioneros del Señor) (Jn 14, 26; 16,13). 2. Reivindicar y glorificar a Jesucristo (Jn 15, 26; 16, 8-11); y 3. Poner todas las cosas a los pies de Jesucristo (Jn 15, 27;Ef 1, 10). Según el evangelio de hoy (Jn 20, 21-23), estas tres tareas implican vivir una vida cristiana en comunión y misión con la Iglesia, como agente principal del Espíritu.
De las tres tareas, la que aquí y ahora más interesa e incumbe al Espíritu Santo, es hacer cristianos de todos los hombres. Con Jesús como fuente y modelo, el Espíritu Santo inspira, acompaña, ayuda y culmina la conversión a Cristo. Es su tarea, la que desarrolla con el máximo respeto a la libertad de cada uno. Presentándonos a Jesús como el modelo de ser humano querido por el Padre Dios, nos va tallando y puliendo hasta que el parecido se note en nosotros. Para ello echa mano de cuanto fue y nos dejó Jesús: su Palabra, su ejemplo de vida, los sacramentos, su Pasión-Muerte y Resurrección…A nosotros nos corresponde colaborar más con el Espíritu Santo.
Categoría: Historiografía
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Jesús Víctor San Román OSA (1933-1982) es autor de Perfiles históricos de la Amazonía peruana. Fundador del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) en 1973. Este organismo depende de los Obispos de la Amazonía Peruana. Es de destacar su compromiso a favor de la defensa de las culturas nativas así como sus derechos. En homenaje a su incansable labor publicamos:
LOS AGUSTINOS: LABOR MISIONAL EN LA AMAZONÍA PERUANA DURANTE EL SIGLO XX
Autora: María Victoria Fernández
INTRODUCCIÓN
Dentro de la labor misional llevada a cabo por las órdenes que tienen presencia en el Oriente del Perú – franciscanos, dominicos, jesuitas y agustinos – debemos separar dos grandes momentos. Los denominamos “entradas” según la terminología utilizada por el P. Rubén Vargas Ugarte SJ, cuando describe las penetraciones misioneras (Vargas Ugarte 1960). En la “primera entrada misionera (1542-1769)” cuyo objetivo era la evangelización y cristianización, los franciscanos entran a territorio amazónico peruano en 1622, y los jesuitas en 1636 (San Román 1994). La “segunda entrada misionera” (siglo XX) se abrió hacia una nueva espiritualidad que proponía en aquellos tiempos la Iglesia como institución y donde las órdenes religiosas incluidas los agustinos, se encontraron inmersas en una nueva corriente que aspiraba a una renovación de las misiones. La actividad misional fue directa y continua en el período 1542-1769; hubo una acción fluctuante entre 1769 y 1901, hasta que el Papa León XIII convocó al Concilio Plenario Latinoamericano en Roma (1899), donde invitó a la Orden Agustina a trabajar en el Oriente del Perú en la revitalización de las misiones.
Este proceso puede sintetizarse en cinco aspectos: doctrinal, normativo, económico, político y misionero. En lo doctrinal, hace referencia al Concilio Vaticano I con respecto a una restauración neoescolástica. El neoescolasticismo surgió en el siglo XIX, su origen lo encontramos en las escuelas eclesiásticas medievales con el nombre de escolasticismo; trata de fundamentar y desarrollar la doctrina de la Iglesia como si fuera un sistema científico, usando como instrumento principal la argumentación silogística. El Papa León XIII lo hace resurgir, con el propósito de reconsiderar, a la luz de las necesidades modernas, los grandes sistemas escolásticos de la época medieval, incorporando una formulación moderna. En lo normativo, se estipula una reconquista y renovación espiritual, restaurando órdenes y monasterios de América, a partir de las mismas órdenes que tuvieron presencia en la “primera entrada” (2). En lo económico, hace referencia a una ampliación del capital que debido al avance de la Segunda Revolución Industrial necesitaba materias primas y en consecuencia, provocaba la expansión de la frontera extractiva (para el caso de la región amazónica peruana, la industria extractiva en el período 1880-1914 es el caucho). En lo político, hay una consolidación de los estados nacionales bajo el modelo liberal: imposición de modelos de integración nacional y eliminación creciente de las etnias. En lo misional, entran en escena las denominadas congregaciones modernas, aunque también hay presencia de las antiguas como agentes de evangelización civilizadora, entendiendo por esto, el colaborar con los Estados para reducir y pacificar a los indígenas (García Sánchez 2000).
En segundo lugar, haremos una breve reseña de la Iglesia en América, con el fin de observar la diferencia en los objetivos de la política vaticana entre una “primera y segunda entrada”.
La Orden Agustina es una congregación doctrinalmente ortodoxa, son un grupo sólido, que posee eficiencia suficiente como para llevar a cabo la acción pastoral solicitada por el Vaticano. No obstante, la misma no fue realizada de acuerdo a lo convenido con el Papado.
Suponemos que, los religiosos agustinos no pudieron desplegar sus actividades, debido a que la clase hegemónica (patrones caucheros), tenía poder en los pueblos misionales, tomaban a los indígenas como mano de obra para la industria extractiva del caucho. La actitud del Poder político fue ambigua y favorable para los intereses que tenían entre ellos. Los misioneros, se encontraban en medio de esta disputa y como no podían actuar en la plenitud de sus deseos, decidieron dedicarse al ámbito educativo, logrando abrir el Colegio de Niños en 1903. Sólo una escuela, abrieron en 1901, en Guábico, un asentamiento humano, poblado por huambisas, achuales y shapras, donde brindaban una enseñanza elemental. Las escuelas agustinianas se dividieron en “escuelas misionales” y “escuelas urbanas”; por lo tanto, creemos que, la política del Vaticano, al revitalizar las misiones, puso al indígena en una situación de marginación y no de integración.
BREVE RESEÑA HISTÓRICA SOBRE LA ORDEN AGUSTINA
Los agustinos, como orden religiosa, comienzan su existencia en el año 1244, cuando el Papa Inocencio IV permitió a distintos grupos eremitas (3) que se unieran para vivir en conformidad con la Regla de San Agustín. Aquellos primeros grupos eran de distintas regiones de Italia, y luego se extendieron por Francia, Inglaterra, España y Alemania. A esta reunión de distintos grupos ermitaños, el P. Pío de Luis Vizcaíno (OSA) la denomina “primera unión” y aquí es donde hay que ver el origen de la Orden de San Agustín.
En marzo de 1256, se produce la “gran unión”. Con esta denominación designan los historiadores de la Orden Agustina el momento en que el Papa Alejandro IV, impulsó a nuevos grupos de ermitaños a que se anexaran a la previa orden de San Agustín. Esa “gran unión” tuvo dos motivos: 1) evitar la confusión por la existencia de numerosos grupos religiosos dentro de la Iglesia; y 2) formar un frente compacto que fuera capaz de oponerse a las corrientes contrarias al cristianismo. Con el correr del tiempo, la Orden fue creciendo y entonces se procedió a formar distintas “provincias” en cada país para una mejor organización y gobierno. Este crecimiento es evidente hasta el año 1350, donde comienza a producirse una cierta decadencia debido a una serie de enfermedades epidémicas y al mal momento que atravesó la Iglesia con el Cisma de Occidente (4). Entre los siglos XVI y XVIII, la Orden de San Agustín tuvo un esplendor que nunca volvería a lograr, puesto que el número de religiosos ascendió de 10000 a 20000, distribuidos en casi cincuenta provincias.
Los primeros agustinos que arribaron al Perú, llegaron a Lima en 1551. Los campos de acción de los religiosos se encontraban en la labor educativa, pastoral, misional y social. Y en la actualidad en el Perú existen agustinos en las ciudades de Chiclayo, Trujillo, Chosica, Lima, Iquitos, Nauta, Castilla, Chulucanas, Santo Domingo y Apurímac (Vizcaíno 2000; Larrán García 2001).
Lo que hoy conocemos como Orden de Hermanos de San Agustín o, simplemente, Orden de San Agustín, a cuyo apellido se agrega la sigla OSA (Ordenado Sacerdote Agustino), hasta hace pocos años era denominada Orden de Ermitaños de San Agustín. La misma no fue fundada por el Obispo de Hipona cuyo nombre lleva. Éste, fundó varios monasterios (masculinos y femeninos) y a través de ellos logró revitalizar la Iglesia de África. La vida monástica se vio incrementada en Francia en los siglos V y VI con los monjes procedentes de África.
Las invasiones árabes que llegaron a Europa le asestaron un duro golpe a los monasterios agustinos. Pero la bofetada definitiva para los continuadores del ideal monástico agustiniano provino del concilio celebrado en Aquisgrán en el año 811. Debido a diversos intereses políticos, Carlomagno impuso en sus reinos la Regla de San Benito, excluyendo cualquier otra. En consecuencia, los monasterios desaparecieron en una fecha imposible de establecer con exactitud, pero sus integrantes intentaron mantener vivo el espíritu de quien consideraban su Padre fundador. De esta manera la Regla de San Agustín hizo nuevamente acto de presencia en el siglo XI, pero ya no la profesaban los monjes sino los canónigos regulares. Por lo tanto, significaría faltar a la verdad histórica retrotraer el origen de la Orden a los tiempos del Obispo de Hipona, quien no fue su fundador. En rigor de verdad, la Iglesia en la persona del Papa Alejandro IV, les concedió la Regla de San Agustín como norma a la cual acomodar su propio régimen de vida. Disposición y forma determinados por la Iglesia para la realización de los oficios. Todos los miembros de la Orden tenían obligación de asistir a las celebraciones eucarísticas comunitarias. La devoción fue una constante, y esto lo prueban las diversas advocaciones de la Virgen. Cabe destacar las siguientes:
-Nuestra Señora de Gracia: advocación basada en las palabras que el ángel pronunció a María en el momento de la Anunciación. La fiesta se celebra el 25 de marzo, día de la Anunciación.
-Nuestra Señora de la Consolación: advocación que nace unido a la leyenda según la cual la Virgen, para consolar a Santa Mónica (madre de San Agustín) por la conducta de su hijo, le entregó la correa que ella había usado durante su vida terrena.
-Nuestra Señora del Buen Consejo: su veneración se propaga a partir del siglo XVIII y está asociada también a algunas leyendas.
-Nuestra Señora del Socorro: la Orden cultivaba este título en el siglo XIV, que luego pasó a llamarse del Perpetuo Socorro. Pero desde el siglo XIX por decreto del Papa Pío IX tal devoción pasó a ser promovida por los Redentoristas. Los patronos de la Orden son la Virgen María y San José; este último desde el siglo XVIII. Demás está decir que gozan de especialísima veneración San Agustín y Santa Mónica.
La Orden de San Agustín desde 1256, año de la “gran unión”, es una de las llamadas órdenes “mendicantes”. Esta condición, significaba en sus orígenes, que las casas que la constituían renunciaban a toda posesión propia y vivían únicamente de la limosna de sus fieles. Por otro lado, pertenece al grupo de las Órdenes “exentas”, condición que les exime de estar sometidos a una jerarquía eclesiástica, dependiendo directamente de la Santa Sede. La Orden es clerical (5). La mayor parte de sus miembros son sacerdotes, aunque hay hermanos que hicieron los votos de la orden pero no ejercen como tales. Todo agustino es miembro de una comunidad local, que puede ser una parroquia, un puesto en una misión, un colegio. Salvo excepciones, cada una de ellas, forma parte de una Provincia. La Provincia es la agrupación de varios núcleos locales. El conjunto de las Provincias es lo que constituye la Orden. Al frente de cada uno de estos tres grupos está el Superior al cual se lo denomina Prior local, Prior provincial y Prior general. Las leyes como normas no emanan del Prior, sino del Capítulo que es una asamblea donde se reúnen todos los hermanos de la jurisdicción respectiva. El modo de participación puede ser directo o por representantes. Según los casos y conforme a la división anterior se denominan Capítulo local, Capítulo provincial, Capítulo general.
Una forma particular de gobierno fueron las Congregaciones, hoy desaparecidas. Estas eran instituciones afines a las Provincias con las que algunos casos se identificaban. Este es un fenómeno que se desarrolló desde el siglo XIV al XVI. No fue específico de la Orden de San Agustín, pues se dio en otras órdenes. Para el estudio de los agustinos, hay que distinguir entre Congregaciones de observancia y Congregaciones de recolección o de descalzos. Las primeras surgen en Italia y su idea central era el vivir la fe en toda su plenitud, en aquellos momentos de decadencia. Las Congregaciones de recolección o de descalzos se originaron en España en el momento de renovación espiritual que coincidió con el reinado de Felipe II. El ideal de sus miembros no era sólo recuperar el espíritu de los primeros tiempos, sino que anhelaban una vida más austera y fervorosa. La Orden, mientras no atentaran contra su unidad, apoyó estos movimientos y la primera de estas fue la Congregación de recoletos cuyos estatutos fueron aprobados en 1589. Poco a poco, sus miembros tendieron hacia una autonomía cada vez mayor dentro de su comunidad. Hacia 1594 cambiaron su forma de vestir y calzar y en 1601 vieron cumplidos sus ansias de mayor autonomía con un breve (6) de Clemente VIII que los sometía a la jurisdicción directa del Prior General. En 1602, el mismo Papa les concedió ser provincia autónoma y en 1621, Gregorio XV les otorgó la facultad para formar una nueva congregación dividida en provincias, gobernada por un Vicario general bajo la dependencia de un Prior general. En 1912 se separaron definitivamente de la Orden de San Agustín, constituyéndose en la Orden de los Agustinos Recoletos. En Italia surgió la Congregación de eremitas de Sicilia, que obtuvieron la aprobación en 1593. La Santa Sede no los constituyó en Orden independiente hasta 1931 y hoy los conocemos como Orden de Agustinos Descalzos (Vizcaíno 2000).
Los agustinos, entendiendo por tales a los denominados Ermitaños de San Agustín hasta 1959, fueron la cuarta orden misionera que se estableció en América, primero en México en 1533 y luego en Perú en 1551. Desde el Perú se extendieron por el norte hacia Quito en 1573 y en 1575 hacia Bogotá y por el sur se dirigieron a La Paz en 1562 y a Santiago de Chile en 1595. Desde allí penetraron a nuestro país y se instalaron en San Juan de Cuyo en 1642. Con referencia a la organización de la Orden, P. Borges afirma que estaban organizados en unidades locales que se denominaban “prioratos”, si eran conventos formalmente constituidos y “conventillos” si eran vicariatos. Los conventos estaban gobernados por un Prior y las Provincias (conjunto de conventos de una región determinada) gobernadas por un Prior Provincial que dependían de un Prior General que residía en Roma (Borges 1992).
LOS AGUSTINOS EN EL PERÚ
El primer agustino en llegar a América fue Alonso de Requejada quien en 1527 arribó a Venezuela (García Sánchez 1991; Vizcaíno 2000). Pero fue México, el primer lugar en que la Orden se implantó (Hertling 1986; Borges 1992; Vizcaíno 2000). México constituyó la base de operaciones para moverse en el continente y fuera de él. De allí pasaron a Perú en el año 1551 (Durán 1984; Hertling 1986; Konetzke 1991; Borges 1992; Vizcaíno 2000).
Al igual que en México los agustinos en el Perú combinaron labor evangelizadora con promoción cultural. Julián Heras (1992), afirma que los primeros agustinos arriban a Lima (1551) al final de las guerras civiles, lo que les permitió desempeñar mejor su actividad misionera. Sus primeros puestos misionales fueron Huamachuco y Huarochirí y luego Barranca, Pachacamac y el Valle de Cañete. Hacia 1560 contaban con los conventos de Trujillo, Conchucos, Cuzco, Arequipa, Huánuco, Saña y Chachapoyas. Vale destacar su desempeño en la región del lago Titicaca, cuyo centro es el santuario mariano de Copacabana.
Desde 1551 hasta 1602 se sucedieron ininterrumpidamente diecisiete Capítulos. En estos capítulos se designaron Superiores Provinciales a: Andrés de Salazar (1554-1557), Andrés de Ortega (1560-1563 y 1566-1567), Luis López Solís (1557-1560, 1567-1571 y 1587-1591), Alonso de Pacheco (1579-1592 y 1594-1598) entre otros. Durante este período los agustinos fundaron un total de cincuenta y cuatro conventos en distintas ciudades del Virreinato del Perú (hoy Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia y Chile), numerosos santuarios marianos y numerosas doctrinas en veintiocho regiones (7).
El P. García Sánchez (1991) afirma que sería ingenuo atribuir a la práctica pastoral agustiniana como de las demás órdenes que implantaron la fe en América una “actitud profética generalizada” en defensa de los derechos culturales de los pueblos. Para los europeos “su cultura” era la única posible.
LOS AGUSTINOS EN EL ORIENTE DE PERÚ
La periodización histórica para la Amazonía peruana del P. Jesús San Román (OSA), denomina “Período Misional (1542-1769)” al momento donde se lleva a cabo la evangelización y cristianización. En la región del Oriente del Perú, antes de la penetración agustina en el siglo XX, entraron los franciscanos en 1622 (río Ucayali) y los jesuitas en 1636, río Napo y sus afluentes (San Román 1994). El P. Odorico Saiz coincide con Jesús San Román en lo referente a la penetración misionera en el siglo XVII en la Amazonía peruana a la cual divide en tres etapas: 1º) 1630 – 1708: etapa que se caracteriza porque en ella todo es verdadero descubrimiento y comienzan a aplicarse los métodos evangélicos, obteniendo éxitos y fracasos. 2º) 1708 – 1750: Intentan entrar en el Cerro de la Sal. Entre 1742 y 1750, Juan Santos Atahualpa, un mestizo serrano, hace que las tribus de campas y piros se rebelen contra los blancos, suscita una rebelión que expulsa a los misioneros. 3º) 1750 – 1824: se renuevan las expediciones (Saiz 1992).
Si bien los dos autores coinciden en que la penetración misional se realizó en el siglo XVII, el P. Saiz hace referencia explícita a la penetración franciscana, especialmente cuando argumenta que la Provincia Franciscana de los Doce Apóstoles se hizo cargo de la actividad misional en la región amazónica peruana hasta la Independencia del Perú. El Padre San Román, coincide en que la Orden franciscana se encargó de tareas pastorales pero no da más datos. Durante el período 1769 – 1901 no hay una actividad misional directa y continua. En verdad, hay una acción misional fluctuante hasta que el Papa León XIII convocó al Concilio Plenario Latinoamericano (1899) en Roma donde se invita a la Orden de los Agustinos Recoletos a misionar en el Oriente del Perú.
Antecedentes históricos del Vicariato de Iquitos
¿Por qué se produjo la “segunda entrada” donde arribaron misioneros agustinos el 1º de marzo de 1901? (8). Con motivo de celebrarse en 1892 el cuarto centenario de la evangelización en América, el Papa León XIII publicó la encíclica “Quarto abaeunte Saeculo” donde convocaba a la restauración y revitalización de la Iglesia. El 1º de mayo de 1894, este Papa urge a los obispos del Perú a abrir las misiones en la región amazónica peruana. El 25 de diciembre de 1898 convocó al Concilio Plenario Latinoamericano que se celebraría en Roma en 1899. El proceso puede apreciarse en una serie de aspectos, que hemos descrito en la Introducción, de los cuales el más importante es el que corresponde al plano misionero porque de ahí deriva la política vaticana a implementar por los agustinos y que, como vemos a continuación, no fue eficaz en lo que respecta a la población aborigen.
“... En lo misionero: irrumpen con renovada mística proselitista las modernas congregaciones religiosas y las Ordenes antiguas, aunque en menor escala, como agentes de evangelización civilizadora, entendida en términos de colaborar con los estados para reducir y pacificar a los indígenas” (García Sánchez 2000: 10).
El mismo autor afirma que en el Perú, el movimiento para abrir las misiones en la Selva se produjo hacia 1896 cuando se creó en Lima la Obra Propagación de la Fe en el Oriente del Perú, a través de los auspicios de la Unión Católica de Señoras que contaba con un grupo de socias, entre ellas, Eva María Piérola, hermana del Presidente del Perú Nicolás de Piérola. Al frente de esa institución estaba el P. Francisco de Sales Soto, quien presentó un proyecto de evangelización del Oriente Peruano donde consideraba la creación de tres Prefecturas Apostólicas: San León del Amazonas, también llamada Zona Septentrional con base en Iquitos, San Francisco del Ucayali y Santo Domingo del Urubamba y Madre de Dios. El 16 de abril de 1900 Mons. Pedro Gasparri comunicó en forma oficial la fundación canónica realizada en Roma el 20 de enero de 1900 por la Sagrada Congregación de Propaganda Fide, siendo ratificada por su Santidad León XIII el 5 de febrero del mismo año. El 1º de diciembre de 1899, la Propaganda Fide ya había invitado a la Orden de San Agustín a asumir el compromiso con la Prefectura de San León del Amazonas.
El P. General Tomás Rodríguez acepta la propuesta de la Curia General. Entonces, el mismo secretario Mons. Luis Vecchia, le solicitó un religioso competente para ocupar el cargo de Prefecto. El 8 de junio de 1900 el P. General propuso al P. Paulino Díaz, a quien la Santa Sede le otorga la titulación el 11 de agosto del mismo año e inmediatamente es nombrado Vicario Provincial (García Jordán 2000a; García Sánchez 2000; Lovera Vásquez 2000).
La misión encomendada por la “Sagrada Congregación de la Propaganda Fide” a los Padres Agustinos fue denominada “Prefectura Apostólica de San León del Amazonas”. Su jurisdicción territorial hasta 1912, abarcaba la misma franja que las antiguas misiones de Maynas, establecidas durante el Virreinato por los Jesuitas. El Gobierno, con anuencia de la Santa Sede, decidió elevar esa Prefectura Apostólica a la categoría de “Vicariato Apostólico de San León del Amazonas” por Decreto de S.S. Benedicto XV, fechado el 22 de febrero de 1921. Al mismo tiempo, para aliviar la tarea excesiva que pesaba sobre los religiosos agustinos, se crea la “Prefectura Apostólica de San Gabriel del Marañón”, que fue encomendada a los Padres Pasionistas españoles. Con la entrega de ese sector del Vicariato de San León del Amazonas, la jurisdicción de los padres agustinos queda reducida, pero sus esfuerzos obtienen frutos consistentes y duraderos. Al observar el crecimiento de la tarea misional, S.S. Pío XII, crea el 13 de julio de 1945 la “Prefectura Apostólica de San José del Amazonas”, que fue destinada a los Padres Franciscanos Canadienses, cuyo territorio colindaba con el “Vicariato Apostólico de San Francisco del Ucayali” encomendado a los PP. Franciscanos españoles. Con esta desmembración, el actual “Vicariato de Iquitos”, antes “Vicariato de San León del Amazonas”, quedó reducido territorialmente (Misiones Agustinianas 1953).
La época del caucho (1880-1914) tiene relación directa con la “segunda entrada misionera (siglo XX)” en territorio amazónico peruano.
Breve reseña histórica de la Época del Caucho (1880-1914) y su relación con la Orden Agustina en el Oriente del Perú.
El Estado peruano al igual que la mayoría de otros estados latinoamericanos recorrió un largo camino hasta su institucionalización definitiva desde su independencia (1821). Durante ese largo recorrido, hay que destacar el interés por parte del poder hegemónico en la región amazónica peruana, “la selva”. A partir de aquí podemos advertir la puesta en marcha de diferentes proyectos de inmigración destinada a inmigrantes europeos o a migrantes de otras regiones del Perú. El Estado Nacional llevó a cabo estas acciones, las cuales eran justificadas porque en él imperaba la idea de un espacio de “tierras vacías” que habían sido heredadas de la conquista y que debían ser pobladas con el objetivo de progreso de la Nación (Olmedo 2002).
El 1º de marzo de 1901 arribaron a Iquitos cinco misioneros agustinos: P. Paulino Díaz, P. Pedro Prat, P. Bernardo Calle, P. Plácido Mallo y el Hermano Pío González (Lovera Vásquez 2000; Fernández 2002) (9). A su arribo no fueron bienvenidos. José Barletti (10) nos comentaba en una entrevista realizada en enero de 2001, que existían tres razones importantes por las que no fueron bien recibidos: a)la presencia de los agustinos respondía al mandato de revitalizar las misiones, entonces como Iquitos era una ciudad cosmopolita bajo la influencia de los patrones caucheros, donde no había “salvajes”; por tanto, las misiones debían establecerse donde éstos últimos existieran; b) Incomodidad que significaba para la clase hegemónica, una orden religiosa, debido a que la primera tendía hacia el anticlericalismo; c) el poder eclesiástico en manos extranjeras ofendía al “nacionalismo iquiteño” de aquella época, ya que, algunos curas doctrineros peruanos, habían trabajado en la Prefectura de San León del Amazonas. Este último punto se vincula con lo dicho por Barletti con respecto a que los patrones caucheros tenían “su propio” sacerdote, el P. Correa quien “cerraba los ojos” ante las atrocidades cometidas por éstos y quienes temían el accionar de los nuevos misioneros (Fernández 2002).
También coincide este especialista con lo afirmado por el P. Avencio Villarejo cuando se les dio la bienvenida a los misioneros: “... dándole a entender claramente cuál era la opinión del pueblo ante el hecho consumado de la instalación de una misión, que desde un principio tomaron como un insulto a una ciudad cosmopolita y tan culta como se consideraba entonces Iquitos, pues ellos juzgaban que las misiones solamente se establecían para atender salvajes” (Villarejo 1965: 388). Este era el contexto al momento en que los sacerdotes llegaron a Iquitos. En realidad, la historia de la época del caucho es más compleja. Con el fin de hacerla más comprensible al lector, nos remitiremos a lo sucedido en el Putumayo. En su obra “Shamanism. A Study in Colonialism and terror and the wild man healing”, Michael Taussig narra lo acaecido en esa zona y procura entender el drama del caucho a través de un espacio de muerte y cultura del terror, debido a que la región del Putumayo fue un área clave para el proceso del caucho y de la situación de los aborígenes (Taussig 1987).Las actividades caucheras se desarrollaron en el Departamento de Loreto cuya extensión hacia el norte llegaba hasta el río Putumayo y la región del Madre de Dios. Dos zonas marginales habitadas por indígenas que practicaban una economía de subsistencia. El escenario paradigmático donde se desarrolló la explotación del caucho y de la mano de obra indígena fue el Putumayo, territorio limitado por el río de igual nombre que la región y sus afluentes: Caraparaná e Igaraparaná (11) (García Jordán 2000b).
La zona del Putumayo era apta para comerciar el caucho, como bien lo describe Taussig (1987: 22): “It was strange area were these Colombians settled and go the local Indians to gather rubber, a frontier prone to warefare and instability and whose sovereignty the nation-states of Perú and Colombia had never agreed on since the aftermath of the was of Independence from Spain in early nineteenth century”. En la región del Putumayo, hacia 1896, un comerciante cauchero peruano, Julio César Arana, comenzó a tener relaciones comerciales con los caucheros colombianos, con los cuales, constituyó en 1904 la firma “Arana, Vega y Cía.”. La empresa debido a la demanda del producto, especialmente de Inglaterra que controló la comercialización internacional hasta fines del siglo XIX, en que fue reemplazada por Estados Unidos, se expandió. Arana no sólo puso atención a la apertura del negocio del caucho sino que también tuvo en cuenta que la plantación de la misma, se encontraba en territorio fronterizo; por lo tanto persiguiendo asegurar el futuro de la compañía, buscó el respaldo de la corona británica, mediante la constitución de la “Peruvian Rubber Co.”, que incluía capitales ingleses. En1907 se produjo una baja coyuntural en los precios del caucho, que llevó a Arana a impulsar la rápida colocación de títulos de su empresa. Esto, trajo como consecuencia, que el comerciante cauchero, exigiera a sus empleados un aumento en la producción, que se logró a costa de una sobreexplotación de la mano de obra indígena “... que provocó, según varias estimaciones, la desaparición de unos 30.000 a 40.000 huitoto ...”(García Jordán 2000b: 57).
La explotación a la que se había sometido a los nativos, fue de tal magnitud que el ingeniero Jorge M. Von Hassel en un estudio publicado en 1905 sobre los indígenas amazónicos, reveló:“Ante el mundo civilizado contra los abusos y destrucción innecesaria de esos seres primitivos, que la codicia del llamado hombre civilizado ha puesto entre los productos del mercado amazónico; pues es un hecho conocido por todos que se cotizan allí como cualquier mercadería” (Von Hassel 1905 en García Jordán 1993).
En 1907, Benjamín Saldaña Roca, periodista, denunció en algunos artículos en “La Sanción” y “La Felpa”, publicaciones iquiteñas, las atrocidades cometidas en los puestos caucheros. El impacto que causaron los mismos, no sólo se hicieron notar en Iquitos sino que se extendió hasta Manaos (García Jordán 1993).
No obstante, el denominado “escándalo del Putumayo”, si bien se originó en 1896, no estalló hasta que el ingeniero y viajero Walter Hardenburg, denunció las aberraciones que ocurrían en el Putumayo a la revista londinense “Truth” en 1909. En esa revista se publicó el artículo “The Devil’s Paradise: A British Owned Congo”, que era una descripción sobre lo ocurrido en el Putumayo “They force the Pacific Indians of the Putumayo to work day and night at the extraction of rubber, without the slightest remuneration; that they give them nothing to eat; that they keep them in complete nakeness; that they rob them of their crops, their women, and their children to satisfy their voracity, lasciviousness and avarice of themselves and their employers, for they live on the Indian’s food, keep harems and concubines, and sell these people at wholesale and retail in Iquitos; that they flog them inhumanly until then bones are visible; that they give then no medical treatment, but let them die, eaten up by maggots, or to serve as food for the chief’s [i.e., rubber station manager’s dogs; that they castrate them, cut off their ears, fingers, arms, legs ...]” (Taussig 1987: 34).
El resultado de esta denuncia hizo que, Roger Casement, Cónsul británico en Río de Janeiro, fuera enviado por el gobierno británico a indagar la situación denunciada; que se nombrara una comisión para investigar el caso precedida por el Juez Rómulo Paredes a través del gobierno de Augusto B. Leguía y Ángelo Scapardini, Delegado del Vaticano en Lima, a pedido de éste amplió la información sobre los sucesos ocurridos.Los Padres Agustinos también denunciaron esta situación como lo prueba una de las cartas escritas por el P. Paulino Díaz: “He venido tristemente impresionado de la precaria situación en que se encuentra [...] Las diversas tribus de aushiris, sáparos, ninanas, tiracunas, angoteros y piojeses, casi han desaparecido por completo y los pocos que aún quedan se han remontado a lugares inaccesibles, quedando reducida la actual población del Napo a restos de los habitantes de varios pueblos fundados por los padres jesuitas en los afluentes del alto Napo. Estos pueblos han desaparecido...” (Anales de la Propagación de la Fe en el Oriente Peruano 1909: 17). La Amazonía peruana fue una zona inexplorada antes de 1880 que sólo producía plantas medicinales como la quinina, pescado salado y sombreros de paja. A partir de la década del ’80, el caucho es el producto por excelencia y la panacea económica de esta región. Empresas, como por ejemplo Goodyear, desataron lo que se denominó “la fiebre del caucho”. Además en Iquitos se instalaban aventureros, comerciantes y todo tipo de gente quienes compraban provisiones y alquilaban peones para ser guiados hasta el lugar donde se encontraba el producto, iniciando su propio negocio (San Román 1994; Roux 1995).Durante éste período, aparecen en escena dos actores sociales muy importantes: el patrón y el peón caucheros. El “patrón cauchero” era un intermediario entre la región amazónica peruana, los capitales ingleses y norteamericanos y también perteneciente al poder local. El “peón cauchero” realizaba su trabajo en condiciones infrahumanas, desde el estar expuesto a enfermedades como a las picaduras de diversos insectos (San Román 1994). La explotación del caucho fue la aplicación de un nuevo modelo económico que imponía una organización del trabajo. La misma se llevó a cabo mediante contratos uniendo una serie de intermediarios y apoyándose en el aviamiento (11). El método más usado era el “enganche”, un contrato ilegal y abusivo entre el contratista y el peón casi siempre ignorante y borracho al cual se le proveía de objetos baratos pero apreciados (Roux 1995). Mientras duró el “boom cauchero” se llevó a cabo una “cacería de indios”, aptos para el trabajo de extracción junto a una infinidad de formas de sumisión y esclavitud (Olmedo 2002). Taussig (1987), menciona tres formas diferentes de control humano: el trabajo forzado asociado con el sistema de deudas; el concubinato de jóvenes indígenas mujeres, usualmente solteras, de las cuales los empleados de Julio César Arana se jactaban de tener entre cinco y quince a la vez y la venta de niños nativos para servicio en Iquitos.
Sabemos que durante lo que denominamos “segunda entrada misionera (siglo XX)”, la resistencia hacia los agustinos provenía de las denuncias sobre la esclavitud de los indígenas, quienes la dieron a conocer fuera del ámbito amazónico. La respuesta a esta primera cuestión, la tenemos en la carta enviada por el P. Paulino Díaz al Vaticano; debido a eso a iglesia tomó tres resoluciones: el Papa Pío X escribió la encíclica “Lacrimabili Statu”. En ese escrito denunciaba la explotación sufrida por los nativos; este Papa envió al P. franciscano G. Genocchi a visitar en América Latina las misiones y observar cuál era la situación real de los indígenas y habilitó una nueva misión en La Chorrera que fue el principal puesto cauchero en el Putumayo (García Jordán 1995, 2000b). La respuesta a la segunda cuestión: los Agustinos fueron resistidos porque Iquitos era un ámbito católico pero hostil a la vigilancia eclesiástica, especialmente cuando la riqueza generada por el caucho llevó a una vida dispendiosa y la muestra de esto, podemos bóxervarlo en algunas expresiones arquitectónicas, tales como: la Casa Barcia, construida en 1907 que tiene dos plantas con puertas que terminan en arco de medio punto. Su fachada está cubierta con azulejos arabescos importados desde España. La Casa de fierro, adquirida en la Exposición Internacional de París en 1889, de la que era comisario Gustavo Eiffel, por el cauchero Juan Anselmo del Águila. Procede de la factoría belga, cercana a Bruselas Les Forges de Aisseau. Esta construcción fue traída desde Europa por partes (tuercas y pernos incluidos), siendo ensamblada en la ciudad de Iquitos. El estilo de esta casa corresponde a la época de esplendor de la arquitectura metálica. La casona donde funciona la Biblioteca del Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía, ubicada en el mismo inmueble de la Prefectura, nos permite observar elementos arquitectónicos del boato de esa época. Por otro lado, a los patrones caucheros, les resultaba desagradable que los sacerdotes se instalaran en Iquitos, porque para “evangelizar salvajes” no tenían necesidad de quedarse en la ciudad. Los agustinos no pudieron desplegar sus actividades misionales, y, en consecuencia, desarrollaron en los pueblos civilizados una tarea que daría muy buenos resultados. En la casa donde se instalaron en Iquitos, comenzaron a realizar bautizos, misas y otro de tipo de expresiones externas pero de vida cristiana que eran desconocidas o no eran practicadas desde la época de las antiguas misiones. De esta forma fueron conquistando la voluntad del pueblo cristiano de los enemigos de las prácticas clericales, orientando su labor misional hacia el ámbito educativo. Así, abrieron la escuela San Agustín, famosa por las luchas que padeció para su instalación y funcionamiento, como por los extraordinarios resultados que obtuvo. La escuela fue abierta el 12 de agosto de 1903. Hacia 1905, como el Concejo Municipal, bajo cuya ala administrativa estaban sujetas las escuelas, no se expedía, el P. Paulino Díaz la abrió oficialmente, dando aviso a la autoridad civil. El Concejo impuso una multa y conminó el embargo del inmueble y amenazó con poner guardias en la puerta del establecimiento para no permitir el ingreso de los niños. El P. Díaz protestó pero no tenía todavía suficiente respaldo. Se acudió al Consejo Superior de Lima y mientras aguardaban la respuesta, la Municipalidad celebró una sesión donde se labró un acta:“El Señor N. N. [...] opina que se le niegue la licencia, pues su misión no es la residir en la ciudad, sino la de ir a civilizar salvajes [...] El Señor Inspector agrega que el peticionario no llena las prescripciones de ley, por cuanto no acredita con documentos su competencia y moralidad; que siendo la instrucción tan delicada debe estar en mejores manos [...] El Alcalde expuso que se hacía muy alarmante para la República la afluencia de clérigos y frailes, así como de inmigrantes chinos, factores ambos de retroceso y peligro para el país... y propone solicitar al Gobierno [...] impida el ingreso de frailes o personas pertenecientes al clero. El Concejo así lo acordó y exteriorizó poniéndose de pie todos los Concejales” (AMI; también “Loreto”, Cincuentenario de los Agustinos en Iquitos, en Villarejo 1965: 406).
En 1906, la nueva Ley de Instrucción Pública quitó a los Concejos la dirección de las escuelas y el conflicto se terminó oficialmente. En 1907 “El Loreto Comercial” publicaba:“Existe en estas soledades una institución extranjera, la Orden Agustina, que tiene pocos pero preclaros sacerdotes... Ha sido una verdadera sorpresa ver el éxito alcanzado en los exámenes que hace pocos días han terminado y lo que más llama la atención: estos sacerdotes están completamente aislados, sin recursos, con una pequeña pensión del Gobierno que apenas basta para cubrir el alquiler del local, y con todo sostienen una escuela, modelo aquí y en cualquier parte del mundo [...] somos liberales y amantes del progreso [...] por eso tributamos un aplauso a los PP. Agustinos” (Villarejo 1965: 406).
Hoy en día, el colegio San Agustín, continúa funcionando y algunos de sus egresados se destacan en cargos dirigentes en el ámbito nacional e internacional.
Después de la Guerra del Pacífico (1879-1884) entre Chile, Bolivia y Perú, donde Chile derrotó a los otros dos países, Nicolás de Piérola inauguró el período conocido con la denominación de “la República Aristocrática”, donde el Perú comenzó un proceso de progreso económico y de mayor estabilidad política. Este Presidente, acérrimo católico, llega al poder (1895-1899) a través del Partido Democrático, cuya base era antimilitarista, favorable a la Iglesia y ostensiblemente nacionalista (Klaren 1992). Por lo tanto, esta circunstancia favorecía al Vaticano y le permitiría acceder a espacios de poder, debido a que en ese momento, la Iglesia peruana, estaba utilizando un discurso modernizador en torno a la religión católica. Así, durante el pontificado de León XIII, se llevó a cabo una revitalización de las actividades misioneras. A partir de aquí se suceden los siguientes acontecimientos: Congreso Católico celebrado en Lima en 1896, el cual acordó organizar la Obra de Propagación de la Fe en el Oriente del Perú; en 1899 el Presidente Piérola firmó la fundación de tres extensas Prefecturas en la región amazónica: San León del Amazonas, San Francisco del Ucayali y Santo Domingo del Urubamba y Madre de Dios que se erigen canónicamente por la Obra de Propagación de la Fe de Roma el 20 de enero de 1900, siendo ratificada su creación por el Papa León XIII, el 5 de febrero de 1900 (García Jordán 2000b; García Sánchez 2000; Lovera Vásquez 2000). Luego se suceden otras presidencias; los sacerdotes agustinos arriban a Iquitos, no son bien recibidos, se suscitan los acontecimientos relatados precedentemente y para el período 1908-1912, Augusto B. Leguía asume como Presidente. Con referencia al problema planteado, a partir de la denuncia hecha a la revista británica “Thruth”, por el ingeniero y viajero Walter Hardenburg, su gobierno nombró y envió a investigar el denominado internacionalmente “escándalo del Putumayo” al Juez Rómulo Paredes, quien en su informe trató a todos los implicados en las atrocidades y aberraciones cometidas, como seres débiles. “La misma degeneración en que se encontraban los vicios de que estaban poseídos los habían vueltos cobardes. Estaban enfermos de la imaginación y veían por todas partes ataques de los indios, conjuraciones, sublevaciones, traiciones, etc.; y para salvar de esos cataclismos fantásticos, para defenderse y no sucumbir, mataban y mataban sin compasión indiadas enteras, inocentes, ajenas a toda idea libertaria y de venganza, porque la dominación tiránica de tantos años las tiene hasta hoy completamente aniquiladas y abyectas” (García Jordán 1993: 82).Como juez, Paredes, no dejó de mencionar posibles atenuantes al desempeño de los explotares y empleados “... a) la existencia de autoridades nefastas, b) el abandono de la zona selvática que habían comportado una absoluta falta de garantías para todos los individuos y, consecuencia de todo ello, c) el desarrollo de la justicia por propia mano, citando al efecto una frase común entre los caucheros “el Winchester es el Juez supremo de la selva” o lo que es lo mismo “no hay más autoridad que yo, ni más justicia que yo”(García Jordán 1993: 83).
La postura del juez Paredes fue no cuestionar nada de lo que se había cometido en la región del Putumayo. También, hay que tener en cuenta que él era partícipe de los proyectos de modernización gubernamentales: control de la selva y sus habitantes, la explotación de los recursos, esto sería posible introduciendo cambios en la empresa de Julio C. Arana. Cabe decir, que debido a la presión internacional se dictaron sanciones pero la corte de Loreto las anuló, reflejando el poder de los grupos locales en la política peruana. Julio C. Arana siguió controlando todas las instituciones de la región, tenía amigos influyentes dentro del gobierno nacional, pero a partir de 1911, la empresa comenzó a decaer. ¿Qué hizo Julio C. Arana? Obtuvo una de las senadurías por Loreto, logró la eliminación de impuestos para la exportación del caucho, con el propósito derestablecer la industria. El último acontecimiento de esta historia, fue la firma del tratado Salomón-Lozano (1922), publicado en 1927, donde toda la zona explotada por la“Peruvian Amazon Co.”, pasó a manos de Colombia (García Jordán 1993). Como se desprende de lo dicho, el gobierno nacional de Augusto B. Leguía, tomó cartas en el asunto, a partir de la denuncia de W. Hardenburg con referencia a las atrocidades cometidas en la región del Putumayo, envió al Juez Rómulo Paredes, que como dijimos anteriormente no tuvo una actitud cuestionadora.Creemos que los religiosos agustinos, si bien arribaron a Iquitos con el objetivo de revitalizar las misiones, al no ser bienvenidos por la clase hegemónica que detentaba el poder y no pudiendo hacer frente a la oposición de éstos, orientaron su misión hacia el ámbito educativo fundando, en primer lugar, la escuela “San Agustín”, que en un futuro les ayudó a ganar espacios de poder. En el acápite siguiente haremos una síntesis de la acción pastoral realizada por los religiosos agustinos en Iquitos durante el siglo XX.
Los Agustinos en la actualidad en Iquitos
Abarcar en una síntesis la historia de la acción pastoral de los Agustinos en la región amazónica peruana, no es una tarea fácil, por los difíciles momentos que atravesaron. La labor misional implementada por los religiosos de la Orden de San Agustín se cimentó en el ámbito educativo como explicamos en el punto b de este trabajo Hoy en día, once parroquias están a cargo de los representantes de la Orden de San Agustín sobre un total de dieciocho en el Vicariato de Iquitos. Los misioneros agustinos también desarrollaron actividades de labor pastoral en diferentes instituciones, tales como: Colegio, de san Agustín (fundado en 1903), Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía (CETA, fundado en 1972), Instituto de Promoción Social de la Amazonía (IPSA, fundado en 1973), Centro de Capacitación campesina de la Amazonía (CENCAA, fundado en 1983), Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP, fundada en 1961), Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP, fundado en 1973), Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP, fundado en 1981) (Kanatari 2000).A continuación, haremos una breve reseña sobre la Iglesia en América, con el fin de marcar una diferencia con respecto a los objetivos “evangelización y cristianización” de los indígenas específicos de la “primera entrada misionera (1542-1769)” y que tienen estrecha relación con la Política Vaticana de aquel momento.
LA IGLESIA EN AMÉRICA
Para entender la organización y el establecimiento de la Iglesia en el Nuevo Mundo deben considerarse las condiciones en las que se encontraba España en ese momento. En el siglo XV la Corona de Castilla inició una expansión que iba más allá de la Península Ibérica Carlos V dispuso que todas las flotas españolas que arribaran al Nuevo Mundo debían llevar en su tripulación un religioso. Así es que el flujo de sacerdotes hacia el Nuevo Mundo fue considerable desde el principio. Las órdenes que tuvieron presencia en América fueron: franciscanos, dominicos, mercedarios, jesuitas y agustinos (Durán 1984; Hertling 1986; Konetzke 1991, Borges 1992). Cronológicamente, las órdenes que entraron a través del Patronato Regio en el siglo XVI a tierras ya descubiertas fueron: franciscanos (1500), dominicos (1510), mercedarios (1530), agustinos (1533) y jesuitas (1568) (García Sánchez 1991).La Corona de Castilla logró esta legitimación de derechos a través del “Patronato Regio”. “El patronato real, cuadro jurídico que regulaba la vida eclesiástica en América, comprendía un corpus legal frondoso y complejo, elaborado y modificado a partir de sucesivas disposiciones que a menudo se superponían y contradecían entre sí. La obsesiva minuciosidad de la legislación española buscaba que nada o casi nada escapara a su puntillosa reglamentación, por lo que las ordenanzas de la Corona se multiplicaban frente a los interminables conflictos que iban apareciendo en los reinos de ultramar, creando precedentes a veces contradictorios”. (Di Stéfano y Loris Zanata 2000: 47- 48).
Los Reyes Católicos (Fernando e Isabel) derivaron de su derecho al Patronato, la lucha contra los denominados infieles y de la difusión de la fe cristiana. El Papa Inocencio VI les otorgó la Bula del Patronato durante la campaña de 1485 al reino moro de Granada, mediante la cual se les daba derecho a proponer obispos y concederles todos los beneficios eclesiásticos. Por lo tanto, los Reyes Católicos quisieron ejercer ese Patronazgo en el Nuevo Mundo. La bula fundamental del Patronato Regio sobre América es la “Universalis ecclessiae regimini” dictada por Julio II el 28 de julio de 1508 que establecía el Patronato Real a perpetuidad en América (Konetzke 1991).El Patronato Regio surge como consecuencia de las condiciones geopolíticas en que se llevó a cabo la exploración de los territorios ultramarinos a fines del siglo XV y principios del siglo XVI por España y Portugal. A esta potencia se le concedieron “nuevas tierras” ya en 1344 cuando se le encomendó al príncipe de Castilla las Islas Canarias y en 1486 le otorga derecho de patronato sobre ellas y sobre el reino de Granada, antes de que lo tomaran los cristianos, lo cual ocurrió en 1492. El Patronato Regio otorgaba a los reyes derechos a presentar ante las autoridades religiosas, a las personas que ellos deseaban tener en cargos eclesiásticos. Este derecho era ejercido en forma directa por los propios monarcas y también por sus representantes en las Indias (Di Stéfano y Loris Zanata 2000).
La Iglesia, en América, tenía por objetivo una misión práctica: “... activar la sumisión y la europeización de los indios y predicar lealtad a la corona de Castilla. Cualquier resistencia por parte de la Iglesia al cumplimiento de esta función se consideraba un problema político y como tal era tratado”(Barnadas 1990: 186).Konetzke (1991), Durán (1984), Hertling (1986) y Borges (1992), afirman que los religiosos de órdenes mendicantes participaron en los viajes ultramarinos de los descubridores. Los franciscanos eran una orden de este tipo y además, estos religiosos tenían un contacto muy estrecho con los marinos que rondaban las ciudades portuarias ibéricas. También hay que tener en cuenta que Cristóbal Colón era terciario franciscano (12) y fue socorrido en el convento de La Rábida, cerca del puerto de Palos, lugar de partida de su primer viaje. Por lo tanto, es comprensible que los Reyes Católicos en su afán por conseguir misioneros para el Nuevo Mundo, se dirigieran primero a la orden franciscana y, dentro de esta a los denominados “observantes” (13) por tener mejor disposición para trabajar en lo que respecta a actividad pastoral. La Iglesia en el Perú tiene algunas características particulares, debido a que, el Virreinato del Perú estaba conformado por territorios extensos, donde las llanuras colonizadas, estaban separadas entre sí por espacios amplios, casi vacíos. La diócesis de Lima fue fundada en 1543 y dos años más tarde en 1545 se constituyó en arzobispado. Lima fue el centro eclesiástico más importante durante la época colonial. Este prestigio que poseía la sede arzobispal de Lima fue obra de Santo Toribio Alfonso Mogrovejo (14).
“En tiempos de Santo Toribio la ciudad de Lima tenía cinco parroquias, diez hospitales y otras instituciones benéficas, ocho conventos femeninos y dieciséis masculinos. De éstos cada una de las órdenes de franciscanos, dominicos, agustinos y mercedarios poseían tres. Los jesuitas tenían cuatro, entre ellos una escuela superior para jóvenes indios...” (Hertling 1986: 403).Según Heras (1992) es muy difícil establecer etapas en la evangelización del Perú porque existen diferentes criterios. Él propone dos:a) 1532-1551 períodos de cristianización intensiva que abarca desde la llegada de los españoles (1532) hasta finalizadas las guerras civiles (1548). En 1551, se celebra el primer concilio limense lo que suponía una evangelización masiva de la población; b) 1551-1606 o constitutivo que comprende desde la celebración de los primeros concilios en Lima hasta la muerte de Santo Toribio de Mogrovejo (15).
La Iglesia en América, en general, y en el Perú en particular, tuvo una función práctica: la de someter a los indígenas mediante la conversión a la religión católica. Los objetivos fueron diferentes porque la política vaticana a implementarse tuvo fines distintos entre la “primera y segunda entrada”.
CONCLUSIONES
La “segunda entrada misionera (siglo XX)” se lleva a cabo después de que el Papa León XIII convocó al Concilio Plenario Latinoamericano (Roma, 1899). El aspecto principal se centra en el plano misionero porque de ahí deriva la acción pastoral que desplegarán los agustinos, quienes arriban con el mandato de “revitalizar” las misiones del Oriente del Perú debido a la apertura que proponía la Iglesia como institución y donde las órdenes religiosas, incluidos los agustinos, se encontraron inmersos.
La misión que les fue encomendada por la “Sagrada Congregación de Propaganda Fide a los religiosos agustinos fue la “Prefectura de San León del Amazonas”, que se convirtió en “Vicariato Apostólico de San león del Amazonas” el 22 de febrero de 1921, por Decreto de su Santidad Benedicto XV. Con el fin de mitigar la tarea misional de los agustinos, se creó la “Prefectura Apostólica de San Gabriel del Marañón”, encomendada a los Padres Pasionistas españoles. El territorio del Vicariato de San León del Amazonas quedaba así reducido. El Papa Pío XII, observó el crecimiento misional y decidió crear el 13 de julio de 1945 la “Prefectura de San José del Amazonas”, que fue designada a los Padres Franciscano Canadienses, llegando a colindar su territorio con el “Vicariato de San Francisco del Ucayali” encomendado a los PP. Franciscanos españoles. Con esta desmembración, el actual “Vicariato de Iquitos” quedó territorialmente reducido.Ahora bien, ¿por qué fueron resistidos tan hostilmente los religiosos de la Orden Agustina a su arribo a Iquitos el 1º de marzo de 1901? La respuesta la podemos encontrar es que la Orden, a pesar de ser una congregación doctrinalmente ortodoxa, un grupo sólido, no pudo realizar lo convenido con el Papado. Suponemos que, los religiosos agustinos no pudieron desplegar sus actividades, debido a que los patrones caucheros, tenían poder en los pueblos, tomaban a los indígenas como mano de obra para la industria extractiva del caucho. La actitud del Poder Político fue ambigua, y favorable a los intereses que tenían entre ellos. Los misioneros, se encontraban en medio de esta situación, ni las denuncias realizadas por ellos y por otros, tuvieron ingerencia en el gobierno local ni nacional, sólo debido a la presión internacional que se suscitó con la denuncia del ingeniero y viajero Walter Handerburg se logró investigar lo que sucedía en el Putumayo, y no mucho, debido a que el Juez Rómulo Paredes, enviado por el gobierno nacional de Augusto B. Leguía, se expidió ambiguamente sobre el tema. Por lo tanto, no pudiendo actuar en la plenitud de sus deseos, decidieron dedicarse al ámbito educativo, logrando abrir el Colegio de Niños en 1903, y a partir de ahí, iniciar otro tipo de pastoral, centrada en el ámbito educativo y que luego se ampliaría al ámbito cultural y de esta forma ganar espacios de poder que les fueron negados a su arribo.

NOTAS
(1) En esta Institución contamos con la colaboración para el tema a investigar del P. Joaquín García Sánchez, Director del Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía (CETA) y Alejandra Schindler, Directora de la Biblioteca del Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía.
(2) Ordenes que tuvieron presencia en América durante la “primera entrada”: franciscanos, dominicos, mercedarios, jesuitas y agustinos (Durán 1984, Hertling 1986, Konetzke 1991; Borges 1992).
(3) Eremita: ermitaño. Entre los siglos XII y XIII dentro de la Iglesia hubo una especie de renovación cristiana. Esta situación llevó a muchos fieles a seguir el ejemplo de Jesús y retirarse a lugares apartados donde llevaban un estilo de vida contemplativa.
(4) Separación que surgió en la Iglesia Católica desde 1378 a 1429. Durante este período hubo varios Papas, unos residentes en Roma y otros en Aviñón. El Concilio de Constanza en 1414 y la elección de Martín V pusieron fin a dicho cisma.
(5) Existe una distinción genérica entre sacerdotes regulares y sacerdotes seculares. El clero regular es aquel que obedece una regla y ésta forma parte de la estructura de la orden. (por ejemplo: los Agustinos Recoletos que se atienen a la Regla de San Agustín). El clero secular tiene una estructura jerárquica y piramidal que depende directamente del Papado. También existe una distinción entre sacerdotes que poseen el orden sagrado y aquellos que no lo tienen. Distinción que en la Orden Agustina se observa en la división entre sacerdotes y hermanos. Los primeros poseen el orden sagrado y los segundos no (aunque sí los votos).
(6) El “Breve” es un documento pontificio que trata asuntos muy puntuales. En este caso el Breve de Clemente IV trata sobre cuestiones relativas a la Orden Agustina.
(7) Una de esas regiones merece especial importancia: la Provincia de Vilcabamba asumida por los Padres Juan de Vivero y Marcos García. Además, allí en 1571 moriría asesinado el P. Diego de Ortíz (mártir de la Orden) (Vargas Ugarte, 1960, García Sánchez, 1991, Borges, 1992). Ana María Lorandi nos dice al respecto: “En cuanto al problema de Vilcabamba, Toledo comenzó a revisarlo a fondo. Estudió con gran detenimiento las negociaciones llevadas a cabo hasta su llegada, intercambió algunas cartas con Titu Cusi y evaluó su capacidad de resistencia. Consideraba que la vía diplomática no debía abandonarse, pero tampoco descuidar una solución militar. Mientras las autoridades estaban en estos cónclaves, Tito Cusi moría en Vilcabamba. Había participado de ceremonias en homenaje a su padre, que incluían abundante comida y bebida. Luego se dedicó al juego de cañas, que había aprendido de los españoles que lo acompañaban. Enfermó repentinamente y murió en pocas horas. El Padre Diego Ortiz que estaba a su lado en ese momento fue acusado de haberlo envenado y fue cruelmente torturado antes de quitarle la vida” (Lorandi 2002: 140-141).
(8) Los misioneros de la Orden Agustina penetraron en Lima (Perú) en 1551 (Durán 1984, Hertling 1986, Konetzke 1991, Borges 1992, Vizcaíno 2000). En la Amazonía Peruana, los agustinos penetraron en 1901 (García Sánchez 2000, Fernández 2001).
(9) P. Paulino Díaz (1850-1919). Profesó como religioso de la Orden de San Agustín en Valladolid en 1867. Hacia 1872 pasó a las Filipinas donde es ordenado sacerdote en 1873. Al crearse la Prefectura de San León del Amazonas es nombrado Prefecto Apostólico y Superior de la orden mencionada. Por razones de salud renunció a su cargo en 1911, regresando a España.
-P. Pedro Prat (1861-1929). Profesó como religioso de la Orden de San Agustín en Valladolid en 1878. Hacia 1885 pasó a las Filipinas, regresando a España en 1892 a causa de la independencia de esas islas. Se embarcó luego en la misión hacia el Amazonas. Al renunciar el P. P. Díaz a su cargo como Prefecto Apostólico, es nombrado su sucesor en 1913. Debe dejar la misión por razones de salud. Es nombrado por esa causa Prior en Lima en ese mismo año y hacia 1918 regresó a las Filipinas como subprior y maestro de novicios. Muere en Manila.
-P. Bernardo Calle (1876-1904). Tomó los hábitos de la Orden de San Agustín en 1892. Se embarcó en la misión al Amazonas, y fallece a causa de una revuelta indígena en 1904.
-P. Plácido Mallo (1876-1936). Profesó como religioso de la Orden de San Agustín en 1894. Se embarcó en la misión en el Amazonas pero por motivos de salud regresó a España en 1905. Es asesinado a causa de la guerra civil el 25 de julio de 1936.
-Hno. Pío Gonzalo (1858- ¿?). No existen datos biográficos sobre él. Vino con los anteriores a misionar en el Amazonas, regresando a España en 1912 por motivos de salud (Kanatari 2000).
(10) El Prof. José Barletti Pasquale, nuestro informante, reside en Iquitos.
(11) Esta zona fue objeto de conflicto entre los Gobiernos de Perú y Colombia. Se iniciaron conversaciones para dar una solución al mismo en 1904, pero no habiendo llegado a un acuerdo, ambos países, solicitaron al Papa Pío IX que arbitrara en el litigio en septiembre del mismo año (García Jordán 2000).
(12) Suministro de equipos y víveres por un “aviador” o comerciante, patrocinando a un empresario que se convertía en el aviado, o cliente.
(13) El Papa León XIII, a finales del siglo XIX agrupó a la Orden Franciscana en tres ramas, constituyéndolas en la siguiente forma: Primer Orden Menor de Frailes, las monjas conocidas como Clarisas se convirtieron en la Segunda Orden, y la Tercer Orden es la de los laicos (varones y mujeres) que no estaban sometidos al celibato.
(14) El Papa León X dividió a los franciscanos en dos grupos. Los “observantes” quienes viven de acuerdo a los preceptos impartidos por San Francisco de Asís; y los conventuales que son aquellos que pueden poseer bienes que pertenecieran a la comunidad.
(15) Santo Toribio Alfonso Mogrovejo (1538-1606). Religioso y santo español nacido en Mayorga (Valladolid). Formado en las Universidades de Valladolid, Salamanca y Santiago de Compostela. Fue Inquisidor en Granada (1573) y se lo nombró arzobispo de Lima en 1579, siendo laico todavía por lo que recibió las órdenes religiosas y su nombramiento semanas antes de acceder al arzobispado limeño. Mantuvo enfrentamientos con las autoridades civiles en defensa de los privilegios eclesiásticos y se destacó por su protección a los indígenas frente a los que abusos que sufrían en las reducciones. Publicó en 1522 un catecismo en español, quechua y aymara. Fue beatificado en 1679, canonizado en 1711 y comparte junto con Santa Rosa de Lima el patronazgo del Perú.
BIBLIOGRAFÍA
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02/05/12: Impecable

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Cesar Antonio Vilca Vega
El Ministerio del Interior y la Policía Nacional del Perú cumplen con informar a la opinión pública lo siguiente:
1. Hoy, a las 2:00 de la tarde aproximadamente, luego de una intensa y prolongada búsqueda por parte de las fuerzas del orden que costó la vida de otros tres efectivos, dos de la PNP y uno del EP, y dejó varios heridos, fue encontrado sin vida el suboficial César Antonio Vilca Vega.
2. El referido suboficial fue hallado en una pequeña comunidad de Alto Laguna, en el distrito de Vilcabamba, provincia de La Convención, Cusco, por una comitiva en la que se hallaban su padre y los dos comuneros que le dieron los primeros informes del paradero.
3. El cadáver se hallaba en posición de cúbito ventral y fue reconocido por su padre, Dionisio Vilca. La Policía Nacional, por su parte, hará las pericias necesarias para oficializar su identificación.
4. Como se sabe, el valeroso efectivo de la DINOES desapareció durante los operativos de búsqueda de 36 trabajadores del consorcio Camisea que habían sido secuestrados por delincuentes terroristas de Sendero Luminoso.
5. El Ministerio del Interior y la Policía Nacional del Perú expresan su más profundo pesar por este lamentable suceso y hacen llegar a sus familiares sus condolencias.
6. Luego de cumplir con los trámites de ley, el cuerpo del suboficial César Antonio Vilca será trasladado a Lima, donde se le rendirá los honores correspondientes y se le dará cristiana sepultura.
7. Cualquier otra información será dada a conocer oportunamente a la ciudadanía.
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Juan Julio Wicht SJ

El sacerdote jesuita Juan Julio Witch nació en el distrito de Salaverry, el 18 de abril de 1932. Fue licenciado en filosofía, teología y economía; con doctorado en la Universidad de Harvard. Ejerció la docencia en la Universidad del Pacífico.
El 17 de diciembre de 1996, se llevó a cabo la toma de la residencia del embajador de Japón en Lima, por 14 miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), durante el gobierno de Alberto Fujimori. A los pocos días, el Padre Witch se hizo conocido por su valiosa actuación al decidir quedarse como rehén voluntario a pesar de que los terroristas lo consideraron en la lista de quienes serían liberados. Todos los domingos, el Padre Juan Julio celebraba la Santa Misa para los secuestrados y sus captores.
Sus vivencias fueron volcadas en el libro Rehén voluntario: 126 días en la residencia del embajador del Japón; en el que narra todo lo ocurrido dentro de la sede japonesa.
Sacerdote jesuita Juan Julio Witch
Juan Julio Wicht SJ nos dejó el siguiente mensaje: “El viejo dicho castellano dice: soy pobre pero honrado. La honradez de la persona tiene dimensiones: hay que ser honrado consigo mismo, con la familia, con la empresa, con la sociedad, con el Estado y con Dios... En estos tiempos hay toda una campaña contra la corrupción. Se han creado organizaciones internacionales y se organizan congresos para tratar el tema. Sin embargo, tenemos que señalar que las medidas extremas, como las denuncias, multas o la cárcel no evitan la corrupción. La única forma de combatirla es actuando con honradez.
Y actuar con honradez es proceder con integridad según nuestra conciencia. Si creemos en Dios debemos oír y obedecer sus preceptos, de diversos modos, el Señor siempre nos exige honradez”.
Falleció por un coma diabético en Lima, el 12 de marzo de 2010.
“Junto a su familia, damos gracias a Dios por la vida y el gigantesco ejemplo que como jesuita y peruano nos ha dejado Juan Julio en las múltiples facetas de su trabajo como académico y sacerdote, y como amigo. Ojalá que desde la vida en Jesús Resucitado nos inspire en el generoso servicio al país y a la Iglesia”, refiere el Padre Rómulo Franco SJ.
El Cardenal Juan Luis Cipriani expresó su dolor por el fallecimiento del padre Juan Julio Wicht y resaltó su actuación en la toma de la residencia del embajador de Japón, ocurrida en 1997: "Juntamente con la comunidad católica recordamos de manera especial a Juan Julio, un hombre polémico en tantas intervenciones y, por otro lado, esa actuación tan encomiable durante la captura de la embajada de Japón, donde pude conversar con él muchísimas veces durante esos largos cuatro meses".
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Nuevo Arzobispo de Ayacucho
Benedicto XVI ha nombrado a Monseñor Salvador Piñeiro nuevo Arzobispo de Ayacucho, aceptando la renuncia de Monseñor Luis Abilio Sebastiani Aguirre por el límite de edad de 75 años, de acuerdo al código de derecho canónigo.
Monseñor Salvador José Miguel Piñeiro García-Calderón nació en Lima el 27 de enero de 1949. Hijo de Salvador Piñeiro Nesanovich y de Carmen García Calderón. Realizó sus estudios escolares en el Colegio La Salle de Lima. Curso sus estudios de Filosofía y de Teología en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. Obtuvo la Maestría en Educación y Licenciatura en Teología.
Ingreso al Seminario Mayor de Santo Toribio en el año 1965. Recibió la ordenación sacerdotal, el 6 de mayo de 1973 de manos del Cardenal Juan Landázuri Ricketts.
En su Ministerio Pastoral desempeñó los siguientes cargos: Vicario Parroquial, Profesor de Filosofía y Teología en la Facultad de Teología, Profesor de la Escuela de Catequesis, Párroco de Nuestra Señora del Carmen de San Miguel, Párroco de la Santísima Cruz de Barranco, Rector del Seminario Mayor de Santo Toribio, Vicario Pastoral, Vicario General de la Arquidiócesis de Lima, Vicario Episcopal Regional, Párroco de Santa Rosa de Lima de Lince. Ha colaborado en diversos medios de comunicación, especialmente en el programa diario de meditación, durante 16 años en radio Omega.
Monseñor Piñeiro fue ordenado Obispo por el Cardenal Juan Luis Cipriani y tomó posesión canónica del Obispado Castrense del Perú, en la Catedral de Lima, el 2 de septiembre del 2001. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Lurín el 8 de julio de 2003.
Fue presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia y es actualmente Vice Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.
Fuente: Ecclesia Digital.
Padre Emilio Arizmendi
Estudio histórico-canónico de la cofradía urbana limeña de fines del siglo XVIII
El Consejo Superior de la UDEP informó a toda la comunidad universitaria que el Prelado del Opus Dei y Gran Canciller de la Universidad de Piura, Monseñor Javier Echevarría, ha nombrado al Padre Emilio Arizmendi Echecopar Vicario Regional en el Perú y, en consecuencia, Vice Gran Canciller de la Universidad de Piura.
El Padre Emilio Arizmendi Echecopar reemplaza en el cargo a Monseñor José Luis López-Jurado, que impulsó los apostolados de la Prelatura en el país desde 1988.
“Quiero agradecer, en nombre propio y en el de la comunidad universitaria, la labor que durante tantos años desempeñó Monseñor José Luis López Jurado, alentando y sembrando de oraciones el camino que hemos recorrido junto a él. Asimismo, le damos la bienvenida al Padre Emilio Arizmendi que se suma a este proyecto universitario en una nueva forma de servirlo”, afirmó el rector Antonio Abruña, durante la ceremonia de Apertura del Año Académico 2011 realizado en Lima.
El Padre Emilio Arizmendi Echecopar nació en Lima el 9 de junio de 1963. Estudió en el colegio La Recoleta de Lima. Es licenciado en Derecho por la Universidad Católica Santa María, de Arequipa, y durante algunos años trabajó como Director de Estudios del colegio Alpamayo de Lima.
Se ordenó sacerdote en 2003. En ese año obtuvo el doctorado en Derecho Canónico, en la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, de Roma. Su tesis doctoral fue un “Estudio histórico-canónico de la cofradía urbana limeña de fines del siglo XVIII”.
Posteriormente trabajó en la Universidad de Piura, donde fue Capellán Mayor y profesor de Derecho Eclesiástico del Estado en la Facultad de Derecho. Antes de su nombramiento se desempeñaba como vicario secretario regional del Opus Dei en el Perú.
El Opus Dei trabaja pastoralmente en el Perú desde 1953, tanto en Lima, como en Piura, Chiclayo, Trujillo, Cañete, Arequipa, Abancay, Cusco y otras ciudades.
La actividad pastoral se realiza, además de la ayuda personal, mediante la atención espiritual de iniciativas de promoción social y cultural, a través de residencias universitarias, centros culturales, institutos de capacitación en hotelería, escuelas rurales, colegios, clubes juveniles y la Universidad de Piura, entre otras.
Categoría: Espiritualidad
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Manuel Pardo SJ
Autor Dr. Víctor Nomberto Bazán
Próximamente en librerías

Manuel Pardo Barreda SJ nació el 19 de abril de 1877 en Chorrillos, décimo hijo del Presidente de la República Manuel Pardo Lavalle y de Mariana Barreda. Su padre, fundador del Partido Civilista, se desempeñaba como Presidente del Senado cuando fue asesinado en 1878; quedando huérfano al cuidado de su madre, igual que sus hermanos.
Tenía diez años cuando ingresó al Colegio de los Padres Jesuitas, realizando su primera comunión. En 1893 tomó la decisión de ingresar a la Compañía de Jesús, a pesar de la oposición de sus hermanos, uno de los cuales llegó a ser Presidente de la República en dos períodos: 1904-1908 y 1915-1919.
Manuel viajó en un barco a vapor del Callao al puerto de Guayaquil, para luego atravesar por vía terrestre la Cordillera de los Andes hasta Quito; haciendo escalas en Ambato, Latacunga y Riobamba, e internándose en el noviciado de la Concepción de Pifo. El 21 de junio, fiesta de San Luis Gonzaga, Manuel vistió por primera vez la sotana jesuita.
Manuel Pardo fue un excelente novicio en opinión de su maestro el padre Garate, asumiendo la vida religiosa según la Regla de San Ignacio. Y en una carta del 15 de setiembre de 1893, dirigida a Mariana Barreda por el padre Lorenzo Sanvicente señala que Manuel “no piensa sino en Dios”. Siempre tuvo un sentido práctico “imitando a Jesucristo”, venciendo toda dificultad que se le presentaba.
Diversos testimonios, como los manifestados por los padres José Roesch y José Panizo Orbegoso, dan cuenta de cómo Manuel Pardo Barreda SJ era un autentico seguidor de Jesucristo Resucitado.
El 13 de junio de 1895, solemnidad del Corpus Christi, Manuel hizo sus primeros votos en la Compañía de Jesús. Su mayor petición era “hacerme muy santo, que es mi única aspiración en esta vida” (1). Por humildad solicitó en una oportunidad ser hermano coadjutor, lo cual no fue aceptado por sus superiores.
Como estudiante se dedicó a la gramática, humanidades, retórica, filosofía y teología. No olvidemos que su abuelo fue Felipe Pardo y Aliaga, literato y Ministro de Relaciones Exteriores. Compuso el siguiente epigrama dedicado al apellido del padre Reyes:
Aquí yace ¡Oh vanidad!
un héroe que no fue conde,
duque, ni otra dignidad;
algo más, no fue por donde
un héroe por el mundo va.
Tampoco fue general,
ni legislador de leyes,
fue más que Gran Mariscal,
más que príncipe real,
pasó de rey y fue…Reyes.
Su año de magisterio lo realizó en el Colegio de Quito, donde permaneció en dos etapas: de febrero a junio de 1897 –por razones de salud- y de setiembre de 1900 a julio de 1901. Durante este período estimulaba el trabajo de equipo y el deporte en sus jóvenes alumnos. Y fundó una Academia de Filosofía con sus discípulos, sin olvidar santificarse a sí mismo para santificar a los demás. En 1897 recibe de Pedro Rafael Gonzáles Calixto, Arzobispo de Quito, la tonsura y las Ordenes Menores.
Admiraba a Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia; y al padre Francisco Suárez SJ. Tuvo preferencia por la Teología Moral y su mayor virtud fue la caridad. Fue así como contribuyó a pagar la deuda que los padres jesuitas tenían por el Colegio San José de Arequipa (2).
Manuel Pardo Barreda SJ
En el camino a la santidad
“El sacerdote debe ir al pueblo, manteniendo contacto lo más posible con él” decía inspirado por León XIII. La misión del padre Manuel Pardo SJ se resume en lo siguiente: “No tengo en la vida, otro deseo que el de unirme, más y más a Dios, y trabajar por el mejoramiento del mundo”. Como ha señalado su biógrafo: era “un varón muy santo, devotísimo del Sagrado Corazón” y cuyo ejemplo de vida fue transmitido mediante una cadena de 110 emisoras en San Luis Missouri y otros cuatro Estados de Norteamérica, con 200,000 radioyentes (3).
Según el jesuita Matthew Hale: “Pardo inmoló a Dios juventud, inteligencia, posición social, el afecto de sus seres queridos y, finalmente la salud y la vida. El Dios de su corazón fue su recompensa”.
El padre Manuel Pardo SJ se propuso “fundar un periódico católico y una universidad católica para que no se pierda el fruto de la instrucción secundaria” y su mayor preocupación fueron las vocaciones en Perú, Ecuador y Bolivia para la Compañía de Jesús.
Se le presentaron grandes dificultades: el 2 de abril de 1904 le detectaron tuberculosis; además falleció el Arzobispo de Quito, quedando como único Obispo de Ecuador Arsenio Andrade de la Diócesis de Riobamba, quién lo ordenó sacerdote el 26 de julio.
Su primera misa fue celebrada el 31 de julio –día de San Ignacio de Loyola- en Quito. Ese mismo día era elegido democráticamente Presidente del Perú su hermano mayor José.
José Pardo Barreda
En diciembre se trasladó a Lima y luego hasta Arequipa. Luego de retornar a Lima, se embarcó en el vapor “Colombia” el 29 de marzo de 1906 rumbo a Guayaquil y Panamá, donde llegó el Domingo de Ramos, para transportarse en ferrocarril a Colón, donde tomaron el vapor “Montevideo” para España.
Hicieron escala en Curazao y San Juan de Puerto Rico. En Santa Cruz de Tenerife la salud del padre Manuel se agravó, llegando a desembarcar en el puerto de Cádiz donde entregó su alma al Señor el 11 de mayo.
Fue embalsamado y su cuerpo trasladado en el vapor Serapis al puerto del Callao donde llegó el 19 de agosto de 1906. En un vagón del ferrocarril sus restos fueron trasladados al cementerio, y colocados en el mausoleo de la familia Pardo, en presencia de su hermano el Presidente.
Notas:
(1) Carta del padre Manuel Pardo Barreda SJ del 11 de febrero de 1896.
(2) Carta del padre Manuel Pardo Barreda SJ a su madre, desde Quito, el 24 de abril de 1901.
(3) La familia Pardo Barreda fue la benefactora de la difusión del Apostolado de la Oración y de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual fue reconocido la noche del domingo 27 de abril de 1942, día de San Pedro Canisio y de Santo Toribio de Mogrovejo.

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Comunidad Jesuita Piura 1976
El P. Vicente Santuc Laborde SJ, ha fallecido en la ciudad de Paris, donde pasaba un tiempo sabático de investigación filosófica. Sufrió un paro cardíaco súbito en su habitación de la comunidad jesuita del Centre Sèvres.
Vicente nació el 1°de Julio de 1936 en Mailis, Landes (Francia), ingresó a la Compañía de Jesús el 17 de octubre de 1960 y fue ordenado sacerdote el 5 de julio de 1969.
Llegó al Perú en 1970. Hizo sus estudios en Francia donde obtuvo maestrías de Sociología Agraria y Economía del Desarrollo, y un doctorado en Filosofía Política. Trabajó por 20 años con el campesinado de Piura, donde fundó el CIPCA y Radio Cutivalú. Posteriormente, retomando su vocación magisterial, la Provincia Peruana le encarga la misión de fundar primero la escuela de filosofía y luego la actual Universidad Antonio Ruiz de Montoya (Lima), donde fue profesor y Rector por otros 20 años.
Conmovidos por su repentino deceso, agradecemos al Padre por el don de su vida, consagrada a Dios y al Perú.
Cooperación entre la Universidad Ruiz de Montoya y la Asociación Civil Reflexión Democrática
La Universidad Jesuita del Perú, Antonio Ruiz de Montoya, heredera del modelo educativo ignaciano, centrado en el desarrollo de la persona humana y su formación integral; y la Asociación Civil Reflexión Democrática, entidad sin fines de lucro que promueve la formación ética y el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, firmaron un Convenio que les permitirá desarrollar relaciones de cooperación a través de la implementación de programas académicos, científicos y culturales.
Las modalidades de cooperación entre ambas instituciones incluyen tanto la realización de cursos, seminarios o publicación de investigaciones, hasta la posibilidad de que los estudiantes de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya realicen prácticas pre profesionales en la Asociación Civil Reflexión Democrática.
Este convenio será un gran aporte, generador de un espacio académico estratégico entre ambas instituciones, al poder compartir e intercambiar conocimiento entre profesionales y estudiantes del más alto nivel.
Las autoridades que firmaron el convenio fueron el Padre Vicente Santuc Laborde SJ, Rector de la UARM y el Ing. Roque Benavides Ganoza, Presidente de la Asociación Civil Reflexión Democrática.
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IV Domingo de Adviento
Por Antonio Elduayen Jiménez CM
En la víspera de la Nochebuena, el evangelio (Lc 1, 39-45) nos presenta la fe como la puerta para entrar en la Navidad. La fe, de la que además se nos dice que es una bienaventuranza y que es caridad y misión. Ante todo, el relato nos presenta a María e Isabel dialogando sobre la fe… Sólo están las dos y cada una con su niño en su seno. No deja de ser asombroso y significativo que, en el umbral de la nueva historia del mundo, que va a iniciarse en la Navidad, haya sólo dos mujeres gestantes. ¡Misterios del Proyecto de Dios!, que, por hoy, prefiero sólo señalar y admirar, sin comentar.
Bienaventurado tú que crees, porque lo que te ha dicho el Señor se realizará. Estas palabras que Isabel le dice a María, valen también para ti (y para mí y para todos los creyentes). Son, por otra parte, un ejemplo de cómo Dios se revela y premia a los humildes y sencillos, simplemente porque le agrada la fe que le tienen (Lc 12, 21-22). En el caso del evangelio mencionado, el Padre Dios nos revela el Misterio de la Encarnación de su Hijo en María, por obra del Espíritu Santo. Lo que implica algo muy importante y que nos atañe muy de cerca, a saber, que, de alguna manera, el Hijo de Dios se ha encarnado en la raza humana -de la que María forma parte-, y en ti y en mí, que somos también parte de esa raza y seres humanos. ¡Reconozcamos nuestra dignidad!
Como dije antes, a Dios no sólo le agrada la fe que le tenemos sino que también la premia. La fe de María es un SÍ (Fiat) absoluto, valiente y gozoso a Dios Trinidad, y el premio a esa fe, premio singular y maravilloso, consistirá en que el Padre Dios la elige para ser la Madre de su Hijo Jesús; el premio a la fe de Isabel, también firme y gozosa, consistirá en que Dios la elige para ser la madre de un hijo que será… “el Precursor” del Mesías Jesucristo; finalmente, el premio a nuestra fe será el de poder llamarnos y ser hijos de Dios (Jn 1,12), si con fe firme, coherente, productiva y gozosa, nos abrimos a Jesús y lo recibimos de todo corazón, de modo que encuentre en él un lugar mejor que el encontró en Belén.
La Visita de María a Isabel para ayudarla (Lc 1, 39-40) ejemplariza dos elementos que no pueden faltar en la fe: la caridad y la misión. Son dos dimensión esenciales de la fe, que el Papa Benedicto XVI recoge y explaya en su Carta Apostólica Porta fidei (nn. 7, 12, 14). Ante todo, la fe sin obras es muerta (St 2, 14-18). “La fe sin la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería puro sentimentalismo siempre a merced de la duda”, dice el Papa (PF 14). Es por ello que “María Fe” va presurosa (misión) a ayudar a Isabel (caridad) en cuanto se entera de que su pariente va a dar a luz. Es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar: “el amor de Cristo nos apremia”, enseña San Pablo (2 Cor 5, 14).
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San Vicente de Paul

Giustino Pasquale Sebastiano Battista Muccia nace en Fele, Lucrania (Italia) el día 9 de octubre de 1800. Sus padres Giovanni Battista y María Giuseppa Muccia tuvieron 14 hijos -nueve murieron de pequeños-, de los cuales Justino fue el séptimo. La familia Battista Muccia era sencilla pero con un nombre de prestigio y de fuerte tradición católica.
A los catorce años, se traslada con su familia a Nápoles. Allí conoció a Mariano Cacace, sacerdote carmelita que se convierte en su director espiritual y acompañante vocacional. Este sacerdote orientó a Justino, después de haber discernido sus inclinaciones vocacionales, a buscar una comunidad de vida esencialmente activa, que es a lo que respondía a las inquietudes del joven. Es así como el 17 de octubre de 1818 ingresó a la Congregación de la Misión.
Transcurrido su noviciado emitió los votos en 1820 y continuó con sus estudios de teología. En 1823 es trasladado a Oria, donde recibe en poco tiempo las órdenes menores, el subdiaconado y el diaconado ordenándose sacerdote el 12 de junio de 1824. Durante 15 años misiona con el celo apostólico de San Vicente, por el sur de Italia, en Oria (1824-1829), en Monopoli (1829-1834), superior en Leche (1834-1836), Director del Seminario Interno en Nápoles (1836-1838). Fue asombroso su comportamiento en la epidemia de cólera que asoló la comarca en 1836 durante la que se desvivió en la atención y cuidado de los enfermos.
En 1839 es enviado como Prefecto Apostólico a la misión de Etiopía. Por aquél entonces, se llamaba Etiopía a toda la región al sur de Egipto, que comprendía el Sudán y Somalia. Era un pueblo de entre 8 y 10 millones de habitantes y eran los únicos que en todo África creían en Cristo, veneraban a la Virgen y tenían una aparente jerarquía eclesiástica. Justino gran devoto de la Virgen, fue el primero en llevar la Medalla Milagrosa acuñada pocos años antes a África.
El cristianismo abisinio era una mezcla de creencias y tradiciones paganas, judías y musulmanas. El reto del misionero era preservar la fe católica. En su predicación desarrolló el método vicentino, que consiste en hablar con sencillez, persuasión y familiaridad más que con gran elocuencia y erudición. Su capacidad de adaptación y comprensión le llevó a hacerse todo a todos, pobre con el pobre, abisinio con los abisinios. Vestía el hábito de los monjes de la iglesia abisinia, para dar ejemplo al clero local y mantenía su casa como una clausura. No podía hacer proselitismo abierto, ni rezar ni celebrar misa, pues corría peligro de muerte si lo hacía en público. Fue ganándose un círculo de conocidos, con mucha paciencia y bondad y con el tiempo se atrevió a invitarlos a una instrucción religiosa. La cita fue para el 25 de enero, conversión de San Pablo y aniversario de la fundación de la Congregación de la Misión. Acudieron 10 personas y les habló sencillamente de temas del catecismo.
Las reuniones fueron haciéndose periódicas, los domingos, y poco a poco fueron siendo más nutridas. Les hablaba abiertamente del Catolicismo, les hablaba de la Iglesia, unida en un principio y ahora dividida. Las predicaciones se repetían cada vez con más frecuencia y a ellas asistían sacerdotes y monjes de la iglesia copta en gran número. Entre estos se encontraba un deftera copto llamado Ghebra Micael, monje instruido de vida recta y búsqueda sincera de la verdad.
Este joven siguiendo un camino sincero de reflexión, llegó a desear abrazar la fe católica. Justino le pidió esperar y junto con él repasaron toda la doctrina, llevándolo a mayor claridad. El 2 de mayo de 1844, se adhirió a la fe católica. Ghebra era muy conocido y tenía ascendiente entre la clase eclesiástica abisinia, por lo que, al conocer la noticia, muchos monjes le siguieron al igual que Ghebra y este se pasó a ser compañero inseparable de Justino De Jacobis con un grupo de conversos construyen en Guala el primer colegio o seminario llamado de la Inmaculada Concepción. Se inaugura en 1844 y se inicia con 20 jóvenes formándose para el sacerdocio.
Este colegio difundió sobre todo la devoción a la Medalla Milagrosa, que él repartía a todo el mundo y que fue muy bien acogida por los abisinios. Por este hecho, la gente comenzó a llamarle abba Yakob Mariam (Padre Jacob de María). Al mismo tiempo Justino comenzó a fundar casas que, eran como estaciones de descanso y centros de operaciones para sus viajes apostólicos. El 6 de julio de 1847 el Papa Gregorio XVI expidió la bula de nombramiento para Justino como obispo titular de Nilópolis y vicario apostólico de Abisinia.
La hostilidad del nuevo abuma (obispo) Salama recién nombrado en Alejandría se manifestaba abiertamente hostil, declarando excomulgado a todo aquel que se relacionara con el abba Yakob. Comenzó así una atroz persecución contra la Iglesia Católica. El ras Ubié, jefe de la región, aunque era favorable a Justino, para evitarse problemas, le pidió que se retirara fuera de su jurisdicción, y esperase a que se calmaran los ánimos. Justino dejó Guala en octubre de 1848 para no poner en peligro a sus fieles y a cuanto habían construido, retirándose a Massaua donde estuvo esperando unos meses. Pero al recibir noticias de las detenciones y peligros que sufrían sus fieles, decidió regresar a Guala.
Mientras Ghebra Micael había seguido instruyéndose y Justino decidió conferirle el sacramento del orden sacerdotal. Ese mismo año el abuma Salama dictó un ataque abierto contra todos los católicos, y como no podía detener a Justino por su condición de extranjero, decretó su expulsión de Etiopía y sus guardias arrasaron las misiones arrestando a los fieles. A pesar de ello, Justino no abandonó a sus fieles y el 15 de julio de 1854 fue apresado junto con todos sus compañeros. Todos fueron maltratados y torturados y victima de la tortura, murió Ghebra Micael. La prisión duró cuatro meses y en noviembre fue enviado con una escolta hasta la frontera Egipcia
Justino siguió en la costa, visitando algunas comunidades y pensando regresar al interior en cuando se dieran las condiciones. La ley abisinia, permitía que un reo pudiera rescatar su vida por dos medios: pagando cierta cantidad, o encontrando a otro que muriera por él. En 1860 le causó tal compasión la situación de un condenado, que ofreció a la familia agraviada pagarles la correspondiente suma, lo cual no aceptaron. Entonces se ofreció para morir en su lugar. Esto si lo aceptaron inmediatamente quizá por aversión que sentían hacia Justino. Fue tal la conmoción que este hecho causó en el pueblo, que al momento fue liberado por la multitud, impidiendo su muerte.
A la llegada de un nuevo misionero el P. Delmonte, el P. Justino decide acompañarlo. Por el camino muchos salían a saludarlo y él bendecía a todos. Después de un agotador viaje y victima de la disentería que padecía, en el Valle de Aligadé, entregó su alma a Dios a las tres de la tarde del día 31 de Julio de 1860. Su santidad, pronto cruzó las fronteras de Etiopía. La fama de su vida y de su trabajo todavía perdura entre los cristianos etíopes y aún entre los musulmanes.
El 25 de junio de 1939 fue beatificado por el Papa Pío XII; siendo canonizado por el Papa Pablo VI, el 26 de octubre de 1975.

Fundador de la nueva generación católica y formador del clero nativo de Eritrea y Etiopía
Por Abba Iyob Ghebresellasie CM
Mientras historiadores y arqueólogos andan buscando testimonios fehacientes de los primeros asentamientos cristianos cerca de la ribera oeste del Mar Rojo, no resulta difícil hallar alusiones bíblicas a la llegada del cristianismo a nuestras tierras:… Al mismo tiempo un etíope, hombre de confianza y ministro de Candace, reina de los etíopes, y encargado de todos sus tesoros que había ido a Jerusalén en peregrinación (Hech 8,27).
Según los etnólogos, el nombre Etiopía se atribuye a aquellas gentes que tienen la misma lengua y cultura que viven todavía en el Cuerno de África. Y aunque todavía no concuerdan los historiadores sobre el lugar de residencia de la Reina Candace o sobre los límites de su territorio, existen narraciones de historiadores nativos que nos pueden servir, de alguna forma, de fuentes. Sobre la base de estas referencias bíblicas y relatos tradicionales, podemos afirmar que la fe cristiana fue introducida en las tierras costeñas de Eritrea durante los primeros siglos del cristianismo. Orígenes, el padre de la Iglesia Egipcia, escribe: “No se cree que haya sido predicado el Evangelio a todos los etíopes, en especial a aquellos que vivían más allá del río” .
El cristianismo en el siglo IV en Eritrea y en otras regiones fronterizas de Etiopía
No existen dudas de que la fe cristiana llegó al reino axumita a través de los territorios costeños de Eritrea cercanos al actual puerto marítimo de Massawa, y con toda probabilidad, a través del antiguo puerto de Adulis. Y desde Adulis hasta Axum, existen muchas ruinas antiguas en Eritrea como Quohaito, Tokonda, Abba Meta y Metera, que presentan pruebas históricas de la antigua presencia cristiana . Si bien los arqueólogos comenzaron las excavaciones en algunos de estos lugares en la segunda mitad del siglo 20, sus trabajos se vieron interrumpidos por la guerra de los 30 años por la independencia de Eritrea.
Tanto Eusebio como Rufino, historiadores de la primitiva Iglesia, confirman la llegada del cristianismo a Eritrea/Etiopía. San Frumencio fue consagrado obispo en el siglo cuarto, por Atanasio, Patriarca de Alejandría, quien “le mandó volver al lugar de donde procedía”. Un antiguo Martirologio Ghe’ez nos da más detalles sobre la misión y ministerio de Frumencio como Obispo de Etiopía . San Frumencio sirvió de instrumento para la evangelización de las llanuras meridionales de Eritrea así como de las cercanas regiones del norte de Etiopía.
Misioneros posteriores trataron de restablecer la fe católica en las montañas de Eritrea y en las vecinas regiones de Etiopía
C. Conti Rossini, escritor e historiador explica cómo la Iglesia etíope, desde sus comienzos, fue seguidora de la ortodoxia católica, como lo fue la alejandrina de la que dependía. La herejía monofisita fue aceptada por la Iglesia de Alejandría, y como Etiopía recibía sus obispos de ella, la Iglesia etíope, en contra de su origen, se hizo monofisita (tal vez inconscientemente). Dejando a un lado el asunto de cómo la Iglesia etio-eritrea se hizo monofisita, muchos misioneros católicos emprendieron la recuperación de sus seguidores para la Iglesia de Roma.
El emperador Zarajacob de Etiopía, respondiendo a la invitación del Papa Eugenio IV, envió al Abad Andrés, del Monasterio de San Antonio en Egipto, y a un diácono llamado Pedro como delegados al Concilio de Florencia de 1441 .
De 1555 a 1632, muchos misioneros jesuitas fueron enviados a Etiopía para restaurar la unidad de la Iglesia Católica. Por desgracia, estos misioneros poseían escasos conocimientos de la cultura y costumbres eclesiásticas y litúrgicas de la Iglesia etio-eritrea, y todos fueron finalmente expulsados del país. Hay que decir que, durante su presencia en el área, ganaron muchos miembros nuevos para la Iglesia Católica. Estos nuevos católicos fueron también perseguidos, y muchos buscaron refugio en regiones apartadas a fin de conservar su fe católica. Sorprendentemente, lograron resistir durante más de dos siglos, aunque privados de la asistencia de sacerdotes.
- De 1637 a 1642, los frailes capuchinos trataron de ir a Eritrea y Etiopía. Pero fueron detenidos y asesinados por las autoridades civiles en el lugar por donde habían entrado.
- Otros misioneros franciscanos volvieron a intentarlo de 1700 a 1714. Fueron encarcelados, también, y apedreados hasta morir cerca de Gondar.
- La Iglesia de Roma no abandonó nunca. Un Etíope, Ghiorghis Ghebreigziabher, fue nombrado obispo con el nombre de Tobías. Era estudiante de Propaganda Fide en Roma. Fue enviado como obispo de Adulis y llegó a Eritrea con su acompañante. Trabajaron firmemente para establecer la Iglesia Católica de nuevo. Sin embargo, también esta vez, Abuna Tobías fue obligado a dejar el país y a huir El Cairo en 1797.
La llegada de Justino de Jacobis a Eritrea y Etiopía y sus éxitos en la fundación de la Iglesia Católica
Justino de Jacobis, misionero de altas dotes de santidad y comprensión, aprendió de su fundador, San Vicente de Paúl, una lección básica: seguir la Providencia de Dios. Fue la Divina Providencia la que le enseñó cómo tratar a la gente a él confiada en su nueva misión. Sabía muy bien que durante siglos los misioneros católicos habían hecho cuanto estaba en sus manos para establecer la Iglesia Católica en ambos países, pero sin éxito alguno. Justino pidió a Dios que le inspirara interiormente cómo conquistar los corazones y las mentes del pueblo etíope. Y la Divina Providencia respondió, concediendo a Justino una notable visión de la cultura y tradiciones del país que era su nueva misión. En más de un aspecto, se estaba anticipando, en casi cien años, a la visión del Vaticano II de la cultura y su importancia. En su tiempo resultaba con frecuencia difícil a los misioneros extranjeros aceptar y vivir la cultura de su territorio de misión. La Providencia fue abriendo el camino a San Justino, nuevo Prefecto Apostólico, hasta abrazar las tradiciones y cultura de la gente, y anunciarles así el mensaje del Evangelio.
De esta forma, abriéndoles su corazón, pudo Justino no sólo ganarse a muchos de ellos, sino también ayudarles a abrir sus corazones a la palabra de Dios. A partir de este punto la Iglesia Católica iría echando raíces profundas en las tierras de Eritrea y Etiopía, y pronto ofrecería mártires por la fe. Todo se debió en gran parte a la profunda visión de San Justino y a su santidad. Mantuvo la esperanza y trabajó por una Iglesia Católica con un rostro etio-eritreo. En esto, él tuvo éxito donde otros habían fracasado. Razón por la que se nos permite afirmar que San Justino de Jacobis es el fundador de la nueva generación católica. Porque él, al asimilar todo el valor positivo de su país de adopción, logró edificar la estructura de la Iglesia Católica sobre sólida base. Esta pequeña comunidad habría de sufrir acoso y persecución. Pero resistiría y sobreviviría.
En su misión de evangelización, San Justino viajó de pueblo en pueblo. Cuando decidió establecer puestos de misión, confiaba su administración a sacerdotes y seminaristas, mientras él iba a nuevos lugares a evangelizar a nuevos pueblos. Al llegar a un lugar, Justino alquilaba uno o dos “hidmos” (pequeñas residencias locales) para él y para la gente que le acompañaba. Luego invitaba a los pobres y gente sencilla a visitarle, hablar con él, y a rezar con él también.
Como verdadero hombre de Dios, predicaba el Evangelio de manera tan sencilla que le entendía la gente, y les gustaba. Su vida era un ejemplo vivo para ellos, y esto contribuía a cambiar, poco a poco pero con seguridad, la imagen que tenía la gente a menudo de la Iglesia Católica y de los propios católicos.
Durante los veinte años de predicación del Evangelio en Eritrea y Etiopía, San Justino recorrió miles de kilómetros visitando poblados grandes y pequeños. Adonde iba, predicaba la Buena Nueva con palabras y hechos, y animaba a las pequeñas comunidades que fundaba a llevar vida de integridad y de fidelidad a sus creencias. Así, sus continuadores se ganaron una buena reputación y el respeto del común de creyentes ortodoxos. Debido a las continuas persecuciones de las autoridades civiles y religiosas, no se ganó muchos discípulos. Pero fue muy bien recibido en todas partes por su gran respeto a la gente.
La primera fundación de la comunidad católica en Adwa
Los años de 1769 a 1855 son conocidos como la “Edad de los Príncipes”, en la historia de Etiopía. No existía ninguna autoridad gubernativa central en la parte norte del país. Sólo había varias autoridades provinciales y regionales. En este contexto, Adwa era un centro administrativo y comercial. Y Ubie era su príncipe regional, cuya residencia no distaba mucho de la ciudad de Adwa. Hacia finales de 1839, Adwa había sido elegida como residencia del recientemente nombrado Prefecto Apostólico, Justino de Jacobis. Fremona, a las afueras de Adwa, había sido un centro de los misioneros jesuitas unos dos siglos antes de la llegada de Justino.
De Jacobis predicó el primer sermón en enero de 1840. Sus primeros esfuerzos suscitaron opuestos sentimientos a la vez que la admiración de la gente y del clero ortodoxo de Adwa. Abrió también la posibilidad de reunir en torno a él la primera comunidad católica. Pero durante la ausencia de Justino de Adwa en 1841, Abuna Salama, el recién consagrado obispo ortodoxo de Egipto, se propuso destruir esta pequeña comunidad católica excomulgando a todos sus miembros y simpatizantes. Algunos de estos recién convertidos, temiendo la excomunión que les privaba automáticamente de los sacramentos ortodoxos y de funeral en la Iglesia, abandonaron la fe católica y se volvieron formalmente a la Iglesia ortodoxa. A pesar de este revés, los fieles de la nueva comunidad católica continuaron creciendo sin interrupción. Lo cual era bien conocido de las fanáticas autoridades eclesiásticas ortodoxas. Al Prefecto se le negó el acceso a todo espacio de culto público y tenía que celebrar la santa sisa y conferir los sacramentos del bautismo, confirmación y confesión en secreto, en lugares ocultos.
Las autoridades ortodoxas consideraron que la presencia de Justino era un escándalo y un sacrilegio. Él y la comunidad católica fueron denunciados ante el obispo ortodoxo, Abuna Salama. Por suerte, el príncipe local Ubie respetaba mucho a Justino y por ello sus enemigos ortodoxos no pudieron llevar acabo sus planes de expulsar al Prefecto y de destruir la pequeña comunidad fundada por él. Ubie concedió a De Jacobis Enticio, un pequeño centro que incluía unas pocas aldeas a su alrededor. Ésta fue la recompensa por el servicio que prestó a la delegación que fue a Egipto para pedir un nuevo obispo para Etiopía.
Adwa estaba también cerca de Addi Abun, residencia del obispo ortodoxo. La presencia de la comunidad católica tan cerca del Obispo resultó intolerable. Las demás autoridades ortodoxas continuaron también su oposición. Trataron mal a De Jacobis y a sus compañeros, y amenazaron a las familias recién convertidas con la excomunión y el hostigamiento.
No le quedó elección al pobre Prefecto sino salir de Adwa. Convencido de la providencia de Dios, Justino buscó un lugar apropiado para vivir pacíficamente y continuar su ministerio. En 1844, viajó a Eritrea donde permaneció medio año en el área de Zeazega. Luego regresó a Agame. Antes de sacar a su clero de Adwa, fundó una pequeña comunidad católica en Enticio, cerca de allí, en donde el recibió la tierra pero no quiso que fuera registrada a su nombre sino al del señor Shimper. Allí, le dio un trozo de tierra un delegado del gobierno alemán, llamado Sr. Shamir. Este señor, que antes había sido protestante, fue recibido en la Iglesia Católica por Justino, y se casó con una mujer católica del lugar. Con esta concesión de tierras, el Prefecto pudo construir una pequeña casa y un oratorio, y nombró a un sacerdote para cuidar de la comunidad así como a un “debtera” (un maestro de ceremonias litúrgicas) para enseñar catecismo y música litúrgica. De Jacobis y su cohermano Biancheri decidieron seguir adelante, pero vendrían de vez en cuando a visitar a la comunidad. En mayo de 1845 la mayor parte de los sacerdotes y seminaristas se cambiaron a Guala, donde mientras tanto, Justino había comprado un trozo de tierra y construido el Seminario de María Inmaculada.
La presencia de la comunidad católica en Guala
En 1844 Ghebra Micael declaró oficialmente su fidelidad a la doctrina de las dos naturalezas en Cristo. Desde entonces, él acompañaría a Justino en muchos de sus viajes, especialmente al famoso monasterio de Gunda Gunde, en la parte nordeste de Guala. A De Jacobis le dieron sus seguidores el nombre de Abba Yacob-Mariam, o Jacob de María, por su gran devoción a la Santísima Virgen.
La visita del Prefecto blanco y del muy respetado monje Abba Ghebra Micael, conmovió profundamente a los monjes del monasterio. Debido a la buena impresión producida por Justino y Ghebra Micael, un buen número de los monjes comenzaron a pensar en seguirlos a Guala. Abba Teklehaimanot (el mayor, para distinguirle de Teklehaimanot más joven que escribiría la biografía de Justino De Jacobis) fue uno de los monjes que los siguieron, uniéndose a ellos incluso en su viaje a Eritrea. Teklehaimanot sugirió al Prefecto que pidiera permiso para comprar algo de tierra a los labradores de Guala, su pueblo. De Jacobis pudo comprar un pedazo de terreno cerca de la iglesia ortodoxa de San Jorge. En 1845, en menos de un año, San Justino construyó el seminario y trasladó a los seminaristas y a parte de los sacerdotes de Adwa a Guala. El Prefecto construyó también una casa cerca del seminario para los jóvenes y los adultos que venían de los pueblos cercanos para la catequesis. Muchos niños junto con sus familias se sintieron atraídos por el estilo de vida católico y por la conducta ejemplar de los seminaristas, y se unieron a la comunidad católica de Guala, parroquia de los sacerdotes de Tahtai-Zeban y de Maiberazio, al nordeste de Guala, junto con sus parroquianos y con los de otra aldea llamada Biera.
San Justino, en un intento por resolver la carencia de sacerdotes católicos, se propuso enviar a algunos seminaristas a Egipto para su debida formación y ordenación para el sacerdocio. Pero Guillermo Massaia, quien sería después cardenal, acababa de llegar como Prefecto Apostólico de la parte sur de Etiopía. Visitó Guala en 1846 y al año siguiente ordenó nuevos sacerdotes y recibió en la Iglesia Católica a otros que habían estado ejerciendo el sacerdocio en la Iglesia ortodoxa. Eran 15 en total. Este acontecimiento representó mucho para los esfuerzos apostólicos de Justino De Jacobis. A los nuevos sacerdotes católicos se les asignaron diferentes pueblos y la fe católica se consolidó y comenzó a desarrollarse.
El ministerio de las comunidades católicas encontró resistencia y persecución por parte de algunos ortodoxos. Abuna Salama empleó la amenaza de excomunión para detener el ministerio de Justino, y buscó la intervención de las autoridades civiles para seguir con el hostigamiento de las comunidades católicas. Pronto los católicos llegaron a ser vistos como proscritos y a muchos les confiscaron las propiedades y expulsaron de sus casas. Frente a la persecución, algunos católicos decidieron huir antes que renegar de su fe. Otros se quedaron en los pueblos aceptando los riesgos. Otros también renunciaron a su recién hallada fe católica y se volvieron a la Iglesia ortodoxa. Sin embargo, la comunidad católica en conjunto siguió fiel a pesar de la persecución y transmitió su fe a generaciones futuras.
El establecimiento de la comunidad católica en Alitena, entre los Irobes
Dos años antes del traslado de los sacerdotes y seminaristas de Guala a Alitena, ya existía una comunidad católica entre el grupo étnico de los “bukneitos”, ubicado en torno a Alitena. Una vez convertidos a la fe católica, algunos ancianos de este grupo, expresaron, por el bien de todo su pueblo, su determinación de comprometerse con el catolicismo a condición de que De Jacobis prometiera darles sacerdotes católicos para ayudarles en sus necesidades espirituales.
En 1848, sólo un año antes de las ordenaciones celebradas por el Prefecto apostólico Massaia en Guala, muchos católicos de Guala se vieron obligados a huir a Alitena por la persecución desencadenada por Abuna Salama. A éstos les siguió la comunidad del Seminario de María Inmaculada. Aunque el seminario sólo estuvo en Alitena unos años, el impacto producido en la comunidad católica fue profundo. Se sintió fortalecida por la presencia del seminario y continuaría fiel a pesar de todos las contrariedades. Pero sólo un año después de llegar, el seminario comenzó a padecer conflictos internos y externos.
De Jacobis tuvo que regresar apresuradamente de Menkulu, junto al Mar Rojo, para mejorar la situación. Se fue a ver al Príncipe Ubie y le pidió ayuda y protección para su ministerio contra las continuas amenazas de Abuna Salama. El éxito de Justino De Jacobis duró poco. Desde Alitena, él recurrió al Príncipe Ubie muchas veces, pero sus peticiones de justicia se quedaron sin atender. Las autoridades locales saquearon repetidas veces el seminario viéndose obligados él y la comunidad del seminario a huir por razones de seguridad. A causa de la persecución, en 1851, Justino se vio obligado a trasladar el seminario de nuevo, esta vez a Halay, en la zona de Aret, en las montañas meridionales de Eritrea, quedándose algunos sacerdotes en Alitena al cuidado de la comunidad católica.
La comunidad católica en las montañas del sudeste de Eritrea y Halay
A partir de 1850, De Jacobis empezó a ofrecer ayuda espiritual a las gentes de Aret, Halay y de los poblados de Awhene y Maarda. Como el pueblo le recibió bien, dejó a uno de sus sacerdotes, Abba Emnetu, en Halay con encargo de construir una residencia allí mismo. En 1851, la mayor parte de los seminaristas y sacerdotes se trasladaron de Alitena a Halay. Seguro de la lealtad de la gente de Halay, se dirigió al oeste a la región de Seyah.
En 1849, Justino de Jacobis fue consagrado obispo en Massawa por el Vicario Apostólico y futuro cardenal, G. Massaia. La sencillez evangélica de la ceremonia impresionó a sus seguidores. Justino pudo de esta forma desempeñar su ministerio, nombrando finalmente a Biancheri como obispo coadjutor suyo y sucesor. Las tres diócesis católicas de Eritrea existen hoy por el crecimiento de la Iglesia desde el tiempo de su evangelizador y fundador, Justino de Jacobis.
De Jacobis, formador del clero nativo etio-eritreo
Muchos misioneros extranjeros hicieron cuanto pudieron por trasplantar el mensaje del Evangelio y formar a los católicos eritreos y etíopes. Algunos sufrieron el martirio por su repuesta a la llamada del Señor. Sin embargo, no acertaron en implantar la Iglesia Católica dentro del contexto cultural de Etiopía y Eritrea. De Jacobis se había propuesto no cometer los mismos errores, y tuvo la inspiración de dirigir todas sus energías a la formación del clero nativo. Por eso, Justino acertó donde otros habían fracasado. Es tenido en tan alta estima que aun hoy día no se habla de él como “San Justino”, sino más bien como “nuestro padre Justino de Jacobis”, tanto por parte clero como por parte de los seglares. Este afectuoso título es la expresión del profundo amor hacia el hombre que los llevó a la fe católica.
En el momento de la consagración episcopal de Justino de Jacobis, la Iglesia Católica se había comprometido a enviar tantos misioneros como fuera posible a todo el mundo bajo los auspicios de Propaganda Fide. Pío IX, que nombró obispo a Justino, puso todo su empeño en defender las misiones constituyendo cientos de prefecturas, vicariatos y diócesis por todo el mundo.
Por desgracia, muchos misioneros europeos no vieron la necesidad de construir seminarios para el clero indígena. Justino de Jacobis fue uno de los pocos que experimentaron y respondieron a esta necesidad. Escribió a sus superiores:
Es más fructífero y seguro tratar con los sacerdotes nativos que con los misioneros europeos que no están familiarizados con las culturas locales y sociales de los nativos.
Impresionado por su capacidad intelectual y por su conocimiento de su contexto social, De Jacobis se dedicó por entero a la formación de los seminaristas nativos. Los estudiantes estaban convencidos de la dedicación, amor y disponibilidad de su formador. Debido a este mutuo entendimiento y respeto, los seminaristas fueron leales, superando toda clase de obstáculos y persecución. De Jacobis pudo echar una base firme para la Iglesia al preparar a sacerdotes nativos, una idea que sólo se llegaría a valorar y apoyar unos cien años después de su muerte. Muchos misioneros de fuera, estaban convencidos de la superioridad de su propia cultura, y no fueron capaces de apreciar la cultura de la gente a quienes se les había enviado a evangelizar. A pesar de sus grandes esfuerzos, no consiguieron ver la utilidad y el aspecto práctico de formar al clero local. Esta actitud fue un impedimento para el éxito en la evangelización.
En nuestro caso, el clero nativo, bien preparado por De Jacobis, constituyó la espina dorsal de la comunidad católica. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando muchos misioneros extranjeros se vieron obligados a huir, un buen número de sacerdotes diocesanos eritreos, a petición de su obispo, Kidanemariam Kassa, corrieron a llenar el vacío dejado por la expulsión de los extranjeros en el centro y sur de Etiopía.
Profundo respeto de Justino de Jacobis hacia el clero nativo
Desde el momento en que De Jacobis puso el pie en este nuevo país, se dio cuenta del gran respeto hacia el clero en la sociedad etio-eritrea. Y él también reforzó este respeto en todas sus actuaciones con ellos. Estos sentimientos están patentes en su primera alocución al clero ortodoxo:… Como sois sacerdotes vosotros, yo también. Como sois confesores, yo también. Como sois predicadores del Evangelio, yo también lo soy. Por lo tanto, si me permitís celebrar la misa, lo haré. Si me permitís oír confesiones, lo haré. Si me dejáis predicar el Evangelio, lo haré. Pero si no queréis que lo haga, no lo haré.
Los principales oponentes de Justino desde el principio habían sido los del clero ortodoxo, con todo eso, no dejó de respetarlos ni de quererlos. Las puertas de su residencia estaban siempre abiertas para ellos. Tampoco quería entrar en fútiles discusiones teológicas que no llevarían a ninguna parte. Al contrario, nunca permitió a sus cohermanos o estudiantes que los criticaran. Cuando el clero ortodoxo se lo permitía, se sentía dichoso de tomar parte en sus oraciones y servicios litúrgicos. Incluso invitaba a alguno de los ortodoxos a enseñar a sus estudiantes la música litúrgica y las oraciones. Además, dado su hondo respeto y veneración por ellos, De Jacobis visitó numerosos monasterios en ambos países con el fin de enriquecer sus conocimientos sobre su formación y género de vida. Sintió también un inquieto interés por sus métodos en el ejercicio de su apostolado. Quedó impresionado por la respuesta que los cristianos ortodoxos daban a la enseñanza y guía de su clero.
En muchos casos el respeto de Justino se vio correspondido, y le recibieron con frecuencia en las reuniones litúrgicas y sociales de los ortodoxos. Con ello logró una mejor comprensión de su realidad. Este contacto con el clero le dio acceso a la gente conquistando así su respeto y admiración.
Los sacerdotes nativos formados por De Jacobis fueron los pilares de la Iglesia Católica local
El último día de su vida, el 31 de julio de 1860, a tan sólo tres horas de su muerte, Justino de Jacobis reunió a sus discípulos a su lado y les dijo:…Siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor, que dijo adiós a Nuestra Señora y a sus apóstoles, yo me despido de vosotros… Apartad de vuestra casa toda calumnia y reyerta, amáos unos a otros, continuad firmes en la fe y ante todo, practicad la caridad. Sed la luz de vuestro pueblo.
Luego llamó a los seminaristas junto a su lecho y les dijo: Puesto que Dios os ha elegido, tened cuidado de seguir el buen camino. Yo os propongo como modelos a los monjes. Ellos son la luz que os ilumina. Seguid su ejemplo.
Inmediatamente después de la muerte de este extraordinario formador y padre, surgió un serio desacuerdo entre los misioneros y los sacerdotes nativos. Los misioneros querían cambiar totalmente el método empleado por De Jacobis. Pero los sacerdotes nativos se mostraron firmes en permanecer fieles al género de vida que les había enseñado su padre espiritual, aunque les causara grandes sufrimientos y aislamiento. Apelaron a Propaganda Fide, pero lamentablemente su caso no fue atendido durante mucho tiempo. Reflexionarían una y otra vez sobre las últimas palabras de su querido padre y fundador. El clero indígena tuvo que pasar por una experiencia muy difícil por seguir fiel a De Jacobis. Durante su larga lucha y duros sufrimientos, siguieron constantes en su fe y devoción a su padre y educador, Justino de Jacobis.
De esta forma sus discípulos, de Eritrea y de Etiopía, se propusieron ser la luz y el fundamento de su Iglesia local. Aun hoy, a pesar de ser minoría, la Iglesia Católica está desempañando un papel importante en las áreas de educación, salud y promoción humana. Naturalmente que todo ello se debe a la adecuada inculturación del mensaje evangélico. Si bien el Evangelio había sido traído en la primera evangelización, arraigó y se extendió con la re-introducción de la fe católica por Justino de Jacobis: incansable apóstol de Abisinia, hoy los países de Eritrea y Etiopía.

Emilio Trinidad Lissón Chaves CM
Nació en la ciudad de Arequipa, el 24 de mayo de 1872, siendo sus padres don Carlos Lissón Hernández y doña Dolores Chaves Fernández. Cursó sus primeros estudios en el Colegio San Vicente de Paúl, dirigido por el presbítero Hipólito Duhamel, e ingresó al Seminario Mayor, donde cursó sus estudios filosóficos. Recibido en la Congregación de la Misión fundada por San Vicente de Paul, viajó a París en 1892, donde inició sus estudios filosóficos y teológicos.
Después de su ordenación sacerdotal en París (1894), volvió a Arequipa, donde se graduó en Ciencias en la Universidad Nacional de San Agustín, a la vez que desarrolló su labor sacerdotal en los apostolados propios de su Congregación. Fue profesor del Seminario diocesano de Arequipa. Pasó a Trujillo donde trabajó como profesor en el Seminario de San Carlos y San Marcelo.
A los 37 años, el Papa San Pío X le nombró obispo de Chachapoyas, siendo consagrado por el Arzobispo de Lima, Monseñor García Naranjo, en la Catedral limeña, el 19 de septiembre de 1909.
En 1911 visitó la Curia General de los Pasionistas en Roma, solicitando ayuda para el trabajo en la diócesis de Chachapoyas por lo que, en 1913 llegaron 6 sacerdotes y 6 hermanos quienes trabajaron hasta 1918, desplegando una intensa labor misional en los territorios de su jurisdicción (los actuales departamentos de Amazonas, San Martín y Loreto).
En una biografía de Mons. Lissón escrita por el P. José Herrera CM con el título de "El obispo de los pobres", se cuenta que el Papa San Pío X al conocer el amplio territorio de la diócesis de Chachapoyas y su geografía le dijo: "Necesitas, hijo, más piernas que cabeza". A lo que Mons. Lissón contestó: "Santo Padre, afortunadamente lleno esa exigencia pastoral". Y se rieron ambos amablemente de su alta contextura.
Celebró en su jurisdicción eclesiástica cuatro sínodos (1911, 1913, 1916 y 1918) y desarrolló una gran labor social para los pobres. Introduciendo mejoras de orden material en su sede (reconstrucción de la Catedral y la residencia episcopal, amén de la instalación de luz eléctrica y talleres mecánicos).
Ejerció el episcopado chachapoyano hasta 1918, año en que fue promovido como Arzobispo de Lima y Primado del Perú (25 de febrero), tomando posesión solemne de su nueva sede el 20 de julio de dicho año.
Digno de resaltar es su gran preocupación por las vocaciones sacerdotales y su formación. Vivía en el Seminario para conocer mejor a sus seminaristas y siempre que estaba en él, les dirigía una plática por las tardes interesado vivamente por la vida espiritual de sus sacerdotes. Durante su gestión se crearon cinco seminarios menores para la educación primaria y secundaria, como el "Externado de Santo Toribio", confiado a los Hermanos de la Salle, que llegaron al Perú en 1922 ante su pedido personal en la Casa Generalicia de Bruselas en 1920. Entre los Seminarios están los de Canta, Moyopampa y Barranca. Promovió además la actividad y formación, de carácter más eclesiástica, del Seminario de Santo Toribio.
Tuvo una generosa dedicación a la enseñanza fiel del Magisterio de la Iglesia, y, personalmente o con sus directrices, impulsó la instrucción del Catecismo en toda su Arquidiócesis. En 1919 viajó a Roma para mover la intercesión papal en favor de los católicos de Tacna y Arica, provincias peruanas ocupadas por los chilenos. Igualmente, merece destacarse el importante papel que cumplió en la organización y dirección de varias asambleas episcopales, como el XVI Sínodo Arquidiocesano en 1926 y el VIII Concilio Limense en 1927.
Bajo la dependencia de la curia arzobispal fundó la Sindicatura Eclesiástica, para cautelar la administración de los inmuebles pertenecientes a las entidades eclesiásticas.
Auspició la fundación de la publicación católica La Tradición y la creación de la Acción Católica. No tuvo éxito en su proyecto de fundar la Universidad Católica "Bartolomé Herrera", por lo que brindó su apoyo a la creación de la Pontificia Universidad Católica del Perú fundada por el sacerdote de los Sagrados Corazones Padre Jorge Dintilhac SSCC.
Promovió la creación de la Prefectura Apostólica de San Gabriel del Marañón, con sede en Yurimaguas, a cargo de los Pasionistas.
Otro hecho importante en la labor episcopal de Mons. Lissón fue su afán por la justa retribución salarial de los obreros y su esfuerzo por exigir mejores condiciones de vida y vivienda para los trabajadores. Fue un gran propulsor de la Doctrina Social de la Iglesia.
La gran piedad del pueblo de Lima hacia la Virgen María se puso de manifiesto en las solemnes Coronaciones Canónicas de las imágenes de la Virgen de la Merced en 1921 y de Nuestra Señora del Rosario de Lima en 1927, las cuales auspició. En 1922, tuvo a su cargo la bendición de las sagradas andas en plata maciza y oro del Señor de los Milagros de Nazarenas.
Intentó la consagración oficial de la nación peruana al Sagrado Corazón de Jesús. Fue aprobada esta decisión por todos los obispos peruanos, y el 25 de abril de 1923, Mons. Lissón publicaba una Carta Pastoral explicando el significado de esta consagración nacional que iba a dirigir el Presidente Leguía.
Se acusó a Mons. Lissón de querer legitimar la dictadura leguiísta usufructuando del reconocido sentimiento católico de las mayorías nacionales. Otra grave acusación en su contra fue la de malversar los bienes de la Arquidiócesis por haber invertido los fondos de las religiosas y del Cabildo en empresas que estaban dirigidas al fracaso económico. Es verdad que hizo esas inversiones, con el fin de dotar a la Arquidiócesis de una organización financiera que diera estabilidad económica ante los gastos de sostenimiento de sus instituciones.
En efecto, al otorgar su testamento en Roma, Mons. Lissón pudo declarar con toda verdad: "no debo nada al Arzobispado de Lima ni a sus instituciones, pues jamás he dispuesto de ninguno de sus bienes para mi beneficio personal o el de mi familia". Vivió y murió pobremente.
Tras la caída del presidente Leguía y la toma del poder del teniente coronel Luis Sánchez Cerro, el nuevo Gobierno peruano presionó ante la Santa Sede para que Mons. Lissón fuera relevado del Arzobispado, acusándolo de injerencias en política, mala administración y poca formación teológica. Obligado prácticamente a renunciar, Mons. Lissón abandonó Lima y marchó al destierro con dirección a Roma donde fue recibido por el Papa Pío XI, el 20 de febrero de 1931. Cuando quiso exponer al Santo Padre la verdad de los hechos, éste le respondió: "Usted no tiene nada de qué defenderse: no hay ninguna acusación canónica: yo he usado este procedimiento paterno para su bien y el de sus feligreses". Renunció entonces formalmente a su cargo de Arzobispo de Lima y su sucesor fue Monseñor Mariano Holguín como Administrador Apostólico entre 1931 y 1933, año en que asumió el cargo de Arzobispo de Lima Monseñor Pedro Pascual Farfán. Algunos años después sus acusadores le pidieron perdón y reconocieron que sus imputaciones eran injustas. No obstante, no volvió más al Perú.
El renunciado Arzobispo de Lima, hecho Arzobispo titular de Methymna, pidió volver al Perú como "párroco de Chachapoyas o en alguna tribu de los indios". Pero su petición no fue aceptada. En Roma se dedicó a recopilar documentación sobre la Historia de la Iglesia en el Perú, en los archivos del Vaticano. Se trasladó luego a España en 1940, continuando su labor investigadora en el Archivo General de Indias de Sevilla. A la par fue solicitado por el Cardenal Pedro Segura de Sevilla y Monseñor Marcelino Olaechea de Valencia, para que actuara como Obispo Auxiliar en ambas diócesis, en vista de la necesidad de personal, tras la guerra civil española, cuando fueron martirizados miles de sacerdotes y religiosos.
En 1950, fue autorizado a volver al Perú con la condición de que residiera en Arequipa. Luego pareció más conveniente que siguiera con su eficaz labor de ayuda a los Arzobispos de Sevilla y Valencia, así como en otras diócesis. Realizó una impresionante labor pastoral y se ganó el cariño de innumerables fieles. Los gitanos andaluces le llamaron "Obispo Santo" y en la región levantina "el Obispo de los pobres".
Falleció el 24 de diciembre de 1961, en Valencia. Sus restos están sepultados en la Catedral de Lima desde 1991. En el año 2003 se inició su proceso de beatificación.
Escribió La Iglesia de España en el Perú, colección de documentos para la historia de la Iglesia en el Perú, que se encuentran en varios archivos (4 volúmenes en 22 fascículos, 1943-1947). Los beneficios que obtuvo de la publicación de esta monumental obra fueron destinados a becas de estudio para futuros sacerdotes de Perú.
Bibliografía
•Diez Esteban, Joaquín: Monseñor Lissón: Del destierro a su Catedral limeña. Publicado en el Suplemento Dominical del diario El Comercio de Lima, el 04/08/1991.
•Linares Málaga, Fausto: Monseñor Lissón y sus derechos al Arzobispado de Lima, Lima 1933.
•Klaiber, Jeffrey Lockwood: La Iglesia en el Perú, Fondo Editorial PUCP, Lima, 1988.
•Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 9. Lima, PEISA, 2001.


Misión en China: Ayer, Hoy y Mañana
Por Robert P. Maloney CM
San Vicente poseía una asombrosa amplitud de miras. En una edad cuando el transporte era difícil, cuando la comunicación era lenta, cuando la mayoría de la gente vivía y se moría dentro de las cinco millas del lugar de nacimiento, fundó una Congregación que llegó a ser internacional aun durante su vida. Con un valor que algunos escépticos consideraron temerario, envió misioneros a Argelia, Madagascar, Polonia, Italia, Irlanda, Escocia, las Hébridas, y a las Orkneys; y soñó con Canadá y las Indias.
Preludio
Se sabe también que Vicente soñó con China, si bien la misión allí comenzó 39 años después de su muerte. El 15 de enero de 1664, Nicolás Étienne, misionero en Madagascar, escribió al sucesor de Vicente, Renato Alméras, pidiéndole encomienda de predicar el evangelio en todas las partes del mundo mientras que le recordaba: “fue plan del difunto Señor Vicente, nuestro bienaventurado padre, que yo debería incluso ir a China”.
Nicolás Étienne no pasó de Madagascar; murió allí como mártir poco después de escribir al P. Alméras. Pero fue él, de hecho, quien financió el primer viaje de los misioneros a China. Era un joven minusválido a quien decían que nunca podría ser sacerdote, pero su bondad y celo impresionaron tanto a San Vicente que obtuvo una dispensa de la Santa Sede para que Nicolás fuera ordenado. El 20 de septiembre de 1959, ofreció a la Congregación una fundación fuera del patrimonio de su propia familia que produciría un interés anual suficiente para el sostenimiento de la misión en Madagascar. Cuando sugirió por primera vez esta fundación, era todavía seminarista, y San Vicente le escribió unas palabras que posteriormente se hicieron familiares a generaciones de vicentinos:
La agradezco con todo el afecto, querido hermano, su amor entrañable, efectivo hacia su pobre madre (la Congregación); es usted como el niño bien nacido que no deja de querer a aquella que le dio nacimiento, por pobre y poco agraciada que sea. Que Dios quiera conceder a la Compañía a la que usted pertenece la gracia de llevarle, con su ejemplo y prácticas, hasta un gran amor a Nuestro Señor Jesucristo, que es nuestro padre, nuestra madre, y nuestro todo.
Pero siendo Nicolás un hombre precavido, añadió al contrato una cláusula disponiendo que, en caso de cierre de la misión, las rentas anuales se debieran emplear en otras misiones fuera de Francia. Y la misión se cerró en 1674, quedándose la fundación sin usufructuar durante dos décadas. Pero en 1692, el Señor Jolly, tercer Superior General de la Congregación, resolvió usar el dinero para China.
Primera fase (1699-1767)
Cinco años después, la Propaganda Fide nos llamó para ir a China, y el primer misionero, Luigi Antonio Appiani, se embarcó el 10 de febrero de 1697, acompañado de Juan Muellener, sacerdote diocesano que ingresó en la Congregación durante el viaje.
Desde los comienzos, la misión de China cautivó la imaginación de los Vicentinos. El P. Appiani y el P. Müllener escribieron extensos y fascinantes relatos del viaje y los primeros ministerios en China. El viaje duró dos años y ocho meses (¡a mí me llevó el vuelo hasta aquí 12 horas!). Su principal misión era establecer un seminario donde formar a los jóvenes chinos para el sacerdocio. El P. Appiani pasó muchos de sus años de China en la cárcel, pero el P. Muellener, que fue el primer obispo vicentino en el interior, logró comenzar la obra de la formación sacerdotal. Los dos primeros vicentinos chinos, el P. Stephen Siu y el P. Paul Sou, fueron ordenados en el seminario que estableció en Chongking.
Los primeros vicentinos cantaban también y tocaban para ganarse la vida. El inteligente, pero fogoso, Teodorico Pedrini se ganó la entrada en la corte imperial en Beijing con sus talentos musicales y pasó 35 años allí (1711-1746).
Lamentablemente, los primeros misioneros fueron víctimas de la controversia sobre los ritos chinos y perdieron los favores de la corte imperial. El primer grupo desapareció por los 1760.
Segunda Fase (1784-1820)
La misión vicentina en China empezó de nuevo en 1784. Dos razones fundamentales motivaron nuestro regreso. La primera: en 1783, el nuevo obispo de Beijing, Alessandro de Gouvea, impresionado por el trabajo de los Vicentinos en el seminario de Goa, los invitó a tomar la dirección del seminario en Macao. Un cohermano portugués, Manuel Correa, y otro italiano, Giovanni Augustino Villa llegaron a Macao en 1784 para encargarse de este trabajo. Otros los siguieron pronto, como el francés, Raymond Aubin y el irlandés, Robert Hanna. La Segunda, con la supresión de la Compañía de Jesús en 1773, uno de sus miembros, Juan José Maria Amiot, sugirió al gobierno francés que debería encargarse una comunidad francesa de la misión Jesuita en Beijing. Después de algunos titubeos, la Congregación de la Misión aceptó. El Superior General eligió a tres misioneros: Nicolás José Raux, Juan José Ghislain, y el Hermano Carlos Paris. Enterados de que los Jesuitas se habían ganado el favor en la corte del emperador por su talento científico, el Superior General escogió a hombres que destacaban en ese aspecto. Raux era astrónomo y geógrafo que también conocía la botánica. Ghislain era mecánico experto con conocimientos de bombas, magnetismo, vacíos, electricidad (que se encontraba en un estado primitivo de investigación), y otras muchas materias prácticas que eran de gran utilidad en Beiging. El Hermano Paris era un ingenioso relojero y reparador.
El P. Raux poseía extraordinarias dotes personales. Como superior de la comunidad logró crear un clima de paz y amor fraterno entre los Vicentinos y los ex–Jesuitas. Un jesuita de la época escribía: “vivimos juntos como hermanos porque el Señor ha querido consolarnos por la pérdida de nuestra buena madre”.
Los cohermanos comenzaron enseguida a misionar en el área alrededor de Beiging. Luego en 1798, José Han (1772-1841), un misionero incansable, salió para Mongolia. De este humilde principio se desarrollaron con el tiempo tres vicariatos apostólicos y un considerable número de vocaciones de nativos comenzaron a llegar a la Congregación.
También hubo mártires. En 1795, Raymond Aubin dio su vida por la fe. En 1820, Francisco Régis Clet fue martirizado después de tres décadas de servicio en China.
Curiosamente, los cohermanos de la nueva misión en Beiging tuvieron una influencia indirecta en el origen de la Iglesia en Corea. Un grupo de seglares coreanos llegaron a visitar al emperador en Beiging. Mientras se encontraban allí, uno se convirtió y llevó el Catolicismo a su país donde en poco tiempo ya había otros 200 conversos. El P. Raux ayudó a este grupo cuando volvieron a China en 1789 para más informaciones. Como la Iglesia en Corea era totalmente seglar, sin sacerdotes, el P. Ghislain se ofreció a ir allí. En su lugar, el P. Raux mandó a un sacerdote chino, James Chou-Wen-Mo, quien se encontró con 4.000 católicos seglares en Corea y el Domingo de Pascua, 5 de abril de 1795, celebró la primera misa allí. Cuando estalló una persecución, fue decapitado en 1801.
En 1811, el emperador los expulsó a todos de Beiging menos a tres portugueses vicencianos que eran miembros de la Oficina de Matemáticas y al vicenciano francés, P. Luis Francisco Lamiot, intérprete de francés en la corte. Nueve años más tarde, al ser desterrado Lamiot a Macao, la misión en Beijing, bajo la protección de la corte, fue cortada en seco.
Tercera Fase (1820-1949)
Con la salida del francés, el P. Mateo Xue hizo de jefe de la misión durante 15 años. Él y el P. José Han fueron extraordinarios cohermanos vicentinos chinos. Visitaron con regularidad a las comunidades cristianas dispersas en el norte de China y en Mongolia. El P. Han, que fue sacerdote durante 47 años, vivía pobremente, era intrépido, y su predicación impresionaba a la gente. También tradujo un libro de meditación para los seglares.
Al principio de esta tercera fase, el foco de la misión vicentina se cambió a Mongolia. El P. Evaristo Huc y el P. Gabet realizaron un viaje por Mongolia, Tibet y China para examinar las posibilidades de predicar el evangelio entre los nómadas. El libro del P. Huc, Recuerdo de un viaje por la Tartaria, el Tibet, y la China, lo leyeron generaciones de lectores. El P. Xue trasladó el seminario preparatorio de Macao a Mongolia en 1835. Ese mismo año, el futuro obispo, José Martian Mouly empezó a trabajar en Mongolia también. En 1840, fue vicario apostólico allí y posteriormente vicario apostólico de Beiging y del Norte.
Este periodo conoció numerosos mártires. Hacia el principio, en 1820, Juan Gabriel Perboyre tuvo una muerte parecida a la de Francisco Régis Clet 20 años antes.
Sabemos que en 1852 había 25 vicentinos chinos de servicio en Beijing, Mongolia, Honan, Zhujiang y Jiangxi. Nuestro seminario de Beijing tenía 36 seminaristas. Desde esta época en adelante, se produciría un gran aumento de misioneros extranjeros, procedentes de Holanda, Polonia, Bélgica, Italia, los Estados Unidos, e Irlanda. También siguieron aumentando las vocaciones nativas. Para 1942 (la última estadística disponible), había 192 sacerdotes y hermanos vicentinos chinos.
En este periodo no faltaron tensiones ni errores. El Padre Vicente Lebbe desempeñó un papel profético en la causa de la Iglesia indígena y en la creación de una jerarquía indígena. Como muchos profetas, suscitó fuertes reacciones. Un gran número de cohermanos misioneros extranjeros no lograron comprenderle. Pero fue muy apreciado por los Vicentinos chinos. A él pertenece gran parte del crédito ante la Santa Sede que más tarde ordenó a tres obispos chinos dos de lo cuales eran vicentinos. Hoy le damos tributo con satisfacción por lo que realizó y tristeza porque muchos de nosotros hermanos suyos no llegamos a entenderle.
La obra de la formación del clero también siguió creciendo. Los Vicentinos tenían seminarios menores en la mayoría de sus 14 vicariatos y dirigían asimismo tres seminarios mayores: el seminario regional en el Vicariato de Ningo, el seminario mayor en Jiaxing, y el seminario mayor en Beiging que después de 1920 fue seminario regional. Por los años 1930 había 260 seminaristas mayores en los 14 vicariatos vicentinos, y 875 seminaristas menores.
Cuarta Fase (1949-1992)
La tercera fase de la misión vicentina acabó violentamente con la llegada del gobierno comunista. Pero la misión continuó en dos direcciones.
La primera corriente siguió fluyendo por el interior. Los 192 sacerdotes y hermanos vicentinos fueron dispersos. A muchos los enviaron a la cárcel y a campos de trabajos forzados. La historia del amor por su pueblo, su entrega pastoral frente a la adversidad y su fidelidad frente a la persecución no figuran en los anales. Pero sabemos que se derramó mucha sangre en esta corriente. Muchos entregaron sus vidas por lo que creían. El Arzobispo de Nanchang, José Chou, es tal vez el caso más sobresaliente de estos héroes. Pasó 22 años en prisión y bajo arresto domiciliario antes de su muerte en 1972, después de rechazar el ofrecimiento del Partido Comunista de hacerle el “Papa” chino.
La segunda corriente llegó a la Iglesia en Taiwan. Después de ser expulsados de China entre 1949 y 1952, los cohermanos chinos, holandeses y de los Estados Unidos, continuaron la misión en Taiwan. Los primeros creyeron que era cuestión de tiempo antes de volver al continente. Pero a medida que iba desapareciendo esta esperanza, se entregaron en cuerpo y alma al cuidado pastoral de las comunidades jóvenes que fundaron. Con celo desbordante, construyeron más de 30 iglesias y bautizaron a miles de conversos. Desde 1952 a 1965, los católicos de la isla crecieron de 10.000 a 20.000.
Quinta Fase (1992- )
La quinta fase tiene un preludio también. En realidad comenzó en los primeros años de 1980 cuando la Hermana Emma Lee comenzó con toda discreción a establecer contacto con los cohermanos chinos y las Hijas de la Caridad del continente. Poco a poco encontró a 90 Hijas de la Caridad chinas ya ancianas y a 14 vicentinos.
Más tarde, en 1992, la Asamblea General animó a los Vicentinos “a ir al fin del mundo, aun sin parar, hasta China”.
El Superior General y la Madre General pudieron visitar pronto a muchos sacerdotes, hermanas y hermanos en el continente. Hallaron a hombres y mujeres de fe vibrante que viven sencilla y gozosamente, que han sufrido por lo que ellos creen, que siguen hondamente convencidos de su fe como católicos, y que aman el carisma vicentino. Poco a poco, al contacto creciente con el interior, los miembros de nuestra Familia Vicentina empezaron a escuchar los relatos de muchos héroes, vivos y difuntos, que han representado y continúan representando el carisma Vicentino en China.
Después de escuchar a estos heroicos misioneros e Hijas de la Caridad, cohermanos de nueve provincias se ofrecieron voluntarios para la misión de China. Pero a diferencia de la cuarta fase en que se confiaron diferentes regiones de china a varios países y trabajaron por separado, en esta quinta fase se organizó una misión “internacional”. En otras palabras, estos cohermanos han llegado a vivir y trabajar en equipo, aunque sus miembros procedan de muchas tierras diferentes.
Retos del Futuro
Ya desde un principio, China suscitó interés y se ganó el corazón de la Congregación, y sigue haciéndolo hoy. En todas partes donde voy me preguntan sobre China. Mientras planeamos nuestra misión vicentina en China para el futuro, ¿cuáles son los principales retos que tenemos delante?
1. Ejercitar una presencia en la escucha
Debemos escuchar antes de hablar, aprender antes de enseñar, discernir antes de actuar. El misionero necesita gran humildad. Debe escuchar como el siervo. Debe tratar de entender lo que está en el corazón de sus amos los pobres y descubrir el modo de regar la semilla de la Palabra que Dios ha sembrado ya en sus corazones y en el mundo creado en que viven.
¿Qué nos dicen los pobres en Taiwán hoy? ¿Qué dicen en la China continental? No debemos acudir llevando presentes que hemos escogido y envuelto nosotros mismos. Como servidores, debemos llegar respondiendo a la llamada del pueblo chino.
Nuestro número es más corto en 1999 de lo que era en 1949: entonces teníamos cientos de misioneros en China, hoy tenemos menos de 50. Pero la historia nos enseña que el número no es lo más importante. En diferentes periodos cuando éramos relativamente pocos en número, produjimos un gran impacto a causa de la influencia ejercida por unos pocos bien preparados.
En la China continental hoy, muchas formas del ministerio explícito nos están prohibidas. Nuestra tarea, por lo tanto, debe ser en gran medida presencial. Pero esto es lo que hacen los siervos. Están presentes, siempre prontos a hacer lo que se les pide. Por lo pronto algunos miembros de nuestra Familia ya están en el continente enseñando idiomas, convencidos como están del valor de este servicio silencioso al pueblo de china. Me parece que ellos y nuestros cohermanos y hermanas mayores chinos nos afectan mucho.
2. Inculturarse seriamente y aprender bien el idioma de aquellos a quienes servimos
Hoy más que nunca somos conscientes de la importancia del idioma y de la cultura no sólo como herramientas personales al servicio del misionero, sino también como medios para comprender las mentes y los corazones de aquellos a quienes estamos sirviendo. Tenemos maravillosos ejemplos de misioneros, aquí mismo, que han aprendido taiwanés, mandarín y otros idiomas muy bien para poder ser buenos servidores del pueblo de Dios. Para nosotros extranjeros, aprender lenguas orientales es cosa difícil. Hoy yo animo a todos los misioneros extranjeros de aquí a que hagan de los estudios lingüísticos y culturales una parte del pan nuestro de cada día. Sin un debido dominio de la lengua y de la cultura, os encontraréis siempre en una seria desventaja.
3. Ser inventivos en planear nuevas formas de misiones populares, comprometiendo en ellas a las diversas ramas de nuestra Familia
Aquí en Taiwán, ¿existen medios con los que podamos renovar nuestras parroquias mediante alguna forma creativa de misión que comprenda a Vicentinos, Hijas de la Caridad, hombres y mujeres seglares, bien sean mayores bien más jóvenes? ¿Existen medios en los que podamos de la misma manera evangelizar a la población aborigen? ¿Existen medios para poder renovar la fe de los trabajadores inmigrantes filipinos? En la China continental hay más de 850.000.000 de “campesinos”. ¿Es posible imaginar un esfuerzo de evangelización por pequeño que sea, bien dirigido, con inventiva entre ellos para cuando las circunstancias políticas cambien?
4. Contribuir a la formación del clero
En cada una de las fases de nuestra historia, este trabajo ha ocupado un lugar céntrico en la misión de la Congregación. ¿Cuáles son hoy las necesidades del clero en Taiwán y China continental? ¿Pueden los propios misioneros aportar a China una experiencia en estudios bíblicos, en liturgia, o en otros campos? Ni que decir tiene que la formación del clero es una de las grandes necesidades urgentes en la China continental. ¿Podemos enseñar a los jóvenes sacerdotes de allí el inglés, o el francés, o informática, o estudios de Biblia, o teología? ¿O podemos ofrecerles un plan de vida, como hace poco nos pidieron, que los sostenga para vivir el evangelio que predican? ¿Podemos nosotros mismos superar las diferencias regionales y nacionales y trabajar codo a codo con el clero diocesano y otras comunidades para la formación y crecimiento de la Iglesia en China?
5. Dedicarse a la formación de la juventud
No hace mucho, con gran satisfacción por mi parte, grupos de jóvenes vicentinos han aparecido espontáneamente aquí en Taiwán, y se están multiplicando rápidamente por todo el mundo; constituyen el miembro de más rápido crecimiento de nuestra Familia Vicentina. Uno de los grandes retos que nos esperan es ofrecer a estos grupos jóvenes una formación profunda y sana. A ello os animo, a que lleguéis a los jóvenes dondequiera que trabajéis como misioneros. Ellos son el futuro de la Iglesia. De la Iglesia del tercer milenio. Porque ellos serán los evangelizadores aquí en Taiwán y en la China continental para las décadas que vienen. Miembros de nuestra Familia que viven ahora en el continente atestiguan que los jóvenes de allí suspiran por algo, que sienten una profunda necesidad de trascendencia y necesitan abrir sus corazones. ¿Qué podemos hacer por los jóvenes de Taiwán y del continente ahora y en el futuro?
6. Llevar la formación a nuestros Vicentinos y a las Hijas de la Caridad del continente
La vida es todavía difícil en el continente. Los Vicentinos y las Hermanas, jóvenes y mayores, luchan por vivir su fe y expresarla. Nuestros repetidos contactos estos últimos años han servido de alivio para ellos y para nosotros. Piden que les echemos una mano en su propia formación permanente. Por suerte, se nos ha dado poder prestarles una modesta ayuda en este particular, y cómo nos lo han agradecido. A ver si podéis continuar esa obra.
7. Concretar el apostolado intelectual
En los diversos periodos de la historia de China, los Jesuitas y Vicentinos atendieron a las necesidades intelectuales de la corte y del pueblo. Eran conscientes del relieve del aprendizaje y del saber dentro de la cultura china. También nosotros hoy nos hemos dado cuenta gradualmente de la necesidad de soluciones inteligentes si de verdad “le vamos a trabajar” a los problemas de los pobres. La comprensión inteligente y la acción enérgica deben ir de la mano si vamos a servir al pobre con realismo en adelante. ¿Podrían nuestras universidades vicentinas de los Estados Unidos y de Filipinas ayudar a responder a algunas de las necesidades del pueblo de China tanto en Taiwán como en el interior? ¿Podrían aportar experiencia en los campos en los que los chinos más sienten el vacío? ¿Cuáles son, y cómo podemos servirles de provecho?
8. Comprometer a toda la Familia Vicentina en nuestra misión
Hoy nos sentimos muy conscientes de que no actuamos solos como sacerdotes y hermanos vicentinos, sino como miembros de una Familia que también incluye a las Hermanas y a seglares de ambos sexos y de diferentes edades. La nuestra es de hecho una enorme Familia con varios millones de miembros organizados en grandes grupos como los Vicentinos, las Hijas de la Caridad, la Asociación Internacional de la Caridad, la Sociedad de San Vicente de Paúl, la Asociación de la Medalla Milagrosa, las Juventudes Marianas Vicentinas y otras muchas.
¿Podemos plantear nuestra misión en Taiwán y China continental no simplemente como una misión vicentina o una misión de las Hijas de la Caridad sino como una misión de toda nuestra Familia?
Categoría: Espiritualidad
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San Andre Bessette
Por Carmen Elena Villa- ZENIT
Andre Bessette nació en 1845 en una población llamada Mont-Saint-Grégorie, ubicada a 40 kilómetros de Montreal en Canadá, en el seno de una familia de clase obrera. El pequeño tenía tantas complicaciones de salud que sus padres quisieron bautizarlo el día mismo que nació pensando que no sobreviviría. Pero murió 91 años más tarde…
Quedó huérfano de padre cuando tenía 9 años y de madre cuando tenía 12 por lo que, tanto él como sus 11 hermanos quedaron bajo el cuidado de su tía Rosalie Nadeau y de su esposo Timothée.
“María y José se convirtieron en sus padres adoptivos”. indicó el padre Lasciabell. “Este período le permitió al hermano Andre consolidar fuertemente su relación con Dios en lugar de alejarse, por los lamentables acontecimientos de su vida”, aseguró.
Tenía 20 años cuando viajó a Estados Unidos junto con un grupo de inmigrantes para trabajar en el sector textil. En 1967 regresó a Canadá para realizar otras labores.
Y fue cuando su párroco quiso enviarlo a la congregación de la Santa Cruz donde inicialmente fue rechazado por sus los problemas de salud que continuaron a lo largo de su vida. Por ello el obispo de Montreal monseñor Ignace Bourget pidió que reconsideraran la decisión y Alfred fue aceptado en 1872.
Más que un portero
El hermano Bessette fue designado como portero del colegio de Nuestra Señora de las Nieves cerca de Montreal. También realizaba otros trabajos ocasionales. Pero él quiso hacer de esta, una labor que fue más allá de abrir la puerta: “Él recibía a los visitantes y a sus parientes. El prójimo se convirtió así en una realidad importante para el hermano Andre”, dijo su vicepostulador.
Su vida espiritual, sus palabras sencillas pero llenas de sentido hicieron que cada vez más gente hablara del portero de aquel colegio. Muchos enfermos iban a pedirle consuelo, oraciones y consejos: Él sabía que no se puede amar verdaderamente a Dios sin amar al prójimo ni amar a los demás sin reconocer la presencia de Dios en ellos”, aseguró su vice postulador.
“Una multitud diaria de enfermos, afligidos y pobres de todos los tipos, de discapacitados y de heridos por la vida encontraban en él, sentado en la portería del colegio, acogida, escucha, apoyo y fe en Dios”, dijo el papa Juan Pablo II durante la homilía de su beatificación en mayo de 1982. El hermano Bessette a todos les daba el mismo consejo: buscar la intercesión de San José, orar y acudir a los sacramentos.
Él decía a los enfermos que se ungieran con el óleo de la lámpara que había en una capilla que tenía el nombre del santo. Muchos fieles que lo hacían quedaban curados a pesar de que médicamente no tuvieran ninguna esperanza. Algunos comenzaron a decir que este religioso hacía milagros. Él insistía que el responsable de estas curaciones era San José. Y por ello en 1904 tuvo la iniciativa de construir un santuario en su honor.
El hermano Bessette comenzó a reunir un número cada vez más grande de seguidores pero su vida provocó también algunas reacciones adversas. Entre ellos el doctor Josep Charette quien ridiculizaba sus actitudes. Un día su esposa tuvo una fuerte hemorragia nasal que no podía detenerse de ningún modo. Ella pidió ser llevada donde este religioso pero el médico rehusó. “¿Dices que me amas y serías capaz de hacerme morir desangrada?”, le dijo su mujer. Charette se dirigió donde Bessette quien le respondió: “Doctor, regrese a casa que la hemorragia se ha detenido” y así fue.
En 1924 se culminó la construcción del oratorio dedicado al Santo Custodio: “El hermano Andre no fue sólo el constructor de un edificio de piedras sino de una comunidad cristiana viviente. Se convirtió en un notable unificador “, señaló el padre Mario.
El hermano Bessette murió en 1937. “Nunca traje al hermano André una persona enferma sin que regresara contenta a su casa. Algunos eran curados. Otros morían algún tiempo después, pero el Hermano Andre los consolaba”, decía uno de sus amigos.
“Más de un millón de personas fueron a rendirle homenaje a pesar de que sus funerales se celebraron con muy mal tiempo invernal. Y aún hoy, más de dos millones y medio de peregrinos y de visitadores vienen cada año al oratorio de San José en el monte Royal”, señala el padre Lasciabell.
“En una época difícil para la Iglesia canadiense, los creyentes de este país se alegran de constatar que Dios está entre ellos y que esto manifiesta signos inequívocos de su presencia”, concluye el vicepostulador del hermano Bessette.
Categoría: Turismo solidario
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Inauguracion Parque Ecoturistico Selva Central 01.05.10
Padre Gianni Pacher MCCJ (09.03.1954–30.03.2009)
El Padre Gianni Pacher, nacido en Levico (Trento) el 9 de marzo de 1954, era hijo de una familia de profundas raíces cristianas y empeñada en el campo educativo y social. Su padre Alejandro y su madre Ana María dieron a sus cinco hijos una sólida formación religiosa y profesional. El mismo Gianni había conseguido el título de aparejador. Pero el Señor había definido su camino: el de sacerdote misionero. A los 22 años entró al noviciado de los Combonianos en Venegono Superiore (Varese), a los 24 hizo sus votos religiosos e inició sus estudios teológicos en la Universidad Urbaniana de Roma; siguió un año de experiencia misionera en Perú y la ordenación sacerdotal en Levico el 13 de febrero de 1982, de manos de Monseñor Eduardo Mason. Enseguida después, salió para el Perú donde permaneció más de cinco lustros, excepto por un breve período (poco más de un año, en el 2000) como responsable de la comunidad de Limone sul Garda, en la casa natal de nuestro Fundador. Perú fue su patria misionera, a la que se dedicó con alma y cuerpo, corazón e inteligencia, energías y esperanzas. Las comunidades misioneras en las que trabajó se encontraban en los Andes, en Lima, y en la selva del Perú, en Yanahuanca (a 3.300 m.); en Lima trabajó en la redacción y difusión de las revistas combonianas “Misión sin Fronteras” y “Aguiluchos”, donde trabajamos juntos durante algunos años. Después, otra vez, en la misión más alejada y difícil de llegar: Pozuzo, entre los Andes y la selva amazónica (lugar de la primera presencia comboniana en Perú y en América, desde el 1938). Fueron 20 años de vida dura en zonas peligrosas debido a la presencia del terrorismo cruel de los movimientos ‘Sendero Luminoso’ y ‘MRTA’, que dominaban en los Andes y en la selva amazónica con la complicidad de los narcotraficantes. Las muertes de campesinos y de autoridades civiles y militares eran frecuentes. El peligro existía también para los misioneros, pero los Combonianos se quedaron igualmente en su sitio, junto a la gente.
Después del periodo de Limone (en 2000), volvió a Perú para una misión que el Padre Gianni quería fuese diferente, en zonas más difíciles, nuevas, por lo menos para los Combonianos. Su atención se fijó en una zona de la selva amazónica: San Martín de Pangoa, en el Vicariato Apostólico de San Ramón, atendida por los misioneros franciscanos. Primero trabajó solo, después, poco a poco, el grupo comboniano del Perú, ante la insistencia propia y del obispo, aceptó esa misión como un empeño de todo el grupo. El Padre Gianni había metido corazón y energías, e incluso iniciativas de promoción cultural de la gente del lugar, en particular de los jóvenes, sobre todo construyendo una gran escuela, gracias a las ayudas económicas de muchos amigos y bienhechores italianos.
Comboniano Gianni Pacher
El 29 de marzo de 2009 el obispo cedía a los Combonianos la misión de San Martín de Pangoa y ahora tres combonianos trabajan, de manera continua en esa misión: dos sacerdotes y un hermano. Y esta es la noticia de los últimos días. Nos habla el Padre Rogelio Bustos Juárez, provincial de los Combonianos en Perú: “Hace poco que he vuelto de San Martín de Pangoa, donde el P. Gianni trabajó durante los seis últimos años y que precisamente ayer, 29 de marzo, la tomamos como comunidad comboniana. Era evidente el afecto de la gente hacia nuestro hermano por todo el bien que hizo. Cuando, hace algunos días, le invité a que me acompañase para la ceremonia de aceptación de la parroquia, me respondió que no le gustaban esas cosas, que prefería acompañarme desde Lima rezando por todas las personas que conocía y había seguido durante su servicio en aquella zona. Hace algunos meses, habían diagnosticado al Padre Gianni un tipo de epilepsia y una serie de problemas en su salud. Se estaba curando en la clínica Tezza de Lima. Se le propuso ayudarnos en el economato provincial para que, encontrándose en Lima, pudiera hacer más fácilmente sus controles médicos, sin tener que desplazarse ni hacer esos viajes tan estresantes y evitar grandes sacrificios. Estaba tomando confianza en su nuevo servicio. Nada preveía esta triste conclusión. Su corazón no resistió y murió esta mañana, del 30 de marzo, debido a un infarto fulminante”.
Escribimos algunas frases de la carta que el Superior General, el Padre Teresino Serra, envió a la madre y a los familiares del Padre Gianni: “La triste noticia, inesperada e improvisa, causó incredulidad y dolor en todos. Humanamente tenemos el corazón dolorido, mientras la fe nos invita a agradecer a Dios por la vida del Padre Gianni y por su amor a la misión. Los ejemplos de fe del Padre Gianni son tantos y hay que seguirlos. Recordamos, entre las virtudes, su bondad y su amor a la gente. Su fe no era complicada: era la fe típica de quien cree firmemente en su vocación”.
Mi lectura personal de la muerte del Padre Gianni es la siguiente: para el Padre Gianni su muerte tiene el sentido de la “misión cumplida”. Ha ofrecido su vida por la de la comunidad indígena de la selva amazónica de San Martín de Pangoa. De nuevo podemos decir que el “grano de trigo” que cayó en la tierra murió para dar vida.
La mañana del 7 de abril el cuerpo salió hacia Verona y Levico Terme (Trento), donde lo recibió su madre, hermanos, hermanas, parientes y tantísima gente, que llenaba la iglesia de Levico, para la Misa de las 14.30, presidida por el vicario general de la diócesis, Monseñor Lauro Tisi, acompañado por más de 30 sacerdotes, entre los que se contaban unos 15 combonianos (de Trento, Arco, Limone, Verona, Bressanone, Como). Intervinieron en la homilía Monseñor Tisi, el Padre Romeo Ballan (de Verona) y el Padre William Dal Santo (del Perú). Al final hubo testimonios de familiares, del alcalde de Levico y del director de la Secretariado Misionero de Trento. La emoción era tan grande como la estima que este Comboniano, muerto a los 55 años, supo suscitar a su alrededor y en favor de las lejanas tierras misioneras de los Andes y de la selva amazónica del Perú. (P. Romeo Ballan)
Homilía de Monseñor Alberto Campos OFM
Estimados hermanos y hermanas en Cristo y Francisco de Asís: Paz y Bien.
Tengo el honor y la alegría de presidir esta Misa de Apertura en este II Seminario Franciscano sobre Evangelización y Misión en la Amazonía como un hermano franciscano que presta un servicio episcopal en el Vicariato de San José del Amazonas.
Expreso mi gratitud como misionero franciscano en la Selva por su presencia en este rincón de la Amazonía peruana para reanimarnos juntos en este proyecto integral continuando la benemérita labor de tantos hermanos y hermanas misioneros que nos han dado testimonio de entrega y heroísmo a lo largo de varios siglos y que en los últimos años nos sentíamos olvidados y abandonados por la misma Orden Franciscana.
Iniciamos nuestro Seminario invocando la acción del Espíritu Santo, protagonista de la misión, y que ha acompañado la obra misionera de Jesucristo y de la Iglesia desde sus comienzos hasta la actualidad y que ha movido los corazones de nuestros hermanos Francisco y Clara de Asís desde hace 800 años para anunciar la buena nueva del Reino de Dios hasta los confines de la tierra.
El Evangelio que hoy escuchamos recoge el llamado que el Señor hizo a los 72 discípulos para enviarlos de dos en dos a los lugares donde Él quería ir. Él Señor también ha querido estar en la Amazonía y nos llama para ser sacramento de su presencia entre los pequeños: porque “la cosecha es abundante y los obreros aún son pocos”. Nos pide que vayamos con las actitudes de sencillez y pobreza de recursos, que seamos mensajeros de la paz y del Reino y que recibamos de las personas y familias lo que nos quieran compartir.
Este Evangelio marcó la vocación misionera de Francisco, quien envió a los hermanos de dos en dos hacia los diversos puntos de la tierra conviviendo con sencillez y fraternidad con todas las creaturas. Nuestro continente americano también ha recibido esta presencia franciscana desde el S. XVI. Pero aún hay lugares donde el mensaje del Evangelio y del Reino no ha llegado.
Por eso la Orden al celebrar el octavo centenario de su fundación ha asumido un gesto profético en favor de la Amazonía para promover un proyecto misionero integral que proclame el Evangelio de la vida, privilegie a los pobres y comunidades indígenas, ribereñas y urbanas y proteja la creación. Por eso estamos reunidos en este Seminario.
La evangelización franciscana en la Amazonía comenzó desde fines del S. XVI pero en situaciones muy precarias pues era un campo misionero difícil, misterioso e inaccesible con un abandono por parte del Estado y de la misma Iglesia. El misionero tenía que predicar el Evangelio en esta vasta zona amazónica de una forma integral dedicándose a la formación cristiana, educación, salud, programas de desarrollo y promoción humana tratando de recuperar la identidad y dignidad perdida de los pobladores de esta marginada región.
Pasonki Carlos Cantella Salaverry OFM
El Papa Pío X en 1912 dirigió una Encíclica: “Lacrimabili Statu Indorum” lamentándose de la miserable condición de los indios en tiempos del caucho y pidiendo a la Iglesia actuar en beneficio de sus pobladores. Con esta iniciativa se fortaleció la presencia de la Iglesia a través de las tres Prefecturas Apostólicas creadas en Perú encomendadas a los dominicos (Madre de Dios), franciscanos (San Ramón) y agustinos (Iquitos) y creándose nuevos Vicariatos encomendados a los jesuitas (Jaén), pasionistas (Yurimaguas), franciscanos (San José del Amazonas y Requena) y a la Sociedad de Misiones Extranjeras de Québec-Canadá (Pucallpa).
La Iglesia de Brasil tomó la iniciativa a favor de la misión en la Amazonía y en el Documento de Aparecida se plasma la solidaridad de toda la Iglesia de América para esta vasta zona que está siendo devastada, es nuestra casa común y patrimonio de la humanidad.
La Amazonía es un espacio donde podemos vivir en plenitud los valores de nuestra vocación misionera franciscana porque convivimos en un santuario verde con las demás criaturas de la naturaleza, con comunidades indígenas y ribereñas que nos enseñan desde su cosmovisión a vivir en simplicidad y armonía con toda la creación, a relacionarnos con Dios, con los pobres, enfermos, leprosos y muchas personas excluidas para poner toda nuestra confianza en Dios y en su providencia.
Por eso debemos dar gracias a Dios por la celebración de este Seminario Franciscano y pedir las luces al Espíritu Santo para que nos guíe y podamos construir juntos este anhelado proyecto misionero franciscano descubriendo los desafíos que nos presenta la dura realidad de la Selva, sus potencialidades y encontremos la solidaridad de otros hermanos y hermanas que se nos unan en este compromiso misionero integral.
San Francisco nos pedía que “debemos desear por encima de todo tener el Espíritu del Señor y su santa operación”. Estemos atentos a las luces del Espíritu Santo sabiendo, como dice el apóstol Santiago en la primera lectura, que “todo lo bueno viene de Dios y nos engendra con su Palabra”.
Que la Virgen María, madre de Jesús y madre nuestra, misionera en nuestro Continente americano y muy apreciada en nuestras comunidades amazónicas nos acompañe en este Seminario y sea inspiración para nuestra labor misionera inculturada.
Hermanos, hermanas: Que el Señor nos bendiga y nos guarde. Así sea.
Obra franciscana Ashaninkas Mazamari
Grupo de niños de la Institución Educativa Aldea del Niño Beato Junípero Serra de Mazamari, obra creada por el misionero franciscano Fray Joaquin Ferrer Beniel OFM (QEPD).
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Jesucristo

En la Catedral de la Inmaculada Concepción de Moscú, el Arzobispo Paolo Pezzi ordenó diácono a Kirill Gorbunov y consagró sacerdote al diácono Igor Sergeyev. Ambos han completado los estudios en el Seminario Mayor de San Petersburgo.
Monseñor Paolo Pezzi ha confirmado la importancia de tal evento para Rusia, porque si en los países con mayoría católica las ordenaciones sacerdotales son un evento habitual, que se produce con bastante frecuencia y con un gran número de candidatos; muy diferente es la situación donde los católicos son una pequeña minoría.
“La ordenación sacerdotal es un misterio, no debemos olvidarlo. Es una señal particular de la presencia de Dios en Jesucristo, en su comunidad, en su Iglesia. Todo esto está ligado a los sacramentos, por lo que es un gran hecho. En este sentido creo que es justo subrayar que es un gran acontecimiento. Lo repito, no debemos mostrar euforia por el hecho que gracias a Dios hemos ordenado al menos un sacerdote, pero sí enfatizar la importancia del evento como tal”.
El Nuncio Apostólico en Moscú, arzobispo Antonio Mennini, ha traído las bendiciones del Santo Padre Benedicto XVI a los ordenados.

Fuente: Servicio de Información Católica. Comisión Episcopal de Medios de Comunicación España.
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Confesiones y Libertad religiosa

Con la presencia de Obispos, sacerdotes, religiosos, congresistas, intelectuales y público en general, se llevó la Conferencia Magistral: “Estado, Confesiones y Libertad Religiosa”, organizada por la Conferencia Episcopal Peruana y el Congreso de la República. El acto cultural se realizó en el hemiciclo “Raúl Porras Barrenechea” y contó con la presencia del Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte OFM; el Presidente del Congreso, Dr. Luis Alva Castro, y el Jurista Alberto Borea.
La ponencia estuvo a cargo del Padre Silverio Nieto Núñez, Doctor en Derecho Civil de la Universidad Complutense de Madrid, Profesor Universitario y miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Durante el evento, el Presidente del Poder Legislativo, Luis Alva Castro, destacó la importancia de escuchar diversas opiniones sobre el tema de la religión en el país: “Esta conferencia constituye un acto de enorme importancia pues busca recibir todas las ideas y escuchar todas las opiniones”.
En su exposición, el Padre Nieto Núñez, abordó el contenido de la libertad religiosa en aspectos claves como la libertad de conciencia, enseñanza, manifestación y asociación religiosa. Señaló que en todos los países existen normas fundamentales de convivencia, que organizan los poderes del Estado y define los derechos y deberes de los ciudadanos.
Humanismo integral y solidario para un mundo globalizado

Con motivo de celebrar 35 años de creación, el Instituto de Estudios Social Cristianos, en cooperación con la Fundación Konrad Adenauer, ha organizado el Seminario Internacional denominado: “Humanismo integral y solidario para un mundo globalizado”, en el auditorio del colegio Sophianum, ubicado en Av. Salaverry 2100, San Isidro.
El evento cuenta con la participación de destacados ponentes nacionales y extranjeros, quienes a través de sus perspectivas analizarán diversos temas de actualidad y doctrina; cobrando mayor nitidez la reciente encíclica de Benedicto XVI, ‘Caritas in Veritate’, cuyo contenido representa un valioso análisis de la situación contemporánea.
En ese sentido, se darán cita personalidades del mundo eclesial, político e intelectual como los doctores Ramón Guillermo Aveledo, ex Presidente de la Cámara de Diputados (Venezuela); Alberto Undurraga, Alcalde de Maipú (Chile); Julio Terrazas, Cardenal Arzobispo de Santa Cruz (Bolivia); Alejandro Ferreiro, ex Ministro de Economía (Chile); Marcelo Resico, catedrático de la Pontificia Universidad Católica (Argentina).
Asimismo, por nuestro país asisten importantes figuras como Monseñor Miguel Cabrejos OFM, Arzobispo de Trujillo y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana; Monseñor Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo; Luis Solari, ex Primer Ministro; Carlos Blancas, ex Ministro de Trabajo; Percy Tábory, Vicepresidente del Partido Popular Cristiano; Jorge Lafosse, Secretario General de Cáritas; Luis Bacigalupo Cavero-Egúsquiza, catedrático de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
El Instituto de Estudios Social Cristianos es una asociación civil sin fines de lucro, cuyo principal objetivo es la difusión y formación en la doctrina social de la Iglesia y el socialcristianismo. Para ello, organiza cursos y seminarios dirigidos principalmente a la juventud, estudiantes universitarios, profesionales, trabajadores y a todas aquellas personas interesadas en estos temas.
Padre Lebret OP
Recordando al Padre Lebret OP
Louis Joseph Lebret OP (1897-1966), debe ser considerado un pionero del movimiento teórico del desarrollo económico que surgió tras la segunda guerra mundial. Su visión humanista de la economía sigue teniendo plena actualidad hoy día.
Inicialmente capellán de pescadores y promotor de una economía cooperativa al servicio de un mejor destino para el mundo de los marinos, se convenció de la necesidad de articular las medidas económicas, sociales y culturales en un todo acercándose paulatinamente a una concepción integral del desarrollo, que surgió de las vivencias realizadas al compartir de manera directa las necesidades de los hombres y sus comunidades; y de participar activamente en las tareas organizativas generadas para llevar adelante los proyectos.
En 1941, fundó el movimiento "Economía y Humanismo" donde en compañía de François Perroux construyeron e ilustraron la problemática y la práctica de la Economía Humana preocupada fundamentalmente en generar un nuevo acercamiento de los estudiosos sociales a la realidad, abriéndose a una visión global de la dinámica de las sociedades y las culturas.
En 1953, se integró a un grupo de alto nivel dentro de la Organización de las Naciones Unidas para establecer los "Niveles de Desarrollo en el Mundo". En compañía de Josué de Castro, Director de la FAO, trabajó por establecer una acción internacional para luchar contra las desigualdades y promover un nueva Ética del Desarrollo. Su libro “Suicidio o Supervivencia de Occidente” es un grito de alerta y el preludio del “Manifiesto para una Civilización Solidaria” de 1959.
Llamado por los gobiernos del Brasil, Colombia, Venezuela, Vietnam, Senegal y el Líbano, desempeñó el papel de "Consejero en temas del Desarrollo", tanto en el plano de las formulaciones conceptuales como de la práctica concreta logrando elaborar un amplio rango de herramientas innovadoras para la investigación y la puesta en marcha de un "desarrollo integral y armonioso". Toma cuerpo así la visión fundacional de la Economía Humana al pretender "el desarrollo de todo el Hombre y de todos los Hombres"; que se aplica particularmente en el IRFED que creó en 1958, para sostener sus acciones en el eje Norte-Sur.
Al mismo tiempo jugó un papel de primer orden en la apertura de posiciones de la Iglesia Católica hacia los problemas del Desarrollo Internacional, tanto con ocasión del Concilio Vaticano II como en la preparación de la Encíclica Populorum Progressio de la que será uno de los principales inspiradores.
El Padre Lebret inscribió su acción espiritual dentro de una gran sensibilidad ecuménica que fue más allá del mundo del Cristianismo trabajando junto a compañeros del universo musulmán, la espiritualidad asiática y los valores africanos.
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Angel del Apocalipsis
Desde el viernes 30 de setiembre al sábado 1 de octubre del 2011 se celebrará el simposio El Apocalipsis en el Nuevo Mundo: arte, profecía y mesianismo en Hispanoamérica (siglos XVI-XVIII). El evento será inaugurado el 29 de setiembre en la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) y el Simposio se realizará en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
En este evento se buscará trazar los orígenes europeos y las trasformaciones americanas de una tradición escriturística que sirvió de base, tanto para justificar la conquista española del Nuevo Mundo como plantear un pensamiento autonomista y emancipador de corte religioso que preparó el camino y sirvió de base para justificar la Independencia Americana. Asimismo, se propone discutir la función política, religiosa y social –así como sus expresiones- del pensamiento profético y mesiánico hispanoamericano que formó parte medular del discurso imperial de la monarquía católica española.
Tendrá como ponentes a destacados estudiosos de diversas Universidades e Instituciones nacionales y extranjeras como Kenneth Mills (University of Toronto, Canadá), David Brading (University of Cambridge), Pierre Duviols (École des Hautes Etudes, Paris), Sabine MacCormack (University of Notre Dame-Indiana), Victor Mínguez (Universitat Jaume I, Castellón), Jaime Cuadriello (Universidad Nacional Autónoma de México), Jorge Cañizares-Esguerra (The University of Texas at Austin), Scarlett O´Phelan (PUCP, Lima), Ramón Mujica (Biblioteca Nacional del Perú), Escardiel González Estévez (Universidad de Sevilla) y Fredy Parra Carrasco (Pontificia Universidad Católica de Chile).
Este evento cuenta con el apoyo de la Biblioteca Nacional del Perú, el Programa de Estudios Andinos de la PUCP, y el proyecto titulado “El Barroco Hispano” con sede en la Universidad de Western Ontario, Canadá.
Antonio Ruiz de Montoya SJ
Antonio Ruiz de Montoya SJ
Limeño, huérfano de padre y madre desde niño y dotado de buena herencia; exalumno del colegio San Martín, entró de jesuita habiendo vivido los agitados años juveniles “peor que un gentil”. Ordenado sacerdote en 1612, fue destinado a la región del Guayrá, antiguo territorio del Paraguay. Por veinticinco años estuvo inmerso en el mundo de las reducciones de Río de la Plata, intento frustrado de crear una república de indígenas. Las expediciones armadas de bandeirantes que partían de Sao Paulo (paulistas) buscaban tierras para Brasil; mejor dicho, iban en busca de minas, a la caza de indígenas, y de paso, a quitar del medio a los jesuitas, organizadores de aquella república utópica.
Ruiz de Montoya es el sacerdote que inspira la película de Roland Joffé “La Misión” (1986). Pero sumados Robert de Niro y Jeremy Irons encarnando a los personajes del padre Gabriel y de Mendoza, no son ni siquiera una leve sombra de su inspirador, a pesar del Oscar y las seis nominaciones. Es cierto que Ruiz de Montoya consiguió en España y directamente del rey Felipe IV la autorización para fabricar y usar armas, aunque nunca llegaran a usarlas a pesar de las hostilidades paulistas. Pero Ruiz de Montoya no estuvo en la organización de una, sino de trece reducciones. Además, la épica gesta de la huida de Guayrá, en el Brasil actual, hacia Río de la Plata, organizada por él, fue con doce mil nativos guaraníes.
Tesoro de la Lengua Guarani
Aventurero, lingüista, pensador, administrador de inmensas empresas, “ganador” nato y cultivado; a los 57 años Ruiz de Montoya vuelve a Lima, donde le esperaba la amistad con un sacerdote limeño, treinta años menor, a quien los superiores tienen de profesor de los más pequeños en su antiguo colegio. Entre la atención a niños de primaria y a los negros, Francisco del Castillo SJ comenzaba a desgajar los rudimentos de la lengua guaraní anhelando un destino misional que nunca cuajó. Antonio empieza siendo su profesor de aquella lengua. Pero de la docencia se puede transitar a la confidencia.
Fuente: Blog del Padre José Ramón Martínez Galdeano SJ.
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Santo Domingo de Guzman

CONGREGAZIONE PER GLI ISTITUTI DI VITA CONSACRATA E LE SOCIETÀ DI VITA APOSTOLICA
Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2009
Prot. N. YD 15/2008
Reverendo Padre,
Hemos recibido la Relatio de statu Ordinis, preparada para el Capítulo General de Definidores (Cracovia, 28 de julio - 17 de agosto de 2004), la Relatio Ordinis para el Capítulo General de los Priores Provinciales (Bogotá, 18 de julio - 8 de agosto de 2007) y las Estadísticas de la Orden.
Hemos leído con gran interés toda la rica documentación, y nos hemos centrado, en particular, en el segundo informe, el más reciente el que especialmente expresa la visión del Instituto. Él ha querido presentar "los gozos y esperanzas, tristezas y angustias de la vida y de la misión de la Orden de Predicadores". En la vida de un instituto, como en la vida de cada hombre, hay momentos de luz como de oscuridad, pero la experiencia gozosa de Cristo Resucitado ilumina.
Como pocos institutos religiosos, la Orden de Predicadores - en vísperas de la celebración de los 800 años de la confirmación de la Orden, 1216-2016 - "no sólo tiene una historia gloriosa para recordar y contar, sino también una gran historia para construir, mirando al futuro en el cual el Espíritu, os proyecta para hacer a través vuestro, todavía cosas grandes"(VC 110). Estamos seguros de que esta celebración dará un impulso aún mayor a la vitalidad del Instituto y al compromiso a favor de la vida y misión de la Iglesia.
Ella justamente insiste en el valor de la misión (núms. 12-69): su vocación es la misión, sois comunidad para la misión. Mientras gran parte de la humanidad todavía no conoce el nombre de Cristo y sigue siendo necesaria y urgente la missio ad gentes, la Iglesia advierte al mismo tiempo la urgencia de la nueva evangelización para un mundo que parece haber perdido el sentido de lo sagrado y se arriesga a perderse en la oscuridad de la secularización.
Para hacerlo, es necesario que la Orden de Predicadores "se deje continuamente interpelar por la Palabra revelada y los signos de los tiempos" (VC 81). Imitando a vuestro Padre Santo Domingo, que o hablaba con Dios o acerca de Dios, los Frailes Predicadores deben ser personas amorosamente dedicadas al Señor y a su Evangelio. La nueva evangelización será efectiva en la medida en que "sepa proclamar en los tejados cuanto ha vivido en primer lugar en la intimidad con el Señor" (ibíd.).
Seguimos con atención y afecto vuestro camino y hacemos votos para que toda la Familia Dominicana tomando un nuevo impulso y aliento en la celebración de sus 800 años de historia y de santidad, sea capaz de encaminarse sobre la vía de una auténtica Sequela Christi y de renovado compromiso carismático. Invocamos sobre vosotros todos los dones del Espíritu de Dios, que fortalezcan la fe e iluminen la razón, para que la predicación se convierta en la transmisión de la realidad contemplada: el esplendor de Cristo Resucitado que comunica a todos los hombres la paz y la salvación.
Os acompañamos con nuestra oración en la novena de años que concluirá en 2016, con el cumplimiento de los 800 años de la confirmación del Papa Honorio III.
Permaneciendo en unión de oraciones, aprovecho de buen grado la ocasión de ofrecer a usted ya todos los religiosos un cordial saludo, que acompaño con una especial bendición.
Cardenal Franc Rodé CM – Prefecto

A la Orden de los Predicadores pertenecen el Dr. Gustavo Gutiérrez Merino OP y el Dr. Ricardo Álvarez Lobo OP. En el Perú, los dominicos fundaron dos universidades: la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad San Martín de Porres.
Tres Papas han pertenecido a la Orden de los Predicadores:
Beato Inocencio V
Nacido en Tarentaise (1225); murió en Roma, el 22 de junio de 1276. Elegido Papa nº 185 en Arezzo el 21 de enero de 1276.
De nombre Pierre de Tarentaise, ingresó a los dieciséis años en la Orden de los Dominicos completando su educación en la Universidad de París donde se graduó en teología y se convirtió en profesor alcanzando tal renombre que fue conocido como doctor famossisimus.
Actuó como provincial de su Orden hasta que en 1272 fue nombrado Arzobispo de Lyon y en 1273 Cardenal Obispo de Ostia.
Elegido en la primera votación del cónclave, es el primer pontífice dominico de la historia y durante los cuatro meses de su pontificado intentó organizar una cruzada para ayudar al reino de Castilla en su Reconquista, y trabajó para consolidar la unión con la Iglesia Ortodoxa lograda en el XIV Concilio Ecuménico celebrado en Lyon en 1274 y en el que tuvo una destacada participación. También mantuvo buenas relaciones con Rodolfo de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
Pero donde verdaderamente destacó Inocencio V fue en su labor como teólogo y filósofo, facetas en las que publicó numerosas obras entre las que destaca los Comentarios a las sentencias de Pedro Lombardo.
Fue el primer papa dominico, y quiso seguir vistiendo el hábito blanco de la Orden de Predicadores, de la que procedía. Desde entonces, el Papa siempre lleva sotana blanca.
Beato Benedicto XI
Nació en Treviso (1240); murió en Perugia, el 7 de julio de 1304. Elegido Papa n.º 194, el 22 de octubre de 1303.
De nombre Nicolás Boccasini, a los 14 años ingresó en la orden dominica en Venecia. Destacó por su inteligencia como maestro. Fue nombrado prior de la Lombardía y en 1296 el noveno de superior general de la Orden de Predicadores. Por sus cualidades estuvo encargado de una delicada misión diplomática en Flandes, donde obtuvo éxito y a continuación el Papa le nombró Cardenal en 1298. Fue obispo de Ostia. En la controversia con el rey Felipe el Hermoso de Francia, es uno de los cardenales que permaneció fiel a Bonifacio VIII, con quien se refugió en el castillo de Anagni, siendo hecho prisionero y forzado sin éxito a abdicar. A la muerte de Bonifacio VIII, fue elegido Papa en 1303.
Mucho más pacífico que su antecesor, su breve pontificado se inició con la abolición de la excomunión dictada contra Felipe el Hermoso de Francia, pero se negó sistemáticamente a perdonar a los autores materiales de la ofensa sufrida por su predecesor en Anagni, excomulgando tanto a Guillermo de Nogaret, consejero del rey francés, como a Sciarra Colonna. Tras ocho meses de pontificado murió, el 7 de julio de 1304, al parecer envenenado por orden de Guillermo de Nogaret.
Fue beatificado en abril de 1736 por Clemente XII. Su nombre se introdujo en el martirologio romano por disposición del Papa Benedicto XIV en 1748.
San Pío V
Nació en Bosco, el 17 de enero de 1504 y murió en Roma, el 1 de mayo de 1572). Elegido Papa nº 225 en 1566.
Nacido Antonio Michele Ghiselieri, este monje dominico, fue beatificado por Clemente X en 1672 y canonizado por Clemente XI en 1712. Fue Comisario General de la Inquisición Romana antes de ser Papa.
Pío V se propuso restaurar la disciplina y moralidad de Roma encauzando la vida espiritual del mundo cristiano, y aun la terrenal también, pues como tantos otros papas teocráticos que le habían precedido, mediante la bula In cœna Domini proclamó la supremacía de la iglesia de Roma y de su cabeza visible sobre todos los poderes civiles y sobre quienes los ostentan.

Fuente: www.op.org/ Wikipedia .
Categoría: Espiritualidad
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Jornada Espiritualidad Misionera 2010
En una reciente comunicación Marjorie Dennise Vargas nos manifiesta que: “el Padre Ricardo Álvarez OP, no sólo es un gran misionero sino también un gran conocedor de las diversas etnias que existen en nuestra Amazonía. Como MISEMA pertenece al Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado, hemos tenido la gran suerte de trabajar juntos en la misión de Sepahua, compartir sus experiencias y nutrirnos frecuentemente de sus vivencias narradas en sus valiosos libros”.
SEPAHUA Viviendo la Esperanza
Autor: Dr. Ricardo Álvarez Lobo OP
Centro Cultural José Pío Aza. 2009
INDICE
Primera Parte
I. Época Prehispánica
II. Época Colonial
III. Entrada de los misioneros a la selva
IV. Movimiento de liberación
V. Las nuevas misiones
VI. Época republicana
Segunda Parte
VII. El boom del caucho
VIII. Etnocidio y genocidio
IX. La nueva estructura de la selva
Tercera Parte
X. La Misión del Sepahua
XI. Construcción de una nueva sociedad
XII. La educación
XIII. La comunidad nativa Sepahua
XIV. La economía en las sociedades nativas
Cuarta Parte
XV. Instituciones indígenas en el Bajo Urubamba
XVI. Grupos étnicos del Bajo Urubamba
XVII. Comunidad nativa Timpía
XVIII. Comunidad nativa Kirigueti
XIX. Cambio del paradigma indígena
Quinta Parte
XX. Departamento de Ucayali
XXI. Distrito de Sepahua
Sexta Parte
XXII. Compañías petroleras
XXIII. La misión católica y los indígenas
XXIV. Los aislados
XXV. Futuro de las sociedades nativas del Bajo Urubamba
Anexos
I. Cronología
II. Derechos indígenas en la ONU
CONAMIL
El objetivo principal de esta historia es que los indígenas nativos aprendan su lección: han sido un pueblo soberano e inteligente, pero los han combatido de mil maneras, física, cultural y moralmente, durante toda su historia, hasta en la actualidad, sometiéndolos a la marginación, sin esperanza de sobreponerse; pero en sus manos está el poder recuperar su identidad física, cultural y moral si ponen interés en conocer su historia y en poner en práctica sus lecciones. La lógica de esta historia es eso: Hombres sabios y poderosos, que dominaban y controlaban la selva, se volvieron hombres vencidos física y moralmente, decayendo en una gran depresión y conformismo.
Elecciones CONAMIL

¿Es posible que en el culmen de la historia de un pueblo vencido surjan personas nuevas que tomen conciencia de su identidad y de sus derechos y reivindiquen una vida perdida?
Nuestra convicción es que sí lo será, de modo que en un tiempo no lejano, se darán circunstancias favorables para un cambio radical en la mentalidad de los dirigentes indígenas y en su destino, basado en el derecho natural de éstos a su identidad y a la propia autoestima, en la renuncia de la sociedad occidental al etnocentrismo y al racismo, y finalmente, en las declaraciones de los organismos internacionales a favor de los derechos indígenas, bases que desterrarán la desigualdad y la marginación entre los habitantes de la selva, creando la paz. En esta reivindicación deben participar todos los indígenas, porque nadie puede representar a un nativo inteligente, sabio, conocedor de la selva, que reivindica sus propios derechos, sino él mismo.
Cine y Espiritualidad
Film de Alain Cavalier
La película muestra la vida cotidiana de Santa Teresa de Lisieux, desde que decide ingresar en clausura hasta su muerte. La joven supera los obstáculos de su juventud para hacerse carmelita, acudiendo incluso al Papa. Y se muestra también su etapa de sufrimiento por su tuberculosis, que sabe llevar con buen ánimo. Se dibujan muy bien las hermosas ceremonias litúrgicas de ingreso en la orden, y hay momentos muy bellos, como el de la gozosa secuencia de la celebración de la Navidad.
Santa Teresita de Lisieux
Santa Teresita del Niño Jesús
Carmelita descalza y Doctora de la Iglesia Católica. María Francisca Teresa Martín Guerin nace en Alençon, en la provincia de Normandía al noroccidente de Francia el 2 de enero de 1873. Cuando contaba 14 años sintió el deseo de convertirse en religiosa. Tuvo muchos inconvenientes para su entrada al convento esto llevo a Don Martín y Teresa a conversar con el Padre superior quien también se negó, de ahí con el Sr. Obispo que tampoco aceptó y deciden ir a hablar con el Sumo Pontífice a Roma, para aquel entonces León XIII, quien le recomendó obedecer las instrucciones de los superiores.
Finalmente luego de la intervención de la madre superiora, la insistencia de Teresa el día 9 de abril de 1888 es recibida por fin en el Monasterio del Carmelo.
El nombre Teresa del Niño Jesús fue elegido por la superiora del Carmelo de Lisieux, la madre Gonzaga, quien en un momento de enfermedad de Teresa le envió un mensaje de aliento, en ese mensaje le trata así; "...mi hijita Teresita del Niño Jesús".
En su vida dio gran valor a la oración y a los pequeños actos. Sufrió la prueba de la fe desde el 5 de abril de 1896, hasta su muerte, tras unos meses de terribles padecimientos. Sus últimas palabras fueron: "Oh, le amo...", mirando a su crucifijo; y un instante después: "¡Dios mío...os amo!".
El centro de su espiritualidad fue la misericordia o amor de Dios. Por encima de todo enfatiza siempre la misericordia divina, ante la cual confía y nada hay que temer. Ante todo, Dios es Padre; y Jesús es su Hijo misericordioso. Escribió: "¡Oh Jesús!...estoy segura de que, si por un imposible, encontraras un alma más débil, más pequeña que la mía, te complacerías en colmarla de favores más grandes aun, si ella se abandona con entera confianza a tu misericordia infinita".
En una carta escrita el 17 de septiembre de 1896 a su hermana escribe la frase que resume el mensaje e ideario de Teresa, sus ideas y pensamientos más arraigados, el motor de su existencia: "La confianza, y nada más que la confianza, es la que debe conducirnos al amor (de Dios)". Se ha vinculado su espiritualidad con la de santa contemporánea Faustina Kowalska (devoción a la Divina Misericordia).
Su doctrina habla de que Dios está en todas partes y de que son los sencillos actos, hechos con amor, el camino hacia la santificación: «La santidad no consiste en ésta o la otra práctica, sino en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños entre los brazos de Dios, conscientes de nuestra flaqueza y confiados hasta la audacia en su bondad de Padre».
Cae enferma y muere el 30 de septiembre de 1897 en Lisieux, Normandía (Francia).
Beatificación y canonización
En 1923 es beatificada y en 1925 canonizada. En 1927 es proclamada patrona de la misiones pese a no haber abandonado nunca el convento, pero siempre rezaba por los misioneros y siempre fue su deseo ardiente el convertirse en una. En 1997 es declarada Doctora de la Iglesia, siendo la tercera mujer en conseguir ese nombramiento. Anteriormente habían sido declaradas doctoras Santa Teresa de Jesús, también carmelita, y Santa Catalina de Siena. La Festividad de Santa Teresa de Lisieux es el 1 de octubre.
Considerada por Pio XI como "la estrella de su pontificado", fue rápidamebte beatificada y canonizada, declarada santa patrona de las misiones y patrona secundaria de Francia, después de Juana de Arco. En 1997, el Papa Juan Pablo II hizo de ella la 33° Doctora de la Iglesia, y es conocida como la Doctora del Amor.
La Basílica Santa Teresa, edificada en Lisieux, es el segundo lugar de peregrinación más grande de Francia, después del Santuario de Lourdes.
Obra
La obra escrita de Santa Teresita no es muy extensa, sin embargo, presenta un claro interés espiritual, teológico y hasta antropológico. Consta de tres manuscritos autobiográficos escritos por mandato de dos de sus superioras, que fueron publicados en un libro con el título de "Historia de un Alma". Además se cuenta con 274 cartas escritas a familiares y otras personas, poemas religiosos, algunas obras teatrales, textos dispersos y las palabras pronunciadas durante su larga agonía que fueron recogidas por sus hermanas: Paulina (Madre Inés de Jesús), María (Sor María del Sagrado Corazón) y Celina (Sor Genoveva de la Santa Faz y de Santa Teresa), monjas en el mismo convento.
Fuente: Wikipedia.
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Poderoso caballero
Universidad del Perú
Por Augusto Álvarez Rodrich
Y que Cipriani se quede con lo de pontificia y católica.
La última maniobra del cardenal Juan Luis Cipriani para usar al Vaticano como ganzúa para capturar la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) es parte de un esfuerzo mayor de sectores conservadores para imponer un pensamiento monocorde e intolerante en el país.
El Vaticano pretende apuntalar el abordaje de la PUCP por parte de un grupo de personas que parecen –por lo que están haciendo– piratas, a través de la indicación de que se cambien los estatutos de la universidad con el fin de que el arzobispado de Lima pueda intervenir en asuntos cruciales que van desde la designación del rector hasta la identificación de un conjunto de requisitos que deben cumplir sus profesores, todo lo cual busca mellar la libertad y la pluralidad de la cátedra.
Dicho anuncio fue celebrado con bombos y platillos precisamente por los medios de comunicación que andan, desde hace tiempo, en busca del establecimiento de esa agenda, lo cual se frustró por la derrota de su candidata Keiko Fujimori, un objetivo al que Cipriani se entregó en cuerpo y alma.
En esencia, lo que se busca es nombrar como rector a alguien que convierta en noviciado a una de las mejores universidades del país, por su pluralidad, tolerancia y excelencia académica, todo lo cual no está reñido, en modo alguno, con el respeto por la iglesia católica así como por cualquier otra religión.
El uso de las palabras ‘pontificia’ y ‘católica’ pretende ser utilizado como chantaje para el abordaje de Cipriani. “¿Quieren dejar de ser católica y pontificia? Que lo dejen con sus consecuencias”, ha señalado el cardenal, dando a entender que eso significaría la pérdida del control de los inmuebles de la universidad, los cuales se los apropiaría el arzobispado.
Eso carece de asidero. Sin embargo, la bolsa o la vida parece ser el lema del cardenal Cipriani, quien es claramente un político antes que un sacerdote, cuyo accionar se caracteriza por maniobras tan subalternas como los objetivos que persigue.
El riesgo es que la PUCP caiga en manos de fuerzas políticas que pretenden imponer una sola visión y la demolición de todas las que se le opongan. Eso es lo que está en juego en todo este litigio entre la universidad y el cardenal.
Los mecanismos para lograrlo están en el terreno judicial y, ahora, en una ordenanza del Vaticano. Pero eso es la apariencia, pues en el fondo el debate es sobre la posibilidad de preservar una institución que es uno de los centros de estudio más potentes, plurales y valiosos del país. Si para lograrlo es necesario que la PUCP retire las palabras ‘pontificia’ y ‘católica’ de su nombre, volviéndose la Universidad del Perú, será un costo lamentable pero indispensable para vencer a las fuerzas que –como las que representa Cipriani– pretenden imponer una visión monocorde en el país.
Fuente: Diario La República y ATV.
Con la verdad ante todo: La fidelidad a la Iglesia une, no divide
Por Juan Luis Cipriani Thorne - Arzobispo de Lima y Cardenal Primado del Perú
La Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) tiene como génesis la coyuntura social de inicios del siglo XX, tiempo en el cual imperaba el pensamiento positivista, el liberalismo progresista y el racionalismo, desdeñándose las enseñanzas de la fe católica y el pensamiento de los hombres de la Iglesia, lo que primaba en la enseñanza superior. Esto implicaba que los alumnos, luego de dejar las aulas escolares, se declaraban agnósticos o indiferentes con la religión.
Por ello, la Arquidiócesis de Lima, tomando en cuenta el Concilio Plenario Latinoamericano de 1899 (Roma, Papa León XIII), decidió que este problema podía ser resuelto fortaleciendo la educación católica de manera que, como lo cuenta HAMPE MARTÍNEZ 1, "en cada país de nuestro hemisferio hubiese un centro de enseñanza superior regido por autoridades clericales". Así nace la PUCP, con un vínculo no escindible, desde su inicio, con la Iglesia peruana.
La PUCP se funda en 1917 previa aprobación eclesiástica con el carácter de "persona moral pública de Derecho Eclesiástico", cuyos bienes, cualquiera sea la forma en que los adquiera, constituyen bienes eclesiásticos, conforme a la normativa jurídica-canónica vigente al momento de su fundación.
Esta participación y vinculación de la autoridad eclesiástica en la vida de la PUCP se vio bendecida y reforzada cuando el Papa Pío XII, en 1942, previa solicitud de la propia PUCP, decretó su erección Pontificia, instituyéndose en 1943, por disposición de la Santa Sede, el oficio de Gran Canciller de la PUCP al Arzobispo de Lima.
Cuando la PUCP, en la década del cuarenta e inicios del cincuenta del siglo pasado, se consolida en su régimen jurídico civil, como universidad de ámbito nacional, no se diluye en absoluto su vinculación con la Iglesia; prueba de ello es que el artículo cuarto de su Estatuto de 1956 precisó: "La Universidad Católica del Perú se rige por los presentes Estatutos, en entera conformidad con las leyes de la Iglesia y las del Estado Peruano, con absoluto acatamiento de las resoluciones de la Santa Sede, de la cual depende".
El 15 de agosto de 1990, el entonces Santo Padre, nuestro Beato Juan Pablo II, promulgó la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae, disponiendo que toda Universidad Católica en el mundo adecúe su Estatuto a ella y encargando a cada Obispo la responsabilidad de promover la buena marcha de la Universidad en su diócesis, otorgándole el derecho y el deber de vigilar para mantener y fortalecer su carácter católico.
En noviembre de 2009 -luego de que la Santa Sede, de manera reiterada, los exhortara a cumplir con dicha ineludible obligación-, el actual Rector de la PUCP, Dr. Marcial Rubio, me solicitó, de manera formal, según Protocolo 378/2009 R, que eleve el Estatuto que vienen aplicando a la Sagrada Congregación para la Educación Católica para su revisión y aprobación.
Recientemente, las actuales autoridades de la PUCP han sido notificadas respecto de las modificaciones que la Sagrada Congregación para la Educación Católica -máxima instancia vaticana para las universidades católicas- considera deben introducir necesariamente en su Estatuto, para superar su irregular situación actual.
Las correcciones por introducir responden, en consecuencia, a la expresa indicación de las actuales autoridades de Roma, que exigen que el Estatuto garantice, de forma institucional, su identidad católica y patenticen su dependencia de la Santa Sede. En ese sentido, no bastan declaraciones de fidelidad, la Constitución Apostólica dada por Juan Pablo II exige que el Estatuto refleje e incorpore las consecuencias jurídicas que vinculan a las universidades católicas con la autoridad de la Iglesia.
Los cambios por introducir no son otros que aquellos que ya están establecidos en los estatutos de otras universidades pontificias y católicas en el mundo. Incluso, en nuestro país existen actualmente varias universidades católicas cuyos estatutos ya fueron adecuados a la Ex Corde Ecclesiae, sin que ello transgreda ninguna norma de la República, pues el Estado Peruano reconoce la autonomía e independencia de la Iglesia en el Perú, y su plena libertad para gobernar sus centros educacionales de todo nivel, en consonancia con sus principios.
Mi doble responsabilidad episcopal, al frente del Arzobispado de Lima y como Gran Canciller de la PUCP, me obligan a esclarecer la verdad. Ha sido el Santo Padre quien me ha nombrado para esos encargos, que comprometen mi trayectoria como hombre que busca el bien.
Amo a la PUCP, pero ese amor está subordinado a mi amor a la Iglesia y al cumplimiento del deber de obediencia que tengo a los mandatos del Papa, sucesor del Apóstol Pedro. La Iglesia es una institución jerárquica, en la que todo católico debe obediencia a los mandatos del Vaticano, de lo que siempre dio ejemplo el R.P. Jorge Dintillac SSCC, su primer Rector. Quien no entienda ello, se coloca al margen de la Iglesia.
Benedicto XVI acaba de decir, el 19 de agosto, a los jóvenes profesores universitarios, que prestáis una espléndida colaboración en la difusión de la verdad, en circunstancias no siempre fáciles, que la Universidad ha sido, y está llamada a ser siempre, la casa donde se busca la verdad propia de la persona humana. Por ello, no es casualidad que fuera la Iglesia quien promoviera la institución universitaria, pues la fe cristiana nos habla de Cristo como el Logos por quien todo fue hecho (cf. Jn 1,3), y del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios. Esta buena noticia descubre una racionalidad en todo lo creado y contempla al hombre como una criatura que participa y puede llegar a reconocer esa racionalidad. La Universidad encarna, pues, un ideal que no debe desvirtuarse ni por ideologías cerradas al diálogo racional, ni por servilismos a una lógica utilitarista de simple mercado, que ve al hombre como mero consumidor. Palabras del magisterio pontificio que tienen hoy para la PUCP el sentido de un llamado nuevo a la humildad y a la obediencia, a la disposición de servicio a la Iglesia, tal como la Iglesia quiere ser servida, por amor a la verdad sin engaños pueriles ni intereses de grupo.
Recemos a Santo Tomás de Aquino y a Santa Rosa de Lima, patronos de la PUCP, para que, a través de su intercesión, se entienda claramente el camino a seguir.
Nota:
1 HAMPE MARTÍNEZ, Teodoro: Historia de la Pontificia Universidad Católica del Perú 1917-1987, Lima, PUCP, Fondo Editorial, 1989, pág. 18.
Concordancia entre las leyes nacionales y las normas canónicas
Dr. César Delgado Barreto
Profesor Principal del Departamento Académico de Derecho

PARTE I
El Código de Derecho Canónico de 1983, en lo que respecta a la enseñanza superior de la Iglesia, distingue entre las universidades católicas y las universidades eclesiásticas dedicando un capítulo a cada una de estas categorías.
Las trata con independencia aunque hay tres cánones de común aplicación que son: el 808, según el cual ambas categorías no pueden utilizar el título o nombre de Universidad Católica sin el consentimiento de Autoridad Eclesiástica competente; el 809, que encarga a las Conferencias Episcopales el cuidado de planificar las universidades y facultades católicas; y el 810, que también hace responsable a las Conferencias Episcopales de la observancia de los principios de la doctrina católica en ambas categorías de Universidades.
En lo que respecta a la ley-marco que ofrece el Código de Derecho Canónico a la Universidad Católica, éste se completa en la Constitución Apostólica Ex Corde Eclessiae de 15 de Agosto de 1990 y que entró en vigencia el primer día del año académico de 1991 a tenor de lo dispuesto en el artículo 8.
Según el artículo 3 inciso 4 de la mencionada Constitución Apostólica, las Universidades Católicas privadas no están obligadas a que sus estatutos sean aprobados por la Autoridad Eclesiástica competente:
Artículo 3. Erección de una Universidad Católica
1. Una Universidad Católica puede ser erigida o aprobada por la Santa Sede, por una Conferencia Episcopal o por otra Asamblea de la Jerarquía Católica y por un Obispo diocesano.
2. Con el consentimiento del Obispo diocesano una Universidad Católica puede ser erigida también por un Instituto Religioso o por otra persona jurídica pública.
3. Una Universidad Católica puede ser erigida por otras personas eclesiásticas o por laicos. Tal Universidad podrá considerarse Universidad Católica sólo con el consentimiento de la Autoridad eclesiástica competente, según las condiciones que serán acordadas por las partes.
4. En los casos mencionados en los incisos 1 y 2, los estatutos deberán ser aprobados por la Autoridad eclesiástica competente.
Por otra parte las Universidades Eclesiásticas (caso distinto al de la PUCP) están regidas adicionalmente a lo dispuesto en el Código de Derecho Canónico por la Constitución Apostólica Sapientia Christiana de 24 de mayo de 1931.
Las Universidades Católicas, como personas jurídicas son sujetos de derecho canónico con las obligaciones y derechos congruentes con su propia naturaleza (canon 113). En la Iglesia las personas jurídicas son corporaciones o fundaciones, las primeras están compuestas por personas y las segundas por patrimonios (canon 115).
Las personas jurídicas —corporaciones o fundaciones— pueden ser públicas o privadas. Las personas jurídicas públicas están constituidas por la Autoridad Eclesiástica competente dentro de los límites que se les señala, y cumplen en nombre de la Iglesia la misión que se les confía mirando el bien público; las demás personas jurídicas son privadas (canon 116). En el caso de las personas jurídicas públicas siempre interviene la Autoridad Eclesiástica, con lo cual adquieren personalidad jurídica pública.
Tratándose de las personas jurídicas privadas (como se aplica a la PUCP), estas surgen por la iniciativa privada de los fieles en uso de sus derechos fundamentales de libre asociación, siendo los cánones 312 y 322 los que especifican cuál es la Autoridad Eclesiástica competente que erige las personas jurídicas públicas y cuales las que constituyen a las personas jurídicas privadas.
A tener de lo dispuesto en el canon 1257:
1. “Todos los bienes temporales que pertenecen a la Iglesia Universal, a la Sede Apostólica o a otras personas jurídicas públicas en la Iglesia, son bienes eclesiásticos, y se rigen por los cánones que siguen, así como por los propios estatutos.
2. Los bienes temporales de una persona jurídica privada se rigen por sus estatutos propios, y no por estos cánones, si no se indica expresamente otra cosa”.
Vale decir que sólo los bienes pertenecientes a las personas públicas en la Iglesia son bienes eclesiásticos, mientras que los bienes de las personas jurídicas privadas (como la PUCP) pertenecen a la institución fundadora y se rigen por sus propios estatutos
PARTE II
La Pontificia Universidad Católica del Perú fue fundada por el R.P. Jorge Dintilhac SS.CC y un grupo de cinco laicos, quienes firmaron la Escritura de constitución, siendo reconocida por el Estado, contando con la aprobación de la Autoridad Eclesiástica. El Padre Jorge Dintilhac la inscribió como asociación civil sin fines de lucro en los Registros Públicos de personas jurídicas el año 1937, pocos meses después que el Código Civil de 1936 permitiera crear las asociaciones civiles. Desde la nomenclatura canónica es una persona jurídica privada, por no ser fundada por la Autoridad Eclesiástica, sino por particulares, contando con la aprobación eclesiástica.
Recién el 30 de setiembre de 1942, con motivo de sus 25 años de vida institucional, el Papa Pío XII la erige canónicamente como Universidad con sus derechos y privilegios correspondientes mediante Rescripto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades, desde entonces data el título de Pontificia.
Hay que tener presente que el hecho de ostentar el título de Pontifica no convierte a la PUCP en persona de derecho público canónico pues este está reservado sólo a las universidades fundadas por la autoridad eclesiástica. Sino que sigue siendo una persona jurídica de derecho privado y en consecuencia su patrimonio continua siendo de propiedad privada de la institución, y no se le puede considerar como bien eclesiástico.
Por Decreto Ley N°11003 del 08 de abril de 1949 se le dio a la PUCP la categoría de universidad nacional, lo cual fue ratificado por la Ley N°13417 del 08 de abril de 1960, especificándose en su artículo 80 que la PUCP quedará sujeta a las disposiciones del Estatuto Universitario, con algunas excepciones referidas a la elección de su personal directivo, docente y administrativo el cual será designado en la forma que determina su régimen normativo interno, debiendo las personas designadas llenar los mismos requisitos que los fijados para las Universidades creadas por el Estado, asimismo, su personal no tiene el carácter de empleado público. En virtud de esta excepción la PUCP pudo seguir rigiéndose tanto por las leyes universitarias nacionales, como por las normas canónicas referidas al gobierno de las universidades católicas.
La Ley Universitaria N° 23733 del 09 de diciembre de 1983, que rige tanto a las universidades públicas como privadas dispone en su artículo 1.
“Las Universidades están integradas por profesores, estudiantes y graduados. Se dedican al estudio, la investigación, la educación y la difusión del saber y la cultura, y a su extensión y proyección social. Tiene autonomía académica, económica, normativa y administrativa, dentro de la Ley”.
Y el artículo 4 precisa:
“La autonomía inherente a las Universidades se ejerce de conformidad con la Constitución y las leyes de la República”.
En virtud de esta Ley Universitaria, obligatoria tanto para las universidades públicas como privadas, la PUCP el 07 de junio de 1984 adecuó sus Estatutos a la nueva normatividad vigente concordando y armonizando la autonomía universitaria con las disposiciones canónicas, dando a la Jerarquía Católica una participación efectiva tanto en el gobierno como en la dirección pastoral en nuestra universidad. Esta modificación estatutaria contó en su oportunidad con la aprobación del Cardenal Augusto Vargas Alzamora, Arzobispo de Lima y Gran Canciller de la Universidad y la misma Jerarquía Eclesiástica confirmó a los rectores elegidos por la Asamblea Universitaria en 1977, 1984, 1989 e incluso en 1994 cuando ya había entrado en vigencia la Constitución Apostólica Ex Corde Eclessiae vigente a partir del primer día del año académico de 1991 (artículo 8).
La Ley Universitaria 23733, no contradice el Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado peruano de fecha 19 de julio de 1980 porque de conformidad con lo dispuesto en su artículo 19 la Iglesia tiene libertad para establecer centros educativos a todo nivel, de conformidad a lo dispuesto con la ley nacional.
La educación es un servicio público esencial y como tal no puede el Estado excluirse de normarla, y así lo hace en lo que respecta a la Universidad en el artículo 18 párrafo cuarto de la Constitución el cual expresamente dice:
“Cada universidad es autónoma en su régimen normativo, de gobierno, académico, administrativo y económico. Las universidades se rigen por sus propios estatutos en el marco de la Constitución y de la Leyes”.
¿La PUCP con “C” de Caviar y P de “Plural”?
Alejandro Cavero Alva
Por Alejandro Cavero Alva - Grupo Perú Futuro
Este artículo no es una férrea defensa de la causa del arzobispo Juan Luis Cipriani, es un llamado a reflexionar sobre la necesidad de precisamente reforzar esa pluralidad que hoy tanto defendemos. Crearla de verdad, y no solo remitirla en palabras. A mi parecer, el gran problema del juicio que hoy se lleva a cabo es precisamente que ambas partes quieren jugar el todo o nada, y poco han hecho por dialogar y negociar una salida a este problema.
Quiero comenzar diciendo que yo no considero que la PUCP sea una universidad verdaderamente plural. En la PUCP no te mandan a leer a Hayek en estudios generales letras, todos los profesores (o por lo menos más del 90%) tienen una bibliografía bastante selecta y exclusiva de autores de izquierda y por lo general sus círculos intelectuales se concentran en esos ámbitos. Es verdad que existen facultades de “derecha” como Historia (así como existen facultades marxistas como la de Ciencias Sociales), pero la verdad es que la PUCP es una universidad caviar, y eso no es ser verdaderamente “Plural”. No nos comamos nosotros mismos este cuento. Si la PUCP fuera de “derecha” como hoy los rojos se han puesto a profesar en la desesperación, entonces Cipriani no estaría tocándonos la puerta con deseos de entrar.
El gran problema aquí es que en la PUCP la derecha ha sido sectorizada, marginalizada y estereotipada, creando una tendencia constante a la polarización tanto interna, como en los cuadros que provee a nivel nacional. En lo PUCP no hay medias tintas, es blanco o negro. También producto de los radicalismos marxistas de sus intelectuales, y la marginalización de las formas de pensar distintas a la comunista o la social demócrata.
La universidad Católica es una universidad con un claro sesgo hacia la izquierda y hacia su bibliografía. Poco se estudia el liberalismo, el conservadurismo y tendencias similares. Claro, siempre existen excepciones, pero son como destellos de luz en medio de la oscuridad.
Si bien aquí nadie quiere la dictadura de una forma de pensar conservadora, es verdad que esta batalla jurídica nos abre también la posibilidad de un balance de poderes más contundente dentro de la universidad. Que ya no le deje cancha libre a los caviares para hacer de la universidad su chacra, pero ojo, eso tampoco significa cederle todo al cardenal y entonces volvernos un seminario religioso.
El secreto aquí estará en una correcta negociación que permita un balance de poderes entre ambas fuerzas. Precisamente no jugar al todo o nada. Solo de esta manera se construirá una verdadera PUCP con “P” de “Plural”. Hoy eso está bastante lejos de la realidad.
Francamente me parece denigrante el juego que algunos intelectuales de izquierda, sobre todo columnistas de la Republica y algunos de Perú 21, han jugado intentando estereotipar al cardenal Cipriani. Eso siempre funciona en política. Todo es cuestión de distorsionar las imágenes y esparcir los rumores, aquella nunca ha sido una tarea difícil en nuestro país. Más allá de atacar las personalidades de los actores en la disputa, debemos atacar sus argumentos. Creo que caer en la falacia de yo no quiero que “Cipriani tome la PUCP y no nos deje venir con pantalón corto” o “Cipriani es el demonio”, sinceramente no solo dejan muy en bajo el coeficiente intelectual de supuestamente los alumnos que serán la “elite intelectual del Perú” como los califica Tuesta, sino que además contribuyen más a esa polarización, en la cual la PUCP ya tiene bastante responsabilidad.
Negociemos y dialoguemos. Creemos una salida con un mecanismo que permita balancear el poder entre estas dos formas de pensar completamente opuestas para verdaderamente sacar a la PUCP del hoyo caviar y volverla una verdadera universidad plural, como la que todos queremos.
Cada caminante siga su camino
Por Federico Prieto Celi
Antonio Machado fue convocado durante la Guerra Civil española para que pusiera un lema en un cuartel. El poeta de Castilla escribió: “Cada caminante siga su camino”. Dicen que la poesía se define como “unas pocas palabras verdaderas”, brotadas de la intuición, con licencia para priorizar la belleza sobre la gramática. Bien, supongamos que el consejo de Machado sea oportuno para el caso de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
La Iglesia, dos veces milenaria, sabe mucho de disidentes. Los ha tenido desde el primer Colegio Apostólico. Algunos, como Lutero y Calvino, han tenido mucho éxito humano en su empeño de dividir a la cristiandad. En los últimos tiempos, en cambio, los disidentes han optado por disentir desde dentro, sin irse, porque desde dentro se puede influir más, confundir más, conseguir objetivos de dominio que, una vez fuera, es imposible lograr.
Yo no he tenido la suerte de conocer al padre Jorge (Dintilhac), como lo llamábamos en el colegio de La Recoleta, aunque ya no estuviera entre nosotros. Su figura, su recuerdo, su obra, en cambio, sí estaba, y el padre Lázaro, que representaba a la Congregación de los Sagrados Corazones en el Consejo Superior de la PUCP, nos hablaba de sus empeños fundacionales, en los que lo acompañaron, entre otros, dos figuras que sí tuve la suerte de conocer: Víctor Andrés Belaunde y Jorge Velaochaga. Ellos hablaban de las dificultades que tuvieron para romper el monopolio estatal universitario y del aliento y apoyo que desde Roma les enviaba el Santo Padre con sus bendiciones, sus normas canónicas y sus gestiones a través de la jerarquía eclesiástica, el Nuncio Apostólico incluido.
Ulpiano definía la justicia como dar a cada uno lo suyo. Así de simple. A nadie se le escapa la evidencia de que una universidad que es pontificia y católica debe tener un vínculo con la jerarquía de la Iglesia. No hay que contraponer leyes civiles a eclesiásticas. Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Ambas son compatibles y armónicas. Tampoco hay que confundir la Santa Sede, al servicio de la Iglesia, con el Estado Ciudad del Vaticano, que es el recinto independiente que garantiza la independencia del Papa en el gobierno de la Iglesia.
Mas allá de las demostraciones jurídicas que los juristas Natale Amprimo y Luis Gaspar han derrochado estos días en los medios de comunicación, con documentos convincentes, creo que lo que todos los peruanos esperamos es que, dado el fundamento legal indiscutible –aunque sea desesperadamente discutido por los disidentes, apelando al insulto al cardenal Cipriani– es un sinceramiento total: institucionalmente, o te quedas y aceptas la verdad o te vas… con el cuento a otra parte.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, el recién elegido papa Pío XII lanzó al mundo un llamado urgente de última hora: “Nada se pierde con la paz, todo se puede perder con la guerra”. Consideración papal que bien debería inspirar la respuesta que la comisión creada por la Asamblea Universitaria de la PUCP debe dar el próximo 30 de setiembre sobre las inevitables correcciones que la Santa Sede ha enviado al rector, como consecuencia de la solicitud que este hiciera en el 2009 para que tales estatutos sean aprobados por la Iglesia Católica.
¡PUCP: catástrofe, desastre, debacle, apocalipsis caviar!
Por Aldo Mariátegui
Un “boccato di cardinale” (bocado de cardenal) es una expresión italiana medieval referida a que lo que se comía o disfrutaba era excelso, digno de un príncipe de la Iglesia. Y vaya que monseñor Cipriani ha logrado, con toda la justicia y el Derecho de su parte, un “boccato” de marca mayor: la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), que hacía décadas había caído en manos de un círculo caviar a pesar de lo claramente dispuesto por Riva-Agüero en su testamento.
Lógicamente, los caviares están picones al máximo y no quieren acatar la sentencia. En cambio, si hubieran ganado, ¡ya me imagino los elogios que le harían al TC! Y no me extraña la alharaca levantada por la argolla caviar. Este fallo es una catástrofe para ellos, pues pierden a la principal fuente de su poder en el Perú. Allí trabajan, allí se publican, allí se elogian, allí se promocionan, allí adoctrinan a los jóvenes en la caviarada y desde allí influyen en la sociedad. La PUCP es el corazón de la caviarada, ya muy debilitada tras la pérdida de El Comercio y Perú21. Deberían reconocer su derrota como caballeros y el rector Marcial Rubio debería presentar su renuncia por dignidad profesional, como lo haría un gerente que hubiera llevado a una derrota jurídica de estas proporciones a cualquier empresa privada que liderase.
Refresquemos la memoria: José de la Riva-Agüero y Osma, Marqués de Montealegre y Aulestia y bisnieto del presidente José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete, fue un brillante intelectual conservador -hasta coqueteó con el fascismo- que devino en un catolicismo militante (incluso renunció al premierato en 1934 cuando el mariscal Benavides promulgó la ley del divorcio; antes fue alcalde de Lima) en el tercio final de su corta vida (1885-1944).
Hijo único, solterón y heredero de una inmensa fortuna, amén de alejado de San Marcos por una pifia irrespetuosa de estudiantes apristas y comunistas a Víctor Andrés Belaúnde, Riva-Agüero decidió legar su patrimonio (el Fundo Pando, mansiones en el Cercado de Lima y Chorrillos, muchos ahorros, etc.) para reforzar a la entonces muy pequeña Universidad Católica. Para esto redactó cuatro testamentos sucesivos (de 1933, 1935, 1938 y 1939).
En el testamento del 33 estableció que sus bienes pasaban al control de la universidad a los 20 años de su muerte. Pero posteriormente, en 1938, dispuso que una Junta de tres miembros, presidida por el arzobispo de Lima, sea la que ADMINISTRE todos los bienes y rentas de la universidad de manera PERPETUA e INSUSTITUIBLE. Si había discordia entre los dos miembros de dicha junta por cualquier problema, el voto dirimente lo tenía el clérigo. Y como hasta cualquier lego en Derecho sabe, el testamento que es definitivamente válido es el último, así que ese argumento caviar de que prima la cláusula del testamento del 33 sobre aquella del 38 es infantil, hasta idiota.
Además, hay otros elementos demoledores:
1) Si esa Junta desaparecía en 1964 (a los 20 años de la muerte de Riva-Agüero), ¿entonces por qué siguió funcionando ininterrumpidamente hasta 1994, sin que nadie reclamase? Por qué ahora el litigante PUCP Avendaño no recuerda que él representó a la Iglesia en esa Junta en los 70? ¿O tiene un clon?
2) Esa Junta ya se inscribió judicialmente en Registros Públicos como la instancia administradora de la PUCP ante el magistrado Velasco Gallo en 1957, quien de manera expresa reconoció judicialmente que el testamento válido era el de 1938. Esto es CLAVE.
3) Entonces, el acuerdo privado de 1994 entre monseñor Vargas Alzamora (jesuita “progre” al que no le interesaba la administración del claustro y prefería dejársela a sus amigos caviares) y Salomón Lerner no es válido, pues va en contra de la voluntad testamentaria de 1938, que es lo que manda aquí. Allí no prima ninguna supuesta prescripción posterior a los 10 años por no haber reclamo como si fuera un contrato. ¡Prima la voluntad del muerto en el testamento y no la de los vivos, punto!
4) Y eso de que se vulnera la “autonomía universitaria” es un disparate. ¡Se vulnerará la autonomía de los caviares, pero no la voluntad de Riva-Agüero, que estableció que el arzobispo limeño administre! Lo único que limita aquí correctamente a la universidad es la voluntad del occiso.
5) La PUCP debe recordar que ha perdido por algo en primera y segunda instancia y ahora, por goleada 5-1, en el TC. Simplemente no tiene la razón de su lado.
6) Hace bien el TC en pronunciarse sobre el fondo del asunto, porque cautelar la voluntad tan zarandeada de un muerto sobre un derecho de propiedad en un caso tan emblemático es una garantía constitucional para todos, amén que fue la propia PUCP la que metió el tema de la propiedad en el litigio. Como bien dicen los magistrados, “defender la auténtica voluntad de Riva-Agüero es la real y auténtica defensa de la universidad”.
7) Quien metió la pata fue la defensa de la PUCP al acudir a un amparo en lugar de litigar y aguantar la cosa por años. Esto le abrió la posibilidad a Cipriani de llegar al TC. Falla clamorosa de Jorge Avendaño, que ya no es lo que era.
8) Critiqué mucho el fallo del TC sobre el cemento, pero éste es una pintura en argumentación, claridad, ilación y redacción. Sugiero leer por lo menos el voto de los cuatro magistrados. Muy bueno.
9) ¡Es evidente que un resucitado Riva-Agüero preferiría a Cipriani que a los caviares!
10) Esto ya es definitivo y el tema se acabó aquí. Cualquier juzgado sólo debe acatar lo dispuesto por el TC y la Corte Interamericana de Derechos Humanos no procesa temas de personas jurídicas (por eso la ministra Aráoz no pudo llevar allí el tema del arancel del cemento), salvo que su integrante Diego García Sayán sea más milagroso que Cristo.
Categoría: Historiografía
Publicado por: victor.nomberto
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Mario Vargas Llosa Premio Nobel de Literatura
El escritor peruano Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, de 74 años, fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura 2010, según anunció el jurado de la Academia Sueca en Estocolmo.
El Comité le entrega el premio "por su cartografía de las estructuras del poder y su reflejo agudo de la resistencia del individuo, de su revuelta y de su fracaso", precisa la Academia.
El autor de "La ciudad y los perros" (1962) y "Conversación en la Catedral" (1969) se convirtió así en el undécimo autor en lengua española y el sexto latinoamericano en obtener el prestigioso reconocimiento. El premio, dotado con 10 millones de coronas suecas (aproximadamente US$1,5 millones).
Nacido en Arequipa-Perú, el 28 de marzo de 1936, Vargas Llosa es uno de los autores de más renombre en las letras hispanas.
El escritor también se ha caracterizado por una activa vida política, habiendo sido candidato a la presidencia de Perú durante las elecciones de 1990, en las que resultó electo Alberto Fujimori.
Entre los nombres que sonaban como favoritos para el Nobel de este año figuraban autores de la talla del japonés Haruki Murakami y el estadounidense Cormac MacCarthy.
Además de las anteriormente citadas, entre sus obras se destacan las novelas "La casa verde" (1966, que le hizo merecedor del Premio Rómulo Gallegos), "La tía Julia y el escribidor" (1977) y, más recientemente, "La Fiesta del Chivo" (2000).
Peruano universal
Vargas Llosa declaró estar "muy conmovido y emocionado" tras conocer la noticia de que fue distinguido hoy con el Premio Nobel de Literatura. El presidente del jurado de la Academia Sueca, Peter Englund, leyó las palabras del autor tras anunciar el premio. Vargas Llosa se encuentra actualmente en Nueva York, donde imparte clases en la Universidad de Princeton.
"Se levantó a las 5 horas para preparar una clase. Cuando lo llamamos, a las 06:45 horas, ya estaba trabajando concienzudamente", añadió Englund. Vargas Llosa anunció que acudirá a recibir el premio a Estocolmo el 10 de diciembre. Su nueva novela, "El sueño del celta", será publicada el 3 de noviembre.
Su trabajo como escritor incluye artículos, cuentos y poesía. Entre sus novelas se destacan La ciudad y los perros, Pantaleón y las visitadoras, y Travesuras de una niña mala.
Mario Vargas Llosa
La conciencia cívica
Por ÁLVARO VARGAS LLOSA
No tengo capacidad alguna para leer el pensamiento ajeno (y no siempre la tengo para leer el propio) pero imagino que la política es la última de las consideraciones que han pesado en el ánimo de los miembros de la Academia Sueca a la hora de conferirle a mi padre este alto honor. Dicen los que dicen saber estas cosas que durante muchos años el premio Nobel le fue esquivo por razones ajenas a la literatura. No sé si es cierto. Pero sí sé que en mi padre la dimensión literaria y la dimensión cívica no son disociables, de manera que no sólo es lícito sino incluso obligatorio interpretar también este reconocimiento al escritor que ha hecho del compromiso con las grandes cuestiones de su tiempo como una valoración del hombre público.
Con ocasión de su ya lejana campaña electoral, allá por 1990, Octavio Paz saludó en él “el matrimonio de la imaginación literaria y la moral pública”. Ese matrimonio, en efecto, asoma siempre en sus novelas, que exploran, como dijo la propia Academia Sueca esta semana, el enfrentamiento del individuo con las estructuras opresivas del poder. Y asoma también en su obra de no ficción. Por “obra de no ficción” entiendo, desde luego, su periodismo, que practica para no quedar confinado dentro de esas paredes de corcho que prefieren los escritores más exquisitos; en sus ensayos, que son una reflexión sutil sobre la libertad; en sus pronunciamientos sobre cuestiones de Estado, mucho menos sutiles y que constituyen siempre tentativas de sujetar al poder dentro de los límites más estrictos para evitar sus estropicios; y, por cierto, en su paso efímero pero determinante por la política peruana. El Perú es hoy un país casi irreconocible para quienes recordamos el escenario-1990-en el que Mario Vargas Llosa fue candidato a la Presidencia. Y ello se debe en buena cuenta a que, habiendo perdido la batalla electoral, ganó la de las ideas.
En el Perú que empieza a florecer hoy económicamente y donde se afianza, poco a poco, la democracia mi padre es un referente tácito. Todos sabemos, aunque no siempre lo digamos, que su defensa de la libertad política y la libertad económica, entonces algo quijotesca, forma hoy parte de un amplio consenso en la clase dirigente peruana. Ese consenso se fue abriendo paso en cámara lenta a medida que la modernización del país iba permitiendo la movilidad social de muchos ciudadanos de condición humilde y el acceso a opciones que antes sólo podían ser soñadas. La modernización peruana, aun insuficiente pero tangible, no hubiese sido posible si mi padre no hubiera instalado en el imaginario de sus compatriotas ciertas ideas que resultaron ciertas.
El flamante Nobel de Literatura es un compañero incómodo. A cierta izquierda que le celebra su defensa de los derechos humanos y la libertad de conciencia, le incomoda su fe en el mercado. A cierta derecha que festeja su demoledora censura del autoritarismo de izquierda, le incomoda que sea también implacable con las dictaduras militares y respete el derecho de la mujer al aborto, el matrimonio gay y la descriminalización de las drogas. El, en cambio, está muy cómodo consigo mismo: en su raciocinio, no hay diferencia entre la libertad económica, la libertad política y la libertad de conciencia.
Hay algo provinciano, es cierto, en que un escritor tenga en América Latina la proyección e influencia de un estadista. En los países avanzados, no suele ser así. Se ve, desde el mundo desarrollado, como algo exótico y anticuado el que un hombre de letras tenga que ejercer de conciencia pública o de tribuno político. Y es cierto: hay algo extraño en todo aquello. Pero, siéndolo, es al mismo tiempo muy real: de allí la estupefaciente cantidad de mensajes de felicitación que han llegado de cubanos y cubanas, venezolanos y venezolanas, a quienes no conocemos, que nos dicen: sentimos como nuestro este premio. No estoy en condiciones de explicar -y tal vez tampoco de entender- exactamente por qué un galardón literario otorgado a un novelista puede avivar en un latinomericano anónimo, en algún rincón del continente oprimido por un tirano, una esperanza de libertad. Sólo sé que es así porque así nos lo dicen, con voz trémula, ellos mismos. Implica que hay algo más que provincianismo y legaña del pasado en el hecho de que un escritor tenga una dimensión cívica significativa en tierras americanas. Para las gentes que sufren ausencia de libertad, el escritor que las defiende es un ser misteriosamente cercano y familiar, y por ello protector.
Me preguntan con frecuencia sobre la evolución moral (política la llaman) de mi padre, que transitó, hace ya muchas décadas, del socialismo al liberalismo. Yo les aconsejo siempre que lean el conjunto de su obra porque allí verán que en su literatura hubo siempre una constante: la exploración del individuo en rebeldía contra el poder en todas sus formas. Aunque el hombre público transitaba del socialismo al liberalismo en los años 70, el creador literario de La guerra del fin del mundo, novela de su etapa liberal, no era muy distinto en sus preocupaciones del de La ciudad y los perros y Conversación en la Catedral, obras de su etapa anterior. La opresión del individuo es un tema que quema los ojos en su literatura más temprana y que sigue siendo central todavía, como lo verán quienes lean, dentro de poco, El sueño del celta.
Mis diferencias con mi padre casi nunca han sido éticas o políticas (más bien deportivas: él es del Madrid y yo del Barça). Fue un padre tolerante y liberal, cuya única decisión autoritaria agradezco: dos horas de lectura diarias todas las mañanas cuando éramos pequeños. Por eso no fue nada difícil, para mis hermanos y para mí, encontrarle sentido, desde que yo era adolescente, a su idea de la moral pública. Lo que él pedía para la sociedad era exactamente lo que practicaba en casa: tolerancia, amplios márgenes de expresión libre, cotejo constante de ideas sobre todos los temas y todas las cosas, desconfianza de la autoridad.
Todas estas cosas, acaso sin que lo sospechen los generosos acádemicos suecos, están también de plácemenes en esta abracadabrante semana. Pero, a diferencia del aspecto literario del premio, esto tenemos que decirlo muy bajito, casi susurrarlo, no vaya a ser que algien se asuste y se lo quiten.
Fuente: DPA y El Cultural.
Publicado por: victor.nomberto
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Cardenal Francis George OMI

Promoción de los estudios misionológicos en el cambio de Milenio
Francis Cardinal George OMI- Arzobispo de Chicago, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, en este discurso reflexiona y revisa los progresos de la teología de la misión en el Magisterio durante la segunda mitad del siglo pasado.
El Cardenal George habla de la misionología hoy, como disciplina y en términos de su contenido, e individualiza algunas de las posibilidades de inclusión de la misionología en el curriculum teológico, y la sección final subraya la permanente necesidad de los estudios misionológicos.
"Es para mí un gran placer estar aquí con ustedes en este primer encuentro de la Asociación Internacional de Misionológos Católicos. Viniendo como ustedes de tantas partes del mundo, trayendo como ustedes una riqueza de experiencia, ustedes mismos son un signo de la catolicidad de la Iglesia y de la catolicidad de la misionología católica. En un mundo ahora conexionado mediante tantas networks, es importante que aquellos que tienen una responsabilidad especial de pensar y enseñar sobre la misión de la Iglesia trabajen ellos mismos en equipo (network), de modo que lleven el fruto de su reflexión a su potencial más pleno. Espero que esta nueva organización contribuya verdaderamente a una evangelización cada vez más efectiva en un mundo tan necesitado de la misma.
Me han pedido hablar de la cuestión de promover los estudios misionológicos en los Seminarios. No soy un misionológo profesional, naturalmente, pero llevo todo el tiempo de mi vida entregado a la misión de la Iglesia, como misionero Oblato y ahora como obispo. Las reflexiones que ofrezco aquí provienen de esas perspectivas, las de uno que se ha ocupado largo tiempo de la misión en todas sus dimensiones; especialmente del compromiso de evangelización, y de la relación entre fe y cultura.
Lo que les presento aquí se divide en cuatro partes. La primera, recuerda la importante doctrina sobre la misión que ha estado tantísimo en el centro del Magisterio de la Iglesia en el último medio siglo: desde las encíclicas de Pío XII y Juan XXIII, la reflexión del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia como misión, el Papa Pablo VI sobre evangelización; hasta el trabajo del Papa Juan Pablo II, culminante con su gran encíclica Redemptoris Missio, la segunda mitad del siglo XX ha sido inusualmente rica en teología de la misión, insuperable en los siglos precedentes. Es sobre este patrimonio que se construye cualquier misionología católica.
La segunda parte, presenta los desafíos misionológicos hoy. Aquí hay una preocupación doble. Una es la del status de la misionología como ciencia o disciplina, y las implicaciones que comporta para su puesto en el curriculum teológico. La otra se refiere a los desarrollos más recientes que tienen que ser afrontados por la misionología. Estas dos cosas tienen que verse juntas si queremos presentar un cuadro coherente de la misión a la Iglesia y a los educadores de los Seminarios.
La tercera parte, trata del corazón de la cuestión, es decir, la misionología en el curriculum del Seminario. Sugeriré un enfoque en dos partes del tema y espero que esta propuesta estimulará cierta discusión al respecto.
La cuarta parte final, presenta el futuro de la misión. ¿Cómo debemos ver la misión en el nuevo milenio? ¿Qué desafíos especiales podemos anticipar?
Misionología católica en el cambio de Milenio
El siglo XX ha sido importantísimo para la misión de la Iglesia. Una intensiva evangelización que duró varios siglos llegó a una fruicción que fue notada muy gráficamente en la convocación del Concilio Vaticano II. Por una parte, la presencia de obispos de todo el mundo testimoniaba el hecho (en palabras de Karl Rahner) que la Iglesia se había hecho por primera vez verdaderamente una Iglesia Mundial. Una política de estímulo del desarrollo del clero autóctono y una jerarquía nativa en cada país – una política basada en la escuela de pensamiento «plantatio ecclesiae» elaborada por Pierre Charles en Lovaina y André Seumois en esta universidad y promovida vigorosamente desde el Papa Pío XI en adelante – mostró las efectos de su puesta en práctica.. La Iglesia estaba presente verdaderamente en lugares y establecimientos donde no existía escasamente un siglo antes. La presencia de muchísimos obispos de estos países atestaba una nueva universalidad de la Iglesia. Los Sínodos continentales tenidos ahora al final del siglo han sólo confirmado esta nueva universalidad en África, América, Asia y Oceanía.
Por otra parte, los frutos de la evangelización estuvieron presentes no sólo en los rostros y números, sino también en la auto-comprensión de la Iglesia. Del Concilio surgió una teología que puso la misión en el mismo corazón de la Iglesia y de la propia presencia de Dios en el mundo. Tanto la Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium (LG) como el Decreto sobre la Actividad Misionera Ad Gentes (AG) capturan la esencia de esta teología. La Iglesia como sacramento universal de salvación ofrece salvación a todas las gentes. Para hacer ese ofrecimiento, la Iglesia debe ser misionera. Es misionera, ante todo, reconociendo su participación en la misión del Hijo de llevar luz y verdad a todos los pueblos. Es misionera, en segundo lugar, reconociendo que ha sido congregada por el Espíritu Santo en la Iglesia como propio pueblo de Dios. En su enseñanza en LG, junto con una eclesiología renovada que presenta la misión como un enviar de una Iglesia local y un recibir por otra, lo que echa las bases para la elaboración de la actividad misionera de la Iglesia en AG.
Por citar aquí AG: «La Iglesia en la tierra es por su misma naturaleza misionera, pues, según el designio del Padre tiene su orígen en la misión del Hijo y del Espíritu Santo» (AG 2). La misión del Hijo y del Espíritu Santo se manifiesta en la creación del mundo de Dios, y especialmente en la creación de los seres humanos, llamados a compartir la vida y la gloria de Dios. Esta llamada no nos llega individualmente, sino colectivamente, para formar un pueblo. La Iglesia participa en la misión de la Trinidad como sacramento o signo de la salvación de Dios destinada a todo el mundo y como medio de ofrecimiento de esa salvación al mundo en su propia actividad bajo el poder del Espíritu Santo. Dicho sencillamente, la Iglesia no tiene una misión; la Iglesia misma es misión. La actividad misionera de la Iglesia no es cierta actividad periférica llevada a cabo por un pequeño grupo de especialistas. La Iglesia se entiende a sí misma como misionera en su mismo corazón, en su participación de la acción del Hijo y del Espíritu Santo en el mundo- Como declara la AG 9: «La actividad misionera no es otra cosa, ni nada menos, que la manifestación del designio de Dios, su epifanía y realización en el mundo y en la historia; es eso por lo que Dios, mediante la misión, lleva claramente a su conclusión la historia de la salvación». Misión es más que extensión o auto-extensión; es la fuente de la perfección de la Iglesia misma. Nuevamente, con palabras de la AG 6: «Es claro, pues, que la actividad misionera brota de la misma naturaleza de la Iglesia. La actividad misionera extiende la fe salvadora de la Iglesia, extiende y perfecciona su unidad católica, es sostenida por su apostolicidad, activa el sentido colegial de su jerarquía y dá testimonio de su santidad que extiende y promueve».
La Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi (EN) del Papa Pablo VI contribuyó de modo especial a nuestra comprensión de lo que la evangelización es en sí misma. Tanto LG como AG habían hablado elocuentemente de la actividad de Dios en el mundo en el Hijo y en el Espíritu Santo. Pero fue Pablo VI quien daría mayor contenido a lo que comporta la tarea evangelizadora de la Iglesia. Como lo expresó: «…la Iglesia evangeliza cuando trata de convertir, solamente a través del poder del Mensaje que proclama, tanto las conciencias personales y colectivas de las personas, las actividades a las que se dedican y las vidas y ambientes concretos que les son propios» (EN 18). Encontramos aquí las dimensiones de una evangelización integral, involucrando no sólo la conciencia individual sino también la colectiva de un pueblo. Además, no son sólo sus corazones los que son tocados, sino también sus vidas y culturas.
La EN presenta importantes desarrollos en la misión en la última parte del siglo XX que el Concilio Vaticano no podía haber previsto completamente: el rápido desarrollo de las Iglesias particulares, especialmente desde la independencia política; una elaboración más clara de la relación fe-cultura; y una nueva y profundizada solidaridad con los pobres. Todo ésto aceleró la agenda misionológica de la Iglesia. Ha sido el Papa Juan Pablo II, quien ha dedicado a todas estas materias atención especial, en su Encíclica Redemptoris Missio (RM), de 1991. Construyendo de nuevo sobre LG y AG, el Santo Padre reafirmó el mandato misionero de la Iglesia como constitutivo de la Iglesia misma, y no sólo una de sus muchas tareas. Trató, además, de aclarar numerosos puntos que habían sido obscurecidos en la búsqueda de nuevas comprensiones de la misión para afrontar los desafíos del día. Reafirmó la importancia de la proclamación: un repetido estribillo en toda la encíclica es «Abrir las puertas a Cristo». Aun apoyando la importancia del diálogo y de otras formas de testimonio, no deseba disminuir la proclamación directa. La Iglesia tiene confianza en su mensaje de que Jesús es Señor y de que debe proclamar ese mensaje osadamente a un mundo con frecuencia nadando en la duda. Segundo, reafirmó la misión ad gentes: «pueblos, grupos humanos, contextos socioculturales donde Cristo y su Evangelio no son conocidos, o donde faltan comunidades cristianas suficientemente maduras como para poder encarnar la fe en el propio ambiente y anunciarla a otros grupos» (RM 33). Las acusaciones contra una no santa alianza entre evangelización y colonialismo había golpeado profundamente en el corazón de la empresa misionera. El Papa era consciente de esto, pero pensaba que un pasado alguna vez ambigüo evangélicamente no debía ser un obstáculo para continuar proclamando el Evangelio osadamente.
Tercero, el Papa ha pedido insistentemente en el curso de los diez últimos años una «Nueva Evangelización», un tema que figura de manera especial en la RM. Esta evangelización no es sólo un nuevo esfuerzo para predicar el Evangelio en regiones donde no ha sido predicado antes; trata también de llevar el Evangelio de nuevo a esas partes del mundo donde el mensaje ha sido enmudecido por movimientos culturales contrarios al Evangelio y la gente se ha alejado de la fe en Jesucristo. Por eso, la Nueva Evangelización va más allá de la re-evangelización, entendida como el retorno a la disciplina evangélica de un pueblo básicamente fiel alejado, a una nueva apologética entre los que no han rechazado el Evangelio personal y socialmente. De muchos modos, el fuerte foco cristológico de los Sínodos para las diferentes regiones del mundo ha puesto el énfasis sobre la importancia de una nueva o continuada evangelización en el mundo.
Cuarto y último, un foco sobre la relación fe y cultura ha sido una característica de este pontificado. Como filósofo y como pastor, el Papa Juan Pablo II ha estado profundamente convencido de los modos en que la cultura forma al sujeto humano. Ha sido el primer pontífice en introducir el término «inculturación» en el uso eclesiástico oficial. Fundó el Consejo Pontificio para la Cultura en 1982. Construyendo sobre la discusión de cultura en Gaudium et Spes (GS), sus principales discursos sobre este tema durante sus visitas pastorales entorno al mundo han construido una doctrina formidable sobre fe y cultura, un sujeto al que he dedicado algún estudio y reflexión tanto a causa de su enseñanza como a causa de mis propias visitas a los Oblatos y otros misioneros en todo el mundo (ver George 1990).
La comprensión de la misión con la que nos acercamos al nuevo milenio tiene por tanto numerosas características sorprendentes. Es, ante todo, profundamente trinitaria y eclesial en su teología y, por eso, no instrumental en su enfoque de la misión. Es una teología situada en el mismo corazón de la Iglesia y parte de este centro para proponer una compelente y omnicomprendente visión de la acción de Dios en la historia. Segundo, esta comprensión de la misión lleva consigo una particularizada y comprensiva comprensión como obra de Dios en la que la Iglesia está llamada a participar. Incluida especialmente en el concepto de la Nueva Evangelización, trata de examinar cuidadosamente los diferentes grupos y contextos donde es necesaria la evangelización y ofrece un modo claro de proceder con la evangelización misma. Tercero, esta comprensión de la misión ha incrementado su sensibilidad al fenómeno de la cultura, con su énfasis tanto sobre la particularidad de las culturas y sobre las fuentes para una genuina unidad de la humanidad. En resumen, la teología de la misión de la Iglesia ofrece una sólida base sobre la que podría construirse una misionología. Teniendo esto presente, podemos pasar a la segunda parte de esta presentación, que se centra en los desafíos que tenemos delante.
Desafíos misionológicos hoy
Habiendo revisado la doctrina sobre la misión que ha presentado la Iglesia en la segunda mitad del siglo XX, debemos ahora mirar adelante: ¿cuáles son los desafíos ante nosotros y cómo deben ser afrontados? Quisiera dividir mis observaciones aquí en dos secciones: una sobre la misionología como disciplina o ciencia; y otra sobre algunos desafíos concretos de los que tendrá que ocuparse la misionología.
La misionología es relativamente joven como disciplina o ciencia distinta. Los orígenes de la misionología católica se datan generalmente en la inauguración de la cátedra de misiología en la Universidad de Münster en 1914. Münster, Lovaina y Roma forman los ejes del pensamiento misiológico católico durante la mitad del siglo XX, y produjo un vivo debate sobre la finalidad de la misión de la Iglesia. Me permitirán, espero, recordar los comienzos de la misionología en el trabajo de los Misioneros alemanes del Verbo Divino y de los Oblatos de María Inmaculada. Señalo esos miembros de mi propia familia religiosa misionera, cuyos nombres están en las referencias y la literatura: Streit, Dindinger, Rommerskichen y, en su generación, Metzler y Henkel de esta Universidad.
En el período post-conciliar, la misión misma se puso bajo escrutinio. Fue acusada de haber coexistido demasiado cómodamente con el imperialismo y colonialismo. A causa de este ambivalente status de la misión, la misionología se encontró a sí misma en tela de juicio sobre si ella debiera ocupar un puesto en el curriculum teológico.
El problema para la misionología era doble. Ante todo, el objeto de su estudio-misión ha sufrido un cambio rápido durante el siglo XX. El Emperador Wilhelm, estableciendo la cátedra protestante de misionología en Halle, y la cátedra católica en Münster, veía la misionología como un medio de ayudar a administrar la dimensión religiosa de la vida colonial. Por eso la misión era – al menos a sus ojos – el aspecto religioso de la colonización. Al mismo tiempo, muchos misioneros se identificaron con ella e incluso se vieron involucrados en los movimientos de independencia que derrumbarían el colonialismo en la mayor parte del mundo en la década de 1960. Llamadas a un moratorium sobre la misión en los años de 1960, provenientes especialmente de África, debilitaron el empuje misionero. Para la década de 1980, países que un día eran considerados objeto de misión enviaban ellos mismos misioneros. Este desarrollo desafió al sentido territorial de una misión ad gentes que había prevalecido durante siglos. El surgir de misiones pentecostales y protestantes fundamentalistas, especialmente en Latinoamérica, hizo emerger otra serie de problemas cuando el objeto de la primera evangelización pasó a ser el de los ya bautizados sacramentalmente. En todo este rápido cambio, ha sido con frecuencia difícil mantener cierto enfoque sobre qué es exactamente misión y cómo debería llevarse a cabo. ¿Qué se suponía debía estudiar la misionología y cómo debería proceder tal estudio? Dado este tumultuoso cambio en el curso de menos de un siglo, es un pequeño milagro que la misionología tuviera que luchar para mantener la misión claramente ante sí.
El segundo problema para la misionología era su propia auto-comprensión como disciplina o ciencia. ¿Debería considerarse una disciplina de propio derecho, con su propio método, criterios y modo de proceder? ¿O era la misionología más un campo de estudio en el que varias disciplinas – escriturística, teológica, histórica, social-científica – se agrupaban para examinar desde una variedad de perspectivas la misión de la Iglesia? La continuada diferenciación (o incluso fragmentación) de las disciplinas tradicionales por la explosión del conocimiento y las presiones de la post-modernidad hicieron emerger la cuestión de si la misionología es una disciplina distinta. La misionología ha sido capaz raramente de abrirse camino hacia el centro del curriculum teológico, y ha tenido que contentarse con un puesto en la periferia. La disminución del interés por la misión ha conducido a algunas universidades a descontinuar las cátedras de misionología (como, por ejemplo, en la facultad católica de Wuerzburg), diciendo quizá que los días de la misionología podrían terminar pronto. Esto ha impulsado a algunos estudiosos, especialmente de las universidades del norte de Europa, a tratar de desarrollar un caso para la misionología como una ciencia teológica que ocupe su propio puesto en la universidad, sintiendo que sin tal articulación de la misiología como ciencia, la misiología desaparecería del todo de las universidades.1
Por otra parte, la misionología está siendo vista como una zona en la que las diferentes disciplinas deben incluir el fenómeno de la misión. La misión debe ser explorada teológica, histórica y sociológicamente. Este segundo enfoque no ve la misionología con algún método propio, peculiar de ella. Antes bien, se sirve de los métodos de muchas disciplinas para comprender el complejo fenómeno de la misión en el mundo de hoy. Este enfoque pone el énfasis en integrar la misión y la actividad misionera en la comprensión más amplia de la Iglesia, antes que subrayar lo que la distingue. La misionología pues se convierte en una aventura de colaboración entre escolares provenientes de diferentes disciplinas.2 Con frecuencia la misión se incluye en la rúbrica de la «Iglesia Mundial» o «Cristianidad Mundial» como modo de alejarse de la crítica colonialista de la misión.
El que la misionología sea o no una disciplina distinta no lo tengo que decidir yo; lo mejor es dejar la cuestión a los misionólogos mismos. Pero es importante hacer notar que el problema, dado que tiene un impacto sobre cómo la misiología es entendida y sobre cómo, por tanto, podría encajar en un curriculum. En el caso de la misionología como ciencia distinta, la misionología podría pretender ocupar su puesto entre las otras disciplinas que constituyen el curriculum teológico. En este caso, tendría que competir por un espacio en un curriculum con frecuencia ya sobrecargado. Si la misionología es definida por el objeto de su estudio antes que por los métodos por los que se estudia, entonces debe tomar una dirección diferente para encontrar su puesto dentro del curriculum. En todo caso, estará llena de desafíos significativos.
Complica ulteriormente la cuestión del puesto de la misionología en el curriculum hoy tres desarrollos en la misión misma que se han ido configurando especialmente desde el tiempo del Concilio Vaticano II. Están incluídos y a veces incluso mencionados en los documentos conciliares bajo uno u otro nombre. Pero la elaboración de cada uno se ha ido desarrollando en gran parte desde el Concilio. Me refiero aquí al diálogo interreligioso, a la inculturación y al trabajo por la justicia como elementos constitutivos de la misión, de la predicación del Evangelio.
El diálogo interreligioso fue afirmado y promovido por el Concilio, especialmente en LG y en Nostra Aetate (NE). El Concilio ciertamente se figuró y esperó que, lo que entonces era un movimiento naciente, crecería y florecería, y esto se ha verificado realmente. Pero, al inicio del nuevo siglo, tenemos que afrontar todavía la cuestión de buscar una comprensión más profunda de las formas del diálogo, y especialmente sus implicaciones, para una teología de las religiones. La cuestión de la teología de las religiones continúa siendo una de las más neurálgicas que afronta la misionología católica: ¿cómo presentar el significado de las otras religiones frente al cristianismo? ¿Qué papel juegan en el plan de Dios para la salvación humana? A medida que el mundo se hace cada vez más pequeño, y la interacción entre las religiones no es siempre pacífica (se piense en los recientes incendios de iglesias en Indonesia y la India), ¿cómo tenemos que presentar el encuentro de las religiones? El Concilio y la subsiguiente enseñanza papal han encuadrado la cuestión sólo parcialmente: Dios es activo en algún modo en estas tradiciones sin que éstas sean parte formalmente de la revelación divina. Pero la completa elaboración de la relación permanece abierta todavía ante nosotros.
La inculturación, como ya hemos mencionado, construye sobre la comprensión de la cultura elaborada en GS. Aunque no es tan neurálgica como la teología de las religiones, la relación fe-cultura nos lleva profundamente a cuestiones sobre cómo expresar la identidad de la fe cristiana y, lo que es más importante, cómo valorar y criticar diferentes formaciones culturales del cristianismo. Necesitamos todavía una teología de la cultura conmensurable con las comprensiones modernas de cultura que subyacen a las discusiones sobre inculturación.
Tercero, trabajar por la justicia o por la transformación de ls sociedad a la luz del reino de Dios no es sólo un medio práctico para llegar y servir a los hombres: es parte integral del proyecto misionero. Implicar al mundo en sus propios términos, sin embargo, ha comportado a veces secularizar la misión; y la presencia de trabajos y servicios sociales sin referencia explícita a Jesucristo o el reunir fieles en su cuerpo ha eclipsado con frecuenica la motivación misionera y negado la naturaleza pública de la fe que forma la Iglesia.
Me parece que, aunque la misionología está explicada, necesita afrontar más directa y decididamente estas cuestiones. Por estas razones, la misionología – ya sea una disciplina distinta o un campo interdisciplinar de estudio – está en el centro de la exploración teológica de algunas de las cuestiones teológicas más críticas que tenemos que afrontar hoy.
Una última cuestión que ha emergido en la última parte de este siglo es el significado de la proclamación directa. Como hemos visto, el Papa Juan Pablo II afrontó directamente esta cuestión en RM. Pero la cuestión tarda en otros sectores. La continuada preocupación es causada por una conciencia creciente de las dificultades en la comunicación intercultural, especialmente cómo se verifica el proceso de recepción a través de las fronteras culturales. Quizá, la insistencia de la postmodernidad sobre la diferencia aumenta este predicamento. Esto es menos un problema teológico que de comunicación; por eso. no va al corazón del debate sobre la misionología como los tres previos. Sin embargo, es muy debatido y hay que identificarlo como uno de los temas que desafía a la misionología hoy.
Sobre el estado de la misionología al inicio del nuevo siglo, ésta tiene que afrontar desafíos metodológicos acerca de su status como disciplina, así como desafíos materiales en la elaboración de las implicaciones del diálogo religioso, de la inculturación y de la proclamación. Espero que vuestra nueva organización ocupe un puesto de líder en el afrontar tanto las cuestiones metodológicas como las materiales.
La Misionología en el Curriculum del Seminario
Esto me lleva a la tercera sección de esta presentación, que se ocupa de la cuestión central del puesto de la misionología en el curriculum de los Seminarios. Habiendo revisto la enseñanza de la Iglesia sobre la misión, y habiendo mirado los desafíos de hoy a la misiología como disciplina y los distintos desafíos teológicos relacionados con la misiología, ahora es posible volver a la cuestión del curriculum mismo.
Como traté de explicar en la sección anterior, la misionología está construída como una disciplina con sus métodos propios y como un campo de estudio interdisciplinar. Cada uno de estos dos enfoques tiene implicaciones para su puesto en el curriculum. Si la misionología es una disciplina distinta, entonces podría reclamar su puesto dentro del curriculum. El problema es que tendrá que competir fácilmente por un puesto junto con las otras materias que deberían ser parte de la formación sacerdotal. En esta competición, ganará o no ganará. En los Seminarios pequeños puede ser que no sea posible disponer de alguien dedicado totalmente a esta tarea, y así podría terminar no estando debidamente representada.
La otra alternativa es integrarla en el curriculum, es decir, hacer de ella una dimensión del estudio bíblico, teológico, histórico y pastoral. Esto seguiría a su enseñanza interdisciplinar y multidisciplinar. La ventaja sería que se podría ver la misión bajo diferentes facetas, permitiendo así una focalización teológica unificadora de la Iglesia como misión, antes que como una Iglesia que tiene misiones. La desventaja no es tanto teológica cuanto pedagógica: si todos son responsables de la misión, ninguno es responsable.
Una cosa es clara tanto en AG como en RM: el estudio de la misionología no es algo sólo para los Institutos Misioneros, especializados en la misión ad gentes como su apostolado. En términos de formación de seminario, el estudio de la misión se entiende como dirigido a todos los seminaristas, tanto diocesanos como religiosos (AG 16; RM 63-68). Si la misión es en verdad el desarrollo y el completamiento del plan de Dios para el mundo, entonces el drama de la historia de la salvación se puede entender debidamente sólo desde la perspectiva de la misión.
Pero, volvamos a las dos posibilidades: la misionología como disciplina distinta y la misionología como un campo interdisciplinar. ¿Qué significaría cada una en términos de un puesto en el curriculum? Seguramente estas dos posibilidades no son mutuamente exclusivas. Idealmente, la mayor parte de las facultades desearían tener una combinación de ambas en su curriculum. Pero el llevarlo a cabo comporta un foco y una dirección.
Si el foco se centra sobre la misionología como una disciplina, entonces uno debe pensar en qué cursos de estudio necesitan ser introducidos en el curriculum. Ciertamente, una sana teología de la misión, basada en un estudio de la historia de la salvación desde la Biblia hasta la realización del plan divino, estaría bien aquí. Se necesitaría también la historia de la misión para explorar cómo la Iglesia ha llevado a cabo la misión y qué podemos aprender de esta historia para saber cómo llevarla a la práctica hoy. Ciertamente habrá que prestar atención a la evangelización, a su teología y a su práctica. Esto me parecería ser lo mínimo de lo que comportaría la misionología para un curriculum de Seminario.
Si la misiología es tomada como estudio interdisciplinar, entonces hay que prestar atención a cómo la dimensión teológica aparece y se presenta en todos los cursos del curriculum. En el campo de la teología fundamental, la relación fe-cultura debería recibir un tratamiento especial junto a otros temas más tradicionales que rodean la relación fe y razón. La teología de las religiones podría tratarse también aquí, aunque podría tratarse también en la cristología.
En los campos de la teología dogmática, cristología, eclesiología y antropología teológica, todas deberían tener un enfocamiento misionológico. En la cristología, la misión del Hijo como Jesús y Cristo debería ocupar el puesto principal. La reconciliación escatológica de todas las cosas en Cristo (Ef 1,10; Col 1,20) ofrece el terminus ad quem para la cristología. La cristología así presentada podría ofrecer un mejor contexto para discutir la cuestión de la teología de las religiones.
La eclesiología es el mismo corazón de la misionología. Siguiendo la enseñanza del Concilio sobre la Iglesia en LG y GS se ofrece un modo fácil de ver la Iglesia como misión, aunque puede desarrollarse más detalladamente. Reflexionando sobre la unidad y la catolicidad de la Iglesia a la luz de la misión ayuda a tejer juntas las Iglesias particulares y la Iglesia universal.
La antropología teológica, narrando la historia de la creación, caída, redención y realización exige una renovada reflexión. En verdad, la misión ofrece un cuadro clarificador para tratar estos temas. En una época en la que la globalización de la economía amenaza a la sobrevivencia de los más pobres, la antropología teológica es un antídoto necesario contra el veneno de la comodidad de la vida humana. La misión de la Iglesia de proteger la vida y de luchar contra las culturas de muerte, como dijo tan elocuentemente el Santo Padre en Evangelium Vitae, dá nuevo estímulo a la antropología teológica.
Finalmente, los documentos del Concilio que tratan de la formación de los sacerdotes señalan rápidamente que la formación espiritual debe acompañar a cualquier formación académica. En esta formación espiritual, buscando una espiritualidad misionera que pueda modelar la vida del candidato, de modo que los elementos de la misión estudiados en varias partes del curriculum puedan juntarse, es necesario aquí. Conformarse cada vez más a Cristo, ser cada vez más fieles en el discipulado significa seguir a Cristo en su misión en el mundo. Esta unión con Cristo exige una espiritualidad misionera.
Se podría entrar en otras partes del curriculum, pero esta breve mirada a la teología fundamental y dogmática, y a la formación espiritual, indica cómo puede ser modelado tal enfoque integrativo.
Esto nos lleva a la cuestión de la promoción de los estudios misionológicos en el curriculum. Espero que este encuentro ofrezca la oportunidad de ulterior discusión de las ventajas de ambos enfoques: misionología como disciplina y misionología como campo interdisciplinario. Cualquiera que sea la solución de esta cuestión –una u otra, o cierta combinación de ambas–, habrá desafíos de todas partes para los misionólogos. Si uno sigue la via de la disciplina distinta, entonces habrá que escribir libros de texto accesibles y comprensivos para apoyar la enseñanza de la misionología dentro del curriculum teológico. Si uno sigue la vía del campo interdisciplinario, entonces habrá que producir toda una gama de trabajo escolástico que integre la misionología en la teología fundamental, en la teología dogmática, en la historia de la Iglesia y en los campos de la pastoral práctica. En mi opinión, las últimas parecen corresponder mejor a la visión que se encuentra en los documentos conciliares y subsiguientes, pero representa también un desafío más formidable a los estudiosos de misionología para penetrar e integrar una gama más amplia del curriculum teológico que la que hubo en el pasado.3
Esta discusión origina también cuestiones sobre cómo deberían organizarse los estudios superiores de misionología. Muchos de los misionólogos de la primera generación eran historiadores de la Iglesia. Una generación posterior encontró mayor apoyo para su trabajo misionológico en las ciencias sociales, especialmente en la antropología cultural. Estas dos dimensiones permanecen siendo importantes. Pero lo que parece exigirse de manera especial son misionólogos que sean teólogos formados fundamental y dogmáticamente, que puedan llevar el foco de la misión sobre la articulación de los temas de teología fundamental y dogmática. Mientras esto no suceda, la misionología correrá siempre el riesgo de ser empujada a los márgenes del curriculum.
La necesidad permanente de Misionología
Junto a estas urgentes preocupaciones curriculares, la misionología tiene numerosas tareas permanentes. Mientras el mundo continúa cambiando, el modo en que el mundo necesita oir la llamada de Cristo cambiará también. Los desafíos no son absolutos o desconectados entre sí, dado que la historia de la caída humana y de injusticia, lamentablemente, continúa también a lo largo de las mismas líneas. Pero querría sugerirles tres cosas, como especialistas de la misión de la Iglesia, considerándolas como parte de su tarea cuando entramos en el tercer milenio.
Ante todo, nosotros, pastores de la Iglesia, necesitamos ayuda continuada para imaginarnos la misión de la Iglesia. Con esto quiero decir encontrar los símbolos impulsantes que expresen el significado más profundo de la misión de Cristo para nuestro tiempo y lugar. Hubo un tiempo cuando la misión ad gentes encontró su expresión más clara en el Gran Mandato de Mt 28,19-20, y sospecho que continúa haciéndolo para muchos misioneros hoy. Para otros, que fueron a la misión inspirados por la petición del Papa Pío XII de misioneros en la Fidei donum, la historia de Emaús de Lc 24 ofreció un modelo de solidaridad y de caminar con los pobres a lo largo del camino. ¿Cuál es la imagen bíblica que captura la esencia de la misión hoy? ¿Podría ser la caída de los muros de la división que se encuentra en Ef 2,14ss? ¿O el encontrarse de todas las cosas bajo la cabeza Cristo, como en el himno de los Colosenses? Necesitamos teólogos con imaginación que nos ayuden a pensar sobre la misión cuando entramos en el nuevo milenio.
Segundo, necesitamos un compromiso más profundo en la relación fe-cultura. Esto va hoy al corazón de la identidad de la fe cristiana comprometida, encarnada, inculturada. Como he indicado ya, mucho de esto debe hacerse en la teología fundamental. El hecho de que la fe comprometa así la cultura antes que ignorarla u obliterarla, dice mucho sobre cómo los cristianos ven el mundo. Creo que hay una teología y cultura verdaderamente católica que desarrollar aquí, una teología que se base en la naturaleza sacramental de la realidad, y en el carácter analógico del ser.
Y finalmente necesitamos misionológos para ayudarnos a oír más claramente la necesidad del mundo de Cristo. La necesidad del mundo, con frecuencia, no se centra tan claramente en su grito. Pero la necesidad de revolver las cosas, la necesidad de buscar la reconciliación son todas grandes partes de lo que busca el mundo. Diciéndolo con palabras del Santo Padre:
La venida del tercer milenio impulsa a la comunidad cristiana a levantar sus ojos de fe para abrazar nuevos horizontes en la proclamación del reino de Dios. Es imperativo por tanto en este tiempo especial volver más fielmente que nunca a la enseñanza del Concilio Vaticano II, que arroja nueva luz sobre la tarea misionera de la Iglesia en vista de las exigencias de evangelización hoy.
Los cristianos se sienten robustecidos sabiendo que llevan al mundo la verdadera luz: Cristo el Señor. Proclamando a Jesús de Nazaret, verdadero Dios y hombre perfecto, la Iglesia abre a todos los hombres la perspectiva de ser «divinizados» y, así, de ser más humanos. Esta es la única senda que puede llevar al mundo a descubrir su excelsa llamada y a conseguirla plenamente en la salvación traída por Dios (IM 2).
Ciertamente, después del Gran Jubileo y al inicio del nuevo milenio, la misionología debería tomar nuevo vigor y sentido de finalidad. Podrá hacerlo ahora en la Asociación Internacional de Misionólogos Católicos".

Notas
1 Un ejemplo sería el trabajo de Jan Jongeneel, en la facultad protestante de Utrecht, Holanda. Sus dos volúmenes, Filosofía, Ciencia y Teología de la Misión en los siglos XIX y XX (1995 y 1997). trataron de desarrollar la misionología como una ciencia con subdisciplinas y divisiones, y con métodos propios. La reacción a este enfoque ha sido mixta.
2 Un ejemplo de esto sería el esfuerzo de colaboración de los misionólogos católicos y protestantes holandeses. Cr. Verstraelen y otros, eds. 1995.
3 Bosch 1991 tiene una sección ejemplar sobre una visión integrada de teología bíblica e historia de la Iglesia.
Bibliografía
AG 1965 Concilio Vaticano II. Decreto sobre la Actividad Misionera de la Iglesia, Ad Gentes.
BOSCH David J, 1991, Transforming Mission: Paradigm Shifts en Theology of Mission. Maryknoll, NY: Orbis Books.
EN 1975 = Papa Pablo VI, Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi.
GEORGE Francis, 1990, Inculturation and Ecclesial Communion: Culture and Church in the Teaching of Pope John Paul II. Roma: Urban University Press.
GS 1965 Concilio Vaticano II. Constitución pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Moderno, Gaudium et Spes.
IM 1998 Papa Juan Pablo II. Bula de Convocación del Gran Jubileo del Año 2000, Incarnationis Mysterium.
JONGENEEL Jan A.B. 1995/1997, Philosophy, Science and Theology of Mission in the 19th and 20th Centuries. Frankfurt: Peter Lang.
LG 1964 Concilio Vaticano II. Constitución Dogmática sobre la Iglesia, Lumen Gentium.
NA 1965 Concilio Vaticano II. Constitución Dogmática sobre la Iglesia. Declaración sobre la Relación de la Iglesia con las Iglesias no cristianas, Nostra Aetate.
RM 1991 Papa Juan Pablo II. Carta Encíclica, Redemptoris Missio.
VERSTRAELEN F. J., CAMP A., HOEDEMAKER L.A. y SPINDLER M. R., Eds. 1995 Missiology: An Ecumenical Introduction. Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company.
Fuente: Traducción de l’italiano. En TEOLOGIA DELL’ANNUNCIO (Per una teologia missionaria), PUM publicación, pp. 5-20.
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Presidente CEP
El presidente de la Conferencia Episcopal peruana, monseñor Salvador Piñeiro, pidió a las autoridades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) acatar las órdenes del Vaticano, las cuales señalan que ya no puede conservar los títulos de “Pontificia” y “Católica”.
“Hay que aceptar la normativa de la Iglesia. Hemos tratado de insistir para que la Universidad Católica se adecuara a los estatutos durante mucho tiempo”, sostuvo ante la prensa.
Piñeiro lamentó que las negociaciones entre la universidad y la Iglesia hayan terminado en esta decisión, pero no descartó la posibilidad de llegar a buen puerto. “En el documento de la Santa Sede, en el tercer acápite, hay una posibilidad de encontrar una opción de diálogo”, señaló.
Este punto establece que la universidad seguirá siendo “persona jurídica pública de la Iglesia sometida a la legislación canónica” y que “la Santa Sede seguirá empeñándose en el pleno repeto de la disciplina canónica”.
Consultado sobre la posibilidad de que la casa de estudios conserve ambos títulos, el monseñor evitó pronunciarse y sostuvo que será algo que los especialistas tendrán que evaluar, “pero si la Santa Sede ha dado la orden, que es un llamado de atención para aprender a obedecer aunque sea difícil, hay que aceptar”.
Comunicado
Habiendo tomado conocimiento de la decisión de Su Santidad Benedicto XVI, manifestada a través del Decreto N. 3168/12/RS y de la Carta dirigida al Dr. Marcial Rubio Correa por el Emmo. Señor Cardenal Tarsicio Bertone, Secretario de Estado, el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, comunica lo siguiente:
1º Su plena adhesión a la decisión del Santo Padre sobre la prohibición del uso de los títulos de “Pontificia” y Católica” a la hasta ahora denominada Pontificia Universidad Católica del Perú, debido a su reiterada resistencia, durante más de treinta años, a cumplir con las normas eclesiásticas aplicables a este tipo de universidades.
2º Como la Santa Sede lo ha declarado, pese a esa prohibición la mencionada Universidad continua siendo una persona jurídica pública de la Iglesia Católica, razón por la cual debe respetar los legítimos derechos que a ésta le corresponden y someterse a la legislación canónica aplicable en materia de entidades eclesiásticas, administración de bienes y centros de enseñanza superior.
3º Es responsabilidad de las autoridades de la mencionada universidad, puesto que son autoridades de una entidad eclesiástica, hacer cumplir en la comunidad universitaria lo que el Santo Padre a través de su Secretario de Estado ha dispuesto mediante los antes citados documentos, en especial adecuar los estatutos a la universidad a la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae y garantizar, ante la Santa Sede, la identidad y orientación católica que le corresponde en virtud de su misión de participar en la función de enseñar de la Iglesia.
4º De este modo se evitará continuar perjudicando los derechos de la Iglesia al servicio de la educación católica, entre los cuales destaca la libertad de la que ella goza para organizar las Instituciones educativas en total observancia del ordenamiento legal peruano y del vigente Acuerdo Internacional entre la Santa Sede y la República del Perú. Así se respetará también el derecho de los alumnos a acudir a una universidad que fue creada y dotada de un patrimonio para brindarles educación universitaria católica, en el marco de la legítima autonomía que la Iglesia siempre ha reconocido a este tipo de instituciones.
5º Invoco a las autoridades y a la comunidad universitaria de dicha universidad a obedecer las decisiones de la Santa Sede y a respetar aquello que la Suprema Autoridad de la Iglesia ha decidido respecto a una institución que le pertenece. De esta manera se lograra su plena identificación con la Sede de Pedro y la universidad retomará la senda que dio origen a su creación en el seno de la Iglesia.
Lima, 24 de Julio del 2012
+ Salvador Piñeiro García-Calderón
Arzobispo Metropolitano de Ayacucho
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana
Todos los nombres
Editorial del diario El Comercio
No es solo la identidad de la PUCP la que está en juego en el conflicto en torno de su nombre.
En este Diario no coincidimos con la opinión que concibe a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) como una institución sectaria abocada a la creación de alumnos de una determinada tendencia política. Muchos de quienes trabajamos aquí hemos sido alumnos y profesores de esa universidad y podemos dar fe del amplio respeto por la libertad de cátedra que prima en la misma y de la elevada calidad de la enseñanza que se imparte en buena parte de sus cursos.
No creemos, sin embargo, que esta loable labor pueda realizarse pasando por sobre terceros, incluyendo, ciertamente, el derecho que cada cual tiene sobre su nombre. Más en concreto, pensamos que la respuesta (cuyo sentido ha sido confirmado luego por la Asamblea Universitaria) que ha dado el rector al decreto del Vaticano retirando a la PUCP el permiso a usar los nombres de “católica” y “pontificia” va más allá del campo de lo errado para bordear el del cinismo. Y es que, al margen de todos los tecnicismos jurídicos que comenzarán a esgrimirse de ambos lados, ¿es coherente que alguien pueda decir que el explícito rechazo del Papa es indiferente a su derecho a llamarse “pontificia” –literalmente, “perteneciente o relativo al pontífice”–? Similarmente, ¿tiene sentido que uno insista en publicitarse como “católico” contra la declarada opinión del pontífice, siendo la religión católica, para bien o para mal, una religión organizada y jerárquica, donde este tiene la última palabra? ¿No es hasta una falta de pudor insistir en llamarse con el nombre de una organización que no obliga a nadie a afiliarse a ella cuando al mismo tiempo uno está haciendo saber públicamente que no está dispuesto a cumplir sus reglas? Más aún, si los miembros de esta organización ponen gran valor en tener bien marcada su esencia y sus diferencias sobre la base de estas reglas, ¿no es también esta insistencia una falta de respeto hacia ellos?
Las autoridades de la PUCP no pueden tratar como una pura forma,vacía de significado y por lo tanto asignable a cualquier contenido, a un nombre que una institución lleva casi 2000 años llenando. Especialmente considerando cómo ha marcado a la historia de la Iglesia Católica su incesante esfuerzo por definir – en infinidad de debates, concilios, decisiones papales y demás– lo que la representa y lo que no. Naturalmente, todos podemos discrepar de todas las decisiones que ha tomado en este sentido, pero no tenemos el derecho de quitarles a los católicos la libertad de definirse y diferenciarse por medio de ellas.
Hablar, por lo demás, de una “universidad católica” no es, como se ha dicho, el equivalente de, por ejemplo, hablar de una eventual farmacia llamada “católica”. Las universidades católicas son un tipo de “producto” específico que tiene la Iglesia Católica alrededor del mundo: son universidades que están regidas por el derecho canónico con una serie de reglas determinadas (en la que figura, entre otras, la ya famosa institución del Gran Canciller). Por eso la PUCP no tomó simple y unilateralmente el nombre de “católica” y de “pontificia”, inscribiéndolos bajo legislación peruana, como hoy quieren dar a entender sus autoridades. No. Recibió el permiso eclesiástico para constituirse como una “universidad católica” al momento de su fundación en 1917, siendo reconocida como tal ese mismo año por el Estado Peruano, y luego recibió del Vaticano el título de “pontificia” en 1942. Por el mismo motivo presentó todos sus estatutos para revisión al Vaticano hasta 1967, cuando dejó de cumplir con esta obligación, pretendiendo desde esa fecha seguir con la franquicia, por así decirlo, sin cumplir con sus reglas. Algo que, sea quien sea la franquiciadora, es un acto de prepotencia.
Ni Enrique VIII, en fin, pese a lo decidido que estaba a enfrentar a Roma, pretendió seguir llamando a la Iglesia de Inglaterra “católica” cuando rompió con el Papa y decidió crear una Iglesia con sus propias reglas. Y vaya que hubiera podido hacerlo “bajo ley inglesa”: era un monarca absoluto, la ley inglesa la hacía él. Si hubiese querido que esta ley hiciese como que el término “católica” no identificase a la Iglesia romana, que llevaba desde el siglo II llamándose así, hubiera podido hacerlo. Pero por lo visto tenía algo que parece estarle faltando, para pesar de los que la queremos, a las autoridades de la PUCP: sentido del absurdo.
Asamblea Universitaria
La Asamblea Universitaria de la Pontificia Universidad Católica del Perú, reunida en sesión del 23 de julio del 2012, ha aprobado el siguiente comunicado:
1. La comunidad universitaria de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), representada por su Asamblea Universitaria, deplora el decreto emitido por la Secretaría de Estado de la Santa Sede, el cual contiene diversos aspectos que se oponen a los derechos reconocidos en la Constitución Política y en la legislación peruana -como el derecho a la identidad-, al pretender prohibir el uso de los términos “Pontificia” y “Católica”.
2. La PUCP afirma que, por su carácter de institución peruana, constituida y domiciliada en el Perú desde 1917, hará prevalecer el compromiso que tiene para con sus estudiantes, profesores y trabajadores, y para con sus graduados y egresados, de hacer respetar su denominación oficial, la cual goza de reconocido prestigio nacional e internacional, y está expresada en los grados y títulos que otorga a nombre de la Nación.
3. La PUCP reitera su compromiso con los valores católicos que la inspiran y la alientan cotidianamente. Estos valores nos reafirman como una universidad autónoma, democrática, creativa, crítica, pluralista, con calidad en la enseñanza y en la investigación, comprometida con la sociedad peruana, e identificada con los principios cristianos que fundan los derechos del ser humano.
4. Los miembros de la Asamblea Universitaria de la PUCP expresan su reconocimiento y respaldo a la gestión que viene realizando el Rectorado de la Universidad en la conducción de las relaciones con la jerarquía de la Iglesia, en conformidad con los acuerdos adoptados previamente por la Asamblea Universitaria.
El Secretario General
Asamblea Nacional de Rectores
Tras darse a conocer el decreto de la Secretaría de Estado del Vaticano que prohíbe usar dichas denominaciones al no haber adecuado sus estatutos a su constitución apostólica, el presidente de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), Orlando Velásquez Benites, mostró su total respaldo a la Asamblea Universitaria de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), que aprobó respetar su denominación oficial, la de “Pontificia” y “Católica”.
Para Velásquez Benites, lo realizado por la Santa Sede vulnera no solo la autonomía de la PUCP sino de la universidad peruana en general.
“La Universidad Católica está regida por una ley universitaria. El Estado la reconoce como parte de la universidad peruana y cuenta con autonomía tal como lo señala la Ley 23733, lo que demuestra que está sujeta a ella. Para nosotros el proceder del Vaticano es una clara agresión al estado de derecho de la universidad”, señaló.
Asimismo, Velásquez reiteró su apoyo al rector de la PUCP, Marcial Rubio, como máxima autoridad reconocida por la ANR y a la Asamblea Universitaria como su órgano de gobierno institucional.
Por otro lado, ante las declaraciones de los voceros del Arzobispado de Lima que señalan que los títulos que entregue la PUCP no serían válidos, el presidente de la ANR indicó que la referida casa de estudios está protegida por la Ley Universitaria peruana.
Y puede realizar de forma normal sus actividades y seguir otorgando grados y títulos a nombre de la Nación, los que serán inscritos en el Registro Nacional de Grados y Títulos de la ANR, dijo.
Velásquez manifestó que la PUCP no solo es un ejemplo de formación académica, profesional y responsable, sino que es parte del patrimonio del Perú.
“La libertad de pensamiento, tolerancia y calidad en la enseñanza son valores intrínsecos de su vida académica, claros ejemplos de lo que estípula la Ley Universitaria en el país”, sostuvo.
Armando Nieto SJ
Entrevista al Padre Armando Nieto SJ en PAX TV
Es el Presidente de las Academia Nacional de Historia y de la Academia Peruana de Historia Eclesiástica.
Entonces cursó Derecho e Historia en la PUCP…
Simultáneamente, recuerda que por ese entonces se podría hacer eso, antes se podía estudiar ambas, con esto saqué los títulos correspondientes e ingresé a la Compañía el 23/05/1956, en Miraflores, donde están ahora la Residencia y Parroquia Fátima. Me entusiasmó la vida religiosa, sobre todo la vida de los jesuitas, estudié los dos años de noviciado, son más de formación espiritual es verdad, pero también nos dan horas de estudio, entonces el Padre Maestro me dijo: "estudia muy bien Latín, Griego para que desde ahora te vayas preparando para la Filosofía y Teología". Hice un año de Juniorado, mis compañeros hicieron tres; el P. Mc Gregor que era el Provincial me dijo: "Mira, los estudios de Literatura, por ejemplo, los puedes hacer después, pero tú tienes que formarte bien en Latín y Griego así que seguirás estudiando en este año en Miraflores". Teníamos un excelente profesor Pedro Cano un Maestro que me ayudó mucho en esos estudios de las lenguas Clásicas. Y en el año 59 viajé a España para hacer la Filosofía; hice dos años largos en Alcalá y en lugar de venir al Perú a hacer el Magisterio, continué los estudios pero ya en Alemania y allí estudié los 4 años de Teología y me ordené el día de San Agustín de 1964.
Hablemos de la PUCP, su alma mater.
Pues sí, allí estudié la dos carreras y allí, desde el año 1967 al volver al Perú, me llamaron para enseñar cursos de Filosofía, Historia y ahora Historia del Perú que es lo que he enseñando siempre.
Padre, el Perú está viviendo un momento tenso con la situación de la PUCP, usted ha sido alumno, docente, una de las personas diríamos como un icono como un referente sobre la situación que luces nos puede aportar, para que se de una solución.
Yo deseo que la Universidad siga siendo Católica y siga siendo Pontificia, lo de Pontificia no es una simple tarjeta decorativa, sino que significa que esa institución comparta y comulga con los ideales de la Iglesia Católica. Creo es muy importante se tome en cuenta a la hora de tomar decisiones; la Iglesia no hay que verla como tantas personas creen que es una especie de cadena fundamentalista o que va a negar la libertad de expresión, no, sino que nos guía pero también nos pide que seamos consecuentes con nuestra fe.
Menos que un bono de la reforma agraria
El Padre Luis Gaspar, experto en derecho canónico, explicó que la rebeldía de quienes dirigen la ex PUCP pone en riesgo los títulos universitarios de los alumnos, luego que el Vaticano despojara a la universidad de los títulos de “Pontificia” y “Católica”.
El sacerdote miembro del tribunal eclesiástico de Lima, explicó en el noticiero Primera Edición de América TV, que el tratado del Estado peruano con el Vaticano de 1980, conocido como Concordato, estipula en sus artículos 1 y 19 que “la Iglesia tiene plena independencia para organizarse y también para erigir centros educativos a todo nivel”.
Por eso, explicó, la Nunciatura, que es la embajada del Vaticano, tiene la facultad de ponerse en contacto con el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú para que los organismos nacionales como la Asamblea Nacional de Rectores, encargada de expedir los títulos universitarios, acaten el decreto de la Santa Sede que prohíbe el uso de los títulos de “Pontificia” y “Católica” a la universidad.
El sacerdote dijo que mientras no se aplique el decreto ley del Vaticano, los alumnos podrán seguir obteniendo de la ANR sus títulos de la ex PUCP, “pero corren el riesgo en cuanto siga el proceso ya en el tribunal peruano o eclesiástico de que esas sentencias obliguen a que se cumpla”.
Estas medidas legales harían que quienes obtuvieron el título con el nombre de la “Pontificia Universidad Católica del Perú” se vean obligados a canjear sus documentos por otros en los que figure el nuevo nombre que podría asumir la universidad.
El Padre Gaspar explicó además que el Concordato debe respetarse y por ser un tratado internacional “está por encima de toda ley nacional” como la ley universitaria, por ejemplo.
El experto precisó además que los títulos de “Pontificia” y “Canónica” no son honoríficos sino que “tienen implicancias canónicas jurídicas” que permitían, por ejemplo, que el Papa a través de la Congregación para la Educación Católica nombrara al rector.
Sobre el rechazo de la ex PUCP al decreto del Vaticano, el sacerdote dijo que “tenía la esperanza de que la directiva de la universidad recapacite. Es penoso el comunicado de ayer que deplora el decreto del Vaticano”.
“¿Deplora al Santo Padre? Esa es mi pregunta. Él es quien da este mandato. Deplorar al Santo Padre es como llamar a la desobediencia a una indicación de la más alta autoridad eclesial”, continuó.
El sacerdote dijo luego, en referencia a las autoridades de la ex PUCP, que “no sé de qué tipo de católicos estamos hablando, de qué tipo de universidad católica estamos hablando si este tipo de pronunciamientos lleva a romper un diálogo, un vínculo con la autoridad eclesiástica”.
Tras recordar que todo este proceso ha durado unos 40 años, el Padre Gaspar hizo votos para que las autoridades de la ex PUCP recapaciten.
Agrupación Riva Aguero
La Agrupación Universitaria Riva Agüero, fundada por miembros de la ex Pontificia Universidad Católica del Perú (ex PUCP), teniendo conocimiento de algunos hechos suscitados en la Asamblea Universitaria e informados del pronunciamiento expuesto por el mismo órgano administrativo en relación al Decreto emitido por la Secretaria de Estado de la Santa Sede, que retira los títulos de “Pontificia” y “Católica” de la denominación oficial de la universidad, expresa a la comunidad universitaria, a la sociedad y a la opinión pública en general lo siguiente:
1. Nos genera un razonable ánimo de rechazo los términos empleados para aludir a los documentos oficiales emitidos por la Santa Sede. Resulta incongruente que autoridades y alumnos miembros de la Asamblea Universitaria, pertenecientes a una universidad que dice ser católica, ‘deploren’ un decreto emitido bajo la autoridad del Santo Padre, el Papa Benedicto XVI.
2. En el mismo sentido, lamentamos la ausencia de honestidad y seriedad de parte de las autoridades de la ex PUCP al referir que nuestros esfuerzos y, directamente, nuestra Carta Pública a la Asamblea Universitaria respondan a un ‘pánico’ y ‘desinformación’ frente al ‘ataque’ del Vaticano.
3. Es contrario a la verdad afirmar que la universidad se rige únicamente bajo la normativa nacional, desconociéndose deliberadamente la naturaleza jurídica con la que se originó al ser una institución de la Iglesia Católica, ya que la legislación internacional garantiza la aplicación conjunta del derecho canónico y la legislación nacional de cada país a las diversas instituciones de la Iglesia Católica.
4. Con su actuación, la Asamblea Universitaria, y en consecuencia la ex PUCP, ha manifestado públicamente su renuncia a los valores católicos y a la misión apostólica por los que fue fundada, al traicionar la memoria de todas las personas que en 95 años de vida institucional dieron parte de su vida por construir una institución educativa superior al amparo de la Iglesia Católica y en servicio de la sociedad peruana.
5. Por último, como organización hacemos un llamado a los miembros de la comunidad universitaria, de diversas generaciones, a tomar las medidas que consideren pertinentes para proteger sus intereses frente a esta errada decisión de la Asamblea Universitaria.
Ni Pontificia ni Católica
Por Federico Prieto Celi
El Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú ha publicado este año un libro de Monseñor José Dammert Bellido (1917–2008) titulado: “Los primeros años de la PUCP”, cubriendo la etapa inicial de esa casa de estudios (1917-1942), explayándose después en la Facultad de Derecho.
Narra el autor de este libro póstumo que “Del 20 al 27 de setiembre [de 1942] se celebró, con gran aplauso y reconocimiento, la Semana Jubilar por los veinticinco años de la Universidad Católica. Debido a la consolidación obtenida por la Universidad […] se solicitó a la Santa Sede su elevación al rango de Pontificia. Gracias a las gestiones del nuncio Fernando Cento, dicha distinción fue otorgada –en decreto fechado en Roma el 30 de setiembre de 1942– por la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades en nombre del Papa Pío XII”.
En 1970, la Universidad abandonó unilateralmente sus estatutos aprobados por la Santa Sede, organizándose como las universidades estatales, bajo el mando supremo de una Asamblea Universitaria, rompiendo el vínculo natural que tenía con Roma. La Congregación para la Educación Católica no ha dejado de instar a los arzobispos Landázuri, Vargas Alzamora y Cipriani para que las autoridades universitarias elaboren estatutos acordes con las leyes canónicas y civiles. Pero todos los intentos han sido vanos.
La Iglesia católica, como toda institución bien organizada, tiene un derecho que todos los fieles católicos debemos cumplir, so pena de ser sancionados, para que rectifiquemos. No debemos sorprendernos si ello sucede. La Iglesia lo hace para recuperar lo que estaba perdido.
“Pontificia” Universidad “Católica” del Perú, dura pero merecida sanción
Por Ricardo Sánchez-Serra
La universidad rebelde PUCP, después de “mecer” por más de 30 años a El Vaticano, ha perdido por específico mandato del Papa Benedicto XVI sus títulos de “Pontificia” y “Católica” (el primero otorgado por el Papa Pío XII y el segundo por el Arzobispo de Lima Pedro Manuel García y Naranjo), por no modificar sus estatutos y adecuarlos a la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae.
Se enfrentó a los papas Paulo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI y a los arzobispos de Lima Juan Landázuri Ricketts, Augusto Vargas Alzamora y Juan Luis Cipriani Thorne. ¿Qué más paciencia vaticana había que esperar?
El desviacionismo doctrinal de la PUCP viene desde los años ´70 cuando el dictador izquierdista Juan Velasco Alvarado se hizo del poder y comenzó a demoler la sociedad “marxistizándola”: medios de comunicación fueron asaltados, a los hacendados se les robó sus tierras, muchas empresas fueron estatizadas, etc.
La sociedad se resquebrajó, no había ningún respeto a la propiedad ni a los valores. Los escolares fueron obligados a utilizar el uniforme único como en el maoísmo. Y en esta parafernalia enjaularon a las universidades, alguna de ellas fueron cuna de terroristas.
Incluso la Iglesia fue sacudida por la Teología de Liberación. El desviacionismo fue general, se “marxistizó” dicha teología con la lucha de clases y fue germen de la violencia. Tuvo que llegar Karol Wojtyla al papado para anunciar la “Teología de la Reconciliación” y comenzar a poner en orden las cosas.
La PUCP, nacida en 1917 por la Congregación de los Sagrados Corazones, el documento fundacional señala que la Iglesia Católica es la fundadora. Por esos años sólo la jerarquía eclesiástica podía fundar escuelas y universidades católicas. Por tanto era un centro de estudios de la Iglesia Católica y en la década del ´70 comenzó no sólo el desviacionismo ideológico, sino también alejarse de El Vaticano.
La PUCP aprobó estatutos sin la anuencia de El Vaticano (“consideramos que dichas modificaciones son ilegítimas y que a través de ellas se está ocasionando un expolio a la Iglesia”, señala la Santa Sede), los comunistas se habían enquistado en la universidad en un proceso que dura hasta hoy. Entró en desacato y desobediencia a El Vaticano y en un fatídico julio del 2012 perdieron los títulos de “Pontificia” y “Católica”, siendo rector Marcial Rubio Correa, cuyo nombre entrará a la historia de manera desprestigiante y aborrecible. En mi opinión habría un poder económico siniestro, además del ideológico, que tendría aprisionada a la universidad.
Cardenal Bertone jala las orejas a Conferencia Episcopal Peruana
Es destacar, asimismo, la llamada de atención al presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Salvador Piñero y a su institución, carta que se distribuyó a todos los obispos del país: “Para el bien de la Universidad y por la responsabilidad de la Iglesia en el campo educativo, esa Conferencia Episcopal debe sostener la posición de la Santa Sede y al Arzobispo de Lima, desautorizando con vigor cualquier intervención contraria e invitando al episcopado del país a una acción colegial leal.
En caso de eventuales dudas, usted y los demás obispos tendrán la amabilidad del consultar al Sr. Nuncio en Lima”, además “El Santo Padre espera que, en lo sucesivo, la Conferencia Episcopal preste un decidido y claro apoyo a las decisiones tomadas por la Santa Sede con respecto a la situación de la PUCP y se eviten nuevas incomprensiones y divisiones”. La Iglesia es una e indivisible, esas vertientes ideológicas u odios personales, son dañinas y no son cristianas. Los obispos deben cerrar filas o irse.
¿Asamblea universitaria será seria u orquesta con ruidos desafinados y desatinados?
¿Y cuál será la reacción de la Asamblea Universitaria del lunes 23? Lo más sensato sería pedir una reconciliación a El Vaticano y cambiar los estatutos, pero eso sería pedir peras al olmo.
El Vaticano les da una salida: “La Santa Sede seguirá atentamente la evolución de la situación de esta Universidad, deseando que en un futuro próximo las Autoridades académicas competentes reconsideren su posición con el fin de poder revisar las presentes medidas. La renovación requerida por la Santa Sede hará que la Universidad responda con más eficacia al cometido de llevar el mensaje de Cristo al hombre, a la sociedad y a las culturas, según la misión de la Iglesia en el mundo”.
La camarilla enquistada en dicha universidad, que está infestada de soberbia y henchida de arrogancia, buscará el enfrentamiento, insultará y culpará al Cardenal Cipriani, dirá que El Vaticano estaba desinformado, defenderá “hasta las últimas consecuencias” su derecho a “Católica”, que ya un infantil defensor legal de la PUCP adelantó que es un “genérico y que está inscrito en Indecopi”, igual repite sin investigar la presidenta del FEPUC; así como, de otro lado, que el penúltimo testamento de Riva Agüero es el que vale. ¡Qué enseñanzas de Derecho hay en ese centro de estudios! Pobres alumnos…
Los errores son de la camarilla de la PUCP y de nadie más, perjudicando con su tozudez a los alumnos y exalumnos, quienes en adelante serán ex PUCP. Lucharán en todos los foros lo de PUCP, pero finalmente perderán. El Perú tiene que respetar el Concordato con El Vaticano, que si no lo hace ese Estado nos llevará al Tribunal de La Haya, en donde nuestro país será derrotado. El gobierno no debe inmiscuirse al tratar de defender a los presumidos caviares, porque el desprestigio internacional del Perú será grande.
Marcial Rubio, ¿héroe?
La ignominia de Marcial Rubio seguramente será premiada por la irreflexiva Asamblea Universitaria. El seguramente renunciará y será ratificado, saliendo como “héroe”. Salvo que sea bizarro, asuma su irresponsabilidad y renuncie irrevocablemente. Lo demás será pantomima.
El Secretario de Estado vaticano Tarcisio Bertone le dice una verdad: “debo constatar que en las Autoridades de la Universidad que Usted regenta no hay voluntad de corregir esa arbitrariedad, y que pretenden que la Iglesia renuncie a sus legítimos derechos al servicio de la educación católica”, señala en su misiva al rector de marras.
No se pueden robar una universidad a la Iglesia tan descaradamente.
Fuente: Diarios El Comercio, La República, Correo y La Razón.

12/02/13: Benedicto XVI

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Cardenal Peter Erdo
Canonización de los mártires de Otranto
El Papa Ratzinger canonizó a 800 mártires italianos asesinados por mano islámica el 13 de agosto de 1480 en Otranto porque rechazaron convertirse y renegar de Cristo. “Los beatos mártires de Otranto, Antonio Primaldo y compañeros, murieron por su fidelidad a Cristo”. La Congregación para las Causas de los Santos, autorizó la promulgación del decreto concerniente a un milagro atribuido a la intercesión de los mártires.
En el siglo XVI Otranto fue asediada por los turcos y, después de una larga batalla, cayó bajo el dominio otomano. El comandante de los turcos, Gedik Achmed Pascia, ordenó que todos los hombres sobrevivientes, cerca de 800, desde los 15 años para arriba, fuesen obligados a renegar de la fe cristiana. Antonio Primaldo en nombre de todos los cristianos prisioneros declaró que ninguno de ellos se convertiría. “Ellos consideraban a Jesucristo como Hijo de Dios y querían mil veces morir antes que renegar de Él y hacerse musulmanes”, cuentan las crónicas llegadas hasta nosotros. Frente a esta respuesta, Achmed Pasciá condenó a muerte a los 800 prisioneros.
Antonio Primaldo y sus compañeros fueron de inmediato reconocidos mártires por la población y cada año la Iglesia local, el 14 de agosto, celebra devotamente su memoria. El 14 de diciembre de 1771 fue emanado el decreto de confirmación del culto “ab immemorabili” tributado a los mártires. Luego cayó el silencio. Sólo en 1988 fue nombrada por el entonces arzobispo de Otranto la comisión histórica para investigar sobre el acontecimiento y en los años 1991-1993 se realizó la investigación diocesana, reconocida válida por la Congregación para las Causas de los Santos con decreto del 27 de mayo de 1994. El 6 de julio de 2007 Benedicto XVI ha aprobado el decreto con el que se reconocía que los Beatos Antonio Primaldo y compañeros habían sido asesinados por su fidelidad a Cristo.
“Nuestra diócesis esperaba este momento desde hace tiempo – escribe monseñor Negro-. En una época de crisis profunda, la inminente canonización de nuestros mártires es una fuerte invitación a vivir hasta el fondo el martirio cotidiano, hecho de fidelidad a Cristo y a su Iglesia”. El milagro reconocido (necesario para el decreto) se refiere a la curación de un cáncer de Sor Francesca Levote, monja profesa de las Hermanas Pobres de Santa Clara.
A pesar de la organización de un ejército aragonés para la reconquista de la ciudad, con el apoyo del papa Sixto IV, Otranto siguió en manos turcas, fecha en que Ahmed Pachá aceptó pactar con el duque Alfonso de Calabria una rendición que le permitía regresar a Albania. Tras el abandono de la ciudad por los turcos, la antaño floreciente Otranto había quedado reducida a un montón de ruinas y tan sólo sobrevivían 300 de sus habitantes.
Por otra parte, durante sus correrías por la región los turcos destruyeron también diversos otros lugares próximos a la ciudad, como el cercano monasterio de San Nicola di Casole, que reunía una de las más extensas bibliotecas de la Cristiandad occidental, así como un taller para la copia de manuscritos.
En 1484 la ciudad volvió a ser ocupada, en esta ocasión por la República de Venecia, deseosa de controlar completamente uno de los puertos de acceso al mar Adriático, mar cuyo dominio era esencial para su propia seguridad.
Todavía volvió Otranto a ser ocupada nuevamente por un invasor, esta vez procedente de Francia, para posteriormente quedar incorporada a los dominios españoles de Nápoles, como consecuencia de la victoria de la Liga de Cambrai sobre la república de Venecia.
Celestino V
Papa Benedicto XVI renuncia
El Papa Benedicto XVI deja el Pontificado el 28 de febrero. Lo ha anunciado personalmente en latín durante la canonización de lo mártires de Otranto. La noticia, que ha sido confirmada por el Vaticano «ha sido como un rayo caído del cielo», señala el cardenal Angelo Sodano.
Benedicto XVI ha explicado que la decisión ha sido muy meditada y que la ha tomado por el bien de la Iglesia y debido a su «edad avanzada».
Estas han sido las palabras del Papa sobre su renuncia:
«Queridísimos hermanos. Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.
Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria. Vaticano, 10 de febrero 2013».
Benedicto XVI se trasladará a la residencia de Castel Gandolfo cuando comience la Sede Vacante y una vez que haya nuevo Papa se retirará a un monasterio de clausura dentro del Vaticano, anunció el portavoz Federico Lombardi.
La Sede Vacante, es decir el tiempo que transcurre desde que un papa fallece, o renuncia, como ha anunciado Benedicto XVI, hasta que se elige al sucesor, comenzará el 28 de febrero de 2013 a las ocho de la tarde de Roma (19.00 GMT), según anunció el propio pontífice en su carta de renuncia.
En ese momento, Benedicto XVI se trasladará a la residencia de los papas de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma.
Durante el tiempo de Sede Vacante se realizará obras de acondicionamiento del apartamento papal.
Una vez que el cónclave que habrá que convocar haya elegido nuevo Pontífice, Benedicto XVI tiene previsto pasar el resto de sus días en un monasterio de monjas de clausura dentro del Vaticano.
El Papa, de 85 años, lleva instalado un marcapasos desde hace tiempo, pero ha estado lúcido y sereno en la decisión de renunciar.
El padre Lombardi detalló que las baterías del marcapasos fueron cambiadas hace tres meses en una operación rutinaria y menor. El portavoz descartó que esta circunstancia tuviera ninguna influencia en la trascendental decisión del Papa, el primero en renunciar desde hace seis siglos
Fuente: Diario ABC.
Thadeus Nguyen Van Ly
Candidato a Premio Nobel de la Paz
Thadeus Nguyễn Văn Lý, de 66 años, fue propuesto por los miembros del Congreso de los Estados Unidos como candidato, al lado del venerable Thich Quang Do, patriarca de la Unified Buddhist Church of Vietnam
Por Maria Teresa Pontara Pederiva
Lý ha sido un incansable defensor de los derechos humanos desde 1970, fue uno de los mayores exponentes del movimiento democrático vietnamita (Bloc 8406), por lo que fue encerrado más de 15 años en la cárcel. En 1983 Amnistía Internacional lo incluyó en su lista de prisioneros del régimen. En el año 2000 se hizo todavía más famoso porque el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, quiso un encuentro con él cuando visitó Vietnam.
En marzo de 20007, después de una redada de la policía local en los edificios de la arquidiócesis de Hue, en la que trabajaba, Lý fue arrestado nuevamente y condenado por «difusión de informaciones calumniosas, difamatorias y dañinas para las autoridades estatales», porque había osado «oponerse a la revolución, atentando en contra de la unidad del pueblo vietnamita».
En julio de 2011 fue arrestado otra vez por las autoridades nacionales y condenado a 1 año y cuatro meses de libertad vigilada (debido a sus precarias condiciones de salud). En septiembre de 2010, el Grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre el arresto arbitrario por motivos políticos había pedido su libertad inmediata e incondicionada (tal y como había solicitado algunos años antes la entonces secretaria de estado estadounidense Condoleeza Rice), pues se podía demostrar que su arresto había sido ilegal y que se le había negado la asistencia sanitaria que necesitaba.
El venerable Thich Quang Do, en cambio, es un monje budista también comprometido con la defensa de los derechos humanos, además de ser el director de la UBCV, que hace algún tiempo era la mayor organización budista del sur de Vietnam. La UBCV y sus dirigentes también se conviertieron en uno de los blancos del gobierno a partir de 1975. El resultado de su valentía: 10 años de arresto domiciliario. A pesar de todo, Thich Quang Do siempre ha declarado que está seguro de que el seguirá con sus acciones humanitarias para defender los derechos de todas las personas.
Andrew Johnston, director de la organización Christian Solidarity Worldwide (CSW), según la agencia Independent Catholic News, comentó su nombramiento como candidato al Nobel de la Paz: «Recibimos favorablemente el nombramiento del padre Ly Tadeus Nguyen Van y del venerable Thich Quang Do para el Nobel de la Pace de 2013. Debido a su decidida acción de lucha por la libertad y por los derechos humanos, ellos han debido soportar la reducción de la propia libertad, pero han perseverado con valentía en su camino. Esperamos que su nombramiento contribuya a llamar la atención internacional sobre la forma en la que los gobiernos tratan a los disidentes políticos y religiosos. El CSW apoya a Ly y a Thich Quang Do, y también invita al gobierno de Vietnam a proteger y promover los derechos humanos y la libertad religiosa en el país».
Pío XII
Los dólares de Pío XII contra Hitler
“L’Osservatore Romano” retoma una investigación que revela el combate del Papa Pacelli contra el nazismo a través de algunas inversiones en los Estados Unidos.
Por Andrea Tornielli
El Vaticano, durante los años de la Segunda Guerra Mundial, invirtió millones de dólares en los principales bancos de los Estados Unidos y de la Gran Bretaña para ayudar a las Iglesias y a la población. Lo reconstruyó Patricia M. McGoldrick, de la Middlesex University de Londres, en el artículo “New Perspectives on Pius XII and Vatican Financial Transactions during the Second World War”, publicado en el último número de la revista trimestral “The Historical Journal” que edita la Universidad de Cambridge. “L’Osservatore Romano” retoma la investigación esta tarde en un artículo de Luca Possati.
Una de las figuras principales de esta historia es la de Bernardino Nogara, miembro de la dirección del Banco comercial italiano, que en 1929 fue llamado por el Papa Ratti (de quien era amigo de familia) para que dirigiera las finanzas de la Santa Sede. Habría sido suya la estrategia financiera vaticana que, bajo la dirección de la cúpula de la curia, contribuiría a la victoria de los aliados en contra del enemigo común.
Nuevos documentos del servicio secreto británico (de 1941 a 1943 y que se conservan en los National Archives británicos) describen las actividades de las principales instituciones financieras vaticanas: la Sección extraordinaria de la Administración de los Bienes de la Santa Sede (ASSS) y el Instituto para las Obras de Religión (el IOR). «Los documentos también revelan –escribe “L’Osservatore Romano”–, además de las regulares comunicaciones con las diócesis, las nunciaturas y los institutos católicos esparcidos en todo el mundo, enormes movimientos de dinero hacia los grandes bancos estadounidenses».
Así, surge la documentación de que al comienzo de la Segunda Guerra Mundial el Vaticano transfirió con muchísima velocidad sus títulos y sus reservas áureas de las zonas amenazadas por la ocupación nazi hacia los Estados Unidos, haciendo de este país su centro financiero desde el que apoyar y administrar a la Iglesia universal mediante inversiones por 10 millones de dólares en la economía estadounidense.
Desde su llegada a la finanza vaticana, Nogara fue capaz de tejer una red de relaciones y contactos, abriendo cuentas en JP Morgan & Co., mientras el IOR usaba los servicios de la National City Bank of New York. En Gran Bretaña, el ASSS tenía una cuenta en Morgan Grenfell, el hermano de JP Morgan, mientras que el IOR tenía relaciones con Barclays. Estas actividades, escribió McGoldrick, «ofrecen claramente la prueba de que el Vaticano enviaba sistemáticamente sus títulos vía Lisboa, incluso los que estaban registrados en países sometidos al bloqueo, para ponerlos al seguro en la especial tutela de las cuentas estadounidenses, y, una vez obtenida la autorización del departamento del Tesoro, podía libremente colocarlos en los mercados estadounidenses».
Cuando comenzó al Segunda Guerra Mundial, la Santa Sede decidió transferir una enorme cantidad de dinero (títulos, reservas áureas, rédito de las diócesis, donaciones, etc.) de los territorios controlados por los nazis hacia los Estados Unidos. Y esto sucedió con el visto bueno de Washington.
¿Qué fue lo que desencadenó estas transferencias de dinero? Los documentos británicos, indica “L’Osservatore Romano” «informan sobre dos aspectos fundamentales. El primero es que en las cuentas estadounidenses del Vaticano se recogían especialmente los financiamientos de las diócesis, las contribuciones de los fieles y de las instituciones religiosas de todo el mundo, además de, aunque en menor medida (alrededor del 20 %), las ganacias de los títulos y de las inversiones. Gran parte de este dinero tenía la finalidad de apoyar a las Iglesias en dificultad, a las misiones, a las nunciaturas, a los seminarios y a las diócesis en todos los continentes».
Había un canal privilegiado para Europa, según lo que indicó la investigadora: «Para ofrecer un poco de alivio a las Iglesias perseguidas durante la ocupación nazi, en la que las escuelas católicas, los monasterios y las iglesias eran confiscados o clausurados, las organizaciones juveniles y las publicaciones católicas suprimidas, y muchos sacerdotes y religiosos arrestados o internados en los campos de concentración, el IOR mantenía una cuenta aparte en la Chase National Bank de Nueva York».
Cuando el gobierno británico trató de congelar una de las cuentas, «el Vaticano pidió ayuda directamente al gobierno estadounidense y lo hizo con éxito». Los documentos de los National Archives revelan que también hubo financiamiento para actividades humanitarias a favor de las tropas aliadas y de las poblaciones afectadas por la guerra. Como cuando, en abril de 1944, Pío XII organizó cargamentos de harina para la ciudad de Roma, a la que había ya ofrecido más de cien mil comidas calientes cada día. El Vaticano también trató de importar comida de Argentina y de España hacia Italia y Grecia.
Pero hay más. A partir de 1939, como indican las gestiones de Nogara con Washington, el Vaticano invirtió enormes sumas en US Treasury Bills, en las grandes empresas tecnológicas como la Rolls Royce, la Unites Steel Corporation, Dow Chemical, Westinghouse Electric, Union Carbide y General Electric. Patricia McGoldrick indica que hubo incluso «un río de dinero del Vaticano» que se usó en la industria bélica que contribuyó a derrotar a los nazis.
PUCP
Müller interviene en conflicto por la PUCP
Por Andrés Beltramo Álvarez
Gerhard Ludwig Müller es doctor “honoris causa” por la ex Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe se había mantenido al margen del conflicto abierto entre las autoridades de esa institución, el arzobispo de Lima y la Santa Sede. Pero una carta suya, escrita al cardenal Juan Luis Cipriani, ha sido tomada como un apoyo a la abierta rebeldía de esa casa de estudios contra el Papa.
En la misiva, Müller solicitó a su par limeño explicaciones sobre su decisión de no renovar el permiso eclesiástico para dictar clases a todos los profesores del Departamento de Teología de la universidad. Una determinación comunicada por el arzobispado en diciembre y producto del decreto emitido por El Vaticano en junio de 2012 que prohibió al claustro ostentar sus títulos de Pontificia y Católica.
Aunque el contenido no es público, la revista “Caretas” reveló que en la carta el prefecto habría indicado que la universidad podrá seguir dictando sus cursos de teología en tanto la Santa Sede no resuelva el conflicto de fondo. De confirmarse este punto, significaría un duro revés para el arzobispo de Lima, empeñado en una batalla jurídica y eclesiástica por recuperar para la Iglesia la propiedad de la institución.
La existencia misma de ese texto fe leída en Perú como un espaldarazo al rector Marcial Rubio y sus colaboradores, quienes se han negado en diversas ocasiones a reformar el estatuto del claustro para adherir a la normatividad vaticana sobre las universidades católicas, la Constitución Apostólica “Ex Corde Ecclesiae”.
Por ejemplo para el asesor del vicerrectorado de la ex PUCP, Marco Sifuentes, la carta “cuadró” (puso en su lugar) a Cipriani. Así lo sostuvo en la red social Twitter, donde otros usuarios destacaron como Müller “corrigió la plana” al cardenal.
La intervención del prefecto para la Doctrina de la Fe surgió de una queja enviada a Roma por aquellos profesores a quienes se les revocó el mandato canónico para dictar clases. Ellos afirmaron que la revocatoria fue aplicada por “motivos doctrinales”.
Una idea muy difundida en el ambiente de la ex PUCP, como lo confirma un artículo publicado por el ex rector Salomón Lerner Febres el 13 de enero en el diario “La República”. Él calificó a la revocatoria de los permisos a los profesores como una “decisión no coherente con el espíritu evangélico” y “un intento por frenar a la Teología de la Liberación desarrollada en esos claustros por Gustavo Gutiérrez”.
Y para sostener su tesis Lerner usó unas palabras pronunciadas por Müller en noviembre de 2008, durante una conferencia en Lima y en la cual defendió como ortodoxa a la teología de Gutiérrez.
Sólo que Cipriani basó su decisión de quitar el mandato canónico a los catedráticos, al menos formalmente, en un hecho objetivo: una sanción de la Santa Sede contra la universidad, aplicada gracias a un decreto firmado bajo mandato pontificio. Una acción que no requiere ser justificada con otros motivos y que se encuentra amparada en las facultades del arzobispo de la capital peruana.
Existe un lazo entre el neo prefecto y la ex PUCP. En Roma recuerdan bien sus viajes anuales de estudio a Lima cuando todavía era arzobispo de Ratisbona, realizados por más de 18 años sin siquiera avisar al obispo local. Y su doctorado “honoris causa”, aceptado sin importar las vivas recomendaciones de Cipriani y otras personalidades.
Con esos antecedentes resulta fundada la sospecha que la intervención de Müller en el caso de la universidad “rebelde” pueda ser instrumentalizada. Temor reforzado por la conferencia que prevé dictar el prefecto dentro de unos días en la Notre Dame University, la institución que desató una encendida polémica en 2009 al otorgarle el doctorado “honoris causa” el presidente Barack Obama, y que ha sido acusada de liderar al “progresismo” católico en los Estados Unidos.
Teología
En la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) se comenta la existencia de una carta enviada por el poderoso arzobispo Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe –la ex Inquisición– al cardenal Juan Luis Cipriani.
En la misiva solicita que se le envíen los expedientes de las causas por las cuales Cipriani no renovó el permiso de enseñanza a los sacerdotes que imparten cursos en el departamento de teología de la PUCP (CARETAS 2264) y que, mientras se resuelve el asunto, se les permita seguir enseñando en esa casa de estudios.
El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, Gerhard Müller, pidió a través de una carta al cardenal Juan Luis Cipriani mantener en la PUCP la autorización para enseñanza de la teología.
Esto a raíz de una queja que el rector de esa casa de estudios, Marcial Rubio Correa, hizo ante Roma por la decisión del cardenal de no renovar el mandato para que los profesores de la PUCP dicten el citado curso.
En la primera línea de la misiva, Müller afirma que fue el rector de la “antes llamada Pontificia Universidad Católica del Perú”, quien informó a Roma de la decisión del cardenal Cipriani.
Müller pide a Cipriani que tenga a bien enviarle “la documentación sobre los diferentes profesores que ha justificado tan grave medida para que esta congregación pueda, con pleno conocimiento de causa, adoptar las decisiones en materia doctrinal que son de su exclusiva competencia”. Asimismo, Müller señala a Cipriani que “esta congregación desea que mientras no adopte estas eventuales medidas, los profesores sean mantenidos en el cargo que han tenido hasta este momento”.
El departamento de comunicaciones de la PUCP ha señalado que hasta ayer no tenían ningún documento oficial en el que se les informe de la revocación de la decisión de Cipriani.
SIN VALOR OFICIAL
En el Arzobispado de Lima consideran que la carta no ha sido recibida oficialmente.
Trascendió que esta postura obedecería a un pedido del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, pues, según fuentes eclesiásticas, la carta en cuestión carecería de validez por dos razones: 1) no fue enviada por la Nunciatura Apostólica, que es el canal oficial, ya que la misiva llegó vía fax, obviando los cauces oficiales; y 2) el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, no podría intervenir en la decisión del cardenal Cipriani, porque según el Derecho Canónico los obispos tienen autonomía en su jurisdicción.
Fuente: Vatican Insider Diario La Stampa de Milán, Revista CARETAS y Diario El Comercio.
Categoría: Historiografía
Publicado por: victor.nomberto
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Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia de Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 2 Timoteo 2:1-4
Romeo Luna Victoria SJ

Soldado
(Por Juan Luis Guerra)
Soy soldado del Padre y del Hijo
soy soldado de su Santo Espíritu
soy soldado de voz y trompeta
aleluya, soldado de guerra
Hey, soy un soldado
(amén)
soldado de Cristo
muy bien armado
y protegido
traigo mi espada
de doble filo
pues su palabra
llevo conmigo
y soy un soldado
Soy soldado del Padre y del Hijo
soy soldado de su Santo Espíritu
soy soldado de voz y trompeta
aleluya, soldado de guerra
Hey, soy un soldado (amén)
lucho en ciudades
contra tinieblas
y potestades
soy un soldado
de testimonio
odio serpientes
y ato demonios
en el nombre de Cristo, soy…
Soy soldado del Padre y del Hijo
soy un soldado
soy soldado de su Santo Espíritu
y tú eres soldado
soy soldado de voz y trompeta
aleluya, soldado de guerra
Hey, soy un soldado (amén)
hombre de milicia
con la coraza
de su justicia
soy un soldado
soy un ungido
rompo ataduras
del enemigo
en el nombre de Cristo, soy…
Soy soldado del Padre y del Hijo
soy soldado
soy soldado de su Santo Espíritu
y tú eres soldado
soy soldado de voz y trompeta
eh, eh
aleluya, soldado de guerra
¡cómo!...
Soy soldado
soy un soldado
soy soldado
tú eres soldado
soy soldado del Padre y del Hijo
ya lo ves
soy soldado
muy bien armado
soy soldado
y protegido
soy soldado de su Santo Espíritu
Otra vez...
soy soldado
traigo mi espada
soy soldado
de doble filo
soy soldado del Padre y del Hijo
pero te digo que yo
soy soldado
su Palabra
soy soldado
traigo conmigo
soy soldado de su Santo Espíritu (Lucas 10:19 ... Juan 3:16 ... Efesios 6:12)
Coge bien tu espada (amén)
la victoria es nuestra
da un grito de guerra
un grito de guerra [bis]
Soy un soldado...
Soy soldado del Padre y del Hijo
muy bien armado
soy soldado de su Santo Espíritu
y protegido
soy soldado de voz y trompeta
aleluya, soldado de guerra
ya lo ves
Soy soldado del Padre y del Hijo
soy soldado
soy soldado de su Santo Espíritu
y tú eres soldado
soy soldado de voz y trompeta
eh, eh
aleluya, soldado de guerra
Fuente: musica.com
Jesuita trujillano
A partir de su muerte, los hombres dotados con una energía superior generan, a su pesar, historias que lindan entre la realidad y la fantasía. En el imaginario popular, el sacerdote jesuita Romeo Luna Victoria fue un hacedor de milagros, un genio cuya vida verdadera jamás podremos conocer del todo. Aquí un perfil de un personaje desmesurado que algunos peruanos aún recuerdan con cariño.
Bagua
"El hidroavión estalló como una bomba en el aire matando al instante a las veintiún personas que viajaban en él". Sus carbonizados cuerpos se diseminaron en los alrededores del campo de aterrizaje “El Valor” en Bagua Chica, Amazonas. Era el año de 1984 y solo faltaban siete días para celebrar Navidad.
Veinte minutos antes, el avión, un bimotor Twin Otter de la FAP, alzó vuelo con dirección a Piura, pero de pronto se produjo un incendio en uno de los motores. El capitán, César Augusto Alvarado, dio la vuelta para regresar al campo de aterrizaje. La situación era grave. Los pasajeros entraron en pánico, sin embargo, uno de ellos, el padre jesuita Romeo Luna Victoria nunca perdió la calma. Del maletín que siempre lo acompañaba sacó su estola y el breviario para iniciar un acto litúrgico. Todos lo conocían, admiraban y consideraban un santo, así que se aferraron a él –único representante de Dios en ese avión– para que el Todopoderoso se apiade de sus almas.
Tal vez mientras rezaban no llegaron a escuchar la violenta explosión que sacó de su letargo al pueblo de Bagua Chica. Nadie sabe a cuántos pudo bendecir el padre antes del estallido, pero su cadáver calcinado fue encontrado con la estola puesta y, en la mano, el breviario abierto en una parte que decía: “…ayuda a los que van a morir”.
Así falleció hace 24 años el padre Romeo Luna Victoria, quien alguna vez hiciera quedar en ridículo a Abimael Guzmán en Ayacucho delante de todos sus alumnos al discutir sobre la teoría marxista. Regresaba de una jornada prenavideña con los obreros del Oleoducto Nor Oriente de Petroperú. Era un hombre dedicado al proletariado y criticaba todo lo que iba en contra de ellos. Siempre luchó por la búsqueda de una sociedad inclusiva en la que se reconozca la dignidad de todos los seres humanos. Además, era un excelente orador y un fervoroso propugnador del socialhumanismo en el que intentaba encontrar un punto de unión entre el valor del socialismo y la libertad democrática.
Vino al mundo el 27 de marzo de 1921. Era el mayor de cuatro hermanos: Hilmer, Javier, Wilfredo y él. El único trujillano de ellos, pues nació en la cuadra 7 de Bolívar, en la otrora casa Luna Victoria, cerca al Teatro Municipal.
Los periódicos de la época catalogaron el accidente como “sospechoso”. “Parecen raras las condiciones de este siniestro como para considerarlo un accidente”, publicó un diario limeño al día siguiente de la tragedia aérea. Se especuló mucho sobre ese tema, pero no se hicieron mayores investigaciones. Sus hermanos siguen “convencidos” de que la caída del hidroavión en Bagua no fue un accidente.
El padre Romeo quedó huérfano de madre a los doce años. Su padre, con ayuda de unos familiares, lo matriculó en el colegio Seminario donde culminó su secundaria. A los 17 viajó a Lima para un retiro espiritual, allí entabló amistad con un sacerdote que le propuso unirse a la Compañía de Jesús. La decisión no fue fácil, su padre había fallecido unos meses antes y él deseaba ordenarse sacerdote en Trujillo, para velar así por sus hermanos menores.
En 1938 inicia su carrera como jesuita en San Norberto de Aramina, España. Su sólida formación académica incluyó licenciaturas en Filosofía en Argentina, Teología en España y doctorados en Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana de Roma, donde culminó sus estudios laureado con el grado Cum Laude, en latín: “con alabanzas”. Luego regresó para estudiar educación en la Universidad Mayor de San Marcos. Ejerció la docencia durante tres años en Tacna y Arequipa. Este era el último requisito para alcanzar el sacerdocio. Su ordenamiento como sacerdote jesuita se realizó el 15 de julio de 1954 en Granada, España.
Fue catedrático en La Cantuta y desarrolló también intensa actividad periodística como redactor de la revista Oiga, columnista del diario El Comercio y colaborador en el semanario Actualidad del diario Expreso, y de varias revistas extranjeras.
Mantuvo un cercano vínculo con Su Santidad Juan XXIII por lo cual solía llamársele sacerdote “post conciliar”. También formó parte del movimiento que creó la Teología de la Liberación, pero se retiró al poco tiempo. Alcanzó gran notoriedad e influencia intelectual y política cuando se convirtió en uno de los principales promotores de la Reforma de la Educación, junto con Augusto Salazar Bondy, entre otras personas de preclaro pensamiento. Esta reforma está considerada como la más radical de la historia del país.
Planteaba la creación de los llamados Núcleos Educativos Comunales, en los que se proponía incorporar a la población a través de sus instituciones o colectividades locales. La educación no formal, es decir, fuera de las aulas. La reivindicación de los derechos de las mujeres, las comunidades nativas de sierra, selva y también de los afrodescendientes. La idea era lograr una sociedad moderna en el sentido de una mayor inclusión de los ciudadanos.
El 3 de octubre de 1968 se produjo el golpe militar del general Velasco. El padre Romeo, que era consecuente con sus ideas y las ponía en práctica, fue enviado por el gobierno a Inglaterra, a estudiar Ciencias Políticas en la Universidad de Cambridge. Allí dictó diversas conferencias en Oxford, Liverpool, Manchester, Birmingham, Sheffield y Leeds. Expuso y defendió los principios de la “Revolución peruana”. Igualmente, a su paso por Venezuela –ya de retorno a Perú– expuso en la Universidad Central de Caracas, en Carabobo y Barquisimeto.
En 1972, apenas desembarcó del avión, fue llamado para integrar el Consejo Superior de Educación, donde trabajó comprometidamente hasta 1976. Sin embargo, criticaba duramente la Reforma Agraria, la cual se había hecho durante su ausencia. "No hay reforma agraria sin reforma educativa, minera, industrial y bancaria", solía decir en sus conferencias.
Una vez –como mencioné al principio– se enfrentó con el camarada Gonzalo en Ayacucho, cuando todavía era catedrático de la universidad y defendía a capa y espada a Marx. Le dijo: “Mira Abimael, tú eres marxista, yo soy socialista. Marx dice que toda propiedad productiva es un robo y yo te digo que no es así, esa es una gran mentira. Otra falla que tiene Marx es que coarta la libertad, y la libertad, Abimael, es lo más preciado que tiene el ser humano”.
La muerte de este religioso produjo un profundo pesar entre los que lo conocían: Luis Bambarén SJ, ya en ese entonces Obispo de Chimbote, lo calificó como “un gran luchador de la justicia social”. Con él compartió inquietudes desde el inicio de su vocación religiosa. “Se describía a sí mismo como un ‘Romeo sin Julieta’, pero sus amigos le replicábamos que la reforma de la educación era su Julieta”, declaró apesadumbrado el psicólogo Leopoldo Chiappo, con quien compartió muchas responsabilidades relacionadas a la Reforma.
El padre Gustavo Gutiérrez, autor de la Teología de la liberación, expresó: “Lo he querido mucho, siempre fue un hombre ilustre, fue mi amigo y con él viajé a Europa donde estudiamos juntos. Con su muerte me siento muy golpeado. Siempre lo recordaremos por su gran sentido social y pastoral. Fue un hombre íntegro”. Se conocieron desde la etapa del movimiento sacerdotal ONIS a fines de la década de los sesenta, el padre Gustavo Gutiérrez era en ese entonces un sacerdote diocesano. Vivieron un momento muy intenso de la Iglesia Latinoamericana que empezó a señalar las causas de la pobreza y las situaciones de pecado social que sigue causando tanto sufrimiento a millones de personas.
Sus hermanos velaron a Romeo Luna Victoria en la Catedral de Trujillo, con el permiso del Arzobispo Manuel Prado Pérez-Rosas, otro gran amigo del padre Romeo; pero los jesuitas los convencieron de enterrarlo en Lima. Pagaron todos los gastos de traslado en avión. En la iglesia La Inmaculada Concepción de La Colmena se ofició una impresionante misa de cuerpo presente. ¡Cuarenta sacerdotes le dieron el último adiós! A estos se sumaron 34 presbíteros de la orden de los jesuitas y seis obispos, entre ellos: el Obispo del Callao, Ricardo Durand Flores; el de Chimbote, Luis Bambarén SJ; Ramón García Hernández SJ y Felipe Mc Gregor SJ, ex Rector de la Pontificia Universidad Católica.
El cortejo fúnebre llegó a las 11.45 a.m. al cementerio privado de los jesuitas en Huachipa, ubicado en la parte posterior de la casa de retiro. Cientos de jóvenes, que lloraban y cantaban, acompañaron el sepelio de quien fuera su maestro y permanecieron arrodillados alrededor de la tumba por mucho tiempo.
El padre Romeo Luna Victoria dejó tres libros escritos, aunque el último nunca se llegó a publicar. El primero data de 1965: Ciencia y práctica de la revolución, manual para dirigentes políticos; el segundo: Por una democracia socialista en el Perú de 1979. Y a su muerte dejó inédito: Cristianismo y marxismo, que era considerada por su propio autor como su obra cumbre.
Al momento de su muerte Romeo tenía 30 años como sacerdote, 44 de jesuita y 64 años de edad.
Fundador de ONIS
Frases de Romeo Luna Victoria
"El Ser del ser es el Hacer, el Hacer del hacer es la Libertad, la Libertad de la libertad es el Amor".
"La principal materia prima de una nación es la materia gris de sus habitantes".
“Hagamos de la política una ciencia estricta y de su aplicación una técnica depurada”.
"Para hacer justicia no hace falta pedir permiso".
"Enséñale al niño a quitarse las vendas de los ojos, a despojarse de la mordaza de su boca, a quitarse hisopos del oído, a quitarse las ataduras de sus manos y pies, y a demostrar que tiene un corazón para actuar".
"El cristianismo es la fuente más poderosa de energía revolucionaria, no sólo políticamente, sino moral, social y culturalmente. El verdadero aporte revolucionario del cristianismo no está en el cambio político de la sociedad, sino en el cambio ético de la humanidad”.
“Si democracia es tener a los pobres más pobres y a los ricos más ricos, me cago en la democracia”.
“Yo creo en un Dios que es amor, en un Dios que me ha dado la libertad de creer en él o no, yo no creo en un Dios impositivo, patrono, yo creo en un Dios sirviente, creo en un Dios que ha venido a servir, no a servirse”.
“Yo me he hecho sacerdote para luchar por la justicia social y voy a morir por ella”
A través de mis hermanos los hombres, rastreo la imagen de Dios. Porque si en cada ser humano tú ves a Dios, sea rico, pobre o lo que sea, ni lo ofendes, ni lo explotas, ni lo engañas ni lo traicionas”.
“Seamos mansos pero no mensos”.
“No hay capital sin trabajo, no hay trabajador sin capital. Ambos se complementan, se necesitan”.
“Hagamos de cada proletario un propietario”.
“No dejes que tus conocimientos ahoguen tus sentimientos”.
Oración del Payaso (extracto)
Encontrada entre sus borradores después de muerto.
Señor:
Acepta la ofrenda de este atardecer
Mi vida, como una flauta, está llena de agujeros
Pero tómala en tus manos divinas,
Que tu música pase a través de mí
Y llegue hasta mis hermanos hombres,
Que sea para ellos ritmo y melodía,
Que acompañe su caminar,
Alegría sencilla de sus pasos cansados.
Fuente: Blog de Aquiles Martín Cabrera Ludeña.
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Convocado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el Encuentro Latinoamericano de Pastoral Indígena se realizó en Lima, del 9 al 12 de febrero pasado, y tuvo como tema principal la Palabra de Dios anunciada a las comunidades indígenas. Los participantes llegaron a las siguientes conclusiones y compromisos:
1. Anunciar y testimoniar explícitamente la persona de Jesucristo por medio de la Sagrada Escritura, como modo privilegiado del encuentro con el Señor.
2. Fortalecer la encarnación de la fe cristiana en la vida de los pueblos que tienen una larga tradición histórica de fe y espiritualidad. La fe se encarna en comunidades vivas que tienen su propia cultura.
3. Enfatizar la importancia del aprendizaje de los idiomas propios de los pueblos originarios.
4. Promover la traducción católica de la Biblia a los diversos idiomas de los pueblos originarios, como un derecho de ellos a experimentar el amor del Padre que nos manifiesta su Palabra en el propio idioma.
5. Reconocer que el proceso de la inculturación del Evangelio es una experiencia comunitaria. Son los mismos pueblos los que tienen que hacer el discernimiento a la luz de la Palabra de Dios. Son ellos los principales agentes de la inculturación.
6. Asumir, en sintonía con el documento de Aparecida, la exigencia de una conversión pastoral, tanto personal como institucional. Esto implica «descolonizar las mentes...» (DA 96); compartir sus luchas por una vida digna; vivir en cercanía de corazón con los pueblos, sentirse bien con ellos; vencer los temores; valorar las culturas; adaptarse a su ritmo de vida, comidas, fiestas, música.
7. Descubrir los carismas en orden a los ministerios y hacer un reconocimiento explícito de los que ya existen en las comunidades originarias.
8. Brindar plena confianza a los indígenas agentes de pastoral: sacerdotes, religiosas, animadores de las comunidades y catequistas, para que se sientan apoyados y tengan el lugar que les corresponde como protagonistas del proceso de inculturación del Evangelio.
9. Urgir un acompañamiento más cercano con la Palabra a las comunidades y a sus agentes propios. Que la Biblia esté más presente en reuniones, encuentros, celebraciones y momentos significativos de la vida.
10. Solicitar a la Sección de Pueblos Originarios del CELAM la organización de talleres para traductores de la Biblia y de la Liturgia a los idiomas indígenas, con los criterios bíblicos, litúrgicos, antropológicos, canónicos y pastorales que se deben tomar en cuenta.

Fuente: Misión sin Fronteras.
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Rema mar adentro
Por Antonio Elduayen Jiménez CM
En su evangelio (Lc.5,1-11), Lucas nos traslada de la Sierra de Galilea al Mar de Tiberíades. Aquí la gente se agolpa para escuchar la palabra de Jesús, quien ve por conveniente subir a la barca de Simón para seguir hablando, pero un poco apartado de la orilla. Simón Pedro y los hijos de Zebedeo (Santiago y Juan), a quienes ha venido a buscar, están ahí, limpiando las redes después de una larga noche de trabajo sin pescar nada. Se conocen con Jesús desde hace un tiempo (Jn 1,35-45) y están a la espera de que les llame para seguirle definitivamente, como pescadores de hombres, al decir de Jesús (Lc. 5, 10)
La pesca milagrosa, que hacen a pleno día con Jesús, los llenará de asombro y de decisión de dejarlo todo y de seguirle, como de hecho lo hicieron (Lc 5, 11). El milagro, -un signo o manifestación de quién de verdad es Jesús-, presenta detalles interesantes, que Lucas ha recogido en frases que se han hecho de antología y que ustedes recordarán. Jesús: “¡Rema mar adentro…!” Pedro: “¡En tu nombre echaré las redes!” Pedro: “¡Apártate de mí que soy un pecador!”. Jesús: No temas… Serás pescador de hombres!” Es bueno recordarlas. Por falta de espacio, yo me referiré aquí sólo dos de ellas.
“¡Rema mar adentro!”, ¿no les recuerda la Gran Misión de Lima, que llevamos adelante entre los años 2003-2006, preparando la visita del Beato Juan Pablo II? Es también una invitación a ir siempre más allá, más alto y más lejos. A vivir por un ideal. A seguir a Jesús, sin importar las dificultades y sin temores. “¡En tu nombre echaré las redes”, donde más importante que echar las redes es echarlas en el nombre del Señor. Pedro y sus compañeros habían estado echando las redes durante toda la noche, que es cuando los cardúmenes se mueven y caen en la red. Pero no habían conseguido nada. Ahora bastó que echara las redes en el nombre del Señor, por deferencia a Él, para que se hiciera el milagro…
Para hacer las cosas en el nombre de Dios, los cristianos tenemos una hermosa oración, breve y contundente: la llamamos la señal de la cruz. Con ella invocamos a la Santísima Trinidad y hacemos sobre nosotros la cruz salvadora de Jesucristo, que son los dos grandes misterios de nuestra fe. Pero no sólo los invocamos, sino que es en nombre de ellos que nos disponemos a hacer cuanto tenemos que hacer. Desde empezar el día al levantarnos, hasta salir de casa, ir al trabajo, viajar, etc. Lamentablemente solemos “comernos” el comienzo de la oración: el “en nombre de…” lo decimos tan rápido que ni nos damos cuenta.
Iniciémoslo todo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, mientras trazamos sobre nosotros la señal de la cruz, bien hecha. Nos pasará como en la pesca milagrosa: tendremos éxito en cuanto emprendamos. ¿Qué nos cuesta hacer la prueba?
Seguimiento a Jesucristo
21º JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI
En esta Jornada, ha explicado el arzobispo Zimowski, Presidente del Pontificio Consejo de Pastoral de la Salud, el Santo Padre subraya que su celebración debe estar fuertemente caracterizada por la oración, el compartir, el ofrecer el sufrimiento por el bien de la Iglesia, además de servir como aldabonazo para que todos reconozcan en el rostro del hermano enfermo el rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, salvó a la humanidad”.
En su Mensaje, el Papa invita a “dejarse interpelar por la figura del Buen Samaritano”, un episodio del Evangelio que constituye una “parábola paradigmática y siempre actual para toda la obra de la Iglesia y, de forma especial, para su actuar en el campo de la salud, de las enfermedades y los sufrimientos”. En el relato “Jesús con sus gestos y palabras manifiesta el amor profundo de Dios por cada ser humano, sobre todo si está en una situación de enfermedad o de dolor”, pero el Papa “pone el acento en el final de la parábola cuando el Señor concluye con una mandato apremiante: “Anda, y haz tu lo mismo”.
“Se trata, ha dicho el prelado, de un mandato perentorio porque, con esas palabras, Jesús nos indica todavía hoy cuales deben ser la actitud y el comportamiento de todos sus discípulos para con los demás, especialmente si necesitan cuidados. Y, por lo tanto, mirando cómo actuaba Cristo podemos comprender el amor infinito de Dios, sentirnos parte de este amor y enviados a manifestarlo con nuestra atención y nuestra cercanía a todas las personas que necesitan ayuda porque están heridas en el cuerpo y en el espíritu. Pero esta capacidad de amar no puede venir solamente de nuestras fuerzas, sino más bien, de nuestro estar en una relación constante con Cristo, a través de una vida de fe. De ahí derivan la llamada y el deber de cada cristiano de ser un “Buen Samaritano”, y un “buen samaritano” es todo aquel que se detiene ante el sufrimiento del otro, toda persona sensible al sufrimiento de los demás, que se conmueve por las desgracias del prójimo, todo aquel que intenta y quiere ser “las manos de Dios”.
Antes de concluir su mensaje, el Santo Padre recuerda el “Año de la Fe”, como “ocasión propicia para redescubrir al Buen Samaritano y vivir a imitación suya: en su saber “ver con compasión” y amor a quien necesita cuidados y ayuda; en su saber inclinarse y hacerse cargo de las necesidades de los demás. (...) Por eso puede ser útil dirigir la mirada a los tantos testigos de la fe vivida en la entrega de sí en la caridad. Se puede afirmar que toda la historia de la Iglesia (...) está jalonada por innumerables testigos. El Papa indica algunos más cercanos a nosotros en el tiempo: Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz; el venerable Luigi Novarese, Raoul Follereau; la beata Teresa de Calcuta; Santa Anne Schäffer de Mindelstetten”.
“El beato Juan Pablo II en su carta apostólica “Salvifici doloris”, hablando del Buen Samaritano escribía: “Cristo al mismo tiempo ha enseñado al hombre a hacer bien con el sufrimiento y a hacer bien a quien sufre. Bajo este doble aspecto ha manifestado cabalmente el sentido del sufrimiento”. Benedicto XVI presentando en su mensaje cinco nombres de buenos samaritanos próximos a nosotros, toma en consideración ambas dimensiones: Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz y Santa Anne Schäffer hacen el bien con su sufrimiento, mientras los otros tres testigos hacen, sobre todo, bien a los que sufren”
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El Presidente de Perú Alan García Pérez, agradeció la labor que realizan los Obispos de Perú en la 94ª Asamblea de la CEP congregada en su sede.
"Estoy convencido que la Iglesia es un pilar esencial en la espiritualidad de la patria y en su historia", manifestó en declaraciones a la prensa, al concluir el acto.
"Me voy muy satisfecho y confortado por la palabra de los Obispos, por su mensaje, por su trabajo en el país", indicó.
"Me llevo muchas enseñanzas de esta reunión que hemos tenido y una comunicación cercanísima y fraterna con los Obispos y la Iglesia del Perú", aclaró.
El Presidente de la Conferencia Episcopal, Miguel Cabrejos, agradeció la presencia del jefe del Estado en la asamblea de los obispos, y destacó que gracias a ella fue posible intercambiar opiniones sobre importantes temas para el país y para todos los peruanos.
Según ha revelado la prensa local, el presidente aprovechó la oportunidad para conversar con Obispos de las zonas de la Amazonía, donde en junio pasado tuvieron lugar enfrentamientos entre poblaciones locales y la policía dejando un saldo de 34 muertos.

MENSAJE DE LOS OBISPOS DEL PERÚ AL FINAL DE LA 94ª ASAMBLEA EXTRAORDINARIA
Los Obispos del Perú, reunidos en asamblea, como discípulos y testigos de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, luz y vida para todos, sentimos como propio cuanto sucede a cualquier ser humano, sabiendo que todos somos hermanos, hijos de un mismo Creador y Padre. De este modo, mirando a la actualidad de nuestra Patria y alegrándonos con algunos logros, observamos también hechos dolorosos a lo largo y ancho de nuestra geografía.
Sin olvidar ninguno de ellos, nos hemos detenido a observar la ola de reclamos y protestas que, entre otras trágicas consecuencias, llegó al extremo de cobrarse vidas humanas, como ha sucedido recientemente en Bagua. Deploramos esa violencia y nos solidarizamos con sus víctimas, policías y civiles. Compartimos el dolor de sus familiares recogiendo el grito que una mujer wampis expresó ante un obispo de la selva: "¡Nos hemos matado entre hermanos!". Deseamos que se esclarezcan los hechos y se proceda con justicia; al mismo tiempo hacemos un llamado a la reconciliación y al mutuo entendimiento.
Todos tenemos algo que aportar para evitar nuevas desgracias y mejorar la situación
.
Las autoridades deben escuchar los justos reclamos de los ciudadanos y éstos han de emplear los medios legítimos en un Estado de derecho, por las vías del diálogo y respeto mutuos, excluyendo la violencia que, lejos de alcanzar algún bien, acarrea siempre peores consecuencias. Por ello, vemos con esperanza la iniciativa de la Mesa de Diálogo entre el Gobierno y las Comunidades Amazónicas, a la vez que urgimos la efectiva participación de los representantes del Gobierno en la misma.
Por nuestra parte, mientras seguimos acompañando como Pastores a nuestros hermanos de la selva, queremos expresar una vez más que la paz es el fruto de la justicia, y que el fin de toda actividad humana es y ha de ser siempre el bien integral de todas y cada una de las personas. Hacemos nuestras las palabras del Papa Benedicto XVI en su última encíclica:
"La conciencia del amor indestructible de Dios es la que nos sostiene en el duro y apasionante compromiso por la justicia, por el desarrollo de los pueblos, entre éxitos y fracasos, y en la tarea constante de dar un ordenamiento a las realidades humanas. El amor de Dios nos invita a salir de lo que es limitado y no definitivo, nos da valor para trabajar y seguir en busca del bien de todos, aun cuando no se realice inmediatamente, aun cuando lo que consigamos nosotros, las autoridades políticas y los agentes económicos, sea siempre menos de lo que anhelamos. Dios nos da la fuerza para luchar y sufrir por amor al bien común, porque Él es nuestro Todo, nuestra esperanza más grande" (Caritas in veritate, n° 78).
Finalmente, encomendamos el Perú a la protección del Señor de los Milagros y a la intercesión de la Virgen María para que podamos vivir como hermanos, buscando juntos el bienestar de todos, con especial atención hacia los más pobres y necesitados.

Obispos del Perú en visita a Roma
El primer encuentro de los Obispos peruanos con el Santo Padre se llevó a cabo el 2 de mayo. Ese día, el Papa Benedicto XVI recibió en audiencia a ocho obispos: Monseñor Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa; Monseñor Juan Antonio Ugarte Pérez, Arzobispo del Cusco; Monseñor Luis Sebastiani Aguirre, Arzobispo de Ayacucho; Monseñor Gabino Miranda Melgarejo, Obispo Auxiliar de Ayacucho, Monseñor Marco Antonio Cortez Lara, Obispo de Tacna – Moquegua; Monseñor Isidro Sala Ribera, Obispo de Abancay; Monseñor Gilberto Gómez González, Obispo Auxiliar de Abancay; y Monseñor Jorge Carrión Pavlich, Obispo de Puno.
Luego, el lunes 4 de mayo, el Santo Padre recibió en audiencia a un segundo grupo de Prelados peruanos, que fueron: Monseñor Lino Panizza Richero, OFM. Cap., Obispo de Carabayllo y Secretario General del Episcopado Peruano; Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, Arzobispo de Piura – Tumbes; Monseñor Héctor Vera Colona, Obispo de Ica; Monseñor Carlos García Camader, Obispo de Lurín; Monseñor Jesús Moliné Labarta, Obispo de Chiclayo; y Monseñor Salvador Piñeiro, Obispo Castrense en el Perú.
Posteriormente, y tras el viaje del Papa Benedicto XVI a Tierra Santa, el lunes 18 de mayo el Santo Padre recibió en audiencia a una delegación de diez obispos de la Conferencia Episcopal Peruana, encabezada por Monseñor Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., Arzobispo de Trujillo y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.
Los Obispos recibidos por el Pontífice, fueron: Monseñor Isidro Barrio Barrio, Obispo de Huancavelica; Monseñor Norberto Strotmann Hoppe, Obispo de Chosica; Monseñor Emiliano Cisneros Martínez, Obispo de Chachapoyas; Monseñor Daniel Turley Murphy, Obispo de Chulucanas; Monseñor José Javier Travieso Martín, Obispo Auxiliar de Trujillo; Monseñor José Carmelo Martínez Lázaro, Obispo de Cajamarca; Monseñor Ángel Francisco Simón Piorno, Obispo de Chimbote; Monseñor Eduardo Velásquez Tarazona, Obispo de Huaraz; y Monseñor Ivo Baldi Gaburri, Obispo de Huari.
En este encuentro, el Papa Benedicto XVI dirigió unas palabras a los Obispos del Perú, en el cual los exhortó a “convocar a todas las fuerzas vivas de las diócesis, para que caminen desde Cristo irradiando siempre la luz de su rostro, en particular a los hermanos que, tal vez por sentirse poco valorados o no suficientemente atendidos en sus necesidades espirituales y materiales, buscan en otras experiencias religiosas respuestas a sus inquietudes".
Asimismo, el Pontífice pidió a los Obispos del Perú a que acudan a la ayuda de los más necesitados y los que se encuentran en situaciones apremiantes, como los peruanos que carecen de trabajo, de adecuadas prestaciones educativas y sanitarias, así como aquellos que han caído en manos de la drogadicción o la violencia. “No podemos desentendernos de estos hermanos nuestros más débiles y queridos por Dios, teniendo siempre presente que la caridad de Cristo nos apremia”, dijo.
Por su parte, el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., expresó al Santo Padre el saludo de todos los Obispos peruanos, “que lo aman como Vicario de Cristo y Sucesor de Pedro, y que ven en su Magisterio una guía segura y clara en medio de tantas voces que los quieren alejar del resplandor de la Verdad y de la luz de Nuestro Señor Jesucristo”. Asimismo, le manifestó a nombre de todos los Prelados “la fidelidad a su persona y plena adhesión a su Magisterio Petrino en su misión de confirmar en la fe a todos los fieles de la Iglesia Universal”.
Posteriormente, el viernes 22 de mayo, el Obispo de Roma recibió en audiencia a un cuarto grupo de 16 Obispos de la Conferencia Episcopal Peruana. Los Obispos que sostuvieron este encuentro con el Santo Padre fueron: El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima; y los tres Obispos Auxiliares de Lima: Monseñor Adriano Tomasi, Monseñor Guillermo Abanto Guzmán y Monseñor Raúl Chau Quispe. También fueron recibidos por el Pontífice: Monseñor Kay Martín Schmalhausen, Obispo Prelado de Ayaviri; Monseñor Mario Busquets Jordá, Obispo Prelado de Chuquibamba; Monseñor José María Ortega Trinidad, Obispo Prelado de Juli; Monseñor Juan Carlos Vera, Obispo Prelado de Caravelí; Monseñor Domenico Berni Leonardi, Obispo Prelado de Chuquibambilla.
Asimismo, fueron recibidos Monseñor Miguel La Fay Bardi, Obispo Prelado de Sicuani; Monseñor Ricardo García García, Obispo Prelado de Yauyos; Monseñor Fortunato Pablo Urcey, Obispo Prelado de Chota; Monseñor Sebastián Ramis Torrens, Obispo Prelado de Huamachuco; Monseñor Rafael Escudero López-Brea, Obispo Prelado de Moyobamba; Monseñor Miguel Irízar Campos, Obispo de Callao, y Monseñor Raimundo Revoredo Ruiz, Obispo Prelado Emérito de Juli.
Finalmente, el sábado 23 de mayo, el Papa Benedicto XVI recibió en audiencia a trece Obispos de la Conferencia Episcopal Peruana: Monseñor Pedro Barreto Jimeno, Arzobispo de Huancayo; Monseñor Jaime Rodríguez Salazar, Obispo de Huánuco; Monseñor Richard Daniel Alarcón Urrutia, Obispo de Tarma; y Monseñor Antonio Santarsiero Rosa, Obispo de Huacho.
También fueron recibidos por el Pontífice, Monseñor Julián García Centeno, Obispo Vicario Apostólico de Iquitos; Monseñor Santiago García de la Rasilla, Obispo Vicario Apostólico de Jaén; Monseñor Gaetano Galbusera, Obispo Vicario Apostólico de Pucallpa; Monseñor Francisco González Hernández, Obispo Vicario Apostólico de Puerto Maldonado; Monseñor Juan Tomás Oliver Climent, Obispo Vicario Apostólico de Requena; Monseñor Alberto Campos Hernández, Obispo Vicario Apostólico de San José del Amazonas; Monseñor Anton Zerdín, Obispo Vicario Apostólico de San Ramón; Monseñor José Luis Astigarraga, Obispo Vicario Apostólico de Yurimaguas; y Monseñor José Ignacio Alemany, Obispo Emérito de Chachapoyas.

13/06/13: Shane Kapler

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Shane Kapler

Por Sara Martín- Religión en Libertad

“¿Los judíos creen en Jesús?”. Una “absurda pregunta” como ésta fue la chispa necesaria para despertar en Shane a los 13 años una profunda crisis de fe.
Había acudido a visitar una sinagoga como parte de su programa de estudios en el colegio. La pregunta la formuló un compañero de clase al rabino, y al profesor de Religión se le salieron los ojos de las órbitas. Sin embargo, este hecho y la respuesta del rabino desencadenaron una serie de pensamientos que cambiaron por completo la vida y la perspectiva de Shane.
“Crecer en una familia cristiana y asistir a una escuela católica no me dio nunca muchas oportunidades de ponerme en contacto con otros sistemas de creencias”, comienza, “me di cuenta de que yo nunca había conocido a alguien que no creyera en Jesús o al menos basara su vida en un sistema de creencias que lo incluyera de una u otra manera”.
Así que, admite, “la pregunta de mi compañero realmente no era tan estúpida después de todo”.
"Cuanto más leía, más preguntas"
Los padres, de educación y vida católica, recibieron esa noche un aluvión de preguntas de Shane: ¿Por qué creéis en Jesús? ¿Cómo sabéis que era el Mesías? Si Él era el Mesías, ¿por qué creemos que es Dios también? ¿Cómo podéis estar tan seguros?
“Es una cuestión de fe, Shane”, le respondieron. “No es algo que se puede probar absolutamente, es algo que sabes en tu corazón”.
Hermoso y sincero, reconoce Shane ... pero de ninguna ayuda para él.
Así que, en las siguientes semanas, Shane devoró la World Book Encyclopedia que estaba en su casa, leyendo todo lo posible sobre cristianismo y judaísmo.
También amplió su curiosidad al hinduísmo, el budismo y el islam.
Pasaba horas en la sección de Filosofía de la biblioteca local buscando autores “con autoridad”. Pero pronto se dio cuenta de las lagunas que existían entre ellos: mientras unos defendían la reencarnación, otros se reafirmaban en la resurrección; mientras unos hablaban de la gracia, otros abogaban por el karma; y así un largo etcétera.
“Cuanto más leía, más preguntas tenía para mis padres", recuerda.
Buscando la verdad
"Cuanto más buscaba respuestas, más me daba cuenta de lo importante que era encontrarlas. O Dios nos ha dado reglas para vivir, o no lo ha hecho. O las decisiones que tomamos tienen consecuencias eternas, o no las tienen. O el cristianismo era cierto, o millones de personas estaban perdiendo el domingo por la mañana. Si Dios era el Creador y Juez de todos, quería saber lo que deseaba de mí”, explica.
En poco tiempo, Shane pasó de cuestionarse cuál era la religión verdadera a preguntarse cómo podía estar seguro siquiera de que había un Dios.
La opción le parecía posible. Pero lo único que podía ver es que una vida fuera de Él significaba soledad y vacío: “Necesitaba saber si había un Dios que me amaba. Sólo quería saber si podía contar con ser amado. Si tuviera eso, estaría dispuesto a hacer lo que Él me pidiera sin importarme que la gente pensase que era un fanático religioso”
Dos pasos hacia delante, uno hacia atrás
Un día, Shane pasó por la cocina y decidió, una vez más, poner a su padre contra las cuerdas: “Papá, dime una vez más por qué crees en Jesucristo”, le dijo. “Shane, Jesús te ama tanto que llora por ti. Te quiere, pero tú no quieres volver a Él”, le dijo con el rostro entristecido.
Y en ese momento Shane pudo ver en el rostro de su padre al mismísmo Jesucristo, llorando por Él. “Me eché a llorar. Sucedió en un instante, fue como un flash en mi mente”, explica.
“No era la clase de evidencia que había estado buscando -objetiva, verificable, libre de emociones- y sin embargo era personalmente innegable. Han pasado más de veinte años desde ese día y sigo sintiendo las repercusiones”, admite.
Desde ese momento, Shane tuvo el convencimiento de que Jesús de Nazaret estaba vivo, corporal y espiritualmente vivo, y que le amaba.
Con evangélicos y pentecostales
Su hambre de conocer se hizo aún mayor y empezó a leer libros de Billy Graham, fundador de una escuela evangélica, y de Hal Lindsey. “Lindsey me convenció de que la Iglesia católica había malinterpretado seriamente el modo en que Jesucristo nos salva”, explica.
En pocos meses Shane estaba acudiendo a reuniones con los Pentecostales, fascinado por su energía y su carisma, por la música y el ambiente.
“¡La falta de inhibición que las personas sentían al regocijarse ante Dios era tan diferente de mi experiencia de la misa católica hasta ese momento! Veía a los católicos atrapados en lo externo: confesión, la Virgen María, el Papa... Me parecían obstáculos directos para la relación con Dios. En la iglesia pentecostal a la que acudía no había normas ni obligaciones, ni siquiera no acudir a Misa era un pecado, para ellos la Biblia debía ser interpretada literalmente”.
Sin embargo, Shane también encontró una gran inconsistencia en esta iglesia: “La única doctrina católica que nunca dudé fue la presencia de Jesús en la Eucaristía. Me sorprendió que esta iglesia pentecostal no confesional, tan literal en su interpretación de otros pasajes de la Biblia, se se mostrara inconsistente en éste: Éste es mi cuerpo, ésta es mi sangre”.
La primera Eucaristía real
Un viernes Shane fue, como tantos otros, a una Eucaristía católica. Sin embargo, ese día sucedió algo especial en la comunión. Sintió verdaderamente, y no sólo intelectualmente, que Jesús venía a él.
“Esta venida de Jesús es parte de la realidad de la Eucaristía, nunca lo había experimentado así”. A partir de este momento Shane se confirmó, fue aceptando una tras otra las verdades que proclama la Iglesia católica, se casó y hoy es padre de dos hijos.
“Lo que mi propia experiencia me ha enseñado es que en realidad no hay un conflicto entre la fe del credo o dogma y una relación viva con Dios. Donde está la Iglesia allí está el Espíritu de Dios, y donde está el Espíritu de Dios, la Iglesia y toda gracia”.
Shane Kapler cuenta su experiencia en el blog justacatholic.blogspot.com y además es autor de The God Who is Love: Explaining Christianity From Its Center (El Dios que es Amor: Explicar el cristianismo desde su centro).

Fuente: www.religionenlibertad.com

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Cardenal Bellarmino SJ

San Roberto Francesco Romolo Bellarmino SJ fue un Arzobispo y Cardenal, que defendió la fe y la doctrina católica durante y después de la Reforma Protestante, por lo que fue llamado el "martillo de los herejes".
Nació el 4 de octubre del año 1542 en Montepulciano, comuna de la región de la Toscana, en el centro de Italia. Era sobrino del Papa Marcelo II, hermano de su madre. Desde niño se destacó por su gran inteligencia.
Se propuso seguir la vida religiosa, siendo recibido en la Compañía de Jesús (Roma, 1560) y en 1570 fue ordenado sacerdote en Gante, Bélgica.
Estudió en la prestigiosa Universidad Católica de Lovaina. Durante este tiempo se dedicó también a aprender el idioma hebreo y a estudiar a fondo la Sagrada Escritura y los escritos de los Padres de la Iglesia.
Escribió dos catecismos, uno resumido y uno explicado; y numerosas obras de apologética. Estos libros llegaron a ser muy exitosos y populares entre los sacerdotes y catequistas, que se basaban en ellos para encontrar los argumentos necesarios para la enseñanza de la doctrina y para la defensa de la fe católica; dedicandose a evangelizar a las personas de su diócesis.
En 1599, se le encarga la dirección del proceso de la Inquisición a Giordano Bruno, quien tras su negativa a retractarse de sus ideas, pasaría ocho años en prisión y sería quemado vivo en la hoguera. En 1616 dirige también el primer proceso contra Galileo Galilei, donde se censura su teoría heliocéntrica y se le exige presentarla únicamente como hipótesis. El Papa Paulo V le pidió que volviera a Roma, donde se hizo cargo de la Biblioteca Vaticana. Murió en Roma el 17 de diciembre del año 1621.
Beatificado y canonizado por el Papa Pío XI en 1930. Fue declarado Doctor de la Iglesia en 1931.
La supresión de la Compañía de Jesús
Los gobiernos ilustrados de la Europa del siglo XVIII se propusieron acabar con la Compañía de Jesús. El primer país en expulsarlos fue Portugal. El ministro Carvalho, marqués de Pombal, fue su principal adversario; encerró en el calabozo a 180 jesuitas en Lisboa y expulsó al resto.
En 1763, Luis XV de Francia los acusó de malversación de fondos debido a la quiebra del P. Antoine La Valette (más tarde expulsado de la Compañía) en Martinica. El Parlamento de París condenó las Constituciones y el rey decretó la disolución de la orden en sus dominios, y el embargo de sus bienes.
Más tarde, los jesuitas fueron expulsados de los territorios de la corona española a través de la Pragmática Sanción dictada por Carlos III el 2 de abril de 1767 y cuya redacción fue obra del Conde Pedro Rodríguez de Campomanes, regalista Fiscal del Consejo de Castilla. Al mismo tiempo, se decretaba la incautación del valioso patrimonio que la Compañía de Jesús tenía en estos reinos (haciendas, edificios, bibliotecas) para sus obras educativas, lo que supuso un duro golpe para la formación de la juventud en la América Hispana; y sus misiones entre indígenas Tarahumara en México, así como las famosas reducciones guaraníes del Paraguay.
La supresión de los jesuitas fue llevada a cabo en 1773, cuando el Papa Clemente XIV enfrentó fuertes presiones de los reyes de Francia, España, Portugal y de las dos Sicilias quienes, por distintas razones, le exigían la desaparición de la Compañía. El Papa cedió y mediante el breve Dominus ac Redemptor suprimió la Compañía de Jesús.
Los jesuitas se convirtieron al clero secular y los escolares y hermanos coadjutores quedaron libres de sus votos. El Padre General, Lorenzo Ricci, y su Consejo de Asistentes fueron apresados y encerrados en el Castillo Sant'Angelo (Roma) sin juicio alguno.
Sin embargo, en Rusia, Polonia, Prusia e Inglaterra el edicto de supresión no fue observado por los monarcas. Muchos jesuitas de toda Europa aceptaron la oferta de refugio hecha por la zarina Catalina la Grande, quien esperaba continuar así, con el apoyo intelectual de la Compañía, la obra de modernización iniciada por Pedro el Grande.
En 1789 —el mismo año en que la Constitución de Estados Unidos entró en vigor y en el que se inició la Revolución francesa— fue fundada por ex jesuitas la Universidad Católica más antigua de Estados Unidos, la Universidad de Georgetown, en Washington DC; posteriormente la universidad sería integrada a la Compañía. En 1814 el papa Pío VII restableció la Compañía de Jesús.

La postmodernidad
Si bien la acepción más usual de postmodernidad se popularizó a partir de la publicación de La condición posmoderna de Jean-François Lyotard en 1979, varios autores habían empleado el término con anterioridad. Para Vattimo, hemos entrado en la postmodernidad, una especie de ‘babel informativa’, donde la comunicación y los medios adquieren un carácter central. La postmodernidad marca la superación de la modernidad dirigida por las concepciones unívocas de los modelos cerrados, de las grandes verdades, de fundamentos consistentes, de la historia como huella unitaria del acontecer. La postmodernidad abre el camino, según Vattimo, a la tolerancia, a la diversidad. Es el paso del pensamiento fuerte, metafísico, de las cosmovisiones filosóficas bien perfiladas, de las creencias verdaderas, al pensamiento débil, a una modalidad de nihilismo existencial. Para Vattimo, las ideas de la postmodernidad y del pensamiento débil están estrechamente relacionadas con el desarrollo del escenario multimedia, con la toma de posición mediática en el nuevo esquema de valores y relaciones.
Características histórico-sociales
1.En contraposición con la modernidad, la postmodernidad es la época del desencanto. Se renuncia a las utopías y a la idea de progreso.
2.Se produce un cambio en el orden económico capitalista, pasando de una economía de producción hacia una economía del consumo.
3.Desaparecen las grandes figuras carismáticas, y surgen infinidad de pequeños ídolos que duran hasta que surge algo más novedoso y atrayente.
4.La revalorización de la naturaleza y la defensa del medio ambiente, se mezcla con la compulsión al consumo.
5.Los medios de masas y el marketing se convierten en centros de poder.
6.Deja de importar el contenido del mensaje, para revalorizar la forma en que es transmitido y el grado de convicción que pueda producir.
7.Desaparece la ideología como forma de elección de los líderes siendo reemplazada por la imagen.
8.Los medios de masas se convierten en transmisoras de la verdad, lo que se expresa en el hecho de que lo que no aparece por un medio de comunicación masiva, simplemente no existe para la sociedad.
9.Aleja al receptor de la información recibida quitándole realidad y relevancia, convirtiéndola en mero entretenimiento.
10.Se pierde la intimidad y la vida de los demás se convierte en un show.
11.Desacralización de la política.
12.Desmitificación de los líderes.
Características socio-psicológicas
1.Los individuos sólo quieren vivir el presente; futuro y pasado pierden importancia.
2.Hay una búsqueda de lo inmediato.
3.Proceso de pérdida de la personalidad individual.
4.La única revolución que el individuo está dispuesto a llevar a cabo es la interior.
5.Se rinde culto al cuerpo y la liberación personal.
6.Se vuelve a lo místico como justificación de sucesos.
7.Pérdidas de fe en la razón y la ciencia, pero en contrapartida se rinde culto a la tecnología.
8.El hombre basa su existencia en el relativismo y la pluralidad de opciones, al igual que el subjetivismo impregna la mirada de la realidad.
9.Pérdida de fe en el poder público.
10.Despreocupación ante la injusticia.
11.Desaparición de idealismos.
12.Pérdida de la ambición personal de auto superación.
13.Desaparición de la valoración del esfuerzo.
14.Existen divulgaciones diversas sobre la Iglesia y la creencia de un Dios.
15.Aparecen grandes cambios en torno a las diversas religiones.
16.Desaparece la literatura fantástica.
17.La gente se acerca cada vez más a la inspiración 'vía satelital'.
18.Las personas aprenden a compartir la diversión vía internet.
Los principales opositores a los planteamientos de la postmodernidad han sido los miembros de la teoría crítica, que si bien reconocen los fallos de la modernidad y su centro ilustrado, consideran valiosos e irrenunciables los valores democráticos de igualdad y ciudadanía.

Fuente: Wikipedia.
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Evangelización intercultural
El Papa Benedicto XVI dijo que "un encuentro renovado con el cristianismo aportará abundantes frutos de bien" a la China y, como en tiempos del jesuita Matteo Ricci, "favorecerá una convivencia pacífica entre pueblos".
El Papa intervino en el IV Centenario de la muerte de misionero jesuita Matteo Ricci (Macerata 1552-Pekín 1610), quien para hacer conocer la fe cristiana aprendió chino y cuya labor supuso el mayor intercambio cultural entre Europa y China hasta aquel momento.
Ricci, conocido en China como "el sabio europeo", enseñó matemáticas, cartografía y astronomía a los intelectuales chinos.
"Yo también -dijo el Papa- como el padre Matteo Ricci, expreso hoy mi profunda estima al pueblo chino y a su cultura milenaria, convencido de que un renovado encuentro con el cristianismo, aportará frutos abundantes de bien y, como entonces, favorecerá una convivencia pacífica entre los pueblos".
Benedicto XVI recordó cómo el misionero logró, "haciéndose chino entre los chinos", abrir una encuentro a través de su mensaje de fe, que se convierte también "en un diálogo entre culturas".
"Un diálogo desinteresado, libre de ambición económica o política por el poder, vivido en la amistad lo que hace que la obra del Padre Ricci y sus discípulos sea uno de los momentos más álgidos y felices en la relación entre China y Occidente", refirió.
La admiración por el jesuita, subrayó el Papa, "no nos hace olvidar el papel y el influjo de sus interlocutores chinos".
Aquí el Papa hizo un homenaje emocionado a los primeros convertidos "los pilares de la naciente Iglesia china" y en particular a Xu Guangqi, "que ocupó también un puesto de relevancia en la historia de la cultura de su país".
Benedicto XVI añadió que "sólo dos personajes extranjeros son recordados en China: Marco Polo y el Padre Matteo Ricci".
Fuente: Agencia de Noticias EFE.

Guillermo Danino Ribatto FSC
Las Hermanitas de Santa Teresita de Hi Bei, una pequeña flor blanca, pero brillante en la misión China de hoy
El trabajo pastoral, la evangelización, la catequesis, los servicios sanitarios y farmacéuticos de las Hermanitas de Santa Teresa de An Guo (en chino Hermanitas de De Lai) en la provincia de Hi Bei; cuenta ahora con 46 religiosas activas en la comunidad local y en las otras provincias con clínicas, el Centro para los leprosos, para los discapacitados mentales y los ancianos, en colaboración con Jinde Charities. Durante el período invernal de descanso del trabajo agrícola, las religiosas organizan un curso de catecismo para los agricultores, niños y estudiantes. Hay que señalar también que las hermanas se mantienen con su trabajo de médicos, enfermeras y farmacéuticas. En realidad An Guo es la capital farmacéutica de China desde hace más de mil años, y el fundador de las Hermanitas, el sacerdote belga Padre Vicente Lebbe CM, supo utilizar plenamente esta característica local como un instrumento de la evangelización, también para asegurar el mantenimiento de las hermanas con sus servicios sanitarios y su gran competencia en el ámbito farmacéutico. La gente del lugar e incluso los de otras zonas, se dirigen a las clínicas y farmacias de las hermanas, porque son buenas, amables, tienen buenos precios y los medicamentos son de buena calidad. Después de la Revolución Cultural, la comunidad católica de An Guo de 3 o 4 personas se ha incrementado hasta llegar a cientos, gracias al trabajo misionero y caritativo de las hermanitas. Las hermanas nunca han dejado de lado su carisma - liturgia y espiritualidad - muy querido por el fundador, Padre Vicente Lebbe (1877-1940), de la Congregación de la Misión, que dio su vida por la misión en China, sufriendo críticas injustas. Gran promotor de la interculturalidad y la evangelización, vio la consagración de los primeros obispos indígenas de China en 1926. Volviendo a China, a la que llamaba su segundo hogar, fundó dos congregaciones religiosas, una masculina y otra femenina: la Congregación de San Juan Bautista en 1927 y la Congregación de las Hermanitas de Santa Teresa de An Guo (en chino De Lai) en 1929. Gran conocedor de la cultura china, el Padre Lebbe eligió el nombre De Lai con gran sensibilidad y sabiduría, uniendo la misión cristiana con la cultura china: está palabra, no sólo tiene una pronunciación similar al nombre de Santa Teresita en chino, sino que es también un resumen que indica la música litúrgica y una profunda espiritualidad de la formación, según el famoso antiguo texto filosófico chino Lun Yu. Las hermanas continúan la indicación del fundador de ser una pequeña flor blanca, pero brillante en la misión China de hoy, como Teresita.
Fuente: Agencia Fides.

La voz de nuestro Pastor
Queridos Pastores y fieles, el día 24 de mayo, que está dedicado a la fiesta litúrgica de la Santísima Virgen María, Auxilio de los Cristianos —y que es venerada con tanta devoción en el santuario mariano de Sheshan en Shanghai—, podría llegar a ser en el futuro una ocasión, para los católicos de todo el mundo, de unirse en oración con la Iglesia en China.
Deseo que esta fecha sea para vosotros un día de oración por la Iglesia en China. Os exhorto a celebrarla renovando vuestra comunión de fe en Jesús, Nuestro Señor, y vuestra fidelidad al Papa, rogando para que la unidad entre vosotros sea cada vez más profunda y visible. Os recuerdo además el mandamiento del amor que Jesús nos dio, de amar a nuestros enemigos y rogar por los que nos persiguen, además de la invitación del apóstol San Pablo: « Te ruego, lo primero de todo, que hagáis oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que están en el mundo, para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro. Eso es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad » (1 Tm 2,1-4).
En esta misma Jornada, los católicos en el mundo entero —en particular los de origen chino— han de mostrar su solidaridad y solicitud fraterna por vosotros, pidiendo al Señor de la historia el don de la perseverancia en el testimonio, seguros de que vuestros sufrimientos pasados y presentes por el Santo Nombre de Jesús y vuestra intrépida lealtad a su Vicario en la tierra serán premiados, aunque a veces todo pueda parecer un triste fracaso. BENEDICTUS PP. XVI

Fuente: Carta del Santo Padre Benedicto XVI a los Obispos, a los Presbíteros, a las Personas Consagradas y a los Fieles Laicos de la Iglesia Católica en la República Popular China 30.06.07
Virgen Maria y el Nino Jesus
Disturbios étnicos dejan 184 muertos en China
184 muertos en los disturbios étnicos protagonizados por musulmanes uigures en Urumqi, la capital de la región de Xinjiang, los más sangrientos registrados en territorio chino en décadas.
La agencia estatal China Nueva citó a autoridades de la Policía de Xinjiang que fijan en 184 el número de víctimas mortales: entre los muertos figuran 137 personas, 111 hombres y 26 mujeres del grupo étnico Han, que es mayoría en el área. La agencia dijo que entre los muertos hay también 46 uigures, y un hombre del grupo étnico Hui. Xinhua dijo que entre las víctimas uigures figuran 45 hombres y una mujer.
La Policía detuvo a más de mil 400 personas por su presunto papel en los motines en Urumqi. Las autoridades chinas indicaron por su parte su intención de hacer todo lo posible posible para impedir la propagación de los disturbios e imponer un toque de queda. En cuanto a la situación en Xinjiang, Nur Bekri, presidente de la región, la calificó de “muy complicada”, informó China Nueva.
Residentes de la capital de Xinjiang, mayoritariamente musulmana, indicaron que las autoridades cortaron los servicios de internet y de telefonía celular en la ciudad.
La televisión central CCTV difundió imágenes de los enfrentamientos mostrando a civiles ensangrentados. Esas imágenes se unieron a otras de vehículos y autobuses en llamas o ya carbonizados por el fuego.
Según el gobierno regional de Xinjiang, “una investigación inicial muestra que la violencia fue organizada por el separatista Congreso Mundial Uigur dirigido por Rebiya Kadeer”, de acuerdo con China Nueva.
Sin embargo, los uigures exiliados acusan a las fuerzas de seguridad chinas de haber reaccionado exageradamente para sofocar una protesta pacífica y afirmaron que la Policía disparó indiscriminadamente. Ese derramamiento de sangre provocó la reacción de Estados Unidos.
“Estamos profundamente preocupados por las informaciones sobre numerosos muertos y heridos en Urumqi en el Oeste de China”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en Moscú, donde el presidente estadounidense, Barack Obama, efectúa una visita oficial. Asimismo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo un llamado a la paz.
Región Xinjiang con décadas de tensiones étnicas
Esta región montañosa y desértica del Noroeste de China está poblada por unos 20 millones de habitantes, de los cuales 8.3 millones son uigures, musulmanes de lengua turca, algunos acusados por el Gobierno de encabezar una lucha independentista.
A más de tres mil kilómetros al noroeste de Beijing, en la antigua Ruta de la Seda, Xinjiang de 1.66 millones de kilómetros cuadrados ocupa la sexta parte del territorio chino.
Xinjiang cuenta con casi 20 millones de habitantes de 47 etnias, entre los cuales se encuentran los han, de origen chino, que pasaron de representar 6% de la población a sumar 40% con la política de desarrollo impulsada por Beijing desde la década de 1990.
En esta región árida y pobre se encuentra la cuenca de Tarim, la principal reserva de hidrocarburos del país.
Esta región autónoma, cuya capital es Urumqi, fue anexada al imperio chino en 1884 y manifestó sus veleidades independentistas hacia Beijing incluso antes de la creación de la República Popular de China en 1949.
Cronología del conflicto uigur
1933-34
Tras una rebelión uigur, se establece la República del Turkestán Oriental, aunque la República de China recupera el dominio de la región con ayuda soviética.
12 de noviembre de 1944
Tras una nueva rebelión, esta vez con ayuda de la URSS, se funda la Segunda República del Turkestán Oriental, de corte soviético y similar a las creadas en los vecinos países de Asia Central. Su influencia se reduce al norte de Xinjiang.
1949
La república es abolida con la entrada del Ejército de Liberación Popular, del recién fundado régimen comunista chino.
Primero de octubre de 1955
China funda la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, como subdivisión administrativa de la República Popular.
1962
La política económica del Gran Salto Adelante causa grandes hambrunas en Xinjiang, lo que provoca la huida a la Unión Soviética de 60 mil refugiados uigures y kazajos.
5 de abril de 1990
Más de 50 personas mueren en las rebeliones de la localidad de Baren cuando resurge el independentismo uigur tras la independencia de las repúblicas soviéticas de Asia Central.
25 de febrero de 1997
Nueve personas mueren en tres ataques con explosivos en autobuses de Urumqi, en una acción que según el Gobierno chino es en represalia por la intervención contra las protestas de Gulja (Yining).
5 de enero de 2007
Una redada en el oeste de Xinjiang, cerca de la frontera con Afganistán y Tayikistán, se salda con la muerte de 18 terroristas, un policía chino y la detención de 17 sospechosos.
4 de agosto de 2008
Cuatro días antes de los Juegos Olímpicos, dos personas atacan con explosivos y otro armamento una instalación policial en la turística ciudad de Kashgar causando la muerte de 17 personas.

Fuente: EFE y AFP.

20/01/10: Pentecostés

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Pentecostes
Evangelio según San Juan 20, 19-23
19. Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!»
20. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor.
21. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.»
22. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo:
23. a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos.»
Tres cuartas partes de los mártires de toda la historia de la Iglesia son del siglo XX
Los 498 mártires de la persecución religiosa en España en 1934, 1936 y 1937 "no son fruto de una contienda en la que caen de uno y otro bando" y, por ello, "no son caídos de la guerra, sino mártires de Cristo" pues fueron asesinados por ser cristianos, precisó el Obispo de Tarazona, Mons. Demetrio Fernández.
El Obispo aragonés señaló que "no son fruto de una contienda en la que caen de uno y otro bando. Son testigos de Cristo, que se han mantenido fieles a su fe y amor a Cristo hasta la muerte, y han muerto perdonando a sus verdugos, como hizo Jesucristo".
Al respecto, el Prelado señala que "se trataba de una persecución religiosa" pues "no estaban en el frente luchando, sino que fueron buscados por ser cristianos, por ser curas o frailes o monjas, o seglares creyentes".
"Se les pidió renunciar a su fe -sostiene el Obispo- y ellos se mantuvieron firmes en esa fe y en su amor a Cristo. Con ello se pretendía borrar la fe y toda huella religiosa, en aras de una ideología totalitaria llena de odio contra Dios y contra la religión. Ideas marxistas y laicistas, plasmadas en personas concretas, se proponían borrar a Dios del mapa. Y en medio de tanta destrucción y de tanto odio, prevaleció el amor más grande. La Iglesia, experta en humanidad, con dos mil años de historia, reconoce en ellos a sus mejores hijos".
Mons. Fernández recuerda que "ellos murieron perdonando. Al odio, respondieron con amor. En medio de la destrucción que se generaba en su entorno, ellos pusieron en el surco de la historia una semilla de amor, ellos sembraron la reconciliación. Los mártires no ofendieron a nadie, no impusieron a nadie sus creencias, querían vivir en libertad su religión. Algunos de ellos jovencísimos, muchos de edad joven, algunos ya ancianos. Su trabajo fue hacer el bien, pero el odio contra la religión no los soportaba. Fueron llevados al paredón, y ellos murieron perdonando y amando a quienes les mataban".
Más adelante, el Prelado destaca que frente a los que "quieran desfigurar la grandeza de estos hombres y mujeres buenos, de todas las clases sociales, o quienes politicen el acontecimiento por intereses de su ideología, o quienes desfiguren la historia", por el contrario, "la Iglesia quiere proponerlos hoy a los creyentes y a todos los hombres de buena voluntad, como ejemplo de amor, de perdón y de reconciliación".
Antes de concluir su misiva, Mons. Fernández resalta que "durante el siglo XX, no sólo en España, sino en otros muchos lugares de la tierra, la Iglesia ha sufrido persecución, y seguirá padeciéndola hasta el fin del mundo. Tres cuartas partes del total de mártires de toda la historia de la Iglesia son mártires del siglo XX. Nunca la Iglesia ha sido tan perseguida como en la época contemporánea, también en nuestros días".
"Nunca la Iglesia ha crecido tanto, como en nuestros días. Los mártires nos enseñan que sólo el amor triunfará, que sólo el amor será capaz de generar una nueva civilización del amor. Nunca como ahora la Iglesia puede tener la esperanza de una nueva primavera, porque la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos", concluye.
Fuente: ACI Prensa.
Iglesia en Irak
Violencia contra los cristianos en Irak
“De nuevo, en estos días, se ha encendido la violencia contra los cristianos. Hace algún tiempo, tuve en mis manos panfletos con amenazas terribles que eran distribuidos sistemáticamente en Mosul, Irak, en las casas particulares de los cristianos invitándolos a dejar la ciudad. Los recientes brutales homicidios confirman la misma estrategia sistemática contra la cual, las autoridades parecieran no ser capaces de aportar soluciones eficaces. ¿Cómo podrán sobrevivir las comunidades cristianas en estas condiciones? Sin embargo, son comunidades autóctonas, perfectamente integradas en la cultura y en la historia local, de la cual constituyen un componente vital. No es odio contra el occidente o el extranjero, sino contra la comunidad cristiana".
El director de la oficina de prensa de la Santa Sede, el padre Lombardi aclara en su editorial, que si bien Irak es hoy el caso más actual, en algunas regiones de India las violaciones continúan, al igual que en Pakistán y otros países de Asia y África. El fundamentalismo religioso – afirma- genera odio y violencia, y las minorías religiosas – considerando que el cristianismo es una minoría en muchas partes del mundo - son los que pagan.
"Con frecuencia se llama a la comunidad internacional para que se movilice. Pero en el panorama actual del mundo occidental muchas fuerzas están trabajando para contestar o demoler la presencia cristiana y su influencia en las áreas en las áreas donde es, o era, mayoritaria. ¿Es realista esperar una convencida defensa de parte de ellos, allí donde es minoritaria y no cuenta mucho desde el punto de vista de los intereses políticos o económicos? Los cristianos –conocedores del destino de su Maestro- no pueden asombrarse por ser perseguidos, pero la justicia y el derecho deberían valer en todas partes, también para ellos".
Fuente: Revista Ecclesia.
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San Francisco de Asís

La historia de Francisco es la historia de la gracia y de la conversión. Francisco es testimonio elocuente y grandioso de que Dios es, de que Dios existe, de que Dios es amor, de que no podemos vivir sin este amor, sin este Dios. Francisco es anhelo y realización, desde este Dios del Amor, de las aspiraciones más profundas y más nobles del corazón del hombre. Francisco expresa y ejemplariza además las dos tendencias y tensiones del creyente en busca del equilibrio y de la propia vocación: la ascética y la mística, la misión y la contemplación, la oración y la caridad.
Y lo demás -que en su vida fue tanto y tan grande- a él se le dio y a nosotros se nos dará y vendrá por añadidura: la paz, la fraternidad, la pobreza, la humildad, la caridad, el respeto y la promoción de la naturaleza. Y todo porque Francisco descubrió, siguió, amó y transmitió al Cristo total: al Amor Encarnado, al Amor Crucificado y al Amor Resucitado.
San Francisco de Asís es patrono de los ecologistas, de los agentes forestales, de parroquias, de ciudades –como San Francisco, en USA-, de los veterinarios, de los pacifistas. Como escribía el sacerdote y poeta catalán del siglo XIX, Jacinto Verdaguer, terciario franciscano, “quien por fraile quien por hermano, todo el mundo es franciscano”.
De todas las ramas franciscanas, han florecido en santidad 571 santos y beatos. Ninguna otra familia religiosa tiene tantos. Literatos tan extraordinarios como Dante, Todi, Tasso, Chesterston, Rubén Darío, Valle Inclán, Julien Green, Kazantzakis, escribieron espléndidas páginas de la mejor literatura en memoria y honor del “Poverello”. El mismo Miguel Cervantes, que fue terciario franciscano, pudo inspirarse en él para reflejar alguno de los rasgos de su inmoral Don Quijote de la Mancha. Hasta José Saramago y Alvaro Pombo lo han hecho. Todos ellos y tantos otros han querido rendir un homenaje al autor del “Cántico a las criaturas” y de “Las florecillas”. Desde sus situaciones personales de creencia o de increencia, se han acercado respetuosamente a este creyente, a este cristiano por antonomasia.
Vida de Francisco
1181 (Verano u otoño) Nace en Asís, bautizado como Giovanni, pero su padre, Pedro Bernardone, lo llamó Francisco.
1199 - 1200 Guerra civil en Asís. Muchas familias nobles se refugiaron en Perusa.
1202 (Noviembre) Guerra entre Perusa y Asís. Victoria de Perusa en Collestrada. Francisco pasa un año en prisión (se enferma) hasta que es rescatado por su padre.
1204 Vive un largo periodo de enfermedad y de convalecencia.
1205 Francisco parte para unirse a la armada de Brienne. Regresa después de una visión-mensaje que tuvo en Espoleto. Inicia un periodo gradual de conversión.
1205 (Otoño) Mensaje del Crucifijo de San Damián. Conflicto con su padre.
1206 (Enero o febrero) renuncia a todo ante el obispo de Asís.
1206 (Primavera) Francisco cuida a los leprosos de Gubbio.
1206 (Verano) Regresa a Asís e inicia a reconstruir San Damián; "finaliza" su proceso de conversión; (desde el Verano hasta Enero/Febrero) repara San Damián, San Pedro y la Porciúncula.
1208 (24 febrero) Francisco escucha el Evangelio de la fiesta de San Mateo.
1208 (16 abril) Bernardo de Quintavalle y el sacerdote Pedro Cattani se unen a él, otros lo harán después.
1208 - 1209 (Otoño e invierno) Francisco recibe la certeza del perdón de sus pecados y del crecimiento de su fraternidad. Irán de dos en dos a predicar.
1209 Regresan a la Porciúncula y Francisco escribe una breve Regla para él y sus once compañeros. En Roma reciben la aprobación del Papa Inocencio III. Regresan a Rivo Torto y después a la Porciúncula.
1212 (Noche del Domingo de Ramos) recepción de Santa Clara en la Porciúncula. Después de un periodo con las Benedictinas, Clara va a vivir a San Damián.
1215 Francisco se encuentra en Roma por el IV Concilio de Letrán.
1216 En Perusa Francisco recibe del Papa Honorio la Indulgencia de la Porciúncula.
1217 (5 de Mayo Pentecostés) Capítulo general de todos los hermanos en la Porciúncula. Inician las primeras misiones fuera de Italia.
1219 (26 de mayo) Parten los primeros misioneros a Marruecos.
1219 (24 de junio) Francisco viaja a Tierra Santa.
1219 (Otoño) Francisco encuentra al Sultán de Egipto.
1220 Primeros mártires Franciscanos muertos en Marruecos.
1220 El Cardenal Hugolino es nombrado Protector de la Orden.
1220 Francisco renuncia a ser Ministro general, y el Hermano Pedro Cattani toma su lugar.
1221 Durante el Capítulo muere Pedro Cattani y el Hermano Elías se transforma en Vicario.
1221 - 1222 Francisco predica en varias regiones de Italia.
1223 Francisco va a Fonte Colombo para escribir la Regla definitiva para de la Orden de Hermanos Menores. Dicha Regla es discutida y modificada en Capítulo, y finalmente aprobada por el Papa Honorio III en el mes de noviembre.
1223 Se realiza el primer pesebre durante la misa de media noche en Greccio.
1224 Francisco vive un extenso tiempo de retiro en el monte Alverna donde recibe los estigmas.
1225 Se agrava el problema a sus ojos y pasa un poco de tiempo en San Damián con Santa Clara y las Hermanas. Por insistencia del Hermano Elías se somete a cuidados médicos aunque sin resultados positivos. Casi ciego compone la mayor parte del "Cántico de las Criaturas".
1225 - 1226 Francisco va a Fonte Colombo, donde los médicos le realizan una cauterización, sin obtener resultados positivos. Encontrándose en Siena su salud se deteriora y dicta su testamento.
1226 (Septiembre) Estando en la casa del Obispo de Asís, Francisco siente cercana la muerte y pide que lo lleven a la Porciúncula.
1226 (3 de octubre) Muere en la Porciúncula la tarde del mismo sábado.
1226 (4 de octubre) Es sepultado en la iglesia de San Jorge.
1228 (16 de julio) Es canonizado en Asís por su amigo el Cardenal Hugolino, ahora Papa Gregorio IX.
1230 (25 de mayo) Trasladan el cuerpo del santo a la nueva basílica papal de Asís dedicada a San Francisco.

El primer Papa franciscano fue Nicolás IV
Nació en Ascoli, el 30 de septiembre de 1227 y murió en Roma, el 4 de abril de 1292. Elegido Papa n.º 191 en 1288.
De nombre Girolamo Masci; ingresó en la orden franciscana en su juventud, y actuó, en 1272, como legado pontificio en Constantinopla con la misión de lograr la participación de la Iglesia Ortodoxa en el XIV Concilio Ecuménico que se celebraría en Lyon en 1274. En ese mismo año sucedió a San Buenaventura como general de los franciscanos, cargo que le permitió condenar la obras del filósofo Roger Bacon y ordenar su encarcelamiento.
En 1278, el Papa Nicolás III lo nombró Cardenal presbítero de Santa Prudenciana y Patriarca católico de Constantinopla para posteriormente ser nombrado Cardenal obispo de Palestrina por el Papa Martín IV.
Su elección como Papa se produjo casi diez meses después de la muerte de su antecesor Honorio IV, debido a que una epidemia de peste asoló Roma y diezmó el cónclave provocando la huida de los Cardenales supervivientes que no regresaron hasta que la situación se normalizó.
Consagrado el 22 de febrero de 1288 fue el primer Papa franciscano de la historia de la Iglesia.
En mayo de 1289, Nicolás IV coronó, como rey de Nápoles y de Sicilia, a Carlos II de Anjou a cambio de que éste hubiera reconocido su vasallaje al pontífice.
Nicolás IV murió el 4 de abril de 1292 y fue sepultado en la basílica romana de Santa María la Mayor, junto a la cual había construido su residencia, rompiendo con la tradición de San Juan de Letrán como sede papal.

Fuente: Ecclesia Digital y Wikipedia.
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Argelia
Argelia
Testamento abierto el domingo de Pentecostés, 25 de mayo de 1996.
En la noche del 27 al 28 de marzo de 1996, siete monjes del monasterio cisterciense Nuestra Señora del Atlas, cerca del pueblo de Tibhirine en Argelia, fueron secuestrados por musulmanes fundamentalistas del Grupo Islámico Armado (GIA). Fueron ejecutados el 21 de mayo. El Superior de la comunidad, P. Christian de Chergé, había entrado en el monasterio del Atlas en 1969 a la edad de 32 años, siendo ya sacerdote. Hizo su profesión solemne en Atlas en 1976 y fue elegido Prior Titular de la comunidad en 1984. El Padre Christian había estudiado en Roma de 1972 a 1974 y estaba muy implicado en el diálogo interreligioso. Presentamos a continuación su Testamento, escrito más de un año antes de su muerte pero no descubierto hasta después, que ha llegado a ser ya un clásico de la literatura espiritual contemporánea:
TESTAMENTO
Cuando un A-Dios se vislumbra...
Si me sucediera un día -y ese día podría ser hoy- ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento a todos los extranjeros que viven en Argelia, yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia, recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país.
Que ellos acepten que el Único Maestro de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal.
Que recen por mí.
¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?
Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas y abandonadas en la indiferencia del anonimato.
Mi vida no tiene más valor que otra vida. Tampoco tiene menos. En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia.
He vivido bastante como para saberme cómplice del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente.
Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez que me permita pedir el perdón de Dios y el de mis hermanos los hombres, y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón, a quien me hubiera herido.
Yo no podría desear una muerte semejante. Me parece importante proclamarlo. En efecto, no veo cómo podría alegrarme que este pueblo al que yo amo sea acusado, sin distinción, de mi asesinato. Sería pagar muy caro lo que se llamará, quizás, la "gracia del martirio" debérsela a un argelino, quienquiera que sea, sobre todo si él dice actuar en fidelidad a lo que él cree ser el Islam. Conozco el desprecio con que se ha podido rodear a los argelinos tomados globalmente. Conozco también las caricaturas del Islam fomentadas por un cierto islamismo.
Es demasiado fácil creerse con la conciencia tranquila identificando este camino religioso con los integrismos de sus extremistas. Argelia y el Islam, para mí son otra cosa, es un cuerpo y un alma. Lo he proclamado bastante, creo, conociendo bien todo lo que de ellos he recibido, encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio que aprendí sobre las rodillas de mi madre, mi primerísima Iglesia, precisamente en Argelia y, ya desde entonces, en el respeto de los creyentes musulmanes.
Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón a los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista:"¡qué diga ahora lo que piensa de esto!" Pero estos tienen que saber que por fin será liberada mi más punzante curiosidad.
Entonces podré, si Dios así lo quiere, hundir mi mirada en la del Padre para contemplar con El a Sus hijos del Islam tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo, frutos de Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu, cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunióny restablecer la semejanza, jugando con las diferencias.
Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos,doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente para este GOZO, contra y a pesar de todo.En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida, yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy, y a vosotros, amigos de aquí, junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos, ¡el céntuplo concedido, como fue prometido!
Y a ti también, amigo del último instante, que no habrás sabido lo que hacías.
Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este "A-DIOS" en cuyo rostro te contemplo. Y que nos sea concedido rencontrarnos como ladrones felices en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo y mío.
¡AMEN! ¡IM JALLAH!
Argel, 1 de diciembre de 1993
Tibhirine, 1 de enero de 1994
Christian+
Cine y Espiritualidad
Por Enrique Sánchez Costa (Barcelona, 1985). Doctorando en la Universitat Pompeu Fabra con la tesis sobre “El resurgimiento del catolicismo en la literatura europea moderna (1890-1940)”.
Guerra civil argelina (1991-2002). Un puñado de monjes trapenses viven en Tibhirine, al norte del país, en las montañas del Atlas. Se suceden los asesinatos –la guerra mataría a 200,000 personas–, la tensión aumenta hasta hacerse insoportable. Los monjes dudan: ¿quedarse exponiéndose a la muerte o regresar a la seguridad de Francia? De eso habla el film recién estrenado de Xavier Beauvois, galardonado con el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes y que ha superado en Francia los cuatro millones de espectadores.
La película se abre con un epígrafe vigoroso: “Vosotros sois dioses, hijos del Altísimo, pero como hombres moriréis, como cualquier príncipe todos caeréis” (Salmo 82). Grandeza y miseria de un “rey destronado” (Pascal), un ser “que piensa, que ama, que va a morir y que lo sabe” (G. Thibon). De dioses y hombres es la crónica de una muerte libremente asumida, por amor. De la pugna entre el instinto animal de conservación y la lógica del amor, que les insta a quedarse. Isaías, hablando del Israel sitiado y su fe en Yahvé, dice: “Si no creéis no subsistiréis” (7, 9). Así, los monjes de Tibhirine, porque creen en la Providencia permanecen; y de modo inverso, su negativa a escapar aviva más y más su fe. Una fe transida de noche, de temor y esperanza. Pues, como la beata Teresa de Calcuta, algunos de estos monjes se muestran faltos de fe, como rechazados por un Dios que enmudece. Pero permanecen. Y porque permanecen creen.
Beauvois entrega un film clásico, sin alardes técnicos, donde prima la economía narrativa. La puesta en escena es despojada, asumiendo el protagonismo los actores. Todos, por cierto, inspiradísimos (confiriendo personalidad propia a cada personaje), aunque sobresalen Lambert Wilson (abad Christian) y Michael Lonsdale (hermano Luc). El rodaje es detenido, moroso. Y es que estamos ante un ejemplo de cine lírico, como La pasión de Juana de Arco de Dreyer, Sacrificio de Tarkovsky o El cielo sobre Berlín de Wenders. Aquí, por encima de la trama, lo significativo son los detalles. Entre ellos, el maravilloso himno “Voici la nuit des origines”, cantado en gregoriano por los monjes y clave hermenéutica del film. De hecho, la vida de estos trapenses es el heroísmo de lo cotidiano, encarnando el ora et labora de San Benito. Así, junto a la labor humanitaria que realizan con la población argelina, la película –como la vida monástica– aparece ritmada por la liturgia. Otros méritos del film son su bella fotografía, la sabia alternancia de secuencias de interior y exterior, así como la iluminación natural: tenue en los interiores –formando claroscuros– y radiante en los exteriores (filmados en Marruecos).
El guión del film está lleno de diálogos memorables. Así, por ejemplo, cuando el hermano Luc exclama: “¡no me asusta la muerte; soy un hombre libre!”, bromeando a continuación: “¡dejad pasar al hombre libre!”. O cuando uno de los monjes comenta: “somos como pájaros sobre una rama: no sabemos si nos iremos”, corrigiéndole una lugareña: “los pájaros somos nosotros y ustedes la rama”. O cuando un monje confiesa al abad su miedo a perder la vida y éste le responde: “esta vida estaba ya dada a Dios y a este país”. Entre todos, destacan dos momentos epifánicos. Uno es cuando un helicóptero militar sobrevuela amenazante el monasterio, fundiéndose el estrépito del aparato y el canto coral de los monjes, como midiendo sus fuerzas. El otro sucede hacia el final, cuando todos los monjes deciden personalmente quedarse (comunión de voluntades) y reciben a Dios en la comunión. Después, en la cena, se sirve vino tinto, mientras escuchan “El lago de los cisnes” de Tchaikovsky. La cámara barre y luego se detiene en primerísimos planos de los personajes, que pasan de la alegría a la emoción, comprendiendo la muerte cercana.
Para el director, “más allá de la religión, el film habla del hombre. […] Eran aventureros, artistas del amor, personas que van al final de las cosas, de su pensamiento, con una fe y rigor… es poco común hoy, hacer don de sí, interesarse por los demás”. De dioses y hombres narra la paradoja de unos hombres que, conducidos a la muerte, dieron el mayor testimonio en favor de la vida.

30/12/12: Sagrada Familia

Categoría: Espiritualidad
Publicado por: victor.nomberto
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Misa en la Plaza Colón
Por Antonio Elduayen Jiménez CM
Desde la noche del 24, la iglesia y los cristianos venimos centrando nuestra mirada y atención en el Niño Dios, recién nacido. Hoy la iglesia nos pide mirar también a María y José y contemplar en conjunto la Sagrada Familia. Contemplarla tal como nos la propone el evangelio de hoy (Lc 2, 41-52), es decir, transcurridos ya doce años y con algunos apuros y malentendidos. No son graves, pero nos muestran que la familia de Jesús, María y José, es tan humana y necesitada como la tuya o la mía. Es sagrada ciertamente y ejemplo para las nuestras, pero con sus debilidades y necesidades (alimentación, vestido, trabajo, impuestos, etc.), que nadie sino ellos los van a resolver.
Es esta faceta humana y frágil de la Sagrada Familia lo que la iglesia quiere veamos al proponérnosla. Ciertamente por la santidad de sus miembros es modelo para nuestras familias, pero lo es también por su manera de tratar y resolver los problemas. Si pese a todo, ellos pudieron llegar a ser una Familia Sagrada, ¿por qué nosotros no? Hay que ponerle voluntad y empeño. Y darle gracias a Dios, porque le plugo instituir la familia, basada en el matrimonio de un hombre con una mujer, para ser como el seno y el hábitat naturales de la vida del hombre. Él mismo, cuando decidió hacerse hombre, lo hizo en el seno de una familia.
Se impone:
• orar por la Familia (empezando por la nuestra), para que sea siempre lo que Dios quiso que sea. Siempre en guardia ante los males de toda clase que la acechan.
• poner de relieve sus bondades como “formadora de personas, educadora de la fe y promotora del bien social”, amén de ser santuario de la vida, iglesia doméstica y escuela de vida social.
• renovar compromisos y estrechar lazos de unión en el amor, buscando la felicidad de todos sus miembros.
• reforzar la Pastoral Familiar, empezando por la de nuestra parroquia, cuyo Equipo espera que otros matrimonios se le unan.
Digamos un par de cosas sobre el fundamento y la razón de ser así de nuestras familias, para que no se crea que se originaron por costumbres sociales o por imposiciones religiosas. Digamos 1º que el fundamento de la familia (lo que la legitima a existir) es, ante todo, la conservación de la especie humana. Digamos 2º que el instinto de conservación de la especia humana es anterior, por milenios, a cualquier ley positiva natural (leyes humanas) o religiosa (religiones). Si no hay familia no hay garantía de supervivencia de ninguna especie animal.
Para los cristianos, Dios que es familia (diversidad en la unidad) hizo todas las cosas poniendo su impronta en las mismas. No hay dos cosas iguales, pero todas confluyen a la unidad. Esta ley de la diversidad en la unidad y viceversa, la pensó sobre todo para la unión del hombre y la mujer: serán dos en una misma carne, dijo (Gen 2,24) De este modo convirtió al matrimonio y la familia en icono vivo suyo, que es Dios Unitrino. Es decir, como Dios es uno en tres personas, así la familia es uno en dos, luego en 3, 4, etc. personas, según el número de los hijos.
No hay labios de mensajero sin oídos de discípulo
Por José Antonio Ubillús Lamadrid CM
Una de la devociones más hermosas que la Iglesia Católica ha fomentado y que ha echado raíces en el corazón de tantos pueblos del mundo entero es la adoración del Santísimo o contemplación de Jesús Eucaristía, un acto fe que permite un conocimiento gratuito de Cristo y un adentrarse en los sentimientos de su corazón. Una adoración y contemplación que tienen su culmen en la solemnidad de Corpus Christi.
Conocer a Cristo significa encontrarnos con él. Así es como conocemos a las personas. Hay diferencia entre saber de alguien y conocerlo. Esto último sólo es posible cuando nos hemos encontrado personalmente con él.
Recuerdo la historia de aquel relojero que entró en el ejército y a quien todos le encargaban revisar su reloj. Tenía tanto trabajo que cuando llamaban al combate, no podía luchar con eficacia porque no sabía hacerlo. Así también, ¡cuántas personas consagradas se han especializado hoy en toda clase de saberes, pero apenas conocen a Cristo! No han tenido tiempo para ello por lo que difícilmente van a poder comunicar lo que no han conseguido aprender. ¡Nadie da lo que no tiene!
Ciertamente este conocimiento de Cristo no nos lo puede transmitir en último extremo ni la reflexión, ni la meditación. Es, como en el caso del Espíritu, puro don de Dios que tenemos que pedir.
Así lo entendió, por ejemplo, Gandhi. Sabido es cuánto admiraba a Jesús y cómo intentaba vivir los principios de las Bienaventuranzas. Sin embargo nunca se hizo cristiano ni pudo reconocer a Jesús como el Hijo de Dios. En una ocasión le interpeló un cristiano diciéndole: “¡Cuánto me extraña que usted, tan conocedor de la fe cristiana, se haya fijado en los principios y se haya olvidado de la persona! Si me permite le sugiero que intente llegar desde los principios a la persona, desde el Evangelio a Jesús”. Y Gandhi le respondió: “Aprecio su sugerencia; pero no puedo adoptar esa postura con la cabeza, es preciso que mi corazón sea tocado. Saulo, añadió, no se convirtió en Pablo mediante un esfuerzo intelectual, sino porque algo le tocó su corazón. Lo único que puedo decir es que mi corazón está absolutamente abierto y que deseo encontrar la verdad”.
Tenía razón Gandhi: a Cristo no se le llega a conocer realmente desde el esfuerzo de la razón, sino desde la limpieza del corazón. Pero es preciso, y esto es quizá lo que aquel gran hombre no hizo, es preciso pedirle al Padre que nos dé ese don. Que sea él quien nos atraiga a Cristo; que sea él quien nos lo devele, porque “nadie conoce al Hijo más que el Padre y aquel a quien el Padre se lo quiera revelar” (Mt 11, 27).
El conocimiento de Cristo lleva inmediatamente al amor. Y es que no es posible conocerlo y no amarlo; no es posible contemplarlo y no sentirse atraído por él… Cuanto más profundo sea nuestro conocimiento de Cristo, mayor será nuestro amor por él. Y cuanto más lo amemos, más profundamente lo conoceremos, porque para conocer realmente a una persona es imprescindible mirarla con los ojos del amor.
Así era como pretendía ser amado Jesús, de manera personal. Por lo general cualquier reformador religioso proclama un ideal exterior a él mismo. Sólo Jesús se proclama a sí mismo y hace de sí mismo el centro de su doctrina- “¡Ven y sígueme!”, dice Jesús. “Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí”, añade. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, afirma solemne. “En mí se cumple esta Escritura”, advierte en Nazaret.
Labios de mensajero y oídos de discípulo
No se trata, por tanto, de adherirse a un sistema intelectual o a una filosofía. No se trata ni siquiera de aceptar un mensaje divino o de plegarse a una verdad revelada. Se trata de convertirse a Cristo y convertirse de corazón. Y convertirse de corazón significa amarlo, entregarle todo nuestro ser y nuestra vida; dejarse poseer por él; abrirle el corazón para que sea él quien lo habite hasta el punto de que sea él quien se manifieste en cada gesto que hagamos en cada palabra que digamos. ¿No hemos observado cómo el amor transforma, moldea, y asemeja a las personas que se quieren? Pues así, amar a Cristo significa asumir sus valores, hacer míos sus criterios, hacer mía su vida.
Ni dudemos, pues, de entregar todo nuestro corazón a Cristo. Esforcémonos por adquirir aquel fantástico amor que sintió Pablo, un amor tan intenso que se expresaba en las formas más atrevidas: “¿Quién nos separará, decía, del amor de Cristo”. Y confiado, respondía; “Ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni el presente ni el futuro, ni la profundidad ni la altura… nada podrá separarnos del amor de Cristo” (Rom 8, 35-39).
Amar así al Señor es poner en él toda nuestra confianza. Conscientes de que él nos ha amado primero y espera simplemente ahora la respuesta de nuestro amor. Imaginémoslo cerca, contemplemos sus rasgos y entreguémosle nuestro corazón.
Entregarle a Cristo el corazón implica disponerse a compartir con él la vida, seguirlo por el camino de las Bienaventuranzas. Lo cual conllevará sufrimiento porque supone compartir su misma suerte.
A lo primero a lo que Jesús llama, según el testimonio de Marcos 3, 13-19, es a estar con él: “Instituyó Doce, afirma el evangelista, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar”. “Estar con él”. El discípulo necesita vitalmente instalarse en Jesús, estar con Jesús, para ser con Jesús y vivir en Jesús. Estar con Jesús, conocer a Jesús, escuchar sus palabras, contemplar sus acciones, conocer lo que siente y lo que piensa, cuáles son sus fidelidades y su meta. Es, pues, la primera función de los discípulos, porque si es verdad, como añade después el texto de Marcos, que quiere después enviarlos a predicar, pero primero los tiene que conocer. Porque no hay labios de mensajero, si no ha habido antes oídos de discípulo.
No puede haber misión, si no ha habido antes seguimiento. Y esto nos tiene que hacer pensar, porque, a lo mejor, somos en más ocasiones trabajadores del Señor que amigos suyos. Y lo que él quiere, en primer lugar, son amigos, seguidores. Y sólo después apóstoles. ¿Qué mensaje van a comunicar si antes no han escuchado? ¿Qué testimonio van a manifestar si antes no han conocido?. ¿Y qué experiencia de Cristo van a transmitir si antes no han vivido con él? (cf. Apuntes de un retiro predicado por el P. Santiago Azcárate CM).
Del “estar con Jesús”, sale después una actividad más sosegada, más pensada y con más alma. Y todo ello sin temor a evasiones espiritualistas, porque el que sube a este Dios nuestro baja también a este mundo nuestro; ya que nuestro Dios es un Dios que se encarna, que vive y que siente (Ibid).
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El 14 de mayo de 1541, el Papa Paulo III, mediante la Bula “Illius fulciti praesidio”, erigió sede episcopal a la nueva ciudad de Lima fundada por don Francisco Pizarro el 18 de enero de 1535. La nueva Diócesis, separada del Cusco, estuvo sujeta como sufragánea a la Iglesia Metropolitana de Sevilla y su primer obispo fue Fray Gerónimo de Loayza.
El 11 de enero de 1546, el mismo pontífice Paulo III, elevó a la categoría de Sede Arzobispal a las Iglesias de México, Santo Domingo y Lima. A la Arquidiócesis Limense se le asignaron como Diócesis sufragáneas las Iglesias del Cusco, Quito, Castilla del Oro (Panamá), León de Nicaragua, Popayán (Colombia), Santiago de Chile, La Imperial, Charcas (Bolivia) y Tucumán (Argentina). Durante un tiempo, la Arquidiócesis de Lima fue la provincia eclesiástica más extensa del mundo, pues abarcaba más de la mitad del Perú actual. En 1572, San Pío V le otorgó el rango de Sede Primada del Perú, título que fue confirmado por Gregorio XVI, en 1834 y, por Pío XII, en 1943.
Tan desmesurada extensión territorial en una sola circunscripción eclesiástica, llevó a la Santa Sede a practicar sucesivas desmembraciones de la Arquidiócesis Limense que dieron origen a nuevas Diócesis y Arquidiócesis. En el siglo XX, fueron separadas de su territorio la actual Diócesis de Ica (1946), la Prelatura de Cañete- Yauyos (1957), la Diócesis de Huacho (1958) y la Diócesis del Callao (1967). En 1996, fueron creadas, la Diócesis de Carabayllo (en la parte norte de la Arquidiócesis de Lima), la Diócesis de Lurín (en la parte sur) y la Diócesis de Chosica (en la parte este).
Actualmente el territorio Arquidiocesano cuenta con una extensión de 639,39 km2, con una población aproximada de 2'457,393 habitantes. Su población, incluyendo las tres últimas nuevas Diócesis, posee una variada realidad socioeconómica y cultural. Junto a las familias tradicionales, se tiene a las migrantes que están dando a la ciudad una nueva fisonomía muy especial y que refleja la interculturalidad del Perú.
Para una mejor administración pastoral que impulse a cumplir las metas propuestas por la Nueva Evangelización, la Arquidiócesis está dividida actualmente en 112 parroquias. Estas parroquias están agrupadas en nueve vicarías episcopales territoriales. Las religiosas cuentan con una vicaría episcopal para atender asuntos especiales. Hay una atención pastoral directa para las distintas comunidades de habla extranjera: una vicaría episcopal para la comunidad china y japonesa; una parroquia personal para la comunidad alemana y coreana. Los peruanos quechua-parlantes también cuentan con una Vicaría Episcopal.
La Basílica Catedral, cuyo titular es San Juan Evangelista, fue consagrada el 19 de octubre de 1625 por el Arzobispo Gonzalo del Campo. Este edificio ha reemplazado la pequeña capilla que Pizarro mandó construir bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, y la construida por el Arzobispo Loayza. La Catedral ostenta un escudo con un cáliz de cuya copa salta una serpiente, con el siguiente lema: “Et verum est testimonium ejus”, tomado del Evangelio según San Juan, 21, 24. El 28 de octubre de 1746, un terremoto de gran magnitud causó graves daños a la ciudad de Lima, y la Catedral quedó muy deteriorada. El 29 de mayo de 1755 fue inaugurada nuevamente por el Arzobispo Pedro A. Barroeta. A fines del siglo pasado fue totalmente remodelada y reabierta solemnemente el 6 de enero de 1898.
La Arquidiócesis se encuentra bajo el patronazgo de Nuestra Señora de la Evangelización y de Santo Toribio de Mogrovejo, segundo Arzobispo. Cuenta con grandes focos de devoción popular, entre ellos tenemos: el Santuario del Señor de los Milagros, conocido también como Las Nazarenas; de Santa Rosa de Lima y la Basílica del Rosario, donde se encuentran las reliquias de los santos peruanos. Es muy arraigada la veneración a San Martín de Porres y las advocaciones de la Virgen María, por ejemplo, Nuestra Señora del Carmen, de la Merced, María Auxiliadora, y otras más.
Arzobispos:
Fr. Gerónimo de Loayza OP, 1546-1575
Santo Toribio de Mogrovejo, 1579-1606
Bartolomé de Lobo Guerrero, 1607-1622
Gonzalo de Ocampo, 1623 -1626
Hernando Arias de Ugarte, 1630-1638
Pedro de Villagómez, 1640-1671
Fr. Juan de Almoguera y Ramírez OST, 1673-1676
Melchor Liñán y Cisneros, 1678-1708
Antonio de Soloaga, 1712-1722
Fr. Diego Morcillo Rubio de Auñon OST, 1723-1730
Francisco Antonio de Escandón CR, 1732 -1739
José Antonio de Cevallos, 1742-1745
Pedro Antonio Barroeta y Ángel, 1750-1775
Diego del Corro, 1759-1761
Diego Antonio Parada, 1761-1779
Juan Domingo González de la Reguera, 1780-1805
Bartolomé María de la Heras, 1806 -1821
Jorge Benavente y Macagua, 1834-1839
Fr. Francisco de Sales Arrieta OFM, 1840 -1843
Francisco Javier de Luna Pizarro, 1845-1855
José Manuel Pasquel Losada, 1855-1857
José Sebastián de Goyeneche y Barreda, 1859-1872
Manuel Teodoro del Valle Seoane (no tomó posesión del cargo)
Francisco de Asís Orueta y Castrillón, 1873-1886
Manuel Antonio Bandini, 1889-1898
Manuel Tovar y Chamorro, 1898-1907
Pedro Manuel García y Naranjo, 1907-1917
Emilio Lisson y Chávez CM, 1917-1930
Pedro Pascual Farfán de los Godos, 1933-1945
Juan Cardenal Gualberto Guevara y Cuba, 1945 -1954
Juan Cardenal Landázuri Ricketts OFM, 1954-1990
Augusto Cardenal Vargas Alzamora SJ, 1990-1999
Juan Luis Cardenal Cipriani Thorne, 1999

Cardenal Juan Luis Cipriani

Obispos Coadjutores y Auxiliares-año de nombramiento
Fr. Antonio Vigo OCD, 1666
Blas de Aguinaga Fernández de Córdova, 1669
Fr. Nicolás de Ulloa OSA, 1677
Francisco Zapata, 1680
Francisco de Cisneros y Mendoza, 1703
Pedro Morcillo Rubio de Suñón, 1724
Fr. Francisco Gutiérrez Galeano, 1734
Francisco Javier de Luna Pizarro, 1838
José Manuel Pasquel, 1848
Francisco de Asís Orueta y Castrillón, 1855
Pedro Ignacio de Benavente, 1864
Manuel Antonio Bandini, 1880
José M. Carpenter, 1891
Manuel S. Ballón, 1912
Leonardo Rodríguez Ballón OFM, 1943
Federico Pérez Silva CM, 1946
Juan Landázuri OFM, 1952
Fidel Tubino Mongilardi, 1956
José Dammert Bellido, 1958
Mario Cornejo Radavero, 1961
Luis Bambarén Gastelumendi SJ, 1967
Germán Schmitz MSC, 1970
Augusto Beuzeville Ferro, 1973
Alberto Brazzini Díaz-Ufano, 1978
Javier Ariz Huarte OP, 1980
Alfredo Noriega Arce SJ
Hugo Garaycoa Hawkins, 1983
Miguel Cabrejos Vidarte OFM (actual Arzobispo de Trujillo y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana)
Norberto Strotmann Hope MSC (actual Obispo de Chosica)
Oscar Alzamora Revoredo, 1991
José Antonio Eguren Anselmi, 2002 (actual Arzobispo de Piura)
Carlos García Camader, 2002 (actual Obispo de Lurín)
Adriano Tomasi Travaglia OFM, 2002
Guillermo Martín Abanto Guzmán, 2009
Raúl Antonio Chau Quispe, 2009
Parroquias (Dirección y telefono):
Vicaría I
MARÍA MADRE DEL PUEBLO DE DIOS Av. San Cristóbal 207, Villa de Fátima Rímac 4820807
NATIVIDAD DE MARIA Armando Filomeno 302, Urbanización Ciudad y Campo Rímac 3823256
NUESTRA SEÑORA DE GUIA Raúl Porras Barrenechea 164 Rímac 4810457
NUESTRA SEÑORA DE LOS ANGELES Calle Manco Capac 202-A Rímac 4818380
SAN ESTEBAN Abelardo Gamarra y Bartolomé Sancho s/n Urbanización El Bosque Rímac 3823902
SAN FRANCISCO DE PAULA Francisco Pizarro 620 Rímac 4813722
SAN FRANCISCO SOLANO Pje Madrid s/n Alt Av. Alcázar cuadra 5, Unidad Vecinal Rímac 4822575
SAN JUAN BAUTISTA Mz I, Lote 1 San Juan de Amancaes Rímac 3813969
SAN LAZARO Jr. Trujillo 503-A Rímac 4813512
SAN LORENZO Jr. Libertad 398 Rímac 4823480
SAN PABLO APOSTOL Mz N, Lote 14, Comité 13 Flor de Amancaes Rímac 3817790
Vicaría II
EL SAGRARIO Carabaya s/n, Plaza Mayor de Lima Cercado 4278757
NUESTRA SEÑORA DE COCHARCAS Jr. Huanuco 970 Cercado 3282312
NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES Jr. Ancash 1114, Barrios Altos Cercado 3280638
NUESTRA SEÑORA DE MONSERRAT Jr. Callao 842 Cercado 4238487
SAGRADO CORAZON DE JESUS (Huérfanos) Jr Apurimac 386 Cercado 4272433
SAGRADOS CORAZONES (Recoleta) Av. Garcilaso de la Vega 1131 Cercado 4319023
SAN MARCELO Rufino Torrico 618 Cercado 4270921
SAN PEDRO Jr. Azangaro 451 Cercado 4283010
SAN SEBASTIAN Jr. Chancay 367 Cercado 4240629
SANTA ANA Jr. Huanta 817 Cercado 4276766
SANTIAGO APÓSTOL Jr. Conchucos 720, Plaza del Cercado Cercado 3280847
SANTO TORIBIO (La Inmaculada) Av. Colmena cuadra 3 s/n Cercado 4233466
Vicaría III
EL DIVINO MAESTRO Av. México 1599 La Victoria 4738321
LA SAGRADA FAMILIA Bauzate y Meza 2003 La Victoria 3242055
LA VIRGEN DE NAZARET Renán Olivera 249, Urb Corporación El Agustino 3270483
NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE Parque Unión Panamericana s/n Balconcillo La Victoria 4723382
NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA Av. Los Quechuas Cdra 4, Urb Salamanca Ate Vitarte 4351625
NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD La Castellana 102 Villa Jardín San Luis 4363766
NUESTRA SEÑORA DE LAS VICTORIAS Av. Iquitos 400 La Victoria 4243919
NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO Parque 12 de Octubre 2020 La Victoria 4734399
NUESTRA SEÑORA DEL CAMINO Av. Nicolás Ayllón 1088, Yerbateros, San Luis 4730202
SAN ANTONIO MARIA CLARET Prolongación Lucanas 850, Urbanización El Porvenir La Victoria 4749271-4738910
SAN JUAN MACÍAS Jr. Cayra 480, Urb Túpac Amaru San Luis 4740045
SAN NORBERTO San Eugenio 860 Santa Catalina La Victoria 4720882
SAN RICARDO Prolongación Abtao 1200 Unidad Vecinal Matute La Victoria 4727939
SANTA MAGDALENA SOFIA BARAT Av. Garcilaso de la Vega 400 El Agustino 4730202
NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD La Castellana 102, Villa Jardín, San Luis 3460567- 4363766
Vicaría IV
JESÚS NAZARENO Venezuela Cdra 28, Urb Palomino Cercado 5642723
LA SANTISIMA TRINIDAD Jr. Pedro Pascual Farfán 1263, Chacra Ríos Cercado 4254916
LA VIRGEN MEDIANERA Jr. Otuzco 107, AAHH Villa María del Perpetuo Socorro Cercado 3306662- 4851045
LA VISITACION DE NUESTRA SEÑORA Jr Pacasmayo 566 Cercado 4251228
MARIA AUXILIADORA Pasaje María Auxiliadora 191 Cercado 4250119
NUESTRA SEÑORA DE FATIMA Unidad Vecinal Nº 3 Cercado 4528244
NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED Pérez de Tudela 2474 Mirones Bajo Cercado 4253214
NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS Y SAN JOSE Jr Recuay 760 Breña 4232909
NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO General Buendía 527 PPJJ Dos de Mayo Cercado 4233601
SAN PABLO Y NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN General Orbegoso 1160 Azcona Breña 4246344
SAN PIO X Unidad Vecinal de Mirones Cercado 4254030
VIRGEN DEL BUEN REMEDIO Y SAN PABLO APOSTOL Santa Paula 489 3era Etapa de Pando Cercado 5641030
Vicaría V
CRISTO REY Enrique Villar 605, Urb Santa Beatriz Lince 4717167
NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN Mama Ocllo 1880, Lobatón Lince 4712456
SAN ANTONIO DE PADUA Av. San Felipe 569 Jesús María 4630558
SAN JOSE República Dominicana 458 Jesús María 4231439
SANTA BEATRIZ Av. Militar 1812 Lince 4711662
SANTA MARIA MADRE DE LA IGLESIA Av. Gregorio Escobedo cuadra 8, Residencial San Felipe Jesús María 4634934
SANTA ROSA DE LIMA Almirante Guisse 2150 Lince 4700005
SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS Jr Madre de Dios 333 Cercado 4336719
Vicaría VI
CORAZON DE MARIA Jr 1º de Julio 523 Magdalena 4619523
JESUS REDENTOR Los Canamelares 225 Maranga San Miguel 5782472
LA ENCARNACION Jr Neptuno con Urano s/n Alt. cuadra 16 Mariano Cornejo, Pueblo Libre 3376493
MARIA MADRE DE DIOS Av. la Paz 600 Miramar San Miguel 5661273
NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD Jr. Juan Acevedo 881,Urb. Colmenares,Pueblo Libre 4615894
NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Av. Arica 505 San Miguel 4608070
SAGRADO CORAZON DE JESUS José Benito Lazo 525 (antes Jr. Grau) Magdalena 2631028
SAN JUAN APOSTOL Jr Aragón 580 (cuadra 16 Av. Bolívar) Pueblo Libre 4610102
SAN LUCAS Copacabana 350 Pueblo Libre 4319440
SAN MIGUEL ARCANGEL Av. Los Precursores 501, Maranga San Miguel 4516460
SANTA MARIA MAGDALENA Av. San Martin 1138 Pueblo Libre 4630514
Vicaría VII
CRISTO MISIONERO DEL PADRE Calle San Rodolfo s/n Urbanización Villa Marina Chorrillos 2541541
JESUS ARTESANO Av. Nevado Carwarazo Las Delicias de Villa Segunda Etapa Chorrillos 4671153
JESUS OBRERO Av. San Felipe 1050 Surquillo 4456873
LA SANTISIMA CRUZ Parque Municipal 110 Barranco 4770472
LOS DOCE APOSTOLES Haití 142, Los Laureles Chorrillos 4672104
NUESTRA SEÑORA DE LOURDES Esquina Santa Rosa y José Olaya PPJJ Mateo Santiago de Surco 2581439
NUESTRA SEÑORA DE LA EVANGELIZACION Av. Hillman Mz O (Altura cuadra 39 Av. Aviación),Surquillo 2710383
NUESTRA SEÑORA DEL MONTE CARMELO Av. Los Próceres Este s/n Urb. Los Precursores Santiago de Surco
SAGRADO CORAZON DE JESUS A. Grau 1280 Barranco
SAN JOSE OBRERO García y García 322 Barranco 4770926
SAN PEDRO Av. Mariscal Castilla 296 Chorrillos 4670920
SAN ROQUE Calle Próspero Rosado 125 Urb San Roque Santiago de Surco 2740486
SAN VICENTE DE PAUL Av. Angamos Este 649 Surquillo 4466661
SANTA CATALINA DE SIENA Av. Jorge Chavez Mz 17 Lte 19, Buenos Aires de Villa Chorrillos 2510373
SANTA MARIA DE NAZARETH Calle 4 y 15 Urbanización Los Sauces Surquillo 4485449
SANTIAGO APOSTOL Jr Ayacucho 258 Santiago de Surco 4774344
SAN FRANCISCO DE ASIS Calle Colón 324 Barranco 4770085
Vicaría VIII
LA VIRGEN MILAGROSA Calle Lima 345 Miraflores 4442212
NUESTRA SEÑORA DE BELEN Av. Gral. Cordova cdra 9, Urb Santa Teresita San Isidro 4409683
NUESTRA SEÑORA DE FATIMA Malecón Armendariz 350 Miraflores 4463119
NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCION Bernardo Alcedo 320, Santa Cruz Miraflores 4411809
NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA Juan Dellepiani 399, Orrantia San Isidro 2644162
NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Francisco del Castillo 185 San Antonio, Miraflores 4460137
NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Av Víctor Andrés Belaúnde 160 San Isidro 4402230- 4225575
SAN FELIPE APOSTOL Calle Guilllermo Marconi 160 San Isidro 4401035
SAN JUAN MARIA VIANNEY Javier Prado Oeste 765 Magdalena 4619484
SANTA MARIA REINA Av. Conquistadores 1293 San Isidro 4424328
SANTA MONICA Calle los Cisnes 321 Urb Jardín San Isidro 4413621
SANTA RITA DE CASIA Calle Padre Amelio Plasencia CM 135 Miraflores 4453139
Vicaría IX
CRISTO SALVADOR Enrique León García 362 Urb Chama Santiago de Surco 4480528
EL ESPIRITU SANTO Av. Víctor Malásquez s/n Portada de Manchay La Molina 3740742
INMACULADO CORAZON Av. Las Palmeras s/n Urb EL Remanso La Molina 4951057
JESUS CAMINO VERDAD Y VIDA Calle Bahamas s/n 3ª Etapa Mz 3-G; Lte 16 Sol de la Molina,La Molina 3684432
LA PRECIOSISIMA SANGRE Calle Ballado s/n Cieneguilla 4798827
LA RESURRECCIÓN Calle El Sauce s/n, Rinconada Baja La Molina 4792966
NUESTRA SEÑORA DE GRACIA Calle 23 180, Corpac San Borja 4750901
NUESTRA SEÑORA DE LA ALEGRIA Calle Alvarez Calderón 384 San Borja 2247794
NUESTRA SEÑORA DE LA RECONCILIACION Los Pinos 291, Urb Camacho La Molina 4373945
NUESTRA SEÑORA DEL CONSUELO Prolg. Av. Primavera 1620 Santiago de Surco 3440347
SAN FRANCISCO DE BORJA Las Artes 860 San Borja 4765181
SAN LEOPOLDO (Comunidad Croata) Calle 10, Urb Monterrico Norte San Borja 3724711
SAN PABLO DE LA CRUZ Calle Tacna, paralela a la Av. La Fontana La Molina 3492291
SANTA MARIA MADRE DE LA PAZ Parque San Ignacio, Urb San Ignacio, Monterrico Sur Santiago de Surco 2750530
SANTISIMO NOMBRE DE JESUS Calle Los Picaflores 188 Chacarilla San Borja 3721727
SEÑOR DE LA DIVINA MISERICORDIA Av. Caminos del Inca cuadra 21 Las Gardenias Santiago de Surco 2756948
Vicarías y Parroquias Especiales
VICARIA PASTORAL DE LA COMUNIDAD CHINA Jr. Castilla 842 San Miguel 2636135
VICARIA PASTORAL DE LA COMUNIDAD JAPONESA Av.Gregorio Escobedo cuadra 7 Jesús María 2615852
PARROQUIA SAN JOSÉ DE LA COMUNIDAD ALEMANA Av. 2 de Mayo 259 Miraflores 4471881
PARROQUIA SAN ANDRES KIM DE LA COMUNIDAD COREANA Libertad 1164 Magdalena 4600172
VICARIA DE LA CARIDAD Jr. Chancay 282 Lima 3320991

Fuente: Directorio Eclesiástico Conferencia Episcopal Peruana 2002.

Categoría: Ecología
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El Día de la Tierra se celebra el 22 de abril de cada año. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día en 1970, buscando la creación de una agencia ambiental. Hoy, el Día de la Tierra apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales del planeta y su manejo, a la educación ambiental, y a la participación como ciudadanos ambientalmente conscientes y responsables.
Carl Sagan

Reflexiones de Carl Sagan
En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.
La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.
Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.
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Carta-testamento
40 AÑOS DESPUÉS…
Escribo esta carta en el río Paranapura, en la comunidad de San Gabriel de Varadero, con fecha de hoy 6 de abril del 2007, viernes santo. Va dirigida a todos los hermanos y hermanas que me han brindado su amistad y su apoyo, y también a los que me han ayudado para llevar adelante pequeñas acciones a favor de las comunidades en esta amazonía, tierra de Dios y tierra de los loretanos.
Escribo con el gozo de los “40 años después…” para dar gracias a Dios por todas las maravillas que él ha obrado aquí. Así mismo para dar gracias a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que han sacrificado sus vidas a favor de este pedazo de la Amazonía. Recordar, hacer memoria de esta tierra y sus habitantes es un deber para mí.
Pio Zarrabe Garro CP

Pero al examinar las rutas de estos 40 años y las numerosas y nuevas situaciones que me ha tocado vivir, escribo también lleno de rabia, de dolor, golpeado por el fracaso. Y esto me lleva a ver a la Amazonía no en su verdor, sino bajo un cúmulo de amenazas y sobresaltos que han caído sobre nuestras tierras y nuestros pueblos. ¿Cómo narrar con sinceridad esta historia de amor y, al mismo tiempo, de rabia?
1. HACE 40 AÑOS ENTRÉ EN LA AMAZONÍA.
Recorrí ríos y pueblos. Conocí a mucha gente. En Loreto, los ríos Marañón, Huallaga y Paranapura. Y en San Martín desde Rioja, pasando por Moyobamba, San José de Sisa, Lamas, Tarapoto, Saposoa hasta Juanjui. Era el año 1967, en el primer gobierno del presidente Fernando Belaunde y casi en vísperas del golpe militar. Vine a visitar a mis hermanos pasionistas, que habían llegado aquí tiempo antes, a San Martín el año 1913 y a Loreto el año 1922. Posteriormente, los años 1968 y 1969 repetí estas visitas, conociendo cada vez mejor el trabajo de evangelización, promoción humana y social que realizaban aquí los pasionistas, tanto en Loreto como en San Martín.
2. ¿CÓMO ERA LA COMUNIDAD PASIONISTA AQUÍ HACE 40 AÑOS?
El número de misioneros era mayor que el actual. Eran religiosos muy cercanos al pueblo. Hombres nacidos en otras culturas, al llegar aquí se habían hecho hombres amazónicos. Lo mismo se dedicaban a la pastoral de la evangelización que a trabajos de promoción humana, a la atención de salud y educación, sobre todo, en las zonas rurales. Visitaban mucho las comunidades. Dedicaban tiempo y recursos a la catequesis infantil. Muchos sacerdotes eran docentes y profesores de religión en bastantes colegios del Estado. Había hermanos y sacerdotes que trabajaban en la ladrillera, en el aserradero o navegaban en la lancha flotante de salud por el Huallaga, Marañón, Morona, Pastaza, y otros ríos. Su testimonio de vida era admirable. El pueblo los miraba como a hermanos muy cercanos. ¿Cómo no recordar aquí a los hermanos Juan María Odriozola y Mauricio Uranga? Eran ebanistas y constructores de gran calidad, que nos dejaron en Yurimaguas, la Catedral, el Hospital Santa Gema, el edificio actual de la Gerencia Regional (colegio San Gabriel), iglesias parroquiales y casas misionales en Lagunas, Santa Cruz, San Lorenzo, Shucushyacu, Islandia, Jeberos y Varadero, y centros educativos y otros edificios para las religiosas y para las actividades pastorales.
Solo quiero recordar a los que han pasado de este mundo al Padre. A los citados hermanos Mauricio y Juan María hay que añadir al misionero, obrero y técnico, padre Juan Luís Aguirre y al hermano Rafael, empeñado en muchos trabajos. Al padre Benedicto Lekue, animador de las comunidades y defensor de los indígenas en Borja, San Lorenzo y Lagunas. Al padre Juan Primo, fundador de la primera librería Santa Rosa, gran educador de la juventud, patrocinador de tantos maestros que recibían de él apoyo y ayuda económica para terminar sus estudios y organizador de bastantes Escuelas Parroquiales. Y hablando de educadores recordemos al obispo Elías Olazar, profesor en la Escuela Normal y en el colegio Jauregui. Al padre Javier Burgoa, director de la Escuela Normal mixta de Yurimaguas, que pasó luego con el mismo cargo a San Martín, cuando nuestra Escuela Normal fue cerrada por el Gobierno militar.
Aquel año 1967, un amigo entrañable me paseó por el Huallaga y el Marañón, el padre Iñaki Basauri, primer organizador de los animadores cristianos en el Vicariato y defensor incansable de los campesinos y chacareros. Cabe también recordar aquí a dos veteranos pasionistas a los que tocó vivir en la Amazonía más de 40 años, padres Leonardo Uriarte e Inocencio Rodríguez. A este último le tocó abrir la parroquia de Andoas, después del Protocolo de 1942 entre el Perú y el Ecuador. Hasta esa fecha la zona de Andoas se atendía desde la sede misional ecuatoriana de Canelos. Y cerrando esta lista de hombres admirables, recuerdo al padre Segundo Larruskain, sacerdote de gran bondad, acogida y amabilidad, que aquel año era párroco de la Catedral de Yurimaguas.
Con estos hermanos que han descansado ya de sus fatigas hay que recordar, también, a otros muchos a los que visité y abracé como amigos y viven actualmente en diversas naciones de Europa, América Latina y el Caribe.
Junto a los pasionistas trabajaban aquí las hermanas Franciscanas Misioneras de María, que atendían el colegio “Virgen de los Dolores” que desde sus inicios marcó una ruta nueva de educación en la Amazonía. Era una comunidad internacional, pero muy unida por el espíritu franciscano. Las hermanas Franciscanas atendían también el hospital Santa Gema. Recuerdo aquella visita memorable del 67 a este Centro de Salud. Las camas de los enfermos eran una preciosura, limpias y bien cuidadas. Una de las hermanas me llevó a la ropería del hospital y me enseñó los armarios donde guardaban la ropa que ponían al servicio de los pacientes. En todo resplandecía limpieza y elegancia. La hermana me dijo: “Estas sábanas y frazadas son para los enfermos. Por tanto, para el mismo Jesús, que llega enfermo aquí”. La ropería de la clínica limeña Anglo Americana no superaba en pulcritud a este ambiente del hospital Santa Gema. ¿Y qué decir de la preparación técnica y sanitaria de las hermanas y de su amabilidad con los pacientes?
En Lagunas y en San Lorenzo las hermanas de la Compañía Misionera del Corazón de Jesús habían organizado centros educativos. En Lagunas el colegio Goretti para la educación de la juventud femenina, sobre todo, de la etnia Cocamilla. Y en San Lorenzo un colegio internado para la juventud femenina de las etnias Aguaruna y Chayahuita. Una labor paciente, de gran entrega, cuidadosamente llevada.
Las hermanas de la Companía Misionera, tanto en Lagunas como en San Lorenzo, realizaban una gran labor en salud, trabajando como enfermeras del Estado y también como sanitarias particulares. Aunque no he citado en este apartado a ningún misionero o misionera presente entre nosotros todavía, no puedo omitir aquí a la hermana Sagrario Sanz, modelo y paradigma de mujer entregada a la salud del pueblo. Sagrario lleva entre nosotros más de 50 años. Su presencia maternal y su sabiduría médica no tienen límites.
3. PERO FUE EL AÑO 1974, durante la construcción del oleoducto nor-peruano, que por indicación de mis superiores llegué a San Lorenzo del Marañón para hacerme un hermano loretano y servidor de esta tierra. Y así hasta hoy. ¡Han pasado 33 años! Esta carta tiene sabor viejo y nuevo, acumula experiencias gozosas y fracasos, fortalezas y debilidades, gracia y pecado. ¿Cómo explicar a ustedes, mis amigos, los cambios que ha habido aquí durante estas décadas? Indicaré brevemente algunos sucesos, pero deseo centrarme más en los problemas de pueblos y tierras que vivimos actualmente.
4. ME REFIERO PREFERENTEMENTE AL CAMPO RURAL.
Tengo que decir que el Estado ha invertido mucho en educación y salud, tanto en las comunidades indígenas como en las campesinas. La presencia de centros educativos y colegios ha llevado al pueblo el conocimiento de las letras, aunque con bastantes factores negativos en relación a la cultura amazónica. Hemos pasado de ser un pueblo ágrafo (hablar pero no escribir) a ser un pueblo iniciado en la escritura. Del personal magisterial con estudios de secundaria y algunos con primaria, hemos pasado hoy a tener docentes titulados. Quiero referirme brevemente a la reforma educativa durante el Gobierno militar. Fue un esfuerzo grande, cuyo mérito se debe atribuir a un grupo de asesores que trabajaron en el Ministerio de Educación. El espíritu educativo y pedagógico de Salazar Bondy estuvo presente en los diversos procesos de la reforma. Los entrenadores del personal educativo llegaron hasta las poblaciones más lejanas del país. Los técnicos residentes en estas zonas apartadas se solidarizaban con el maestro como con un hermano, ayudándole a llevar a la práctica los principios teóricos de la reforma educativa. Esto hizo que los resultados de aula mejoraran notablemente. ¡Cómo no recordar los dos cursos tenidos en San Lorenzo del Marañón y en Puerto América, capital distrital del Morona, a profesores bilingües y mestizos! Llegaron de Lima, del Ministerio de Educación, la doctora Tincopa, el profesor César Vidal y el jesuita padre Luna Victoria y compartieron el espíritu de la reforma educativa con muchos maestros y maestras, olvidados desde siempre por el Gobierno central. Fue una pena que el Gobierno militar tomara posteriormente una línea equivocada: politizar la educación. Igualmente el Gobierno, a pesar de haber hecho tanto en educación, temía a los maestros. Por eso el año 1970 suprimió las Escuelas Normales, dejando una por cada Departamento.
En salud, la construcción de postas, puestos de salud, hospitales rurales, han llevado grandes beneficios a las comunidades. En estos centros sanitarios trabajan personal del Estado y promotores en salud formados por instituciones particulares, como la Iglesia Católica y otros grupos. Uno de los indicadores que podemos presentar como fruto de tantas iniciativas estatales y particulares en salud, es la disminución notable de la mortalidad infantil, gracias a las vacunas y a la educación preventiva en salud que se ha impartido hasta hoy.
Creo que en educación se podía haber invertido mayor esfuerzo para lograr una educación plenamente inculturada y de mayor respeto a las lenguas de los grupos. Igualmente en salud hubiese sido muy alentador el promover decididamente la medicina tradicional, sin rechazar del todo la botica.
5. DESDE HACE 40 AÑOS han nacido nuevas poblaciones, tanto en la geografía indígena como en la campesina. Notamos un aumento notable de la población. En 1967 había centros poblados que no eran pueblos independientes. Habían sido fundos de hacendados del tiempo del caucho o propiedades de gente adinerada, con presencia de peones que muchas veces trabajaban en condición de esclavos. Cuando se retiraron los hacendados, estos fundos quedaron a la intemperie y fueron formándose núcleos poblados que más tarde tuvieron autoridades, centros educativos y otras instituciones. Este fenómeno, no estudiado todavía, ha cambiado notablemente el mapa de la Amazonía. Reunir datos y escribir una historia seria y bien documentada del origen de cada comunidad, de cada caserío, de cada centro poblado, es una deuda que las autoridades y otras instituciones debemos pagar antes que sea tarde.
6. ¿QUÉ MEJORÍA NOTAMOS HOY en la economía familiar y en otros aspectos de la vida campesina? ¿Estamos mejor o peor que hace 40 años? No se puede dar una respuesta única y simplificar en breves líneas una larga historia. Pero sí podría ofrecer algún apunte. Hace 40 años había pobreza, pero era “una pobreza noble”. Hoy la pobreza se ha tornado en “pobreza inhumana”. Basta visitar algunos asentamientos humanos de la ciudad de Yurimaguas, donde muchas familias venidas del campo, viven “cielo arriba y tierra abajo”, privados de las cosas más necesarias.
Hace 40 años había bastantes comerciantes que eran personas de gran humanidad. Recordamos principalmente a los de origen chino. No tenían el afán obsesivo de acumular bienes. Muchos de ellos trabajaban en plan de trueque con los agricultores y en una forma bastante ética. Lo que sí lamentamos la presencia de empleados mal pagados. Hoy el comercio es ganancia y riqueza para los que tiene bastante plata y fuente de mayor pobreza para el pueblo en general.
Años más tarde, con la presencia del Banco Agrario, con sus beneficios y también sus trampas, el campesinado entregaba sus productos a ENCI y ECASA, que eran centros de acopio, y aunque algunos empleados de estas instituciones eran muy fregados, beneficiaron al campesinado.
Hoy el campesinado no sabe qué hacer con sus productos ya que no encuentra a quién entregar a precio justo el fruto de su trabajo. Los únicos que se enriquecen con el sudor de los campesinos son los rematistas y algunos comerciantes.
7. UN FACTOR POSITIVO a tener en cuenta es la obtención de los documentos de nacionalidad, la Libreta Militar y el DNI. Hace décadas cuando el servicio militar era obligatorio, sólo los pobres iban al ejército. Los que tenían dinero o padrinos, quedaban dispensados del servicio a la patria.
En general, en la población rural, tampoco se practicaba la inscripción de los nuevos hijos en el Registro Municipal y la mayoría del personal adulto no tenía documentos personales. Hacia el año 80 sí hubo oportunidad de inscripción gratuita en los registros provinciales y distritales, pero no toda la población aprovechó esta oportunidad. Hoy en día la mayoría posee el DNI.
8. LO QUE SÍ HA MEJORADO son las rutas y las embarcaciones para viajar por río. Embarcaciones a larga distancia y los botes de cercanía, son hoy algo que no existía hace 40 años. De la única carretera Tarapoto – Yurimaguas, en condiciones precarias, del año 1967, hoy somos testigos de una “carretera ecológica” entre Yurimaguas y Tarapoto. Varias poblaciones han abierto trochas y caminos entre caserío y caserío. Aunque, también aquí hay historias negras. Por ejemplo, las proyectadas carreteras Muniches–Balsapuerto y Shucushyacu-Gloria, han queda como sueños para el pueblo y en ocultas ganancias mal habidas para unos pocos.
¿Y qué decir del proyectado puerto internacional en Yurimaguas? Pues, sencillamente que una nueva carretera en plena selva es como una amante que busca a su amado, para formar una verdadera unión vial por tierra y por agua.
Hoy hablamos, con bastante emoción, del futuro puerto de Yurimaguas. Pero ¿cabe llevar este proyecto en el Huallaga a su paso por la ciudad de Yurimaguas? Un gran puerto moderno necesita de varios kilómetros cuadrados de superficie. Primero, unos 1500 metros en el río donde puedan atracar las lanchas. Por ejemplo, la superficie entre el actual puerto de “la boca” hasta la desembocadura del Shanusi. Y estar este gran embarcadero en lugar accesible, tanto para pasajeros como para carga. Luego, se necesitan espaciosos lugares para oficinas, almacenes, hangares, plazas de parqueo y depósitos de combustible. El hipotético puerto de Yurimaguas abarcaría más de la mitad de la superficie de nuestra ciudad. ¿Será posible todo esto?
Si se traslada el gran puerto a la vuelta de Santa María, en los terrenos que actualmente ocupan los centros poblados de Cachihuañushca, Luz del Oriente, Santa Rosa… había que pensar en la gran superficie destinada al movimiento portuario. ¿Qué posibilidades ofrece este lugar?
Tampoco olvidemos “los malos pasos” que, en tiempos de vaciante, ofrece el Huallaga. Recuérdese que cuando la Marina autorizó la navegación en los ríos de la selva, permitió que las lanchas de mayor tonelaje llegaran solamente hasta Lagunas. Posteriormente se concedió la licencia hasta Yurimaguas.
¿Qué alternativa ofrece Saramiriza y sus terrenos adyacentes para el puerto internacional? La ruta del Marañón hasta Manseriche acepta navíos de gran tonelaje. Solo que habría que construir la carretera Saramiriza–Corral Quemado. ¿Por dónde cruzará la carretera binacional que los gobiernos del Ecuador y del Perú se han comprometido a construir después del último Acuerdo de Paz?
Esto que escribo aquí en forma anecdótica, está siendo un tema que preocupa a los grandes consorcios. Por eso, una gran empresa multinacional que ha visitado nuestra zona está confrontando las posibilidades de adquirir tierras en Alto Amazonas o en la Provincia de Datem del Marañón, según la ubicación del nuevo puerto.
Que la Providencia nos guíe a todos para lograr aquellas vías de comunicación, tanto terrestres como fluviales que necesitamos, para poner a nuestra Amazonía en armonía y comunicación con los océanos Atlántico y Pacífico.
9. LA ÉPOCA DEL TERRORISMO de los años 80 también tuvo aquí su actuar sanguinario y destructor. Lagunas fue, soy testigo, el lugar del primer ataque terrorista la noche del 29 de Junio de 1985. Luego hubo varios ataques a las poblaciones, en menor o mayor escala, como a Yurimaguas la noche del 25 de julio de 1990. La iglesia católica, tanto en Pampa Hermosa, en Yurimaguas, en Lagunas, Barranquita… hizo de su parte un gran esfuerzo para que el terrorismo no actuara en forma tan sanguinaria y suavizara el cobro de cupos a los comerciantes y a otros que tenían algunos bienes. Por ejemplo, en Lagunas, la iglesia católica intervino ante las personas sindicadas como terroristas. Se dialogó mucho con ellos y siempre se les pedía: “Ustedes son dueños de sus ideas pero no lleguen a derramar sangre inocente en este pueblo”. El último diálogo con el “capo de la guerrilla” tuvo lugar el 27 de junio, dos días antes del ataque a la ciudad. Hubo varias muertes y metieron miedo al pueblo. Pero con el grupo principal atacante, se cumplió lo de “el que a espada mata a espada morirá”. El 7 de julio fueron abatidos por las fuerzas del orden. Catorce subversivos muertos (un triste 7 y domingo). Otros atacantes que quedaron en Lagunas fueron detenidos y encarcelados en Iquitos. Pero alguno, muy importante en el grupo, quedó en libertad, ocupando incluso puestos en instituciones estatales de Loreto.
El terrorismo no fue aquí tan cruel como en San Martín, pero tuvo su color sanguinario. Lo más triste fue la acción de personas particulares que tenían su escuadrón y actuaron como matones y matonas. Sí, también matonas.
A raíz del narcotráfico en algunas comunidades se hizo un gran esfuerzo para organizarse al estilo de rondas campesinas, tener grupos de vigilancia y también charlas sobre Derechos Humanos y qué métodos usar ante el fenómeno del terrorismo.
10. POR ESAS FECHAS SE PRESENTÓ AQUÍ EL NARCOTRÁFICO aunque con variantes. El cultivo de la coca no abarcó extensiones notables, pero algunas poblaciones y sus aeropuertos y puertos fueron escogidos como “buzones” por los narcotraficantes. Esto es, traían, en avionetas o por ruta fluvial, costales de pasta básica hasta Lagunas, que era uno de los lugares “buzones” donde depositaban esta mercancía y desde allí salía para Colombia y otros destinos. Todo esto se hacía a la vista de las autoridades y de las fuerzas policiales. También se practicó la modalidad de traer en avionetas desde Alto Huallaga la pasta básica envuelta en chalecos salvavidas. Por ejemplo, a Puerto Victoria, frente a la desembocadura del Huallaga, llegaban deslizadores de gran rapidez y seguridad. Cuando el pueblo veía estas embarcaciones rápidas decía: “Hoy o mañana llegará alguna avioneta y arrojará 15 ó 20 bolsas que rápidamente serán recogidas por el personal del deslizador”. Y así, un día y otro.
¿Qué está sucediendo hoy entre nosotros? En los tres primeros meses del 2007, se han abierto aquí, por lo menos, cinco zonas de cultivo de coca. ¿Quién dice algo?
11. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL se han multiplicado. De la antigua oficina de telégrafos de Yurimaguas, hemos saltado al discado nacional e internacional, al teléfono domiciliario y al teléfono rural. Las emisoras radiales, a nivel provincial tienen aquí una fuerte presencia. Recibimos normalmente canales nacionales y extranjeros de televisión y tenemos también televisión local. Lo que hace falta es que estos medios estén al servicio del pueblo, sobre todo, del campesinado, observando siempre aquellos principios éticos que deben acompañar a toda información. La TV local de Yurimaguas no llega a la zona rural. Lo mismo sucede con la prensa escrita local, regional y nacional.
12. DESDE LOS AÑOS 70 SE INICIÓ EN LA AMAZONÍA con el reconocimiento y titulación de las comunidades nativas y campesinas. Las comunidades nativas o indígenas tuvieron suerte, no así las campesinas.
Los criterios para el reconocimiento y señalización de los territorios podían haber sido otros. Los grupos indígenas tienen la idea de que su etnia forma una “nacionalidad”. Por eso, les parecía algo raro que la demarcación se hiciera por comunidades y no para todo el grupo étnico. La legislación sobre las comunidades nativas indicaba que se linderase el territorio de cada comunidad. Desde luego, la linderación de toda la zona del grupo étnico tenía sus dificultades. Por ejemplo, ¿cómo unir todo el territorio Chayahuita (Shawi) de Cahuapanas, Shillay y Paranapura? Entre estos ríos había también comunidades de otras etnias que en el pasado se habían enfrentado mucho. Lo mismo sucedía con los Candoshi que ocupaban la cabecera del río Nucuray y una zona cercana al lago Rimachi, habiendo en el mismo territorio otros grupos étnicos. Pero el reconocimiento y titulación de las comunidades nativas, según mandaba la ley correspondiente, trajo beneficios, ya que fue una defensa de su territorio frente a madereros y otros.
Recuerdo los inicios de este trabajo en el Marañón. Miembros del Ministerio de Agricultura de Yurimaguas, gente muy buena, con grandes sacrificios entraban en las comunidades, demarcaban el territorio de la comunidad, levantaban el censo y recogían toda la documentación para la categorización de la comunidad con su nombre propio. Daba gusto colaborar con estas personas. Desde la Parroquia de San Lorenzo apoyamos al personal del Ministerio de Agricultura en su trabajo en algunas comunidades Aguaruna y Chayahuita. Las comunidades se fortalecieron, se impidió la entrada de madereros, mejoró la educación y las comunidades crecieron en autoestima y fortaleza. No faltaron traidores durante estos trabajos. Personas e instituciones que querían intervenir, pero en provecho propio. No podemos callar la acción negativa de SINAMOS.
Las comunidades campesinas o mestizas no tuvieron tanta suerte y los poblados no fueron saneados ni se avanzó en la titulación de tierras. El saneamiento de las comunidades campesinas no abarcó ni siquiera al 3% de la población. Además, las comunidades nativas recibieron el apoyo de la Iglesia Católica, de AIDESEP y otras instituciones. Esta acción benéfica no se extendió a las comunidades campesinas.
13. EN REFERENCIA AL SANEAMIENTO DE LOS CENTROS POBLADOS, hoy estamos entrampados. El 95% de los poblados campesinos de Alto Amazonas y Datem del Marañón, y de los distritos de San Martín cercanos a nosotros, no han sido linderados, ni categorizados, ni reconocidos. Estos poblados no tienen “partida de nacimiento” y a nivel nacional no están reconocidos ni como “caseríos” ni como “pueblos”. Son sencillamente poblaciones que no han entrado en el marco catastral del Perú.
Los terrenos son del Estado, quien, o puede entregarlos en plan de concesión, o en forma onerosa (“venta”) al primer consorcio, persona jurídica o particular que lo solicite. Si tenemos ojos para ver, observemos lo que está pasando en los valles del Caynarachi y Shanusi y a ambos márgenes del Huallaga en San Martín y Loreto.
Nuestras tierras de Alto Amazonas, Datem y los distritos cercanos de la Región San Martín están recibiendo la invasión de miles de colonos. Pero lo más doloroso es que en Lima se las arreglan, incluso saltando las leyes del Sector Agrario, y conceden miles y miles de hectáreas a consorcios poderosos ignorando totalmente la realidad de las poblaciones amazónicas. Aquí una pregunta ¿sigue en vigor el Decreto Legislativo Nº 653 y su artículo 43º o ha sido derogado?
Aceptamos también nuestra culpa porque no hemos actuado a tiempo para el saneamiento de nuestros territorios y categorización de nuestros poblados.
En general, hemos ignorado las leyes agrarias referentes a las tierras en la Amazonía. Tampoco el Ministerio de Agricultura nos ha adoctrinado a tiempo. Siempre he pensado que las Agencias Agrarias debían ser escuelas itinerantes, que vayan por los centros poblados de nuestra Amazonía, celebrando asambleas y reuniones, y alentando al pueblo para que sanee sus territorios y llegue también a la titulación de sus propiedades. Pero nada de esto se ha hecho. Todas las leyes, tanto las favorables, como las atacantes para la Amazonía, prácticamente han quedado en las páginas de “EL PERUANO”.
El Estado ha pasado por encima de las autoridades regionales y locales, y hoy está dando miles y miles de hectáreas a consorcios poderosos del Perú y de otras naciones. ¿Qué sentido tuvo la visita, en forma muy reservada, del Ministro de Agricultura con el embajador de Malasia a Yurimaguas, en febrero de este año? ¿Dónde queda el Decreto Legislativo Nº 653, que indica que la adjudicación de tierras se hará previa calificación del Ministerio de Agricultura, el respectivo Gobierno Regional y el Instituto Nacional de Desarrollo INADE?
Los habitantes de la Amazonía, vivientes en estas tierras desde hace siglos, no son considerados ni como posesionarios ni como propietarios de sus tierras. Nuestra bendita Amazonía no existe para ciertas autoridades cuando se trata de Derechos Humanos. ¿Hasta cuándo será así?
Por todos los datos que tengo en mis manos, este año 2007 y en los dos próximos años, se va a jugar la suerte de la Provincia de Alto Amazonas y de los distritos de San Martín colindantes con nosotros. Los grandes nos van a aplastar y tragar. Llegan aquí con cartones redactados en Lima “conforme a ley”. Pero en muchas cosas estas leyes ignoran la existencia de los pueblos amazónicos. Un consorcio puede venir, “legalmente autorizado” en Lima, pero el hecho de su presencia aquí es injusta, inmoral, no aceptable. ¿Sucederá entre nosotros lo que ha pasado en otras partes, que con la apertura de nuevas vías de comunicación y adquisición de grande lotes por consorcios poderosos han dejado sin tierras a muchos pueblos? Abramos los ojos y veamos lo que ha pasado en Brasil donde desde hace años hay grupos que andan de una parte a otra. Son “los sin tierra”. ¿Llegaremos a esta situación? Me duele mi pueblo, lloro por mi pueblo. Del 2007 al 2009 Alto Amazonas y distritos colindantes o consiguen ser tierra libre, fraterna y próspera o pueblos esclavos para siempre.
14. LOS QUE LLEGAN ACÁ ¿VIENEN A TRAERNOS PROGRESO O EXPLOTACIÓN? Qué raro es que lleguen acá instituciones particulares, con excepción de la Iglesia Católica, otras iglesias cristianas y últimamente algunas ONG, a traernos progreso, vida y libertad. No, vienen buscando su medro, su progreso a cuesta del pueblo. El verdadero progreso supone el desarrollo integral de todas las personas. Para ser auténtico el desarrollo ha de ser integral, es decir, ha de promover a todas las personas y a toda la persona. El verdadero desarrollo realiza en cada uno y para todos el paso de condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas. La solidaridad mundial, cada día más eficiente, debe lograr que todos los pueblos por sí mismos sean los artífices de su propio destino. Nuestro mundo está enfermo y la causa fundamental de esta enfermedad es la falta de fraternidad entre las personas y entre los pueblos.
Bienvenidos los que vienen a traernos el progreso y el bienestar a la Amazonía. Pero no caigamos en la trampa de llamar “progreso” a la “explotación”. El someter nuestros pueblos y nuestras tierras a las ambiciones de personas poderosas o consorcios peruanos y extranjeros que manejan millones, jamás nos traerá el anhelado progreso y bienestar.
Un tiempo fuimos colonia de España; luego, en tiempos del caucho, colonia de Inglaterra y de otros poderosos, y actualmente vamos a quedar “colonizados”. Esta parte de la Amazonía va a ser colonia del capital extranjero y de algunos capos del capital peruano. Y en esta danza macabra vamos cayendo también en la trampa de ser colonia de Lima. En referencia a Yurimaguas podemos convertirnos en colonia de Iquitos. ¿Tiene Yurimaguas colonias donde ejerce su poder dominante? ¿Cómo se trata desde la sede central de Yurimaguas al campesinado? ¿Los centros poblados, nuestros caseríos y comunidades reciben apoyo para el progreso, trato igualitario y el respeto que se merecen? De esto depende que la zona rural de nuestra Provincia se convierta en colonia o en comunidad de pueblos libres. Las autoridades provinciales y distritales tienen aquí un reto al que tienen que enfrentarse. Y los traficantes de tierras y los eternos engañapueblos de nuestra Provincia tienen que ponerse la mano al pecho.
Escribo con mucho dolor, aunque en el fondo tengo la esperanza que esto va a cambiar.
15. AL RECORDAR LA RUTA DE LOS 40 AÑOS, tengo que lamentar la total deforestación de esta zona. Toda madera de cierto valor ha sido talada y llevada a otra parte… cedro, caoba, etc. Durante los últimos 20 años se han depredado entre 9 y 10 millones de hectáreas de la selva peruana. Entre los depredadores hay que sindicar a los taladores ilegales, a los traficantes de tierras y a los agricultores migrantes que no respetan la naturaleza de nuestros suelos.
Cuando viajé por primera vez por los ríos de la Amazonía había una vegetación tupida, los árboles llegaban hasta la orilla de los ríos. Por ejemplo, el río Paranapura guardaba una riqueza maderera incalculable. El cauce del río era unos 20 metros más estrecho que hoy, su profundidad era mayor. No había ni corte de árboles ni chacras en la orilla del río. Lo que evitaba la erosión permanente de tierras. Solo algunos muchachos cortaban aletas de lupuna para hacer sus carpetas en las escuelas. Pero esto no dañaba a la vegetación.
Entraron los madereros, llegaron los motosierristas, se abrieron trochas para los tractores y nuestra riqueza forestal fue por ahí a enriquecer a otros.
Los años 80 y 81 me tocó pasar bastantes meses en el río Nucuray, del distrito de Lagunas. Llegaron los primeros madereros. Durante 2 años sacaron madera noble por un equivalente de un millón quinientos mil (1 500 000) soles actuales. El Estado no llegaba ni siquiera a invertir S/ 12 000 en pagar al único profesor de las comunidades. Estos datos los pude conseguir en conversaciones con los madereros y con los guardias forestales de la boca del Nucuray.
Cuando ya se ha deforestado todo, tampoco ha habido actividad especial para la reforestación. Antiguamente no se utilizaba la reforestación, porque los árboles “madre” de cedro, caoba y otros, esparcían sus semillas y venían nuevos retoños y nuevos árboles. Pero habiendo cortado todas estas especies, ¿quién va a sembrar las semillas para nuevas plantas? Hace bastantes décadas Perú firmó un tratado internacional sobre reforestación: “donde se talaba un árbol de madera valiosa, había que sembrar dos de la misma especie”
Se exigía a los madereros que plantaran árboles nuevos, pero el gremio hizo caso omiso a esta ordenanza. Posteriormente las oficinas forestales, aumentando los impuestos a los madereros, se reservaron la tarea de la reforestación. Pero casi todo quedó en letra muerta.
No ha habido una voluntad decidida de reforestación y ahora, para más INRI, con la Ley 28852, de promoción de la inversión privada, reforestación y agroforestación, en la práctica, nos quitan todas aquellas tierras que no utilizamos actualmente. Adiós a nuestros bosques, nuestros montes y nuestras tierras. Parece que la Amazonía ha sido puesta en subasta. Aquí cada familia necesita, por lo menos, de 10 a 20 hectáreas, teniendo en cuenta que la agricultura es rotativa. Además hay que pensar en las nuevas familias que se irán formando. ¿Y dónde quedan los bosques comunales?
Mis ojos añosos y cansados no quieren ver, hablo en parábola, letreros y anuncios en la Plaza Mayor de Lima:
“La selva en subasta,
se ofrece al mejor postor”.
“Las tierras nororientales,
con sus ríos, bosques y pueblos,
están en venta”.
Urge, pues, una reforestación cuidadosa y técnicamente bien aplicada. Para ello el campesinado tiene que recibir la ayuda y la asesoría del Ministerio de Agricultura.
Durante los 11 años de mi estadía en Lagunas, llegué varias veces al Tibilo que entrega sus aguas al Pacaya-Samiria, que actualmente es zona de reserva. Pero me hago una pregunta: ¿cuántos miles y miles de pies de madera noble, de aves y peces se han extraído del Pacaya-Samiria y se siguen sacando hasta el día de hoy? En esta reserva el Estado tiene policías ecológicos, pero llegan allá los madereros y llevan su batallón de matones bien armados y hacen correr a los policías ecológicos. ¿Con qué licencia entran estos madereros al Pacaya-Samiria? Es una pregunta a la que pocos quieren contestar. Una personalidad que conoce bien estos problemas, el señor Matías Prieto Celi, ex funcionario de la FAO y ex jefe del INRENA, nos indica que “el tráfico de madera es el segundo ilegal del país, después del narcotráfico”. Ahora me veo obligado a hacer una pregunta: ¿Cuándo se escribirá la verdadera historia de los responsables de esta rapiña y robo que se ha hecho en nuestra Amazonía?
16. FELIZMENTE HAY ENTRE NOSOTROS PERSONAS E INSTITUCIONES que quieren defender la Amazonía y detener a los asaltantes poderosos que llegan aquí para hacerse con lo nuestro, enriqueciéndose ellos y dejándonos en mayor pobreza. Me consta también que están llegando entre nosotros algunas empresas internacionales que quieren invertir en la Amazonía, dejando tierras reforestadas, que serán propiedad del pueblo. Ojalá se lleven a cabo estos proyectos.
Pero al que entre nosotros quiera defender las tierras y al campesinado le esperan días amargos. Primero será insultado, luego, señalado como subversivo y más tarde denunciado y condenado. Esto ha pasado también a otras personas que han defendido a la población frente al abuso de las mineras. Con estupor leo un artículo redactado por la reconocida periodista Mariella Balbi en el decano de nuestra prensa escrita “EL COMERCIO”. Lean el texto: “En los líos con las mineras hay actores como el narcotráfico, las ONG, activistas políticos y, en algunos casos, la Iglesia Católica”. Pocas veces se ha dicho mentira tan grande. Esto es, que en los líos de las mineras están las ONG y la Iglesia Católica. Como miembro y servidor de esta comunidad yo tomo como un honor este ataque a nuestra madre Iglesia. Ojalá en todas partes estuviésemos todos denunciando y enfrentándonos a los poderosos que aplastan a nuestro pueblo. Queremos una iglesia “subversiva”, no vendida, que camine con el pueblo y esté dispuesta a correr el mismo destino que el campesinado.
17. HOMBRES Y MUJERES EN ACCIÓN. Estos últimos años los loretanos tenemos la costumbre de lamentarnos mucho, quejarnos de todo lo que sucede entre nosotros. Parecemos unos renegones y “quejicas”. No esperemos que las soluciones vengan de fuera. Somos nosotros los responsables, en gran parte, de que las cosas anden mal. Urge un cambio de cara a un futuro sea distinto. Entre las muchas actividades que quedan aquí pendientes y sin respuesta, me parece que hay dos de suma urgencia para el presente y futuro de nuestra Amazonía.
a. Concienciar y mentalizar al campesinado, no en un plan paternalista, sino en una actitud de cercanía, ayuda y apoyo. Algunas de estas acciones:
- Unirnos, Ministerio de Agricultura, Educación, Gerencia Regional, Municipalidad Provincial, Distritos, iglesias católica y otras cristianas y todas las personas de buena voluntad para ponernos al servicio del campesinado y mejorar su situación precaria, darle dignidad para que crezca su autoestima.
- Y todo ello en una actitud de escucha de los problemas que tiene el campesinado; en actitud de respuesta efectiva y práctica que requiere hoy el agro y oferta de aquellos medios ilustrativos, técnicos y económicos que urge ofrecer al hombre del campo.
- Informar al pueblo detalladamente sobre saneamiento y titulación de tierras, mejorar la agricultura tradicional, nuevos planes de Desarrollo Productivo, reforestación, cuidado de los bosques comunales, etc.
b. Monitoreo y supervisión. Formar urgentemente brigadas de ingenieros agrónomos y forestales que vayan por los caseríos entrenando a campesinos y campesinas sobre el adecuado uso de tierras, técnicas de agricultura, silvicultura, cría de animales domésticos, ganadería, piscigranjas, etc. Ahora mismo necesitamos unos 60 especialistas para este trabajo en los 6 distritos de la Provincia de Alto Amazonas.
¿Será esto un sueño? No, es la respuesta que pide nuestro campo y nuestros pueblos frente al momento histórico y la realidad que vivimos.
18. COMO CREYENTE, HE REZADO MUCHAS VECES LA ORACIÓN que nos ofrece el libro de la oración de la Iglesia, el misal:
“Suscita en todos los hombres
el deseo de un progreso justo y fraternal,
para que, con los bienes que generosamente repartes entre todos, se realice cada uno como persona humana
y, suprimida toda discriminación,
reinen en el mundo la igualdad y la justicia”.
Hay que trabajar para que, vencidas todas las desigualdades, podamos impulsar el progreso de los pueblos dentro de las exigencias de la justicia y de la caridad cristianas.
“Conciliar el progreso económico con el bienestar del peruano más humilde y del medio ambiente es creer en el desarrollo como libertad”. En esta zona de la Amazonía urge un trabajo serio para cambiar el sentido de las cosas, para que de una vez para siempre terminemos con las corruptelas y engaños de los grandes y visibles y devolvamos al pueblo sus derechos.
“Hay que luchar por peruanizar el Perú y devolvérselo a todos los peruanos y peruanas para que sea una tierra de oportunidades, progreso, justicia y libertad”.
Los creyentes en Cristo, aunque pecadores, nos dirigimos en nuestras oraciones a Cristo y le decimos: “Tú que has creado a todos los hombres a imagen tuya, haz que sintamos horror de las injusticias y desigualdades entre los hombres”.
La Iglesia no debe intervenir a nivel político ni sindical, pero por su fidelidad al Evangelio de Jesús debe estar siempre alerta y defender los Derechos Humanos e intervenir con eficacia a favor de los explotados y excluidos. Debe estar alerta para defender el medio ambiente y la armonía con la creación.
La Iglesia Católica en Brasil, cada año dedica el tiempo de la cuaresma, a un problema de nivel nacional, dentro de la Campaña de la Fraternidad. Este año el tema escogido ha sido: “FRATERNIDAD Y AMAZONÏA”, bajo el lema “VIDA Y MISIÓN EN ESTA TIERRA”.
19. ENTRANDO EN EL SIGLO XXI. El Señor nos concede la gracia de estrenar un tiempo nuevo, maravilloso. “Somos la primera generación que puede erradicar la pobreza, ¿dejáremos pasar esta oportunidad?”. Hoy conocemos mejor las potencialidades de nuestra tierra, tenemos a mano la ayuda maravillosa de la técnica. Sólo falta que todos, científicos, agrónomos, autoridades y pueblo nos reconciliemos con nuestra madre tierra, respetando el ambiente, la biodiversidad y todas aquellas condiciones que la tierra pide para ser madre generosa en producir los bienes que necesita la humanidad. Con todos los recursos actuales y los que puede ofrecernos la creación, podemos hoy mismo alejar de nosotros el hambre y mejorar notablemente los niveles en salud y en educación.
Estamos llamados a ser más solidarios, más fraternos los unos con los otros. ¿Aplicaremos nuestra capacidad y las potencialidades que existen entre nosotros para construir un mundo en justicia, paz y con un gran respeto a la integridad de la creación? La respuesta está en nuestras manos, no como personas particulares, sino unidos a todos los que quieren un mundo en justicia, en paz e integridad de la creación.
20. TERMINANDO ESTA CARTA, quiero expresar una idea que me acompaña desde años. Aquí, en la Amazonía, estamos descontentos de lo que sucede hoy. Pero de nosotros y de nuestro actuar de hoy, depende un “futuro” diferente y mejor.
Nosotros, un pequeño grupo de misioneros pasionistas, queremos hacer, en este momento, el mayor esfuerzo que esté a nuestro alcance. En Barranquita el Padre Mario Bartolini ha sido atacado y amenazado de muerte por su valiente defensa de las tierras y del campesinado. Igual suerte le ha tocado a la misionera de Jesús, Luz Adela Guillén.
En Yurimaguas estamos siendo atacados, aunque solapadamente, por algunos traficantes de tierras y por aquellos que quieren sacar provecho a su favor y chupar la sangre de los campesinos. Pero como pequeño grupo misionero no nos desmayamos. Nuestra confianza es el Señor y ponemos nuestras vidas al servicio de los hombres y mujeres de la Amazonía.
Y hemos querido pasar de las palabras y promesas a los hechos. Después de habernos asesorado debidamente con las autoridades correspondientes, hemos comenzado a poner linderos a los terrenos de los centros poblados, a levantar el censo de la población y practicar todos los trámites que sean necesarios para categorizar a los pueblos. Para fines de abril tendremos preparados 15 expedientes de otras tantas comunidades para su entrega en Iquitos al Gobierno Regional. Posteriormente seguiremos en el trabajo hasta abarcar, en esta primera etapa, a 40 comunidades. Luego, si Dios quiere, si las comunidades nos solicitan y obtenemos los medios económicos necesarios, seguiremos abarcando a otras comunidades del Vicariato. Nuestro trabajo no es la titulación de tierras, que pertenece al PETT o al organismo que asuma este trabajo. Nosotros, sencillamente, señalamos, de acuerdo con las poblaciones colindantes, hasta dónde llegan sus linderos. Nuestro trabajo pasa al Gobierno Regional, posteriormente llegará a Lima a las instancias correspondientes, y finalmente, oficializando el saneamiento de las tierras y la categorización de los poblados, se entregará en los Registros Públicos de Yurimaguas.
Pío Zarrabe Garro CP, un santo de nuestro tiempo
A los ochenta años, víctima de un paro cardio-respiratorio, falleció el Padre Pio Zarrabe Garro CP, quien fue propulsor de la defensa de las tierras amazónicas y los pueblos aborígenes.
Trabajó incansablemente por el desarrollo espiritual y material de la gente de la Amazonia. Recorrió de arriba abajo el río Huallaga en sus giras evangelizadoras a los pueblos. Con sus escritos exhortó y llamó la atención de los poderosos, como él llamaba, hacia una conciencia de equidad y bienestar en el desarrollo de los pueblos del Nororiente peruano.
El padre Pío Zarrabe había nacido en Zenarruza-Bolívar, provincia de Vizcaya el 29 de marzo de 1929.Profesó el 26 de mayo de 1946 y se ordenó sacerdote en Roma el 20 de abril de 1952. En 1954 se licenció en Historia y ese mismo año siguió los estudios para el doctorado y al mismo tiempo hizo varios cursos de archivística en el Archivo Vaticano. En 1955 regresó a la Provincia donde ejerció la docencia de Historia y Teología en el estudiantado de Villarreal y Mellid. En 1963 pasó a Deusto como II Consultor y Secretario Provincial. Reelegido Consultor en 1966, con el nombramiento de Obispo de Mons. Venancio Orbe, quedó como Vicario Provincial.
En 1974 se puso al servicio de las Misiones en el Vicariato de Yurimaguas. Nombrado Vicario Regional del Perú en 1994, hasta que en el 2002 regresó a Yurimaguas para la Pastoral de las Comunidades.
El religioso, quien días atrás ya mostraba síntomas de debilidad, falleció en la casa de los misioneros pasionistas del Vicariato Apostólico de Yurimaguas. Sus restos mortales fueron conducidos hasta el interior de la capilla Virgen de las Nieves, donde son velados. Luego será trasladado a la ciudad de Lima, donde le darán cristiana sepultura.
Su más cercano amigo, reverendo padre Carlos Murayari Amasifuén, recordó que el padre Pio, llegó a la Amazonía, exactamente el 14 de febrero del año 1974 procedente del norte del España del país vasco de la provincia de Vizcaya, directo a la capilla de la localidad de Lagunas, donde inició todo un trabajo de peregrinaje al servicio de la evangelización. Tras su partida a la eternidad, la feligresía católica llora su partida. La memoria del reverendo quedará en todos los que lo conocimos en vida.

Fuente: Diario AHORA de San Martín y Ecclesia Digital.
Publicado por: victor.nomberto
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El Poder y la Gloria es el título en castellano del libro de 1940 The Power and the Glory, una novela del autor británico Graham Greene. La novela cuenta la historia de un sacerdote católico romano quien se encuentra en el estado mexicano de Tabasco durante la década de 1930, un tiempo en que el gobierno mexicano luchó por suprimir a la Iglesia Católica Romana en varias áreas del país, época conocida como la Guerra Cristera. Al escribir esta novela, aparece muy interesado en la idea del poder de los sacramentos católicos, y enfatiza en la idea de que estos pueden cambiar las vidas para bien, sin importar el sacerdote que los administre. El libro es considerado como muchos como su obra maestra.
Miguel Agustin Pro SJ

Miguel Agustín Pro Juárez SJ, Mártir y Beato
Nacido en Zacatecas, 13 de enero 1891 - muerto en Ciudad de México, 23 de noviembre de 1927; fue presbítero católico, miembro de la Compañía de Jesús, acusado de participar en actos de sabotaje y terrorismo, en el contexto del conflicto Iglesia-Estado que afectó a México entre 1926 y 1929 (la denominada "Guerra Cristera"). Murió, sin juicio alguno ni presentación de pruebas, junto con su hermano Humberto Pro Juárez, fusilado por un pelotón en una comandancia de la policía de la ciudad de México, ubicada entonces en lo que es ahora el Edificio El Moro de la Lotería Nacional. Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en 1988, entre otras cosas por no haber sido encontrado culpable de los delitos de los que se le acusaba.
Luego de que el gobierno de México decidió reglamentar los artículos 27 y 130 de la Constitución política del país en materia de relaciones Estado-Iglesia, una ola de descontento y protestas cundió por todo el país. Como consecuencia de ello se crearon la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa y otras organizaciones de laicos, religiosos y sacerdotes católicos en México.
El padre Pro brindó durante ese periodo sus servicios como consejero espiritual y sacerdote a varias de esas organizaciones. Se hizo rápidamente popular entre los católicos mexicanos y, por ello mismo, fue visto con recelo por las autoridades que resentían su disposición a retar, muchas veces de manera jocosa, las restricciones impuestas por la nueva legislación.
Por ello fue acusado, junto con su hermano Humberto y otros laicos y religiosos mexicanos, como la religiosa Concepción Acevedo de la Llata, "la madre Conchita"; de participar en una vastísima conspiración para oponerse y derrocar a las autoridades del país.
El ministerio público construyó un caso endeble que ha sido frecuentemente criticado tanto por el tipo de pruebas usadas como por las acusaciones levantadas en contra de los hermanos Pro y otros más. Fue decretada su muerte por fusilamiento, sin juicio alguno solo por orden directa de Plutarco Elías Calles al General Cruz; y a pesar de haberse obtenido un amparo a su favor, no fue permitida la entrada del actuario para presentarlo y suspender la ejecución. El compositor Agustín Lara fue puesto preso y, según su propio testimonio en un programa de radio, fue encerrado en el mismo lugar donde el padre Pro pasó sus últimas horas.
La debilidad de las acusaciones y el carisma de Pro hicieron que muy pronto su caso se convirtiera no sólo en un ejemplo de los excesos cometidos por el gobierno de México en ese entonces, sino también para que se promoviera su causa de beatificación que, finalmente, fue admitida por la Santa Sede, por lo que ahora se le venera con los títulos de mártir y beato.
Su fiesta, como corresponde con los mártires, es el día del aniversario de su muerte, el 23 de noviembre, y fue instituida por el Papa Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988, en el contexto de las beatificaciones y canonizaciones de laicos, religiosos y sacerdotes víctimas de la represión durante el conflicto Iglesia-Estado de 1926-1929.
En la actualidad existe un colegio con su nombre, ubicado en la Ciudad de Tacna, departamento de Tacna, en el Perú, fundado por el Padre Fred Green Fernández SJ. En México, la Compañía de Jesús fundó, en 1988, el Centro de Derechos "Miguel Agustín Pro Juárez" (Centro Prodh), organización no gubernamental que lucha por "defender, promover e incidir en la vigencia y el respeto de los derechos humanos en México", principalmente en los sectores más pobres y vulnerables: indígenas, migrantes, trabajadores y víctimas de la represión social.
Dios de vivos
Dios de vivos, no de muertos,
Dios de vida y de Verdad,
es el Dios a quien buscamos,
su rostro traerá la Paz.
Llego y rimo aquí este es mi turno
esta labor de despertar las mentes yo no eludo.
Mi voz es suave,
y a la vez corta como un sable.
Mi corazón rebosa lo que por mi boca sale.
Este mensaje que a tus tímpanos disparo
es que tu mente y corazón abras sin reparo.
Te lo dice su emisario.
Emisario soy de Áquel que alumbra tus pasos,
de Jesucristo asesinado hace dos mil años,
que por amor dio su vida y le crucificaron,
y ahora vive entre nosotros, ha Resucitado.
Tienen dioses muertos mujeres y hombres
creados por sus manos a quienes ofrecen dones.
Los dioses de la imagen, del dinero y del poder,
que exigen toda vida y corrompen todo ser.
El dios de la imagen te promete aplausos,
levantar envidias, y vivir para ocultar fracasos.
A cambio te exige vivir en la mentira,
llegarás a no ser nada, ensancharás toda tu herida.
Dios del dinero te promete todo poseer
lo que tu quieras, pues todo un precio puede tener,
a cambio te exige renunciar
a aquello que no tiene precio y no se puede comprar:
Amor, Verdad, Vida y Ciencia,
y poco a poco tu alma arruina y pierdes tu existencia.
El dios poder es el más adorado,
si te sometes como esclavo, él te hará dueño y amo,
triturará tu libertad,
suprimirá toda alegría, olvidarás que es perdonar.
Dios de vivos, no de muertos,
Dios de vida y de Verdad,
es el Dios a quien buscamos,
su rostro traerá la Paz.
Dices que no crees en Dios, en esos dioses yo tampoco creo,
no creo en ningún dios que oprima al ser humano,
que lo empequeñezca, transformándolo en esclavo.
Dioses muertos tantos hay como personas,
enumerarlos todos es imposible ahora y sobra,
pero reconocerás en estos que ahora mento
algunos de los dioses que inyectan el sufrimiento.
Dios del cielo, sus ojos te vigilan,
tus pasos cuida si haces lo que sus jefes digan.
Dios del placer te lo promete poseer
atado en adicción, tu vida se la va a beber.
Dios de radicalismos, da seguridad
defiende sus teoremas ganarás la santidad.
tan sólo te pide que vacíes tu cerebro,
no pienses por ti mismo, seas de sistema un reo.
Dios del 'hago lo que me sale de los huevos'
la ansiedad como un dragón se tragará sus sueños.
Los hay quienes creen ser el mismo dios
pisan cabezas, jamás te pedirán perdón,
triste y solos el infierno en sus vidas se instala
y sin amigos que les amen muerte les depara.
Otros dicen “dios ha muerto”,
Sólo la razón guía, no comprenden sufrimientos.
La razón es una gran luz,
aunque sin fe también puede ser un ataúd.
Aferrado a los regalos del Creador,
Los entronaste como si fueran el mismo Dios.
Es el error del niño que mira el cielo
señalándole la luna, su mirada se quedó en el dedo.
Su rostro traerá la Paz.
Dios de vivos, no de muertos,
Dios de vida y de Verdad,
es el Dios a quien buscamos,
su rostro traerá la Paz.
Dioses muertos que veneramos,
nos ciegan sus mentiras, y nos van envenenando.
No eres creyente, dices
pero la vida entera te la pasas siguiendo sus directrices
yo soy ateo,
a estos falsos dioses no los quiero,
aunque me aplaudan y me ofrezcan su dinero.
Dioses hechos por manos humanas,
no escuchan las plegarias, y esclavizan a las masas.
Sólo hay un único Dios,
no es proyección humana, es eterno Creador.
Su esencia es entrega que llamamos amor,
es el origen, meta, a su imagen nos creó.
Libertad nos dio para llegar a amar,
arma de doble filo, pues también permite odiar.
Dios único vida plena quiere darnos,
de la esclavitud de falsos dioses liberarnos.
Nadie puede por sí mismo alcanzarle,
por eso en la historia él quiso revelarse,
habló en acontecimientos y en personas,
profetas, reyes, pobres fueron testigos de su Gloria.
Llegado el tiempo su Palabra se hizo carne,
Jesús nos dio la vida conquistada con su sangre.
Jesús el nazareno, hijo del carpintero,
sanaba enfermos, le clavaron en el madero.
Su vida entera la pasó combatiendo el mal,
dando su vida en la cena al partir el pan.
Nos trajo el perdón de los pecados,
El mismo Dios, su Padre, le ha Resucitado.
Escúchame, es el Señor y murió por ti,
En la cruz nos dio a su madre, y ahora te toca a ti.
Nacer de nuevo por el bautismo,
del vientre de su madre llegar a ser como otro Cristo.
Este mensaje que a tus tímpanos disparo
es que tu mente y corazón abras sin reparo,
te lo dice su emisario, su emisario...
Emisario soy de Aquel que alumbra tus pasos
de Jesucristo asesinado hace dos mil años
que por amor dio su vida y le crucificaron
y ahora vive entre nosotros, ha Resucitado.
Su rostro traerá la Paz.
Fuente: Wikipedia y http://smdani.marianistas.org
El poder o la gloria
Monseñor Luis Bambarén SJ consideró que el Padre Marco Arana debería suspender su ministerio sacerdotal si pretende ser candidato a la Presidencia de la República, pues –indicó– la Iglesia prohíbe a los religiosos participar en actividades políticas partidarias.
Sin embargo, el Obispo emérito de Chimbote señaló que Arana no requiere hacer eso para seguir llevando a cabo labores de corte social.
“Son cosas que se pueden hacer dentro de nuestro ministerio en el campo social; pero de aspirar a un cargo como el de Presidente de la República, entonces tendría que dejar el ministerio sacerdotal.”
Arana presentó en junio pasado su movimiento político Tierra y Libertad, que participará en los futuros procesos electorales y no descartó la posibilidad de tentar la Presidencia de la República.
Al respecto, el Obispo Emérito de Chimbote dijo tener un buen concepto del Padre Arana y destacó su labor en defensa del medio ambiente, ante la contaminación que producen las compañías mineras.
Sin embargo, consideró que si el también fundador de la ONG GRUFIDES tiene la aspiración de realizar una carrera política, tendría que suspender su labor pastoral, pues recordó que los sacerdotes están impedidos de asumir funciones públicas.
Sin dar nombres, Bambarén mencionó el caso de dos sacerdotes peruanos que siendo elegidos alcaldes de distritos tuvieron que suspender su ministerio sacerdotal para asumir esos cargos.
Hizo referencia al caso del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, quien también tuvo igual proceder para poder asumir el importante cargo que ahora ocupa.
Indicó que las normas de la Iglesia prohíben a los sacerdotes asumir cualquier función pública y manejar recursos del Estado.
“Nosotros estamos prohibidos de manejar dineros del Estado, no podemos pertenecer a ninguna institución que maneja fondos públicos. Son normas de la Iglesia”, dijo a la Agencia de Noticias Andina.
Anotó que él actualmente colabora en condición de ad honórem en el Comité de Supervisión y Transparencia del programa Juntos y que en caso percibiera alguna remuneración tendría que renunciar al ministerio sacerdotal.
Recientemente, el Cardenal Juan Luis Cipriani manifestó que el Padre Marco Arana debe dejar el sacerdocio si quiere entrar a la política, pues consideró que no debe utilizar su ministerio religioso para llevar a la gente a una causa partidaria.
En respuesta, Arana, manifestó al Cardenal Juan Luis Cipriani, que “la iglesia no es un cuartel, es una comunidad”.
Padre Marco Arana

Partido Socialista se integra a Tierra y Libertad
La secretaria general del Partido Socialista Susel Paredes Piqué, confirmó su incorporación a la agrupación política "Tierra y Libertad" que preside el Padre Marco Arana; dado que tienen objetivos en común .
"La unión a Tierra y Libertad se dio tras una decisión política de más de 37 dirigentes", informó Susel Paredes y agregó que el movimiento está integrado por conocidos dirigentes de varias ciudades del país, así como también jóvenes y mujeres:
Wilbert Rozas -Subsecretario General
Rodolfo Alva -Comisión Política
Jesús Betancur -Comisión Política
Ana Paucar -Comisión Política
Juan Ramírez -Comité Ejecutivo Nacional
Emilio Huamán -Comité Ejecutivo Nacional
Yolanda Collatón -Comité Ejecutivo Nacional
Jorge Romero -Comité Ejecutivo Nacional
Jorge Dávalos -Comité Ejecutivo Nacional
Antonio Zambrano -Secretario Nacional de Cultura
Hernán Núñez -Directiva Nacional de la Juventud del Partido Socialista
Guisela Valdivia -Secretaria Nacional de Descentralización y Gobiernos Locales
Carlos Monge -Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales
Eduardo Barzola -Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales
Hildebrando Castro Pozo Chávez -Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales
Jaime Rojas -Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales
Willy Torres -Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales
Minda Bustamante -Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales
Carlos López -Alcalde Distrital de Santo Domingo, Piura
Rodrigo del Rosario -Secretario Nacional de Diversidad Sexual
Carmen Campos -Comité Provincial de Chulucanas, Piura
Luis Alama -Comité Provincial de Chulucanas, Piura
Juan Carlos Rondón -Comité Provincial de Anta, Cusco
Emiliano Rondán -Comité Provincial de Anta, Cusco
Justino Manya -Comité Provincial de Anta, Cusco
Miguel Valdivia -Comité Provincial de Lampa APU, Puno
Lourdes Betancur -Comité Provincial de Juliaca APU, Puno
Raúl Arque Aguilar -PS APU, Puno
Ernesto Viza Ramos -PS APU, Puno
Marcelino Apaza -PS APU, Puno
Juan Hernán Apaza Apaza -PS APU, Puno
Rubén Coila Mamani -PS APU, Puno
Ricardo Quispe Pari -PS APU, Puno
Roxana Lerma Mestas -PS APU, Puno
Claudia Condori Condori -PS APU, Puno
Hortencia Alcalde -PS APU, Puno
Arana no puede ser las dos cosas
Ante el anuncio del padre Arana de pedir un posible permiso a la Iglesia para ser candidato presidencial el 2011, el padre Gastón Garatea señala que sí cabe la opción del permiso, debiendo dejar el sacerdocio temporalmente.
El padre Garatea declaró que le parecería bien que le den un permiso para que postule a la presidencia porque cree que Arana tiene un planteamiento bueno, claro e interesante, pero lo que no puede es ser candidato o presidente, y ejercer sus labores sacerdotales al mismo tiempo.
Ya sucedió con Salvador Espinoza, quien fue Presidente del gobierno regional de Huancavelica. El obispo en su momento le dio el permiso, y ahora ha regresado a trabajar a otra diócesis, añadió.
Garatea afirmó tener la impresión de que el obispo de Cajamarca sí le podría otorgar el permiso, mientras dure la labor política del padre Arana, para que luego de concluida esta, pueda retornar a sus labores sacerdotales.
Agregó que sería una pena que Marco Arana deje el sacerdocio, porque es muy buen sacerdote, es irreprochable, nadie tiene que sacarle nada. Lo estima, ha sido su alumno.
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Dilma Rousseff
Democracia virtual
Por Fernando Henrique Cardoso
Vivimos en una época de democracia virtual. No en el sentido de la utilización de medios electrónicos y la web como un sustituto de los procesos directos, si no en el sentido que concede a la palabra “virtual” el diccionario Aurelio: algo que existe como una facultad, pero sin uso o efecto real. Hace tiempo que lo digo: el edificio de la democracia, e incluso de muchas instituciones económicas y sociales, ya está construido en Brasil. La arquitectura es hermosa, pero cuando alguien golpea la puerta, la monumentalidad de las formas institucionales se deshace en un eco que indica que la casa está vacía por dentro.
Incluso ahora la divulgación de la privacidad fiscal de tucanos y otros muestra la vacuidad de las leyes frente a la práctica diaria. Con la mayor desfachatez del mundo, altos funcionarios, tratando de revertir la cuestión política – como si estuvieran tratando con una nación de idiotas – proclaman que “no fue nada, no, apenas un escaparate de venta de datos…” Y queda lo dicho por lo no dicho, con los medios de comunicación denunciando, los interesados protestando y buscando un remedio judicial, hasta que el tiempo pase y no pase nada.
¿No ha sido así con todo lo demás? ¿Qué pasó con el expediente hecho contra mí y mi esposa que se hizo en la Casa de la Presidencia de la República, mezclando datos para hacer creer que también nosotros nos hartábamos de utilizar recursos públicos para fines privados? ¿los gastos de la actual Presidencia no se convierten en “secretos” en el nombre de la seguridad nacional? ¿Y que sucedió en la práctica? Nada. Todos estamos felices en la inercia de una sensación de calma que viene de una buena situación económica y de la solidez de las reformas del gobierno anterior.
En el momento de máximo ejercicio de la soberanía popular, la falta de respeto se produce bajo la batuta presidencial. En las democracias es lógico y saludable que los presidentes y altos dirigentes elegidos tomen partido y se manifiesten en las elecciones. Pero es escandalosa la repetición diaria de las posturas político-partidarias, dando al pueblo la impresión de que el jefe de la nación es el jefe de una facción en guerra para aplastar a las corrientes políticas distintas. Hay un abismo entre la ayuda legítima a los partidarios y el abuso en la utilización del prestigio del presidente, que además de personal también es institucional, en la pugna política diaria. Llama la atención que ningún fiscal – ni tampoco candidatos o partidos – haya pedido la cancelación de las candidaturas beneficiadas, si no para conseguirlo, al menos para frenar el abuso. ¿Por qué no se hace? Porque poco a poco nos estamos acostumbrando a que da lo mismo.
Al paso que vamos, en la hipótesis de una victoria oficialista – que aún se puede evitar – incurrimos en el riesgo futuro de vivir una simulación política al estilo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México – si el PT lograr la proeza de ser “hegemónico” – o del peronismo, si más que la fuerza de un partido, prevalece la figura del líder. Dadas las características de la cultura política brasileña, de indulgencia con la transgresión y creatividad para simular, el juego pluripartidario puede mantenerse en la apariencia, mientras que, en esencia, habrá un partido de verdad y el otro (s) siempre en la oposición, como durante el autoritarismo militar.
Peor aún, con la masificación de la propaganda oficial y el resurgimiento del caudillismo incluso puede incluso llegarse a la anuencia del pueblo y la complicidad de las élites hacia esta forma de democracia casi plebiscitaria. Aceptación por las masas en la medida en que se beneficien de las políticas económicas y sociales, y de las élites, porque saben que en este tipo de régimen lo que vale es una buena relación con quien manda. El “dirigismo a la brasileña”, incluso en la economía, no es tan malo para los amigos del rey o la reina.
Esto es lo que está en juego en las elecciones de octubre: qué tipo de democracia tenemos, con el interior hueco o lleno de contenido. Todo lo demás importa menos. Puede haber habido errores de marketing en las campañas de la oposición, así como es cierto que la oposición se opuso menos de lo que debía a la usurpación de sus propios logros por los actuales ocupantes del poder. Pataleó poco ante los pequeños asesinatos de las instituciones que se vienen perpretando desde hace tiempo, como en los reiterados casos de incumplimientos de la confidencialidad. Aún así, es preciso tratar de impedir que los recursos financieros, políticos y simbólicos reunidos en el “grupo de poder” en formación tenga la fuerza para destruir no sólo candidaturas, sino un estilo de acción política que repudia el personalismo como base de legitimidad del poder y que tiene la convicción de que la democracia es el gobierno de las leyes y no de las personas.
Padre Jose Augusto Souza Moreira
Estamos en el siglo XXI, pero hay valores y prácticas propuestas en el siglo XVIII que se transformaron en prácticas políticas y que deben ser resguardados, aunque se muestren insuficientes para motivar a la gente. Es preciso aumentar la inclusión y ampliar la participación. Es bueno valerse de los medios electrónicos para tomar decisiones y validar caminos. No es aceptable, sin embargo, la absorción de todo eso por la “voluntad general” encapsulada en la figura del líder. Eso es cualquier cosa menos democracia. Si así fuera, no habría que criticar a Mussolini en sus tiempos de gloria, o el Estado Novo de Getúlio (que, dígase, no ejerció propiamente el personalismo como un factor de dominación), y así sucesivamente. Es de esto de lo que se trata en el Brasil de hoy: estamos decidiendo si queremos correr el riesgo de un retroceso democrático en el nombre del personalismo paternal (y mañana, quien sabe, maternal). Por más restricciones que cualquier persona pueda tener al encaminamiento de las campañas o incluso a las características personales de uno u otro candidato, una cosa es cierta: el oficialismo tal como está representa un paso atrás en el camino de la institucionalidad democrática. Todavía hay tiempo para derrotarlo. La elección se gana en el día.
Fuente: O Estado de Sao Paulo.
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Cristo del Pacifico
La Conferencia Episcopal Peruana agradeció al Presidente Alan García, por la construcción del Cristo del Pacífico y destacó su "enorme gesto" que representa “una manifestación de fe y contribución a los valores que engrandecen el alma peruana”.
El agradecimiento fue extendido mediante una carta firmada por el Arzobispo de Trujillo y Presidente de la Conferencia Episcopal, Miguel Cabrejos.
“Con profunda satisfacción los peruanos creyentes hemos escuchado la noticia que una imagen de nuestro señor Jesucristo, redentor del mundo, habrá de ser colocada en el morro solar como símbolo de fe y testigo luminoso de los que creen en él. Esta imagen será inevitablemente un símbolo, el símbolo revela los aspectos más profundos de la realidad que solo él puede expresar en toda su amplitud”, dice el documento.
“Pertenece a la sustancia de la vida espiritual y jamás se le podrá extirpar del alma humana ya que el hombre en su psicología más profunda vive de imágenes”, agrega.
Más abajo destaca el gesto del presidente Alan García y califica a la obra como un "regalo a la catolicidad".
“Consideramos ese enorme gesto suyo señor presidente como una manifestación de fe y una contribución a los valores que engrandecen el alma peruana más allá de las fronteras, algunas de ellas muy lejanas del sentir popular. La Conferencia Episcopal quiere decirle gracias por este regalo a nuestra catolicidad y pedimos que Jesucristo el señor de la historia del tiempo y la eternidad lo bendiga y proteja siempre”, finaliza.
Inauguración de la imagen del Cristo del Pacífico
En este día, Fiesta de San Pedro y San Pablo, Día del Papa, saludo la presencia del Señor Nuncio Apostólico Monseñor Bruno Musaró representante en el Perú del Santo Padre el Papa Benedicto XVI.
Esta noche, invitados para inaugurar la imagen de Nuestro Señor Jesucristo, símbolo de la fe cristiana y expresión de las raíces más profundas de nuestra identidad nacional, los invito a reflexionar sobre la riqueza del símbolo.
Conocer y comprender la riqueza del símbolo es sumergirnos en uno de los rasgos distintivos de toda cultura humana. El símbolo es consustancial al ser humano y es anterior al lenguaje y a la razón discursiva. El símbolo remite a experiencias, aspiraciones y niveles profundos de la existencia humana y de la realidad cósmica y nos introduce en algo de lo que él mismo ya forma parte, por eso, el símbolo no es para contemplarlo desde fuera cual espectador ajeno sino hay que entrar en su dinámica. El símbolo es revelador del ser humano, por eso podemos afirmar que ser persona es «simbolizar la existencia».
En el cristianismo, Jesús de Nazaret, descrito en la carta a los Colosenses es «imagen (ícono) de Dios invisible» (Col 1, 15), considerado entre los teólogos de los primeros siglos como «rostro del Padre», definido en el Concilio como «sacramento del encuentro con Dios». El es el centro de la historia, es el Camino, la Verdad y la Vida. Es el abrazo de Dios eterno y Omnipotente con el hombre su frágil criatura, y objeto de su amor y de su Providencia. El, es el Señor del tiempo, de la historia y de la eternidad, ante el cual, como dice el Apóstol: “se doblará toda rodilla y toda lengua proclamará Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre”.
Al congregarnos en torno a esta imagen de Cristo Redentor, recogemos las expresiones de la multitudinaria fe católica que reúne los sentimientos de los diversos pueblos de nuestra querida Patria. El Perú es una Nación Cristocéntrica: una nación cuya alma se conmueve ante la imagen del Cristo sufriente, cuyo corazón ama y perdona al contemplar la imagen del Cristo Crucificado, cuya voz se eleva justamente en la imagen del Nazareno azotado, cuya ternura se conmueve ante el dolor de la Virgen María su Madre, y cuya esperanza renace, en la aurora del domingo, adorando a Cristo Resucitado.
La Conferencia Episcopal Peruana, haciendo eco de la fe que ha sembrado las semillas del Evangelio, en la historia e idiosincrasia de nuestra Patria, ve en esta imagen un “signo de los tiempos” y lo acoge como un desafío para reavivar nuestra fe en Cristo Redentor y consolidar nuestro compromiso con los hombres de todos los rincones de nuestro País especialmente con los más olvidados y necesitados y por eso los predilectos del Señor.
Estimado Señor Presidente, un profundo agradecimiento del Perú Católico que ve en esta Imagen el símbolo de la presencia de Dios Padre que envió su Hijo al mundo para Salvarnos y encuentra en este gesto suyo un signo de fe y de esperanza compartido con genuina peruanidad. Que en el arco del tiempo los brazos de este Cristo bendigan su persona y su familia con benignidad y como Usted lo acaba de decir, que bendiga a todo el pueblo Peruano, ya que como dice Cristo en el Evangelio “todo aquél que me reconozca ante los hombres Yo lo reconoceré delante de mi Padre Celestial”.
Desde este histórico Morro Solar, a la sombra del Cristo del Pacífico, se ha de difundir cual epifanía de salvación y eco del Perú Católico, una confesión de fe, que como el Centurión Romano proclame ante el Crucificado: “Verdaderamente este Hombre es el Hijo de Dios”; un canto de triunfo que brote incontenible proclamando “Jesucristo es el Señor!” “Él es el Alpha y la Omega, el principio y el fin”, “suyo es el tiempo y la eternidad”! y una certeza de esperanza que proclame su divinidad, porque Cristo tiene las llaves de la Vida y de la muerte.
Termino con las palabras del Apóstol que dice: “para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos y toda lengua confiese que Cristo Jesús es el Señor” (Fil 2, 10-11).
Así sea.
+ Mons. Miguel Cabrejos Vidarte OFM
Arzobispo Metropolitano de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana
Cristo de la Concordia Morro Arica
El próximo 29 de junio, Solemnidad de San Pedro y San Pablo, se inaugurará el Cristo del Pacífico, una monumental imagen de 37 metros de altura que será colocada en el Morro Solar en el distrito de Chorrillos, en la ciudad de Lima (Perú).
La inauguración del Cristo del Pacífico fue anunciada por el Presidente del Perú, Alan García, quien explicó que "mi sueño fue siempre hacer en el Morro un Cristo similar al de Corcovado (Brasil), al que he denominado Cristo del Pacífico (…), y el 29 de junio, Día del Papa y de San Pedro y San Pablo, inauguraremos esta obra".
La inauguración se da también en el marco del 60° aniversario de ordenación sacerdotal del Papa Benedicto XVI, quien recibió las órdenes sagradas el 29 de junio de 1951 junto a su hermano Monseñor Georg Ratzinger en la Catedral de Freising (Alemania).
El Presidente Alan García indicó que en el Cristo del Pacífico no se ha usado dinero del Estado sino que se conformó un Patronato, al que no sólo han contribuido empresas, entre ellas brasileñas, sino también él mismo "con 100 mil nuevos soles de sus propios ahorros".
"Quiero que sea una figura que bendiga a Perú y proteja a Lima", dijo en declaraciones a RPP Noticias.
La imagen del Cristo del Pacífico muestra a Jesucristo Resucitado con los brazos extendidos en ademán de abrazar. Tendrá un sistema de iluminación de 26 colores diferentes, que iluminará todas las noches el litoral de la ciudad y que por su ubicación podrá observarse desde toda Lima.
García comentó además que millones de personas de San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y los edificios altos de Barranco, Miraflores y toda la Costa Verde podrán ver la imagen iluminada permanentemente y sentirán la protección y bendición de Cristo.
El Presidente detalló también que la escultura fue trabajada por partes en Brasil y traída a Perú en barco.
La escultura tiene una base de 15 metros de concreto puro y la figura en sí misma mide 22 metros de alto, revestida con una capa de acrílico para protegerla de la humedad.
El ex presidente de la Conferencia Episcopal Peruana monseñor Luis Bambarén pidió superar las diferencias en torno a la instalación del monumento denominado Cristo del Pacífico, en el Morro Solar, en Chorrillos, y dijo que la efigie debe unir a todos los peruanos.
Consideró, en ese sentido, que este monumento debe significar la concordia de todos los peruanos en un solo sentimiento y compromiso de trabajar por un Perú mejor y sin corrupción.
"Debemos darle no sólo un sentido decorativo, sino de compromiso con Cristo y con el Perú de trabajar todos unidos para engrandecer nuestra Patria. Hay que superar confrontaciones y divisiones para tener todos los peruanos un solo sentimiento que se llama Perú, pero todo eso vinculado a Cristo".
Asimismo, Bambarén pidió a quienes se oponen a la instalación del Cristo del Pacífico tener un corazón grande para superar sus diferencias. "Pudieron haber errores, pero hay que tener un corazón grande para superar todo eso".
También consideró que esta monumental obra puede convertirse en el futuro en un centro de peregrinación religiosa "o de ceremonias para que Cristo nos una".
Soldado desconocido
Cristo del Pacífico es reconocimiento a caídos en batallas de San Juan de Miraflores y Chorrillos
En el Morro Solar existe el monumento al Soldado Desconocido. El Ministerio de Cultura consideró que el levantamiento del monumento Cristo del Pacífico, en el Morro Solar de Chorrillos, constituye un reconocimiento tangible en memoria de los caídos en las batallas de San Juan de Miraflores y Chorrillos.
En un comunicado, dicho portafolio dijo que el referido monumento es compatible con el carácter histórico y patrimonial del área, además de ser compatible con los valores religiosos de gran parte de nuestra sociedad.
"La efigie estará ubicada en un punto estratégico, que permitirá su visión desde distintos puntos de Lima, y no sólo desde la Costa Verde", anota el ministerio.
Añade que la construcción de un monumento conmemorativo, cualquiera sea su naturaleza, en zona de uso restringido, en este o en cualquier caso, no le resta valor al sitio histórico.
"El monumento Cristo del Pacífico se perfila como una muestra de la puesta en valor social y económica de la zona, además de ser compatible con los valores religiosos de gran parte de nuestra sociedad."
Finalmente el comunicado indica que la autorización para la ejecución del Cristo del Pacífico es una competencia municipal. Sin embargo, agrega, esta decisión se ejerce sobre la base de autorizaciones técnicas previas de las instancias correspondientes, entre ellas la del Ministerio de Cultura.
El presidente de la Sociedad de Urbanistas del Perú, Vladimir Arana, consideró que la construcción del llamado Cristo del Pacífico sobre el Morro Solar, en Chorrilllos, no tendrá un impacto negativo en el paisaje ni atentará contra el ambiente de la zona costera de Chorrillos.
“No existen impactos ambientales negativos, no atentará contra las corrientes marinas, no generará nuevos vientos ni condiciones climáticas, ni ahuyentará a las especies de flora y fauna”.
Agregó que, por el contrario, esta imagen ocultará y dejará en segundo plano a las antenas que se encuentran sobre el Morro Solar, que sí tienen un impacto negativo sobre el paisaje.
Arana Ysa consideró que socialmente puede generar una mayor cohesión y celebración religiosa en la población.
En tal sentido recordó que esa zona de la Costa Verde es visitada por el pueblo y por los recién casados, que van a celebrar y tomarse fotografías en el lugar.
“El perfil urbano de Lima visto desde el mar es predominantemente plano, a excepción de la zona de Miraflores y sólo vista desde el mar. Probablemente una ciudad como Lima, la capital de un país en auge, necesita más belleza y más monumentalidad”.
Recordó además que la figura de un Cristo con los brazos abiertos es usada en la Iglesia Católica, por lo que está muy presente en el imaginario peruano.
Por otro lado indicó que las licencias de construcción privadas son emitidas por la respectiva municipalidad distrital, teniendo la provincial facultades sólo en el Cercado de Lima.
Fuente: ACI Prensa y Agencia Andina de Noticias.
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Oración
El Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Salvador Piñeiro, invocó a la Asamblea Universitaria de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) que confíe en la Iglesia Católica.
En entrevista con Radio Vaticano, el religioso se pronunció sobre el pedido del Vaticano para que la PUCP adecue sus estatutos a la Constitución Apostólica, requerimiento que ha despertado gran polémica en la comunidad universitaria.
"Lo que se les pide es muy sencillo, que la Asamblea elija tres candidatos, una propuesta de tres docentes idóneos, y de esos tres la Sagrada Congregación de Educación Católica designará al rector", comentó.
"Entonces, estamos conjugando lo democrático, la decisión de la Asamblea, y por otra parte también que la Iglesia es jerárquica y que no queremos intervenir en la cuestión económica de sus bienes", añadió Piñeiro.
Piñeiro aseguró que la Iglesia no pretende intervenir ni poseer los bienes de la Universidad Católica, sino que espera tener un diálogo y acuerdo con las autoridades universitarias.
Usted ha participado en una reunión importante sobre la situación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. ¿Qué nos puede adelantar al respecto?
He estado muy contento porque el cardenal Bertone nos ha recibido al cardenal Cipriani, al segundo vicepresidente del episcopado peruano, monseñor Del Río y a mí. Con qué sencillez, como buen educador salesiano y antiguo rector de la universidad de su congregación, nos ha hecho recordar la constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae del beato Juan Pablo II, y cómo la universidad católica la cumple; por eso yo no sé por qué hay ese temor a aceptar la normatividad de la Iglesia. El título de esta constitución es tan hermoso: “En el corazón de la Iglesia”, porque allí nacieron las universidades y por eso hay que cuidarlas para que tengan esa identidad católica. Había dos temas que eran aparentemente de conflicto. Uno es que la universidad quiere que la asamblea elija al rector, pero debemos saber que en la vida de la Iglesia hay la parte jerárquica y democrática. Entonces lo que pide la Iglesia es que la asamblea denomine una terna con tres posibles rectores, como sucede en todas las universidades católicas. Pido a nuestra universidad católica que comprendan el cariño que le tiene el papa a esta institución y que sus autoridades serán elegidas por la Sagrada Congregación para la Educación Católica dentro de los tres candidatos que presente la asamblea. Y el otro tema de conflicto -en que mucho daño ha hecho la interpretación de alguna prensa sesgada-, es que el arzobispo de Lima quiere acaparar la economía…¡No señores!, la Iglesia también cuida los bienes que con tanto sacrificio se han labrado en esta querida universidad católica del Perú. Por eso nos ha dicho el cardenal Bertone que de alguna manera lo supervise la Conferencia Episcopal Peruana. Y así será, con mucho gusto, veremos el presupuesto y si hay que dar algunas autorizaciones para algunas ventas, podemos trabajar en eso. Yo creo que va a haber una solución y que estamos por un buen camino de entendimiento.
Confío que el señor rector será el mejor comunicador a la asamblea de esto que pide la Santa Sede: que se acojan a las enseñanzas de la Iglesia. Porque es una universidad pontificia que quiere mucho al papa, al cual también honró dándole el grado de doctor honoris causa cuando visitó el Perú siendo el cardenal Ratzinger.
Cuando saludé al papa en la audiencia general, me envió una bendición especial para Ayacucho y para la Universidad Pontificia Católica del Perú.
Alfonso Rivero
En medio de la polémica por lo que será la decisión de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) en torno al pedido de modificar sus estatutos, el ex embajador del Perú ante el Vaticano Alfonso Rivero se pronunció a favor de la demanda de la Santa Sede.
Rivero terminó sus funciones diplomáticas en Roma en noviembre del año pasado y, según considera, las diferencias entre la Iglesia y la PUCP son un tema que le pertenece en estricto interno al Vaticano.
Rivero habló con El Comercio sobre el acuerdo de 1980, vigente entre el Perú y el Vaticano, y su relación con la Ley Universitaria, en la que se ampara la Universidad Católica para argumentar el concepto de autonomía universitaria.
El ex embajador señaló que si bien la Ley Universitaria dice que la asamblea es la que elige al rector, el tratado que tiene el Perú con la Santa Sede, firmado en 1980, prima sobre esta. Indicó que los artículos I y XIX de ese tratado le dan a la Iglesia plena autonomía para crear y manejar los centros educativos privados de todo nivel. Su artículo 1 dice: “La Iglesia Católica en el Perú goza de plena independencia y autonomía”; y en el artículo 19 señala que “la Iglesia tiene plena libertad para establecer centros educacionales de todo nivel, de conformidad con la legislación nacional, en el ámbito de la educación particular”.
De otro lado, sostuvo que las divergencias por la adecuación de los estatutos han llegado a un nivel muy alto en el Vaticano.
“El que la Secretaria de Estado haya hecho suyo el caso implica que pasa a ser materia de decisión más cercana al Santo Padre”, dijo.
Para Rivero, el plazo que ha dado el Vaticano a la Universidad Católica es un llamado a la reflexión, a pensar en la importancia de la transmisión de los valores católicos en este centro.
Fuente: Diario El Comercio y ZENIT.org
Rebelión contra el Papa y el Estado Vaticano
Por Federico Salazar
Un atentado contra la autonomía universitaria. Esto es lo que denuncian las actuales autoridades de la hasta ahora Pontificia Universidad Católica del Perú.
El Estado Vaticano le ha dicho a esta universidad que se adecúe a la constitución apostólica del sumo pontífice Juan Pablo II sobre las universidades católicas. Las autoridades actuales de la PUCP se rebelan.
En 1917, el padre Jorge Dintilhac fundó la Universidad Católica “con la aprobación de la autoridad eclesiástica”, como señala el preámbulo histórico de los estatutos de la PUCP, publicado en su página web.
“La Pontificia Universidad Católica del Perú –dicen esos estatutos– es también persona de derecho eclesiástico, erigida canónicamente por el Santo Padre Pío XII”.
Si es persona de derecho canónico, ¿no se somete a las normas de ese derecho? No, dicen las autoridades actuales de la PUCP. “Nuestra universidad”, sostiene en su respuesta al Vaticano, “se rige por la Constitución Política del Perú, la legislación peruana y su estatuto”.
La Constitución establece que los tratados tienen fuerza de ley y, además, que los tratados priman sobre las leyes comunes.
Hay un tratado internacional entre el Estado Vaticano y la República del Perú. Ese tratado reconoce a la Iglesia Católica el derecho de organizar sus instituciones según sus propias normas.
La Ley Universitaria, además, reconoce que cada universidad se gobierna según las peculiaridades “propias de su condición jurídica”. La condición jurídica en este caso es la canónica, como reconoce la propia PUCP.
La pretensión del Vaticano, entonces, no contraviene ni la Constitución ni las leyes peruanas. Solo contradice, como es evidente, las partes de los estatutos que fueron modificadas sin su consentimiento.
Lo que pretenden las actuales autoridades de la PUCP es sacarles la vuelta a los fundadores de la universidad. Pretenden rebelarse contra la “Ex Corde Ecclesiae” de Juan Pablo II y contra la autoridad del papa Benedicto XVI.
Es fácil burlar a los muertos. No creo que lo sea tanto, en cambio, evadir las obligaciones jurídicas derivadas de la fundación canónica de la PUCP.
Universidad rebelde
Por Andrés Beltramo Alvarez- Vatican Insider
La Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) se resiste a cambiar su estatuto, pese a la solicitud expresa del Vaticano. Representantes de profesores y alumnos se manifestaron en las últimas horas contra el ultimátum impuesto por la Secretaría de Estado de la Santa Sede, que puso al 8 de abril como límite para presentar enmendada la normativa interna universitaria. Las autoridades de la casa de estudios están ante una encrucijada: cumplir las peticiones de Roma o mantener su rebeldía y exponerse a una drástica sanción.
“Nuestra universidad se rige por la Constitución Política del Perú, la legislación peruana y su estatuto”, declaró el vicerrector Efraín González de Olarte en un video publicado este lunes 21 de febrero en el sitio de internet de la PUCP. Con esas palabras el funcionario mantuvo la postura ya decretada por la Asamblea Universitaria el 23 de septiembre de 2011: una posición de rechazo a la solicitud vaticana de adherir formalmente a la constitución apostólica “Ex Corde Ecclesiae”.
La PUCP debió cambiar sus documentos internos más de 10 años atrás, para incluir en los mismos una serie de indicaciones desprendidas de dicha constitución emanada por Juan Pablo II en 1991. Pero nunca lo hizo y, por el contrario, se enfrascó en una controversia con el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani Thorne, quien al mismo tiempo funge como “gran canciller” de la institución.
Pero los tiempos del diálogo y la negociación tuvieron su punto final este lunes 21 en Roma, cuando el rector Marcial Rubio fue recibido por el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. La audiencia duró apenas 15 minutos, en un ambiente para nada amistoso. El cardenal se limitó a entregar al funcionario una carta en la cual le instó a modificar el estatuto “por el bien de la misma PUCP y de la Iglesia en el Perú”.
En la capital peruana la reacción al ultimátum fue negativa. La presidenta de la Federación de Estudiantes del centro educativo, Sigrid Bazán, dijo a la estación de radio RPP Noticias que los alumnos rechazan cualquier reforma.
“La postura de los estudiantes es no aceptar las reformas si siguen siendo las que presentó el cardenal Cipriani el año pasado. Es un rechazo a todas las reformas que planteo él, pero en todo caso, la posible pérdida del título honorifico de Pontificia no afectaría a cuestiones como la calidad académica”, aseguró.
Con esas palabras Bazán se refirió a dos puntos fundamentales de la actual controversia: por un lado al papel del gran canciller en la administración cotidiana de la universidad y, por otro, a las represalias que podría sufrir la misma si se niega a cumplir las exigencias de Roma.
En su carta entregada al rector Rubio, Bertone indicó que la universidad está obligada a introducir en su estatuto una serie de indicaciones emitidas por la Congregación para la Educación Católica del Vaticano en julio de 2011. Se trata de una lista larga de enmiendas que, ante todo, reservan el derecho del gran canciller de intervenir en la administración cotidiana de la casa de estudios, desde la protección de su identidad católica hasta la elección de futuros rectores.
Las modificaciones exigidas por la Santa Sede buscan terminar con una situación irregular que se arrastra desde hace muchos años, incluso antes de la llegada de Juan Luis Cipriani al arzobispado de Lima. Porque, con el correr de las décadas, la PUCP logró forjar un sistema de gestión interna independiente de todas las estructuras eclesiásticas, que en la actualidad se encuentran totalmente marginadas de su vida institucional.
Mientras el gran canciller es ignorado por todas las instancias, tampoco son tomados en cuenta por la Asamblea Universitaria los cinco representantes del episcopado peruano (diversos obispos del país), quienes desde hace cuatro años optaron por no asistir a las sesiones de trabajo de ese organismo.
A esta situación el rector Marcial Rubio y sus colaboradores la llaman “autonomía universitaria”, que se extiende también al ámbito económico y administrativo. De hecho, paralelamente al conflicto eclesiástico, existe un contencioso jurídico entre las autoridades de la PUCP y el arzobispo limeño por el manejo de los bienes de la institución, especialmente los terrenos heredados a la misma por el poeta y político José de la Riva Agüero en la década de los 40 del siglo pasado.
Al donar esas tierras el benefactor estableció, como una de sus condiciones, que vigilara sobre los mismos una Junta de Administración formada por representantes de la universidad y del arzobispado. El órgano funcionó correctamente por más de 50 años hasta que, en 1994, el entonces rector Salomón Lerner y Carlos Valderrama, nombrado por el entonces Arzobispo de Lima, cardenal Augusto Vargas Alzamora, “convinieron en que la intención de Riva Agüero los conducía a acordar que la universidad debería ser quien administrara sus bienes, y que la junta sólo administraría las mandas testamentarias”.
Este acto también dio independencia administrativa a la PUCP para decidir unilateralmente sobre unas posesiones que, según una auditoría de 2010 realizada por la firma estadounidense Pricewaterhouse Coopers, asciende en la actualidad a 219 millones de euros (unos 290 millones de dólares).
Para defender su control independiente sobre esos recursos las mismas autoridades universitarias abrieron -en 2007- un proceso ante la justicia civil que llegó hasta el Tribunal Constitucional peruano y que, en todas las instancias, dio la razón al arzobispado de Lima. La última sentencia data de diciembre de 2012 y, hasta el momento, no ha tenido cumplimiento efectivo.
Para resolver definitivamente este conflicto, con todas sus aristas, El Vaticano realizó un último esfuerzo y ordenó una visita apostólica, una auditoría que encargó al cardenal húngaro Peter Erdö. La misma tuvo lugar del 5 al 11 de diciembre pasado. ¿Su resultado? Un rotundo fracaso, porque no logró mover ni un ápice la posición de franca rebeldía de quienes dirigen la casa de estudios.
Con todos estos antecedentes no es difícil comprender el ultimátum impuesto por la Secretaría de Estado del Vaticano. El 8 de abril es la fecha límite para que la universidad demuestre su filial adhesión a la Iglesia y al Papa, modificando su estatuto. Si no cumple corre el riesgo de sufrir una sanción drástica: perder sus títulos de “pontificia” y “católica”.
A eso se refería la líder de los estudiantes Bazán. Para algunos en Lima si la Sede Apostólica decide privar a la institución de esos nombres, poco importa. Pero el riesgo, a esta altura del conflicto, es real y las consecuencias serían deplorables, especialmente para los alumnos. Si deja de ser “pontificia”, denominación que ostenta desde 1942, tendría serias dificultades en lo que respecta a su capacidad de otorgar títulos de grado.
Además un desconocimiento oficial de parte del Vaticano provocaría una transferencia de los bienes donados por Riva Agüero al arzobispado de Lima, que se vería obligado a fundar otra universidad.
Por lo pronto el rector Marcial Rubio informará el próximo 26 de febrero de su reunión con Tarcisio Bertone a la Asamblea Universitaria. Ese día quedará clara cuál será la posición oficial de las autoridades universitarias. ¿Mantendrán su abierta rebeldía?
Categoría: Entrevistas
Publicado por: victor.nomberto
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Moises Lemlij
Entrevista de Milagros Leiva Gálvez al psiquiatra Moisés Lemlij.
Falta menos de un mes, ¿cómo ve esta segunda vuelta?
No hablaré como psiquiatra y psicoanalista, lo haré como un triste peruano que está desesperado porque tres políticos irresponsables han puesto al Perú en el riesgo de Nicaragua. Allí pasó lo mismo, los partidos de centro se odiaron, se envidiaron y por los palos entró Daniel Ortega y ahora quién lo saca. Hoy el Perú tiene una responsabilidad peculiar.
¿Cuál es esa responsabilidad?
Hoy no solo votamos por el Perú, también se está eligiendo una estructura geopolítica latina. Sé que muchos tienen incomodidad de votar por Keiko porque entre otras cosas es votar por Rafael Rey…
Y Rafael Rey representa…
Un voto por la inquisición. Poner en la pira a los masturbadores y a los herejes según su definición. Pero en el otro lado votar por Ollanta también significa votar por Chávez y Gadafi.
Ollanta ya dijo que no es Chávez.
Diga lo que diga hay un eje que era Colombia, Chile y el Perú versus otro eje que es Nicaragua, Ecuador, Cuba, Venezuela, Bolivia. Que el Perú desarticule el eje centrista le da fuerza a Chávez y lo peor es que Chávez está directamente ligado a Irán, ahora Gadafi está en problemas, pero tiene fotos con Chávez, lo mismo Bashar al Asad de Siria.
Insisto, Humala ya dijo que está cerca de Lula, de Brasil.
¡Por favor! El papel de Brasil también es horrendo, no me vengan con vainas. Tiene un doble papel, una política social democrática interna y una política internacional carente de ética.
¿No cree en la bondad brasileña?
Yo creo en la bondad de Brasil, me gusta el fútbol, la samba y las garotas de Ipanema; pero su política internacional es oportunista. ¿O acaso ver el asunto nuclear de Irán es cosa de santos? Lula fue un gobernante carente de ética democrática. ¿Cómo un gobierno democrático de izquierda pudo aliarse con una teocracia donde se trata a las mujeres como ciudadanas de segunda categoría? Irán es una dictadura espantosa, no cambiemos la historia. En el caso de Fujimori conozco su agenda internacional.
¿Se olvida de su pasado terrible?
Su pasado es espantoso. Hoy hablamos de la moral, muy bien. Si los peruanos fuéramos tan guardianes de la moral, jamás habríamos permitido que Keiko y Ollanta pasen a la segunda vuelta. Hubiéramos logrado que PPK, Toledo y Castañeda se hubieran unido. Si ellos hubiesen sido demócratas, se habrían aliado, pero no lo hicieron y dejaron que sus arrogancias personales triunfen. Nos pusieron en este dilema. No tienen perdón.
¿Qué nos queda entonces?
Todos debemos convertirnos en guardianes de la democracia. Y los que no votamos por ninguno de los dos tenemos que ser guardianes de los guardianes.
Todavía hay indecisos…
A ellos les digo que analicen los programas, la gente que acompaña, y que escuchen con detenimiento a los candidatos. Keiko Fujimori tiene a su padre con todo ese pasado espantoso, pero a Humala lo veo complicado: tiene una opción A con la política interna tipo Lula, pero también tiene Z.
¿Qué significa Z?
Seguir el ejemplo de Ecuador, soltar mucho dinero al principio, ganar apoyo popular, buscar un referéndum, limitar la prensa, cambiar la Constitución, acudir a los reservistas de Antauro, crear grupos de choque y quedarse en el poder con un modelo que es mezcla de Chávez y Velasco a quienes admira, ese es su plan Z. En Humala hay plan A, C, X y Z y creo que Humala está más cerca de la Z.
Bueno, pero ni bien ganó Humala presentó a una serie de intelectuales demócratas que lo apoyaron. Es más, Mario Vargas Llosa le ha dado el beneficio de la duda.
Jean Paul Sartre escribió halagos para Stalin, Picasso le hizo un clásico retrato. Y si quieres recordemos a Hitler: Hugo Boss diseñó los uniformes, Porsche el carro del pueblo, Heidegger tuvo su carnet nazi y traicionó a su maestro Husserl, Krupp le fabricó los cañones, Henry Ford fue su hincha, Heisenberg, premio Nobel de Física, le estaba construyendo la bomba, y puedo seguir…
¿Está tratando de decir que los intelectuales importan un pepino?
El hecho de que seas un notable académico o un magnífico intelectual o un creador no te hace ni más inteligente ni más bruto que cualquier hijo de vecino.
Doctor Lemlij, mañana le van a tirar huevos sus amigos…
Más que amigo de mis amigos, soy amigo de la verdad. De mi verdad.
Pero Ollanta no es Hitler…
Claro, pero tengo una pregunta: ¿La franeleada es incondicional o están diciendo que se mantengan las libertades democráticas y que existan elecciones sí o sí en cinco años? Eso no está firmado.
Ollanta dice que él sí tiene supremacía moral sobre Keiko porque nunca ha gobernado ni ocasionado los destrozos de Fujimori.
Que yo sepa Alberto Fujimori no es el candidato, él está en prisión. Si Alberto fuera el candidato, yo no votaría por él de ninguna manera.
¿Usted no cree que Keiko es una prolongación de Alberto?
Como Ollanta es una prolongación de Hugo Chávez, ¿es o no es? Doloroso como es, he llegado a la conclusión de que Keiko tiene menos poder y por tanto será controlada por las fuerzas democráticas, en cinco años se va y quienes voten por ella tienen que exigirle el respeto a los parámetros democráticos. Si Humala sale elegido, ¿qué modelo seguirá? ¿A o Z? Con él se vota por una agenda internacional, un eje autoritario y populista espantoso porque es nacionalista.
¿Por qué se espantan todos con la palabra nacionalista?
Porque los crímenes más espantosos del siglo XX han sido hechos por los nacionalistas. Tienes el nacionalismo italiano con el fascismo, el nacionalismo alemán en el nazismo. Los nacionalistas masacran siempre. En Turquía a los armenios, en Japón a los chinos y coreanos, en Alemania a los judíos y gitanos. El nacionalismo es atroz, eliminador y excluyente.
¿No es exagerado decir que Humala es eliminador y excluyente?
Veo en él un discurso nacionalista que se maquilla, un discurso autoritario mesiánico. No me sorprende la alianza con la izquierda, puro oportunismo político.
¿Me dirá por quién votará?
Es más fácil controlar desde una perspectiva democrática y de terminación de un gobierno a Fujimori que a Humala. Es cierto, Fujimori es incómoda, pero en cinco años no tendrá más remedio que irse. Votaré por ella.
¿Qué cosa? Yo pensé que iba a votar por Humala, usted es de izquierda, un antifujimorista…
Cuidado, no te equivoques. Yo sigo siendo antifujimorista. A mí no me gusta Fujimori, pero me aterra Humala, con él veo inevitable los plebiscitos tipo Correa y el destino tipo Chávez con sus alianzas.
¿Y no le aterra la posibilidad de que Keiko libere a Fujimori y se despierte otra vez toda la mafia?
Eso dependerá de la presión ciudadana, no tenemos que permitirlo. Yo estoy apostando por la debilidad del fujimorismo, Humala, en cambio, tiene sus reservistas que saben originar conflictos. Mi apuesta por el fujimorismo es un voto con desconfianza y absoluta vigilancia. Si Humala hubiera firmado el Acuerdo Nacional hace varios meses, si jamás hubiera presentado ese plan original y si no hubiera dado estas fintas con dobles discursos; si hace un par de años se desmarcaba bien de Chávez yo votaba por él, pero lamentablemente no creo en su maquillaje de última hora. No creo en cambios de planes oportunistas.
¿Keiko liberará a su padre?
Liberar a su padre sería su principal fatalidad porque fregaría su gobierno, tendrá asesores que de ganar le dirán que eso es un verdadero harakiri. Si de verdad se arrepiente de los errores, ella no puede liberarlo. Con los fujimoristas parece imposible la reconciliación porque no ha existido un real arrepentimiento. Les falta hacer un mea culpa sincero y una reparación moral. Eso sucedió en Sudáfrica y Ruanda. En el Perú no sucede porque el pedido de perdón de Keiko fue políticamente correcto pero no sincero, lo mismo que la firma de Humala al Acuerdo Nacional. Fue un acto político, no un acto de corazón. Eso le falta al fujimorismo.
No basta con Fujimori preso.
No, porque él incluso preso nunca dice que se equivocó, grita que es inocente. Por eso el Perú está resentido con el fujimorismo.
¿Y en el caso de Humala?
También tiene que disculparse por el ‘andahuaylazo’, que lamentablemente expresa su ideología. Es como si el acto fuera la expresión de su manera de pensar, se arrepiente de las fallas técnicas, pero no de la esencia.
¿No será que dice todo esto porque ha empezado a renegar de la izquierda?
Por favor, todos saben que mis padres fueron comunistas y que yo soy un hombre de izquierda y siempre lo seré, pero me da cólera cuando el fascismo populista se disfraza de izquierda. Ollanta Humala representa ese populismo fascista.
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CENAMIS

Asamblea CENAMIS
El 3 de diciembre del 2008, con la participación de las congregaciones religiosas, asociaciones misioneras laicales e instituciones vinculadas al quehacer misionero; se realizó la elección del Comité Ejecutivo, responsable de llevar adelante las actividades del Centro, durante los años 2009 y 2010. Fueron elegidos:
El Padre Gianni Soro, de la Comunidad Misionera de Villaregia, como Representante de los Institutos misioneros masculinos.
La Hermana Gladys Barrionuevo Chiri, Religiosa de María Inmaculada, como Representante de los Institutos misioneros femeninos.
La Profesora Marjorie Dennise Vargas, de la Asociación de Misioneros Seglares de Puerto Maldonado MISEMA, como Representante de las Asociaciones misioneras laicales.
La Hermana María Filka Depaz, de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia y el Doctor Víctor Nomberto Bazán, de la Asociación Misioneros de la Resurrección; fueron elegidos por la Asamblea General.
Este nuevo Comité Ejecutivo, es presidido por Monseñor Alberto Campos Hernández ofm, Obispo Vicario Apostólico de San José del Amazonas y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones. La Secretaria Ejecutiva del CENAMIS es la Hermana Amine Abrahao da Costa mmc.
El Comité Ejecutivo cuenta también con otros miembros de derecho: El Presidente de la Conferencia de Religiosos del Perú o su Delegado permanente: Padre Rogelio Bustos Juárez mccj; el Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Misiones y Director Nacional de Obras Misionales Pontificias: Padre Gianfranco Iacopi ofm cap; y el Encargado de la Economía del CENAMIS: Padre Mario Carthy scc.
Fuente: CENAMIS Informa Nº 49 Marzo 2009
DECLARACION DEL III ENCUENTRO REGIONAL SOBRE AMAZONIA
En Manaus, Brasil, nos hemos reunido, en un ambiente de estudio y oración, sesenta y cinco personas, entre Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y laicas provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Uruguay, Honduras, México, Perú, Surinam y Venezuela, durante los días 1 a 4 de Octubre de 2009, convocados por el Consejo Episcopal Latinoamericano-CELAM, con el fin de examinar la problemática socio-pastoral de las diócesis de la Amazonia, siguiendo los lineamientos de la Conferencia de Aparecida y los documentos magisteriales de la Región durante los últimos 40 años.
La participación de países no amazónicos da testimonio que la Amazonia es una realidad que pertenece e interesa al mundo entero.
Hemos querido permanecer en una actitud de escucha y contemplación, con el corazón abierto a la esperanza, con el ánimo dispuesto al aprendizaje y a la búsqueda de caminos nuevos. La experiencia tenida en estos días de unidad y comunión nos ha reafirmado en la conciencia de la unidad pastoral como única fuente de la Misión evangelizadora.
1.Hemos descubierto la importancia de ser sensibles a los estilos de vida de nuestros pueblos de la Amazonía así como de respetar y cuidar todas las formas de vida en ella (GS 1). Es por ello que queremos manifestar nuestra preocupación por las múltiples amenazas que acechan esta geografía y preocupan a toda la Iglesia y al mundo entero.
2.En primer lugar, es necesario reconocer la Amazonía como don de Dios en su creación (DA 6). Este don tiene como particular característica la diversidad múltiple, tanto de climas, biota, ríos y recursos naturales como de tradiciones históricas, culturales, lingüísticas y territoriales de los pueblos autóctonos que la habitan. Esta característica inherente permite pensar la región como un verdadero “archipiélago” amazónico más que una sola región uniforme.
3.Sin embargo, en el imaginario colectivo prevalecen “creencias” equivocadas sobre esta diversidad de “Amazonías” que deben ser desechadas: la supuesta homogeneidad de ecosistemas y pueblos, ser la última frontera de la humanidad que debe ser ocupada, la inagotabilidad de sus riquezas, el ser “pulmón del mundo”, la habitación indígena como freno al desarrollo de la sociedad, ser un lugar estratégico para la solución de problemas económicos y, la amenaza de su internacionalización, entre otras.
4.Las presiones que acechan la integridad de Amazonía pueden organizarse bajo tres aspectos: el del crecimiento económico extractivista, el del crecimiento económico bio-ambiental latente, y el del crecimiento urbano vertiginoso. Los tres aspectos comparten las mismas amenazas: deforestación, contaminación de ríos y biomasa, desplazamientos de los pueblos indígenas y aniquilamiento de la biodiversidad.
5.El modelo de crecimiento económico extractivista concibe imaginariamente la Amazonía como fuente inagotable de recursos naturales renovables y no renovables para su explotación tanto por las industrias extractivas (petróleo, gas, minerales, madera, agua) como para la expansión agrícola (agronegocios, comodities) y generación de energía hidroeléctricas. El modelo de crecimiento económico bio-ambiental latente ve en ella y en las culturas de los pueblos que la habitan un valor comercial potencial que se ha de preservar para la apropiación del conocimiento y disponibilidad del material biótico existente para su uso farmacéutico y cosmético. Tanto el primero como el segundo responden a la misma racionalidad mercantilista de maximización de la ganancia, muchas veces en perjuicio de las personas, el derecho de los pueblos y del ambiente.
6.Durante las últimas décadas el movimiento interno de personas ha impactado en el vertiginoso crecimiento de las ciudades de Amazonía, que hoy cuentan con más del 70% de la población de la región. Este tercer aspecto de presión sobre Amazonía deteriora no sólo la calidad de las aguas de los ríos y la preservación de la selva circundante sino también las condiciones de vida de las personas que mayormente viven en las periferias más empobrecidas de las ciudades, perdiendo su memoria y tradiciones históricas. El tráfico de seres humanos, la drogadicción y trata de personas son los mayores sufrimientos que se experimentan en todas las áreas.
7.Las políticas de los Estados involucrados y sus mega-proyectos cooperan a la modernización y expansión de infraestructuras que favorezcan la integración de los países en el marco de la racionalidad mercantilista occidental de maximización de la ganancia. Con ello se violan los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes tanto de territorialidad como a la vivienda, el agua dulce, la educación, la salud y el trabajo, expresamente contenidos en leyes regulatorias vigentes y en los tratados internacionales sobre los derechos humanos a los que nuestros países han adherido. Es necesario que estas políticas se responsabilicen en la preservación de la biodiversidad biológica y socio-cultural de la Amazonía.
8.En este Encuentro nos hemos dejado interpelar por la Buena Noticia de Jesús de Nazaret, Camino, Verdad y Vida (Jn 14,16), quien vino a darnos vida y vida en abundancia (Jn 10,10). Con las comunidades del Antiguo Testamento y con los pueblos indígenas de América, hemos alabado al Señor “que creó el universo como espacio para la vida y la convivencia de todos sus hijos e hijas y nos lo dejó como signo de su bondad y de su belleza”. (DA 125)
9.La creación como don es la acción amorosa y gratuita de Dios. Un don que nos habla del Creador (cf. Rm 1,20) y de su amor por nosotros, el cual está destinado a encontrar su plenitud en Cristo al final de los tiempos (cf. Ef 1,9-10; Col 1,19-20. CIV 48). La humanidad como parte constituyente de la creación, solidaria a la naturaleza por la carne y dotada de un espíritu que le asemeja al Creador, tiene como tarea la de preservar y llevar hacia delante los caminos posibles de la creación. Nos desafía a trabajar una teología trinitaria y una cristología que nos ayude a descubrir las semillas del Verbo en la Amazonía y a dialogar con las espiritualidades presentes en ella. La fuerza del Misterio de la Encarnación, Pasión y Resurrección de Jesucristo nos impulsa a la inserción y liberación de la creación, así como a la profundización de la reflexión teológica contextualizada en las realidades amazónicas.
10.La Amazonía es parte de la creación y tenemos responsabilidad para con ella, lo que nos lleva a respetar la biodiversidad y la socio-biodiversidad. Esta responsabilidad nos impele a reconocer la sabiduría milenaria y la espiritualidad de los pueblos tradicionales que habitan en ella: También a reconocer en ellos los rostros del Cristo sufriente, a valorar su trabajo comunitario y solidario, gestando una nueva economía y una nueva sociedad, y a bendecir al Señor por el testimonio de tantos laicos y laicas, religiosos y religiosas, sacerdotes y obispos que han entregado su vida hasta el martirio, para dar vida a los pueblos amazónicos.
11.En el contexto de la memoria de San Francisco de Asís, hemos entonado el Cántico de las Criaturas, recordando que “nuestra hermana la madre tierra” es nuestra casa común que debemos cuidar como “custodios” inteligentes y nobles de la naturaleza (cf. Gn 2,15), y no como “explotadores” y “destructores sin ningún reparo” (RH 15). Por ello, adherimos a las palabras del Papa Benedicto XVI afirmando que “el modo en que el hombre trata el ambiente influye en la manera en que se trata a sí mismo, y viceversa” (CIV 51), lo cual nos anima a fortalecer esa “alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos” (CIV 50).
12.Es imprescindible acompañar a los pueblos indígenas en la vivencia y expresión de la fe y en su proceso de ser protagonistas de la evangelización y de la transformación de la sociedad desde su historia y sus valores culturales. Al servicio de ello están las instituciones de la Iglesia tales como el CELAM, las Conferencias Episcopales, comunidades eclesiales de base y pastorales diocesanas. Solicitamos al CELAM la creación de una instancia que favorezca la articulación y colaboración tanto entre los países de la Amazonía Continental como de los demás países de América Latina y El Caribe.
13.Asimismo, debemos buscar los mecanismos eclesiales y participar en instancias de las organizaciones seculares para el desarrollo humano, que alienten y favorezcan todos los esfuerzos de los pueblos amazónicos por crear y desarrollar sus propias organizaciones de base, por la reivindicación y consolidación de los derechos de la Amazonía y por la búsqueda de una verdadera justicia ecológica.
14.Finalmente, con los Obispos latinoamericanos y caribeños entendemos que “la mejor forma de respetar la naturaleza es promover una ecología humana abierta a la trascendencia que respetando la persona y la familia, los ambientes y las ciudades, sigue la indicación paulina de recapitular todas las cosas en Cristo y de alabar con Él al Padre (cf. 1Cor 3, 21-23)” (DA 126). Por ello, es necesario interesar y cooperar con las universidades y el mundo científico en América Latina para la realización de investigaciones a fin de verificar el estado de los derechos ambientales, sociales, culturales y económicos de la Amazonía en nuestros países (DM Paz, 31).Deben enfatizarse líneas de investigación y docencia interdisciplinarias que abran perspectivas a la elaboración de paradigmas teóricos alternativos de economía y desarrollo centrados en el ser humano, el trabajo y la solidaridad y no en la maximización de la ganancia (PP 20).
15.“Como discípulos de Jesús, nos sentimos invitados a dar gracias por el don de la creación, reflejo de la sabiduría y belleza del Logos creador. En el designio maravilloso de Dios, el hombre y la mujer están llamados a vivir en comunión con Él, en comunión entre ellos y con toda la creación” (DA 471). La Amazonía, como parte de la creación es mediación para la experiencia de Dios, en la que podemos rastrear las huellas de su presencia. Recuperar la mirada creyente de gratuidad y belleza sobre ella nos permite crecer en un estilo de vida más austero y sencillo. Sólo así, las generaciones futuras también podrán acceder a la contemplación de Dios que se manifiesta en sus criaturas. “Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable y no un planeta con aire contaminado”. Nos acogemos a la continua protección de la Virgen María, Madre de la Amazonía, invocada siempre por nuestros pueblos con amor de hijos.
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Beata Celina

Beata Celina Chludzińska: esposa, madre, viuda y religiosa fundadora
La Madre Celina (1833-1913), polaca, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo; siendo joven sentía el profundo deseo de consagrarse al Señor en la clausura, pero sus padres le comunicaron su voluntad de que contrajera matrimonio, haciéndolo así a los veinte años con José Borzecki. Era muy amada por su marido. A su vez, Celina fue esposa amorosa y ejemplar.
Tuvo cuatro hijos; dos murieron pronto. Bajo el régimen zarista, sin descuidar sus deberes familiares, la nueva beata se prodigó por los insurgentes que luchaban por la independencia de Polonia. Fue por ello arrestada.
Tiempo después tuvo que entregarse con especial atención al cuidado de su marido, tras sufrir éste un ataque que le paralizó medio cuerpo. Cuando enviudó, cinco años después, eligió Roma como su ciudad en 1875, donde encontró la espiritualidad resurreccionista y redescubrió su vocación religiosa. Fue al conocer al cofundador de los Resurreccionistas, el padre Pedro Semenenko. Celina eligió la vida comunitaria y con su hija menor Edwina, fundó la rama femenina de la Congregación de los Resurreccionistas, dedicada a la educación cristiana de las jóvenes pobres. El año oficial de la fundación fue 1891: el 6 de enero, Celina Borzecka y su hija, co-fundadora, hicieron profesión emitiendo los votos como religiosas de la Resurrección dando inicio a la nueva congregación.
Antes había pasado muchas contradicciones; con la ayuda de buenos amigos Celina logró abrir su primera escuela vespertina para chicas, donde monseñor Giacomo Della Chiesa –futuro Papa Benedicto XV-, cuyos padres vivían en el apartamento vecino a la escuela, sirvió de capellán y catequista.
Benedicto XVI presentó el modelo de vida de la beata polaca, identificándolo con un martirio incruento, siendo éste «testimonio silencioso y heroico de los muchos cristianos que viven el Evangelio sin componendas, cumpliendo su deber y dedicándose generosamente al servicio de los pobres».

«Mi vocación es cumplir la voluntad de Dios fielmente y con amor», escribía la madre Celina.
«La beata Celina -subrayó el cardenal Saraiva tras elevarla a los altares- vivió su historia constantemente unida a Dios en oración». Ésta «le hizo capaz de aceptar humildemente diversas realidades y situaciones y reconocer en ellas la mano del Señor que la protegía, sostenía y guiaba, haciéndole seguir la voluntad de Dios, e intuir que –como decía el siervo de Dios Bogdan Janski, fundador de los Resurreccionistas- "a veces Dios usa extraños caminos para llevarnos a sus metas"», recalcó.
Las distintas etapas de la vida de la beata Celina Chludzińska «constituyen para muchas personas un modelo posible a imitar porque nos demuestran que la grandeza del hombre no consiste sólo en realizar acciones extraordinarias, sino en vivir la vida cotidiana responsablemente, siendo capaces de dar así la propia respuesta a la gracia de Dios».
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Rolando Iberico
De la estrecha moral a la humanización de la sexualidad
Por Rolando Iberico Ruiz PUCP
Las declaraciones del Papa Benedicto XVI tomadas del libro de entrevistas, Luz del mundo, realizadas por Peter Seewald, y adelantadas por L’Osservatore Romano sobre el uso, en “algunos casos justificados”, del preservativo han ocasionado polémicas en muchos sectores católicos y no católicos del mundo.
Es la primera vez que un Papa habla desde una perspectiva más honda sobre un tema tan delicado en la vida de la Iglesia, y que genera constantes enfrentamientos entre las autoridades civiles y eclesiásticas, tal como hemos visto en estas semanas tras la decisión del Ministerio de Salud de repartir preservativos.
Benedicto XVI ha apostado, desde una perspectiva más profunda, por afrontar el tema de la sexualidad para que no nos aferremos a una moral estrecha, que en algunos sectores de la Iglesia se ha convertido en una manera de forjar la identidad del católico, sino desde una aproximación más honda, exigente, y a la vez más comprensiva sobre la realidad humana en torno a la sexualidad. El Papa Benedicto XVI considera que el uso de un profiláctico, en algunos casos, puede convertirse en un “primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad” que va unido a la consciencia “de que todo no está permitido y no se puede hacer todo lo que uno quiere”. Como ha mencionado el padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano, el Papa nos ofrece de esta manera no un cambio revolucionario, como algunos pueden y quieren pensar, sino el regreso al fundamento contenido en la experiencia creativa que el cristianismo aporta a cada creyente: el saber reconocer los caminos que nos hagan más humanos, que nos hagan constructores del Reino de Dios ahora. La fidelidad a Cristo y a su Iglesia se da en el amor a cada ser humano, y en cómo nos humanizamos y humanizamos a nuestro prójimo.
En consecuencia, la distribución de profilácticos no resuelve los problemas derivados de la sexualidad, sino solo una integral y profunda educación humana de la sexualidad que requiere la participación de toda la sociedad. Por ello mismo, no se trata de desechar la moral sexual católica como si fuera una rémora inservible para el aggiornamento de la Iglesia, sino comprender que ella existe para humanizar la sexualidad como ha planteado el Papa Benedicto XVI (1). Una humanización que comienza en promover, desde el cristianismo, una visión antropológica y de las relaciones interpersonales ancladas en la fe en Jesús, hijo de Dios encarnado en nuestra humanidad. Este camino es el más difícil pues requiere aprender a dialogar con las nuevas corrientes de pensamiento, de adoptar los avances de la psicología y cualquier otra rama que hable sobre el hombre, siempre con miras a tener una visión más amplia sobre cada mujer y hombre. Se trata de humanizar las relaciones entre las personas de no banalizarla con el uso del preservativo – como afirma el Papa – sino de ver en la sexualidad una “expresión de amor”, de encuentro responsable.
El Papa Benedicto de esta forma no ha replanteado ni revolucionado nada, sino que nos ha recordado a los cristianos y cristianas del mundo que la prioridad en el tema de la sexualidad es la humanización, no solo la cerrada y simple oposición a los métodos anticonceptivos. La moral por lo tanto no debe estar en el centro de nuestra vivencia cristiana como un manual de las cosas que se pueden o no hacer, sino el constante encuentro con Jesús, la constante conversión (metanoia), que nos darán el discernimiento para actuar con amor en cada situación que nos toque vivir como cristianos y cristianas, como auténticos hombres y mujeres nuevos regenerados en Cristo. Como afirmó Benedicto XVI en su primera encíclica Deus caritas est (n. 1): “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”. Por lo tanto, no se trata de anquilosar la vivencia de cada cristiano y cristiana con un catálogo de normas sobre cómo debemos y no debemos actuar sino de aprender a ser creativos desde la fe como planteaba San Pablo a los Corintios (I Cor. 6, 12): ´Todo me es lícito´; mas no todo me conviene. ´Todo me es lícito´; mas no me dejaré dominar por nada.
(1) En 2009, durante la visita a África, el Papa Benedicto XVI había expresado que el reparto del condón no era la solución para sida, sino que se debía apostar por la humanización de la sexualidad. Estas declaraciones le valieron profundas críticas pero no se hizo hincapié en la perspectiva humanizadora de la sexualidad que el cristianismo promueve, y que el Papa intenta poner en el centro del debate.
Federico Lombardi SJ
“Esta postura refleja la conciencia y comprensión por el Papa y el Vaticano de que el sida es una de las dolencias más graves del mundo, y que tenemos que trabajar juntos”.
BAN KI-MOON. SECRETARIO GENERAL DE LA ONU
“Que este comentario haya salido a luz pública va a permitir una mejor apertura a las personas a no sentirse culpables de usar el condón”.
MIRIAM BENACOURT. ASOCIACIÓN DE MUJERES MÉDICAS
“Es un paso positivo. Este avance reconoce que un comportamiento sexual responsable y el uso del preservativo tienen un papel importante en la prevención del sida”.
MICHEL SIDIBÉ. DIRECTOR PROGRAMA ONU/SIDA
“Me parece fabuloso y espero que ayude a disminuir el estigma de las mujeres trabajadoras sexuales. Es un gran avance”.
LUCKY LEAL. ASOCIACIÓN SALUD INTEGRAL
No hay nada de “revolucionario” en las palabras del Papa Benedicto XVI acerca de usar el condón como un acto de responsabilidad en situaciones excepcionales, por ejemplo evitar la propagación del VIH.
El padre Federico Lombardi SJ, afirma que “el Papa no justifica el ejercicio desordenado de la sexualidad, sino que considera el empleo del preservativo para disminuir el peligro de contagio como un primer acto de responsabilidad”. “Un primer paso en el camino hacia una sexualidad más humana”, especifica el comunicado.
El uso del preservativo se justifica “solo en algunos casos” y no constituye una “solución al problema”.
Las declaraciones del Papa son un extracto del libro que lleva por título “La luz del mundo. El Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos”, dado a conocer por L’Osservatore Romano. El vaticanista Marco Politi, considera que servirá para “relanzar la imagen de Benedicto XVI”.
Sin embargo, la inédita apertura del jefe de la Iglesia Católica al uso del preservativo, rechazado hasta ahora con gran firmeza, abre el debate dentro de la institución sobre si aceptar o no su empleo como “el mal menor” para salvar vidas. Para el experto en temas de la Iglesia Luigi Accatoli, del “Corriere della Sera”, “el Papa dio el paso en un momento maduro, ya que lo esperaban por delante muchos teólogos y conferencias episcopales”, aseguró.
Para Bruno Bartolini, otro veterano vaticanista, esta vez el Papa “parece que habla como pastor, con tono tolerante, más que como jefe de la Iglesia. Son declaraciones que no podía haber hecho en forma oficial”, sostuvo.
Fuente: L’Osservatore Romano.
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Decía Einstein que una forma de ver la vida es creer que todo es un milagro (la otra es creer que los milagros no existen). En un punto —digamos— intermedio, las celebraciones en Ayacucho comenzaron con lo que el obispo auxiliar, monseñor Gabino Miranda, decidió llamar, en un arrebato de prudencia, un “hecho misterioso”.
Luego lo llamó “cosa extraña”: para el estrado levantado en la Plaza de Armas se necesitaba una imagen femenina y se eligió a la Percca Mama, una virgen que apareció en una pared de la cocina del templo de Santa Clara en 1755. Pero no había dinero para pagar la ampliación en una imprenta, así que el sacerdote dejó que las cosas se hicieran solas y, por si acaso, rezó: “Percca Mama, si quieres estar en el estrado, lo dejamos en tus manos”. Se fue a dormir; era la víspera del aniversario 400 de la Arquidiócesis de Ayacucho.
Despertó cuando le avisaron que una señora lo estaba buscando. La mujer intentó explicar lo que el religioso iba entendiendo en tiempo real: que había soñado con la Percca Mama, que ella le había dicho que monseñor Gabino tenía un problema, que fuera y lo ayudara. Y ella fue y lo ayudó y esa misma mañana se imprimió la imagen y se colgó en el estrado.
SALVANDO DISTANCIAS
La religión católica ayacuchana se inició como una guerra desigual contra las distancias. El papa Paulo V creó la Diócesis de Huamanga en 1609 (más tarde se hizo arquidiócesis), pero el primer obispo llegó cinco años después, en 1614. Fray Agustín de Carvajal demoró un mes y medio solo en viajar de Lima hacia San Juan de Huamanga. Venir de Europa como sacerdote significaba replantear una vida nueva, casi.
Pero la lejanía no es un patrimonio del pasado. Hace unos años, en 1985, el sacerdote Sixto Jorge Poma demoró dos días en viajar como pudo desde el lejano distrito de Totos, donde había sido asignado, hasta la capital para ver aunque sea de lejos al papa Juan Pablo II.
El padre Sixto es acaso el sacerdote vivo que conoce mejor la historia de la Iglesia ayacuchana. Tiene 52 años de sacerdote y, a sus 80 de edad, es el vicario parroquial de la iglesia San Francisco de Paula. Con tantos años encima las cuestiones cronológicas son un rompecabezas imposible (el sacerdote no está seguro, pero supone que la década de 1980 marcó varios antes y varios después entre los religiosos ayacuchanos. Porque vino el Papa y removió los escombros, y porque esos escombros los esparcieron los terroristas que nacían y morían en Ayacucho).
La entrevista con el padre Sixto es breve y se realiza casi a gritos porque su sordera se impone. Él tiene que seguir confesando (también a gritos) a dos señoras, las últimas de una larguísima fila. Otra vez se hicieron visibles las distancias: miles de fieles de varios puntos de la región llegaron hasta el centro de Ayacucho para confesarse. La ley eclesiástica exige que para conseguir la indulgencia plenaria uno debe confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Papa, y hasta ayer a las 10 de la mañana, que fue cuando se inició la misa jubilar, las colas de los confesionarios se trasladaron a las calles.
Siguiendo el primer postulado de Einstein, el verdadero milagro ha sido que tanta gente se confesara en tan poco tiempo.
Martin de Ayala, hermano de Guaman Poma.jpg

Arquidiócesis de Arequipa celebra el inicio de su año jubilar con motivo de los 400 años de creación como jurisdicción eclesiástica
Con la presencia de la imagen de la “Virgen de Chapi” y del “Cristo de la Caridad”, el domingo 19 de julio se celebrará el inicio del “Año Jubilar Arquidiocesano”, por los 400 años de creación de la jurisdicción eclesiástica. La Eucaristía de Apertura de este especial tiempo de gracia, será en el Estadio de la Universidad Nacional San Agustín (UNSA).
Para esta celebración, se ha convocado la participación de todos los fieles, así como a los miembros del clero religioso y secular, hermanas consagradas, movimientos laicales, instituciones educativas de todos los niveles y parroquias. La organización del acto litúrgico, en el que se espera la participación de más de 40 mil fieles, la viene planificando el Arzobispado de Arequipa, a través del “Centro Pastoral Juan Pablo II”.
Cabe señalar, que durante este “Año Jubilar” de la Iglesia local, los fieles podrán ganar la indulgencia, cumpliendo los requisitos señalados para la misma, según lo manifestó el Arzobispo de Arequipa, luego de la Visita Ad Limina Apostolorum, en Roma. En esa cita, el Santo Padre, fue informado de este significativo aniversario de la Arquidiócesis y aseguró que enviará un representante para la clausura del jubileo, el 19 de julio del 2010.
Don Felipe Guaman Poma de Ayala

La pequeña Roma de los Andes
La Arquidiócesis de Ayacucho, antes Huamanga, celebra este año su 400 aniversario. En enero de 1539 se fundó en Perú la ciudad de Huamanga, conocida hoy como Ayacucho. La importancia que tomó la ciudad en la organización del territorio estimuló un crecimiento importante y propició la erección canónica de una diócesis para dar atención a la vida espiritual de sus habitantes, según informa Percy Quispe Misaico, Vicario Episcopal de Pastoral de la Arquidiócesis de Ayacucho.
En 1609 se creó el obispado de Huamanga, desmembrado de la jurisdicción del Cuzco y desde 1613 asumió el primer obispo, fray Agustín de Carvajal. Veinte años después, en 1632, el entonces obispo, Francisco Verdugo, inició la construcción de la catedral, consagrada en 1672 por el obispo Cristóbal de Castilla y Zamora. Ambos fueron los más importantes obispos del siglo de oro de la Iglesia Católica en Ayacucho.
Sin embargo, fue en el siglo XVI, primero de la conquista española, cuando se pusieron los cimientos del catolicismo colonial ayacuchano.
A este respecto, una relación de 1586 informa que en Huamanga apenas había 150 españoles y que el pueblo, con título de ciudad, era bastante pequeño. Esa relación añade que las iglesias eran de dimensiones reducidas, pero que estaban finamente adornadas con molduras y pinturas. Muy temprano habría llegado a Ayacucho un grupo de artesanos moriscos, que dejaron una profunda huella en la ciudad, de la que resta hasta hoy el artesonado de la iglesia de Santa Clara, de obvia inspiración mudéjar.
"Fue muy alta la inversión en construcción y embellecimiento de las iglesias. Ese elevado gasto social se explica porque el sentimiento religioso era muy intenso. La verdad revelada se sentía con pasión y hubo un sincero afán de santidad entre algunos sacerdotes y líderes espirituales muy severos", explica Quispe.
Los sectores populares y el conjunto de la sociedad seguían con atención la prédica de los sacerdotes y la vida diaria estaba regida por un calendario inspirado en el evangelio.
Las órdenes religiosas se especializaron en determinadas actividades de la evangelización. Por ejemplo, los franciscanos instruyeron al indígena en materia de fe católica, mientras los dominicos prefirieron la educación superior, por su parte los jesuitas fundaron colegios de enseñanza secundaria.
Estas dos últimas congregaciones dirigieron sus esfuerzos a la educación de los sectores altos y medios y se concentraron en la sociedad hispano peruana. Cada una de estas órdenes construyó su iglesia y sumadas a las numerosas del clero secular dependiente del obispo, pues llegaron a las famosas 33 iglesias de las cuales se enorgullece Ayacucho.
Así, Ayacucho desarrolló una personalidad religiosa y arquitectónica propia, fundada en el contraste entre el exterior y el interior. Ese patrón se fundó en el siglo XVI y se proyectó en el tiempo a lo largo de la colonia. Lo que determinó también el nacimiento de una celebración de la Semana Santa, desde la vivencia interior hacia una manifestación exterior, por lo que Ayacucho es actualmente considerada como la capital de la semana santa en el Perú.
El famoso obispo de Ayacucho Castilla y Zamora fundó la Universidad San Cristóbal en 1677. En Huamanga, existía ya el colegio jesuita fundado en 1604.
La iniciativa del obispo ayacuchano encontró gran oposición por lo que no terminó de vencer las numerosas resistencias internas en el mismo virreinato del Perú para ponerla en marcha. Por ello, el comienzo efectivo de clases tuvo que esperar más de veinte años.
Esta y otras iniciativas han contribuido a la importante y significativa presencia de la Iglesia Católica que ahora conmemora sus 400 años en esta ciudad que se considera "la pequeña Roma de los Andes".
Recordemos que Martín de Ayala, medio hermano de don Felipe Guamán Poma de Ayala, ejerció su ministerio sacerdotal en Huamanga como capellán del hospital.

Fuente: Diario El Comercio y www.arquidiocesisdeayacucho.org

10/06/12: Corpus Christi

Categoría: Espiritualidad
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San Pedro
Por Antonio Elduayen Jiménez CM
En esta Gran Fiesta del Corpus Christi, ¿qué les parece que es lo más importante que celebramos? ¿La última Cena de Jesús, en la que el pan y el vino, convertidos en su cuerpo y sangre, se nos dan en comida?, como lo insinúa el evangelio hoy Mc 14, 12-16. 22-26. ¿Ser la Nueva Alianza? ¿Jesús Hostia que quiere entrar en intimidad y comunión con nosotros? ¿El Pan de Vida, que nos da fuerza para vivir como cristianos?¿El ser Memorial de la Muerte y Resurrección del Señor? Sin duda, todo eso y mucho más, es lo que hoy celebramos en la Gran Fiesta del Corpus Christi. Pero lo más importante es el ser Memorial de la Muerte y Resurrección de Jesucristo. Hagan esto en Memoria Mía, dijo Jesús (Lc. 22,19; 1 Cor. 11,24). “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección…”, decimos después de la consagración de la santa misa, en respuesta al sacerdote.
San Antonio Abad
Ciertamente cuando el Pueblo de Dios estableció la celebración del Corpus Christi, lo hizo llevado por su gran fe, amor, admiración y gratitud a Jesús Eucaristía. El Dios y Hombre verdadero, que quiso quedarse para siempre con nosotros, como amigo bueno y fiel, para acompañarnos y ser alimento en nuestro caminar. Lo que había pasado en la última Cena, había sido demasiado bello y grande como para dejarlo ahí no más, y hasta ensombrecido por la traición de Judas y la muerte de Jesús. Era justo y necesario fijar un nuevo Día en el calendario de la Iglesia para festejar con el máximo esplendor el Corpus Christi, el Cuerpo y la Sangre de Cristo, como la liturgia lo llama hoy.
San Blas
Esta visión y celebración de Jesús Eucaristía en esplendor, adoración reverente y fervor por el Señor, es la que, sin duda, ha venido influyendo en la formación y valoración eucarística de los fieles… Es sin duda una actitud positiva y encomiable, sobre todo cuando se la compara con la de quienes van a la misa “por costumbre” o “por cumplir”. Hoy hablamos de participar en la misa. Pero será bueno que esta participación no se nos quede en lo exterior: posturas que tenemos (de pie, de rodillas, sentados), respuestas que damos (al empezar la Plegaria Eucarística, al “Oren Hermanos” cuya respuesta aún no sabemos bien); gestos que hacemos (al signarnos con la señal de la cruz, darnos la paz, recibir la comunión), etc.
San Cristobal
La participación que se nos pide debe ser ante todo interna, llenando “de espíritu y verdad” cuanto hacemos y decimos en la misa. Debe ser, sobre todo, pascual, de modo que la Misa del Señor sea mi misa -(uniendo mis luchas y muertes de cada día a las del Señor y ofreciéndolas con Él al Padre Dios por la salvación del mundo y mía). Sólo así la eucaristía (misa, comunión y “adoración”), será para Jesús memorial o renovación de su muerte y resurrección; y para nosotros memorial o recordatorio de que en cada misa nos toca morir y resucitar con Él.
San Jeronimo
Santa Barbara
Santa Ana
Santiago
Virgen de los Remedios
Virgen de Belén
Virgen de Natividad
Virgen Purificada
San José
San Sebastián
Fuente: Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y RPP.
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Pucallpa
Los abajo firmantes, sacerdotes que trabajamos en varias diócesis del Perú, sentimos la necesidad de pronunciarnos ante la injusta y poco evangélica suspensión de las tareas eclesiásticas impuesta al padre Gastón Garatea Yori SSCC por el Arzobispado de Lima.
El P. Gastón Garatea es una persona de mucha calidad humana y espiritual que durante más de 40 años es sacerdote de nuestra iglesia peruana y ha ejercido en ella importantes cargos con inteligencia, entrega y autenticidad evangélicas.
Su vida está marcada por la difícil situación de los pobres de nuestro país y su auténtico espíritu evangélico. Eso lo vivió desde sus primeros años de ministerio sacerdotal, con los campesinos de la Prelatura de Ayaviri (Puno) y dejando un claro testimonio de una pastoral de conjunto entre las diferentes iglesias locales del Sur Andino; años más tarde fue director del Instituto de Pastoral Andina.
En Lima, además de haber sido rector del Colegio de la Recoleta, ha sido Formador y luego Provincial de la Congregación de los Sagrados Corazones, Co-fundador del Instituto de Estudios Teológicos (ISET), Presidente de la Conferencia de Religiosos del Perú y, además, Vice-presidente de la Comisión Latinoamericana de Religiosos (CLAR).
En el mundo civil, ha sido miembro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) y Presidente por varios años de la Mesa de Concertación para la lucha contra la pobreza. Actualmente es Asesor del departamento de responsabilidad social de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
En todas esas responsabilidades el P. Gastón ha dado muestras de su auténtica vocación eclesial y sacerdotal, y un espíritu de servicio de mucha calidad humana, con una clara opción evangélica por los pobres en las diferentes servicios que ha dado a nuestro país. Goza de gran estima en nuestro medio, tanto de creyentes como de no creyentes. Es un ciudadano ejemplar por su servicio transparente y auténtico que dignifica a nuestro país. En particular se le aprecia su profundidad evangélica, su sentido humano y su gran espíritu de diálogo y concertación.
No comprendemos por qué el Arzobispado, si tenía alguna discrepancia con él, no lo ha llamado a dialogar como corresponde a toda comunidad de discípulos de Cristo (Mateo, 18, 15). Y pedimos, por el bien de nuestro país y de nuestra Iglesia, que esta situación sea pronto superada para volver a tener al P. Gastón en el pleno ejercicio de sus facultades ministeriales en bien del Perú y muy especialmente de las personas que lo conocen y aprecian.
Ángel Acuña Rojas- Arquidiócesis de Huancayo
Segundo Alarcón Cobeñas- Diócesis de Cajamarca
Jorge Álvarez Calderón
Xavier Arbex de Morsier- Vicariato de Puerto Maldonado
Fernando Asín Castellón- Diócesis de Chimbote
Cristóbal Baker SSC
Luis Humberto Béjar Assaf
Andrés Besinet Grollier -Diócesis de Huacho
Humberto Boulangé Allegre
Miguel Briggs MM
Thomas Burns MM
Antonio Carrasco Ferrer- Diócesis de Huaraz
Mario Carthy SSC
Javier Lino Castillo Arroyo- Arquidiócesis de Huancayo
Omar Castrillo Martínez- Arquidiócesis de Piura
Francisco Javier Centurión Obando- Diócesis de Cajamarca
Francisco Chamberlain SJ- Arquidiócesis de Ayacucho
José Clavel Martel
Abel Coll Navarro -Diócesis de Chimbote
Tony Coney SSC
Edmundo L. Cookson MM-Diócesis de Puno
Gerardo Coté Boucher-Sociedad Misiones Extranjeras de Quebec- Vicariato Apostólico de Pucallpa
Justino Cruz Condori- Arquidiócesis de Arequipa
John Davis Weed -Diócesis de Chimbote
Peter de Guchteneere- Diócesis de Chosica
Marc Degen Dublin –Fidei Donum Diócesis de Puno
Felipe Devlin O’Rourke –Congregación de la Santa Cruz
Leo Donnelly SSC
Floricien Dubé Baril MIJARC
Juan Dumont Chauffour- Diócesis de Chosica
Enrique Escobar- Diócesis de Carabayllo
David Farrell - Congregación de la Santa Cruz
Juan Febrero Fernández IEME- Diócesis de Lurín
Francisco Fritsch –Fidei Donum CEFAL
Camilo Gagnon SSS
Cathal Gallagher SSC
Eloy García Gallardo- Diócesis de Huacho
Domingo García Hospital- Arquidiócesis de Piura
Víctor García Teresa IEME- Diócesis de Chosica
Monseñor Juan Godayol Colom- Obispo Emérito de Ayaviri
Nicolás Guerrero Caña- Diócesis de Chosica
Jhon Reginald Hegerty SSC
Héctor Herrera OP
Pedro C. Hinde O.Carm
Donald Hornsey SSC
Peter Hughes SSC (CELAM Bogotá)
Young In Kim
Joseph Kalakkal Varkey CMF
Noel Kerins SSC
Eugenio Kirke -Santiago Apóstol
Bernard Lane SSC
Luis Jesús López Rivera IEME
Kevin Mc Donagh SSC
José Manuel Miranda Aspiroz- IEME- Diócesis de Ica
Aníbal Niño Loarte CSC
Liam Noel Carey
Javier Nugent Bambarén SM
Raimundo O’Sullivan
Edward O’Connell SSC
John O’Connell Reen SSC
Luis Antonio Palomino Palacios- Diócesis de Chimbote
Miguel Parets Cerna- Diócesis de Chosica
René Pinto- Diócesis de Puno
David Porras García OCSHA
Justo Quispe Navarro- Prelatura de Sicuani
Víctor Ramos Guija- Prelatura de Sicuani
Rolando Rufino Reyes- Diócesis de Chosica
Marcelo Rineau- Diócesis de Chosica
Gabriel Rojas SSC
José María Rojo García IEME- Diócesis de Lurín
Joseph Ruys asociado SSC
Antonio Sáenz Blanco- Diócesis de Cajamarca
René Justino Salízar Farfán- Vicariato de Puerto Maldonado
Antonio Ignacio Sánchez Eguiláz IEME- Diócesis de Chosica
Tomás Shea Riedy- Congregación Santa Cruz
Matías Siebenaller Fanir- Diócesis de Chimbote
Humberto Tapia –Vicariato San Francisco Javier
Fetuu Tavo –Tonga
Víctor Torres Vásquez- Diócesis del Callao
Desmond Adrián Tynan Hanrahan
Pedro Vásquez Reaño- Diócesis de Chiclayo
Manuel Vassallo Pastor- Diócesis de Puno
Joao Xerri OP
José María Yague Cuadrado- Vicariato de Puerto Maldonado
Luis Zambrano Rojas - Diócesis de Puno
Guido Zegarra OFM- Diócesis de Chosica
“Me preguntan por qué firmé el comunicado de solidaridad con el P. Gastón Garatea. Por varias razones: la primera, porque todos conocemos al padre Garatea como el sacerdote que viene haciendo realidad la doctrina social de la Iglesia atendiendo siempre a los más necesitados en nuestro medio, atenderlos, desde la fe y como sacerdote; debiera ser la prioridad por excelencia de todos los que decimos ser cristianos. En segundo lugar, porque me parece una gran injusticia la que se está cometiendo al privarle en su derecho a ejercer el sacerdocio en la diócesis de Lima. En tercer lugar, porque, aun en el supuesto de que hubiera cometido una falta grave, tiene derecho a ser escuchado y por último porque es bueno decirle al Sr. Cardenal que esa forma prepotente de ejercer la autoridad, nunca fue evangélica y menos en este mundo de hoy, resulta escandalosa y hace mucho daño a la misma Iglesia”.
José Manuel Miranda Azpiroz- Instituto Español de Misiones Extranjeras DNI 44521926
Fuente: CODEHICA.
Comunicado de la Arquidiócesis de Lima
Frente a la evidente campaña de desinformación y desprestigio que se ha iniciado con motivo de no haberle renovado las Licencias Ministeriales al Padre Jorge Gastón Garatea Yori SSCC en la Arquidiócesis de Lima, debemos, por respeto a la verdad y del propio bien del referido religioso y de la Congregación de los Sagrados Corazones, expresar lo siguiente:
1. Conforme con las normas propias de la Iglesia Católica, los sacerdotes religiosos que pertenecen a una Institución religiosa de vida consagrada dependen, en cuanto al régimen interno de la respectiva comunidad religiosa, de su Superior Mayor. Sin embargo, para realizar trabajo pastoral en una determinada jurisdicción, requieren que el Obispo, Ordinario del lugar, les otorgue las respectivas Licencias Ministeriales (cfr. canon 265).
2. En ese sentido, el Obispo Ordinario del lugar, por motivos suficientes y anteriormente advertidos al Superior Mayor de la respectiva comunidad religiosa, puede disponer que un sacerdote religioso no trabaje pastoralmente en su jurisdicción eclesiástica. Ello, que es lo que ha ocurrido con el Padre Jorge Gastón Garatea Yori SSCC, no suspende o prohíbe al sacerdote religioso el ejercicio de su ministerio sacerdotal en otros lugares.
3. Esta praxis universal de la Iglesia está plenamente reconocida por el Código de Derecho Canónico y es una expresión muy importante que refuerza la unidad de los sacerdotes con el pastor propio y Ordinario del lugar (cfr. cánones 273 y 275).
4. Censuramos que algunas personas, con fines totalmente ajenos a esta situación que se ha llevado con la máxima prudencia, respeto a las normas de la Iglesia y en un clima de caridad, busquen ahora victimizar a un sacerdote con el único objeto de sembrar confusión, hacer daño a su identidad sacerdotal y al mismo tiempo expresar la carga ideológica que los motiva y los aleja de la fidelidad a la Iglesia con manifestaciones y declaraciones que reflejan su rechazo o, por lo menos, su falta de respeto al Magisterio de la Iglesia y a sus pastores.
Lima, 16 de mayo de 2012
Oficina de Comunicaciones y Prensa del Arzobispado de Lima.
Desarrrollo
Índice de competitividad regional del Perú
Por Juan Carlos Cuadros Guedes- Diario El Comercio
A la descentralización le faltan mejor gestión y una articulación estratégica que le permita avanzar e impulsar el desarrollo económico de las regiones. De esa manera, el incremento de la productividad nacional conllevaría a una eficiente y efectiva mejora en el bienestar de la población.
Según el Índice de Competitividad Regional 2011 elaborado por el Centro de Negocios de la Pontificia Universidad Católica (CENTRUM Católica), falta mucho para que se consolide la descentralización del país, que sigue relativamente estancada impidiendo el crecimiento económico de las regiones.
CIFRAS DESALENTADORAS
Lima y Callao ocupan los primeros lugares –aun cuando este año se las ha estudiado por separado–, seguidos por Arequipa, Ica y Tacna. No obstante que la posición ordinal ayuda a generar un ránking en cuanto a competitividad, los resultados revelan con preocupación que se mantiene todavía una brecha de desarrollo entre las regiones.
Lima es 1.44 veces más competitiva que el Callao, y esta 1.1 veces más competitiva que Arequipa. Cifras que si bien no son alentadoras con respecto al proceso de descentralización, se ven diluidas con los resultados obtenidos el año pasado, en los que Lima y Callao juntos eran 1.6 veces más competitivos que Arequipa.
En otras palabras, los resultados siguen siendo casi los mismos, salvo el caso de Madre de Dios, que ha escalado tres posiciones en el ránking de CENTRUM Católica (del puesto 13 al 11), por una percepción positiva del empresariado que opera en la región.
Pasco y Cajamarca, en cambio, descienden una posición, dada su baja perfomance en economía y gobierno, pilares que cimientan las bases de este estudio. Si bien la nueva distancia competitiva entre Lima (la región líder) y Huancavelica (la última del ránking) se redujo tres puntos (de 55.93 a 52.92), dicha variación no es significativa si se tiene en cuenta que la escala utilizada es de 100 puntos. Un indicativo que respalda la posibilidad de que los frutos del crecimiento económico en el Perú no necesariamente se distribuyen de forma equitativa en el interior.
INDICADORES BASE
CENTRUM Católica basó este estudio en 90 variables comparativas, agregadas en 25 factores y cinco pilares fundamentales: economía, empresas, gobierno, infraestructura y personas.
La percepción empresarial en el Perú ubica a Lima, La Libertad, Loreto, Tacna y Arequipa como las regiones líderes en cuanto a clima empresarial; mientras que las regiones San Martín, Cajamarca, Apurímac, Amazonas, Ayacucho y Huancavelica ocupan los últimos lugares de la lista por haber reportado la mayor cantidad de conflictos sociales.
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Felix Varela
SANCTI CHRISTOPHORI DE HABANA
Beatificationis et Canonizationis Servi Dei
Felicis Francisci Iosephi Mariuae Conceptione Varela Morales
Sacerdotis Diocesani (1788-1853)
“Quiero ser un soldado de Cristo. Mi propósito no es matar hombres, sino salvar almas”.
Estas palabras, pronunciadas frente a su familia, del Siervo de Dios, Félix Francisco José María de la Concepción Varela y Morales a la edad de 14 años, describen eficientemente su proyecto de vida, al que él, a través de vicisitudes y dificultades, permaneció siempre fiel.
El Siervo de Dios se alza en el horizonte de la historia de Cuba como una personalidad notable por sus dotes humanas y por sus virtudes cristianas y sacerdotales. La trayectoria de su vida se desarrolla en un período cronológico y en una zona geográfica cubierta por profundas transformaciones culturales, sociales y políticas, especialmente trás el empuje de las grandes revoluciones americana y francesa.
Nacido en La Habana el 20 de noviembre de 1788, siete días después recibió el bautismo. Pasó su infancia en la isla, perteneciente a España en aquella época. En 1794, debido a la muerte de su madre y la lejanía del padre, capitán del ejército español, el pequeño Félix viaja con su tío a San Agustín en la Florida, ésta, también provincia española. Años después, fallecido también el padre, a pesar de tener por delante una brillante carrera militar, el Siervo de Dios antepone la vocación al sacerdocio, que había sentido desde la infancia. Por lo que regresa a La Habana para estudiar en el colegio-seminario de San Carlos y San Ambrosio y, después de terminar el proceso de formación, es ordenado sacerdote el 21 de diciembre del año 1811.
Encargado de la enseñanza de Filosofía y de Derecho en el seminario, se distingue por su vivacidad intellectual y su profunda cultura. Escribió un texto de Filosofía que pronto fue adoptado por otros colegios. Y fundó una sociedad literaria que, en la estela del refornismo europeo, tendrá una notable importancia en la promoción social y económica de la población. Sus méritos en el campo educativo y en el desarrollo de la cultura fueron reconocidos a tal punto que, en 1821, el Siervo de Dios es electo representante del pueblo cubano ante el Parlamento de Madrid. Tuvo entonces que viajar a España donde vivió por tres años, siendo un intérprete inteligente y sensible de las necesidades de sus compatriotas: entre otras cosas presentó propuestas en favor de la abolición de la esclavitud y de la autonomía de las provincias americanas. Todas estas iniciativas, que esperaba tuvieran un resultado feliz, contrariamente, lo hicieron muy infeliz. En 1823 el ejército francés va en ayuda del rey Fernando VII, que intentaba recuperar el poder absoluto y derogar la legislación constitucional, imponiendo la pena de muerte a los protagonistas políticos y militares. Entre estos se encontraba el Siervo de Dios que logró escapar de la captura y la condena a la pena capital llegando a los Estados Unidos de América.
New York fue su nueva patria: aquí vivirá por treinta años, primero como exiliado político, después como párroco y Vicario General de la joven diócesis. Es en esta ciudad estadounidense, en esos momentos en desarrollo vertiginoso, que su compromiso pastoral se propaga con generosidad total. Se dedicó a la construcción de nuevas iglesias, obras sociales, asilos y escuelas para niños, iniciativas a favor de la integración de los numerosísimos inmigrantes provenientes de Europa y especialmente de Irlanda. Al mismo tiempo desarrolló una extraordinaria atención a los pobres y a los enfermos, que se evidenció de manera particular durante la epidemia de cólera de 1830. Entre sus múltiples actividades no faltó el aspecto cultural, que siempre había caracterizado su personalidad, haciendo traducciónes y escribiendo muchos trabajos, tanto en español como en inglés, de carácter filosófico, científico, político y religioso, defendiendo la doctrina católica y reafirmando además la abolición de la esclavitud y la independencia de Cuba.
Fue un sacerdote ejemplar, celoso de la salvación de las almas, profundamente motivado por una vida de oración y de un ferviente amor a Dios y al prójimo. El ejercicio diario de la virtud fue una constante en su vida. Continuamente mostró la presencia del Señor Jesús entre la gente, de quienes incansablemente favoreció su progreso material y espiritual; trabajó con celo construyendo la comunidad de los fieles de Cristo, valorizando las cualidades y dones particulares de todos y de cada uno.
La estimación hacia él iba creciendo progresivamente hasta llegar a ser nombrado Vicario General de New York y enviado a representar a la diócesis en el Tercer Concilio Católico de la Provincia de Baltimore. Enfermo de asma, vive en extrema pobreza sus últimos años, moviéndose entre New York y la Florida, siempre abandonándose a la voluntad divina. El 18 de febrero de 1853 se durmió en el Señor en la ciudad de San Agustín, donde había transcurrido su infancia.
Como resultado de su reputación de santidad se dio inicio a la causa de beatificación y canonización con la investigación diocesana en la Curia de la Arquidiócesis de La Habana, que tuvo lugar del 21 de enero al 15 de agosto de 1996 y fue aprobada por la Congregación para las Causas de los Santos el 15 de enero de 1999.
Preparada la Positio, el 30 de enero de 2001 se celebra la sesión de los Consultores Históricos. El 13 de diciembre del año 2011 se celebra la reunión especial de los Consultores Teólogos que de acuerdo a la costumbre, disertó sobre la práctica heroica de la virtud por el siervo de Dios con éxito positivo. Los Padres Cardenales y Obispos, en la sesión ordinaria del 6 de marzo de 2012, escuchada la relación del Ponente de la Causa, el Excelentísimo y Reverendísimo Segismundo Zimowski, Arzobispo-Obispo emérito de Radom, han reconocido que el Siervo de Dios ha ejercitado en modo heroico las virtudes teologales, cardinales y las virtudes asociadas con ellas.
Hecho, finalmente, un informe exacto de todo esto al Sumo Pontífice Benedicto XVI por el abajo firmante cardenal Preffetto, Su Santidad, acogiendo y aprobando los votos de la Congregación para las Causas de los Santos, en este día declaró: “Conociendo las virtudes teologales de Fe, Esperanza y Caridad hacia Dios y el prójimo, así como las virtudes cardinales de Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza y las virtudes asociadas con las mismas, practicadas en grado heroico por el Siervo de Dios Félix Francisco José María de la Concepción Varela y Morales, Sacerdote diocesano, para el caso y el efecto que se desea”.
El Sumo Pontífice ha ordenado que este decreto sea hecho público y registrado en las actas de la Congregación para las Causas de los Santos.
Dado en Roma, el 14 de marzo A.D. 2012
Angelo Card. Amato SDB
Prefetto
Marcello Bartolucci, Arciv. Tit. De Bevagna
Secretario
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CAM4
Historia de los Congresos Americanos Misioneros
Los Congresos Misioneros se celebran actualmente cada cuatro años en el Continente Americano. A la fecha se han realizado ocho Congresos Misioneros Latinoamericanos:
a) COMLA1, en Torreón, México en 1977 tuvo como lema: “Salvación universal, compromiso de México." Fue el 7mo. Congreso Misionero Nacional de México y se invitó a participar a dos representantes de cada país de América Latina. La temática se centró en la exhortación apostólica "Evangelii Nuntiandi" que reorienta de manera especial el trabajo del evangelizador. Se percibió la necesidad de pasar de sólo recibir a, también dar, de la Misión ad gentes desde América Latina, aunque no se concretó cómo realizar este ideal.
Como resultado de este Congreso, nacen oficialmente los Congresos Misioneros Latinoamericanos y se asume el compromiso de realizarlos periódicamente.
b) COMLA2, en Tlaxcala, México en 1983. El tema desarrollado fue "La Iglesia Misionera, respuesta del hombre de hoy: responsabilidad misionera en y desde América Latina", y tuvo como lema: “Con María, Misioneros de Cristo”.
El objetivo fijado para este Congreso fue: incrementar la animación misionera en las Iglesias Particulares para una mayor cooperación en la misión de la Iglesia Universal. La participación de todas las Iglesias de América Latina aumentó sustancialmente. La misión Ad Gentes apareció como necesidad urgente para nuestras Iglesias, como una condición de su propia vitalidad.
Como resultados de este Congreso, se realiza un envío de misioneros ad gentes, nace el primer Centro Latinoamericano de formación misionera y se decide programar los CoMLas cada 4 años.
c) COMLA3, en Bogotá, Colombia en 1987. El tema desarrollado fue "América quiere compartir su fe". Tuvo como lema: “América, llegó tu hora de ser evangelizadora”. Se dieron nuevos pasos importantes respecto al papel de las Iglesias locales en la misión ad gentes, de pobre a pobre. Se descubrió que cada Iglesia local, o cada diócesis es la base de la actividad misionera de la Iglesia.
Como consecuencia del congreso se plantea una serie de recomendaciones misioneras breves y precisas a los diversos sectores del pueblo de Dios, que contribuyeron a dar madurez misionera a la Iglesia Latinoamericana, madurez que consiste no solo en generosidad al dar de su pobreza, sino también en intensificar los causes de formación para buscar su "propia identidad misionera" a diferencia de la misión recibida desde Europa. Se formaliza un compromiso misionero de los laicos y se fundan varios Institutos Misioneros.
d) COMLA4, en Lima, Perú en 1991. El tema desarrollado fue "La Iglesia de América Latina ante los desafíos pastorales de la Nueva Evangelización en el tercer milenio". El lema que convocó a los misioneros fue: "América Latina, desde tu fe, envía misioneros”.
El objetivo fijado para este Congreso fue: Vigorizar la respuesta de las Iglesias locales en y desde América Latina a los desafíos de la misión ad gentes. El Papa Juan Pablo II recién ofrecía la carta Encíclica Redemptoris Missio. Esta encíclica fue gran apoyo y enriquecimiento para este COMLA.
Como resultados de este Congreso, se crea una conciencia misionera más profunda, y se envían equipos misioneros ad gentes.
e) COMLA5, en Belo Horizonte, Brasil en 1995 tuvo como tema "El Evangelio en las culturas, camino de vida y esperanza" y tuvo como lema: “Vengan, vean y anuncien”.
El objetivo fijado para este Congreso fue: Profundizar la responsabilidad misionera de las Iglesias locales a la luz de la opción fundamental por los pobres. Por tanto, dio preferencia a las culturas indígenas y afro americanas; también prestó una atención especial a la cultura moderna, especialmente concentrada en las grandes ciudades; y todo ello, visto a la luz de la misión universal.
Como resultados de este Congreso, se propone una evangelización "inculturada" y se envían nuevamente misioneros ad gentes.
f) COMLA6, en Paraná, Argentina en 1999 tuvo como tema "Jesucristo, vida y esperanza para todos los pueblos", y como lema: “América con Cristo... sal de tu tierra”. En este Congreso se contó por primera vez con la participación de delegados de Canadá y Estados Unidos, por lo que se constituyó en el CAM1 (Congreso Americano Misionero). Se profundizó en la urgencia de la evangelización inculturada; el fomento del ecumenismo y diálogo Inter.-religioso; la animación misionera en la pastoral ordinaria; las Obras Misionales Pontificias como instrumento prioritario de animación y cooperación misionera.
El objetivo de este Congreso fue impulsar a las Iglesias de América para que anuncie a Jesucristo el Salvador, a todos los pueblos, testimoniando, sirviendo y dialogando.
Allí se eligió a Guatemala como la sede del próximo Congreso Americano Misionero 2 - Congreso Misionero Latinoamericano 7 (CAM2 - COMLA7), a celebrarse en noviembre del 2003. Su preparación y celebración es responsabilidad de todas las Iglesias particulares de Centro América.
g) CAM2 - COMLA7. En 2002, se celebró en Guatemala, el 2° Congreso Americano Misionero (CAM 2) y 7° Congreso Misionero Latinoamericano (CoMLa 7). Este Congreso se propuso ser vivido desde la pequeñez, la pobreza y el martirio. Tuvo como tema: "Anunciar el Evangelio de la vida" y el lema: "Iglesia en América: Tu vida es misión". Si bien el CAM 2 COMLA 7 se celebró en Guatemala, el proceso preparatorio fue asumido por la Iglesia en Centro América. Su objetivo fue: Animar la vida de las Iglesias Particulares del Continente para que, desde su experiencia evangelizadora, asuman responsable y solidariamente el compromiso de la misión Ad Gentes.
h) CAM3 - COMLA8. Se realizó en Agosto de 2008 en Quito, capital del Ecuador. Su Objetivo General fue: "Propiciar en las Iglesias particulares de América el acontecimiento inminente de Pentecostés, para que desde la experiencia del discipulado se pongan en "estado de misión" e impulsen la Nueva Evangelización y la Misión Ad Gentes". El Lema fue: "América, con Cristo: escucha, aprende y anuncia". Y el tema general fue “La Iglesia en discipulado misionero”, en plena concordancia con el tema de la V Conferencia: “Discípulos y Misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida”.
Bashar Warda
Universidad Católica de Irak
El Arzobispo Caldeo de Erbil, Monseñor Bashar Warda, anunció a la Agencia Fides el comienzo de la construcción de una Universidad Católica en Irak, ubicada en las afueras de Erbil, capital del Kurdistán iraquí. Su primera piedra fue colocada en una ceremonia especial el 20 de octubre con la presencia de las autoridades civiles. Según el prelado, la universidad hace parte de las "formas concretas de ayuda a la presencia y al testimonio de los cristianos en Oriente Medio".
La iniciativa de crear una institución de educación superior católica fue una respuesta a la Asamblea Sinodal sobre Oriente Medio en 2010. Después de este importante encuentro, comenzó el trabajo desde la Arquidiócesis: "Nos pusimos en contacto con la Universidad Saint-Esprit de Kaslik, la famosa universidad fundada en Líbano por la Orden Maronita, pidiéndoles que nos ayudaran a llevar a cabo nuestro proyecto" relató Monseñor Warda. "La respuesta fue de gran entusiasmo. Esperamos completar el trabajo para el año 2015".
El Arzobispo explicó que la universidad estará abierta para toda la población y que fomentará la investigación científica. Los sacerdotes encargados de la dirección de la institución se encuentran preparándose en Roma para tal fin en las Academias Pontificias. Se espera que se imparta formación a unos tres mil alumnos en campos relacionados con las humanidades y las ciencias técnicas.
En Ankawa, lugar sede de la futura universidad, ya funciona el único centro de estudios teológicos cristianos de alto nivel del país: La facultad de Teología y Filosofía, vinculada a la Pontificia Universidad Urbaniana. La futura universidad "proporcionará una buena oportunidad para intensificar la red de contactos con similares instituciones católicas de todo el mundo", expresó Monseñor Warda. "También será una herramienta útil, en el momento crítico que está atravesando Irak: necesitamos estos recursos para ayudar a los jóvenes cristianos que quieren seguir dando testimonio del don de la fe en su propia tierra".
Santo Rosario
Santo Rosario
Un centro de rehabilitación para adicción a las drogas, ubicado en el Santuario de Nuestra Señora de La Vang, el más importante lugar de culto mariano en Vietnam, se apoya en el Santo Rosario para ayudar a sus pacientes. Esta es la obra del sacerdote y monje Benedictino, P. Francis Xavier Tran An, quien padeció la adicción a las drogas en carne propia y atribuye a la oración mariana su recuperación.
Cada día, a las dos de la tarde, el sacerdote preside el rezo del Santo Rosario con un grupo de 20 jóvenes con problemas de drogas, en la capilla del Centro Huong Thien para la Rehabilitación de la Droga. Luego de la oración, los jóvenes realizan una lectura y tienen un espacio de reflexión.
El Santo Rosario "me ayuda a acercarme a Dios y sentir paz, perdón y misericordia de Él y de la Madre María", expresó a UCA News Simon Cao Van Ha, uno de los residentes. Su adicción a las drogas, que comenzó en 2008, lo llevó al crimen y la cárcel durante un año. "Ahora me concentro en sostener en mi mano el Rosario en lugar de un cuchillo", afirmó.
Sus intentos anteriores de rehabilitación anteriores fracasaron, y su permanencia durante un año y medio en un centro estatal no tuvo ningún resultado. "No dejé las drogas", comentó, "porque las podía obtener en el centro". Ahora lleva, con la guía del Padre An, un régimen distinto que incorpora lecturas espirituales, ejercicio físico, cocina y jardinería.
"Sufro de impulsos", continuó Van Ha, "pero cuando tengo uno acá, el Padre An y otros están a mi lado. Me cuidan y oran para que lo supere. Ahora puedo controlar los impulsos yo solo". Otro de los residentes, Etienne Nguyen Quang Dun, expresó su deseo de, una vez supere su adicción, unirse a los Benedictinos.
El Padre Francis Xavier Tran An, de cuarenta y dos años de edad, afirmó que le debe mucho al Santo Rosario. "Creo que mi Madre María me salvó, después de que mi madre orara el Rosario durante 10 años para que yo dejara las drogas". Su agradecimiento se tradujo en una misión. "Ahora deseo usar el Rosario para salvar a otros adictos que han sido abandonados por sus familias y la sociedad".
Fuente: Agencia Fides.
Publicado por: victor.nomberto
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Catalina Romero
Por María Elena Castillo- La República
Catalina Romero es autora del libro "Iglesia en el Perú, compromiso y renovación", defiende la vigencia de la apertura que promovió el Concilio Vaticano II sobre la doctrina social. Asegura que ese espíritu sigue presente en muchos obispados y parroquias que defienden los derechos humanos y el medio ambiente. Lamenta que no sea en todos.
La Conferencia Episcopal Peruana es mayoritariamente moderada, pero tenemos el más alto número de obispos conservadores. ¿Cómo la definiría?
La Iglesia es una comunidad diversa. Su aspiración a ser universal hace que acoja distintas posiciones y visiones culturales. La Iglesia peruana es una de las que tienen más obispos del Opus Dei y de otros movimientos religiosos aparecidos tras el Concilio (Vaticano II), pero aun dentro de ellas hay posiciones diversas. Hay que seguir de cerca a la Iglesia. ¿Qué pasa cuando nombran a un obispo? ¿Qué opiniones tiene? Solo se sigue la opinión de algunos, pero son cerca de 50 obispos titulares de todo el país, más los eméritos y auxiliares.
¿No corren el riesgo de ser sancionados como el padre Garatea, a quien el cardenal no renovó sus licencias ministeriales?
Los obispos pueden expresarse sobre asuntos civiles y políticos sin problema. El Arzobispado de Lima tiene autoridad solo sobre la diócesis de Lima. Los obispos tienen potestad de decidir cómo orientan su gobierno, si se pondrán al servicio de la evangelización en su comunidad, si pesará más su autoridad o la noción de servicio al pueblo que tiene a su cargo.
Entonces, ¿el cardenal no es el jefe de la Iglesia Peruana?
Es la cabeza de su iglesia territorial. En el caso del cardenal, en Lima... pero no en Lima Norte, Sur ni Chosica, que son de otras diócesis.
Se cumplen 50 años del Concilio Vaticano II, en el que se debatió largamente la doctrina social de la Iglesia, el acercamiento a los problemas de los más necesitados. ¿Se mantiene este espíritu en el Perú?
Perú fue uno de los países que más recogieron el Concilio Vaticano II y la reunión de Medellín. El Episcopado peruano estuvo muy comprometido con esos acontecimientos y trató de reorganizar la Iglesia peruana; hubo documentos de las Asambleas Episcopales, innovadores, comprometidos con los problemas de los sectores más pobres del país, y orientó el comportamiento de la Iglesia en muchos sitios. Eso está presente en comunidades cristianas, parroquias, laicos, que siguen trabajando en esa línea.
Que se traduce por la mayoría de obispos moderados y progresistas, como monseñores Barreto, Cabrejos y otros que defienden el medio ambiente…
…En monseñor Piñeiro, que ha dicho que quiere una Iglesia de diálogo, paz, al servicio, en la mediación de los problemas; monseñor Turley, en el norte; hay muchos obispos que son ejemplo de ello.
Sin embargo, hay cada vez más obispos del Opus Dei que no se pronuncian sobre este tema…
Porque no están mirando el mundo, están mirando muy adentro de la Iglesia. Están preocupados en otras cosas. Este mirar muy dentro de la Iglesia los limita.
¿Hacia dónde va la Iglesia peruana con el incremento de obispos conservadores, tendencia que parece se mantendrá con el Papa Benedicto XVI?
Con el actual Papa ha habido nombramientos importantes de obispos y ha cambiado algunos temas, pero no ha tenido mucho tiempo, a comparación de su predecesor.
Este año alcanzan el límite de edad dos obispos y el próximo uno más. ¿Influye el cardenal en el nombramiento de sus sucesores?
El cardenal es un título que tiene peso en Roma, en el Colegio Cardenalicio, porque son los electores del siguiente Papa. Localmente tienen un peso, pero los obispos y arzobispos son autónomos, unos de otros. Está el nuncio, quien propone al Papa los nuevos obispos; los locales pueden sugerir nombres, que son enviados a Roma, y se decide allá. Antes el gobierno peruano intervenía, pero con el nuevo Concordato ya no es así.
¿Quién es el jefe de la Iglesia peruana? ¿El presidente de la Conferencia Episcopal?
No hay un jefe de la Iglesia peruana. Los obispos eligen al presidente de la Conferencia Episcopal, que los representa ante la sociedad, pero no tiene autoridad sobre ellos. Es un vocero con mayor representatividad por haber recibido el respaldo mayoritario de sus pares y expone la visión conjunta sobre temas de interés nacional.
El cardenal ha intentado presidir la Conferencia Episcopal, sin lograrlo. ¿Eso le daría más poder al interior de la Iglesia peruana?
El hecho de ser cardenal le da más prestigio. Es una persona que tiene un rango distinto en la Iglesia. No le da autoridad sobre los obispos. Son autónomos. Ser elegido presidente de la Conferencia Episcopal le da el reconocimiento de sus pares y es miembro nato de la Conferencia Episcopal Latinoamericana.
¿Haber pedido la elección tres veces significa que el cardenal no cuenta con el suficiente respaldo de los obispos?
No es la primera vez que no se elige a un cardenal, pero sí que no lo hayan hecho pese a su postulación en tres ocasiones.
Adhesión de Obispos Auxiliares y Sacerdotes de Lima
Durante estas últimas semanas, ante la decisión de no renovarle las licencias ministeriales al Padre Gastón Garatea SSCC, nuestro Arzobispo, el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, ha sido blanco de una serie de ataques y agravios.
Frente a esta campaña de desinformación y desprestigio, el clero de la Arquidiócesis de Lima renueva su adhesión filial al Señor Cardenal, quien ha tomado esta difícil decisión por motivos que le fueron comunicados tanto al Padre Garatea como a su Superior Provincial, el Padre Raúl Pariamachi SSCC, de manera reservada y conforme a lo establecido por el Derecho Canónico.
Lamentamos que algunos hermanos seglares, e incluso algunos consagrados y clérigos, hayan tomado una actitud desafiante y crítica hacia nuestro Arzobispo, sin tener mayor conocimiento del delicado asunto. Asimismo rechazamos las expresiones de personas, algunas ajenas a la fe católica, que lejos de procurar la unidad eclesial, buscan poner de manifiesto una ideología que no acepta las normas internas de la Iglesia.
Elevamos nuestra oración a Nuestro Señor Jesucristo, pidiendo la intercesión de Nuestra Señora de la Evangelización, Patrona de la Arquidiócesis, para que en los momentos actuales seamos todos instrumentos de paz, de comunión y de reconciliación en medio de nuestro pueblo.
Lima, 1 de junio de 2012
Oficina de Comunicaciones y Prensa del Arzobispado de Lima.
Beltramo
Los cuervos
Entrevista Luisa Navea Lucar
"Trepidación, dolor y amargura", ese es el ambiente que se vive en el Vaticano, "especialmente para el Papa Benedicto XVI" después de la filtración de cartas privadas dirigidas al Pontífice, según la visión del vaticanista Andrés Beltramo.
Desde las puertas del Vaticano, el corresponsal ante la Santa Sede de la agencia Notimex de México y colaborador del diario "La Stampa" de Turín cuenta a "La Segunda" los alcances del mayor robo de documentos papales. Delito que por su gravedad está siendo investigado por una comisión de cardenales elegidos a dedo por el Papa para que sigan la pista de los llamados "cuervos": traidores de distinta graduación y estado civil - desde cardenales a mayordomos- que desde adentro han filtrado dichos documentos, según la prensa italiana.
"El impacto negativo que ha producido el "vatileaks" para la imagen de la Santa Sede y la Iglesia Católica en general ha sido devastador. Especialmente por el cuadro reflejado a través de los medios de comunicación: un mayordomo que traiciona a su jefe, obispos y cardenales que se acusan entre sí en documentos confidenciales y un Papa que padece esta situación no se antojan las premisas de un papado sereno", enfatiza Beltramo.
¿Gabriele, el mayordomo, habría actuado solo?
Resulta posible, pero inverosímil que el mayordomo haya actuado solo, aunque seguramente ocupó un rol de primer orden en el desarrollo del "vatileks". Esa es mi opinión, pero lo que cuenta son los datos objetivos. Hasta el momento el Vaticano tiene un solo arrestado, aunque las sospechas de los cardenales investigadores se dirigen hacia varias líneas de investigación. Tengo la impresión de que pronto se conocerán otros involucrados.
¿Una supuesta red intentaría conspirar contra el Pontífice?
En las últimas horas y tras el arresto del mayordomo del Papa, quien tenía en su poder varios expedientes con cartas confidenciales, se han multiplicado las especulaciones. Por ahora, y según los datos oficiales, el único imputado por este caso es Paolo Gabriele. Pero el Vaticano no descarta que el "ayudante de cámara" haya tenido cómplices, lo cual resultaría verosímil.
¿Cómo calificaría el robo de los escritos desde el departamento papal?
Es un hecho gravísimo, que abre serias dudas sobre la confiabilidad del equipo más cercano al Papa. Lo más sencillo es atribuir inmediatamente esta situación a una lucha de poder o a un complot. Esas dos hipótesis no están descartadas.
¿Los escritos denunciarían la mala gestión de Tarcisio Bertone?
Prácticamente todos los documentos filtrados exhiben errores, malas gestiones y problemas creados por la labor del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. Se trata del principal colaborador del Papa y su hombre de confianza. Por eso resulta incongruente que los "cuervos" hayan dicho, desde el anonimato, que su accionar busca proteger al Papa, cuando, en los hechos, ha producido todo lo contrario: ha debilitado profundamente el gobierno de Benedicto XVI.
¿Por qué acusan al segundo hombre del Vaticano?
Sobre este punto existen múltiples versiones. Una vez más, ateniéndose a los hechos consolidados y al análisis de los reportes divulgados, resulta evidente que los filtradores pretenden la remoción de Bertone. Pero esto crearía un problema al Papa y, por tanto, es innegable que -a final de cuentas- la acción de los "cuervos" termina afectando seriamente el ministerio del Pontífice.
¿Es factible que el Papa remueva a Bertone?
El Papa puede remover a Bertone en cualquier momento, ya que el Código de Derecho Canónico, la ley fundamental que rige a la Iglesia Católica, establece que todos los obispos deben presentar las renuncias obligatorias a sus puestos a los 75 años. Para el secretario de Estado eso ocurrió hace más de dos años. En el pasado algunos ilustres cardenales habían pedido la dimisión de este personaje tras la crisis por el levantamiento de la excomunión a los lefebvristas. Pero en ese tiempo el Papa lo rechazó, argumentando que él mismo lo había elegido y le reiteraba su confianza. No veo por qué este caso debería ser distinto.
¿Qué lecturas da a estas filtraciones?
En este caso el golpe parece neto y directo a dos de los colaboradores más cercanos del Papa: el cardenal Bertone y Georg Gaenswein , el secretario privado del Pontífice. El resultado objetivo de las filtraciones ha sido la desestabilización del actual gobierno de la Iglesia Católica.
¿Tiene plazos la investigación?
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ha dicho que no existen plazos establecidos para concluir la investigación interna que sigue una comisión de cardenales y, por otro lado, los magistrados vaticanos que deben conducir el proceso judicial contra el mayordomo. Y no se pueden descartar más arrestos y otros procesos. Tal parece que el "vatileaks" seguirá siendo noticia.
Sobre los 'kikos'
El documento sobre el Camino Neocatecumenal, fundado por el español Kiko Argüello, es una carta enviada por el cardenal Raymond Leo Burke, prefecto del Tribunal de la Signatura Apostólica (el Tribunal Supremo de la Santa Sede) a Bertone con fecha 14 de enero de este año, en la que expresa sus reservas por la aprobación de la liturgia de ese movimiento laico.
A Burke le preocupa como celebran los "kikos", como son conocidos, la misa, el "modo anómalo" como reciben la comunión, "exagerando gravemente el aspecto del banquete eucarístico y descuidando el ministerio insustituible del sacerdote en la misa". El cardenal considera que la liturgia de los "kikos" no es "coherente" con el magisterio litúrgico del Papa.
Fuente: Diarios El Comercio, La Segunda y El Mundo.